14 de agosto de… 1840

El 14 de agosto de 1840 se inaugura la plaza de toros construida en la huerta del Colegio Convento de Agustinos de San Nicolás de Tolentino.

En casi todas las fiestas reales de toda la historia han figurado en sus programas torneos o simulacros de combate entre caballeros armados o corridas de toros a las que los soberanos asistían con todo su cortejo de lujo y vistosidad.

Extraño sería que en Alcalá, habiendo sido residencia de reyes y arzobispos, no se celebrasen fiestas y corridas de toros de gran resonancia y emoción. Pero esas corridas de toros no tenían por marco plazas cerradas o cosos construidos para ese fin, como en la actualidad.

En Alcalá de Henares se realizaban en la plaza del Mercado, la actual plaza de Cervantes, acotándose parte de su terreno para levantar las tribunas desde las que los monarcas y su séquito presenciaban la fiesta.

El Ayuntamiento no estaba en su ubicación actual sino en la plaza del Mercedo, en unas casas en las que actualmente hay restaurante de comida rápida. Desde su balcón principal veían las corridas de toros el Corregidor y su séquito.

Enfrente del balcón del Ayuntamiento estaba el Arco de la Universidad, en la entrada de la actual calle Pedro Gumiel, y desde su balcón presenciaban los festejos el Rector de la Universidad y sus profesores.

La actual calle Bustamante de la Cámara, paralela a la calle Pedro Gumiel, se utilizaba para encerrar el ganado que se iba a lidiar. Por eso se llamaba calle del Toril.

Posteriormente, al modificarse el trazado de la plaza del Mercado, las corridas de toros, a las que ya no asistían los reyes, se realizaban en corrales o patios de alguna casa de labor, hasta que un aficionado, José Aspa, decidió construir una plaza de toros.

Y tal día como hoy de 1840 se inauguró la primera plaza de toros de Alcalá de Henares.

José Arpa, alcalde de Alcalá, rico hacendado y dueño del edificio del antiguo Colegio Convento de Agustinos de San Nicolás de Tolentino, construyó una plaza de toros en la antigua huerta de los frailes, que lindaba con la ronda de Santiago, actual Vía Complutense.

Los tendidos y palcos eran de madera y estaban sustentados sobre terraplenes de tierra. Según las crónicas del momento era una plaza bastante cómoda. Duró 30 años, hasta el 1870.

Nueve años estuvo Alcalá de Henares sin plaza de toros, ya que la segunda plaza se inauguró en julio de 1879, y estaba situada en el camino de Aragón, junto al arrabal de Los Mártires, en la actual Avenida de Guadalajara.

Y volviendo a la huerta y al antiguo Colegio Convento de Agustinos de San Nicolás de Tolentino, fue adquirido años después por doña Modesta Martínez, y ésta se lo ofreció a las monjas franciscanas del Monasterio de San Juan de la Penitencia, ya que su edificio estaba declarado en estado de ruina.

Las religiosas aceptaron tal ofrecimiento y se instalaron en él en septiembre de 1884.


Más efemérides del 14 de agosto:

El 14 de agosto de 1511 se producen problemas en la Universidad en torno a la negligencia de los maestros de Teología y Medicina.

El 14 de agosto de 1561 se aprueba la fundación de la muy Noble Cofradía de Nuestros Santos Niños Mártires San Justo y Pastor, Cofradía de Pobres de la Cárcel.

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11 de agosto de… 1939

El 11 de agosto de 1939 un incendio de origen incierto y que fue mal controlado, destruye el edificio del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, junto con la documentación del Archivo General Central.

En febrero de 1129 el rey Alfonso VII y la reina doña Berenguela donaron al Arzobispado de Toledo las tierras complutenses, convirtiéndose el arzobispo don Raimundo de Sauvetat en el primer Señor de Alcalá.

Y en 1202 al arzobispo don Rodrigo Jiménez de Rada colocó la primera piedra de lo que en un principio serían las casas del Arzobispo, y que más tarde llegó a ser el Palacio Arzobispal.

Durante más de seiscientos años fue residencia de los Arzobispos de Toledo y Vicarios hasta el año 1835 que se abolió los señoríos y por tanto el Arzobispado perdió las tierras de Alcalá.

Este Palacio contaba con cuatro espacios bien definidos, correspondientes a cuatro patios, junto con un jardín y una huerta.

El primer patio, el patio de Fonseca, también llamado de las columnas, era el núcleo originario de la primitiva casa arzobispal, que era un fuerte medieval. Tenía aspecto de un claustro de convento de dos plantas, con setenta y ocho columnas. Como curiosidad, los capiteles de las columnas de la planta primera eran todos diferentes, con tallas de cabezas de ángeles. En ese patio estaba la famosa escalera de tres tramos que era similar a la del Hospital de Santa Cruz de Toledo, ya que el autor de las dos escaleras junto con ese patio fue el arquitecto y escultor Alonso de Covarrubias.

El segundo patio era el de Armas. Era el más grande y estaba en la entrada al Palacio. Tenía tres alas construidas. En el ala Este estaba, y está a día de hoy, el Salón de Concilios y el torreón del Ochavo, donde se celebraron grandes recepciones y sínodos toledanos. El ala Norte era la más larga de todas. También fue obra de Alonso de Covarrubias. En la fachada, sobre la ventana central, todavía podemos apreciar un ostentoso escudo del cardenal-infante Luis de Borbón y Farnesio, que reemplazó, entre los años 1735 y 1754, al blasón imperial de Carlos V. El ala Oeste tenía la entrada al patio de Fonseca.

El tercer patio era el claustro del Aleluya que estaba en el lado Norte del Patio de Armas. Antiguamente constaba de una bella crujía de doce columnas unidas por arcos platerescos, que se repetían en la planta superior unidas por una balaustrada gótica, del mismo estilo del patio de Fonseca, pero a finales del siglo XIX, hacia el año 1875, fue demolida y se convirtió en un simple patio que daba a la huerta y uno de los lados era la tapia del Monasterio de San Bernardo.

El último patio era el de la Fuente. Era el más desconocido de los cuatro porque se decía que no está terminado. Constaba de ochenta y dos columnas en tres crujías. La cuarta eran pilastras y arcos a modo de nichos, toda de ladrillo y piedra sin labrar. Se llama «de la Fuente» por una pila que había en el centro del patio.

Y según miramos a la fachada del patio de Armas, al oeste, a la izquierda, se encontraba el jardín del Vicario y las galerías del Ave María, de estilo herreriano, con dos miradores de planta cuadrada con unas torretas apizarradas, semejantes a las torres de las iglesias y conventos de la ciudad.

Como en 1835 el Arzobispo de Toledo dejó de ser Señor de Alcalá, pero el Palacio seguía siendo propiedad del Arzobispado, en marzo de 1859 se firmó un Acuerdo entre el Arzobispado de Toledo y el Gobierno para instalar en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares el Archivo General Central, para conservar gran parte de la documentación generada por la Administración española en la Edad Moderna.

En la Guerra Civil seguía siendo Archivo General, pero una mente “lumbrera”, y perdón por la expresión y por el comentario personal, decidió que en los bajos del Palacio, y por tanto del Archivo, se creara un cuartel militar, la Agrupación de Antitanques, junto a un taller de reparación de motores y un almacén de municiones.

Y tal día como hoy de 1939 un incendio de origen incierto y que fue mal controlado, destruyó el edificio del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, junto con la documentación del Archivo General Central.

El fuego empezó sobre las siete de la tarde, en el callejón del basurero, que estaba al lado de la huerta, detrás del patio de la Fuente, entre el patio y las naves nuevas que habían construido para ampliar el Archivo. En esa zona se almacenaba cajones de embalaje con grasa, cartones, papeles y basura, llegando la basura a ocho metros de altura.

Los soldados y los hortelanos intentaron ayudar en lo que podían a los bomberos complutenses hasta que llegaron, sobre las ocho y media, una dotación de bombero de Madrid para ayudar en las tareas de extinción. Se intentó hacer un cortafuego en el edificio para ver si cesaba pero no lo lograron por la rapidez de las llamas.

Se produjeron varias explosiones producidas por la munición militar y por las sustancias explosivas que estaban almacenadas en el edificio.

En pocas horas el ochenta por ciento del edificio se redujo a escombros y cenizas, llegando las llamas a la torre del Ochavo y afectando a la torre del Monasterio vecino de las Bernardas. El incendio, aunque estaba casi sofocando, alcanzó la linterna de la iglesia y a su cúpula, desplomándose con un ruido ensordecedor.

Cuatro horas, sólo cuatro horas bastaron para que el edificio del siglo XIII que fue Palacio de los Arzobispos de Toledo y Archivo General Central del Reino junto con todo lo que en él se albergaba se convirtieran en un amasijo de piedras, polvo y cenizas.

Y la pregunta que todo el mundo se hace es cómo se inició el incendio. Una investigación posterior certificó que el causante del incendio fue un niño de 9 años que estaba jugando con unas cerillas junto al basurero… pero nunca lo sabremos con certeza.

Lo único que nos consuela es saber que se está estudiando la posible recuperación del esplendor del Palacio Arzobispal.


Más efemérides del 11 de agosto:

El 11 de agosto de 1968 don Matías de Oñate y López, Marqués de Ugena, de ochenta y tres años de edad, que no realizó en su momento el servicio militar porque el sorteo le apartó como excedente de cupo, jura bandera como un recluta más.

6 de agosto de… 305

El 6 de agosto de 305 mueren degollados los Santos Niños Justo y Pastor en la ciudad de Complutum, actual Alcalá de Henares.

La expansión de la religión cristiana dentro del Imperio Romano no sentó muy bien a los emperadores porque parecía que podría socavar el poder imperial. Por eso, en febrero de 303 el augusto Marco Aurelio Valerio Diocleciano y su cesar Galerio redactaron un Edicto en el que se ordenaba la destrucción de templos y libros sagrados cristianos en todo el Imperio.

Este edicto no tuvo muchas consecuencias graves  pues se entre lee que Diocleciano no pensaba ejercer una represión sangrienta contra los cristianos. Pero un cristiano de Nicomedia, ciudad donde residía Diocleciano, quemó en público el Edicto, siendo apresado y condenado a muerte en la hoguera. También se produjeron dos incendios en el palacio imperial, lo que potenció la enemistad con los cristianos.

A raíz de estos sucesos, en primavera de 304 se publicó un nuevo Edicto que decía que los cristianos debían abjurar su fe cristiana y sacrificar ofrendas a los dioses romanos o morir. Por este Edicto se extendió una feroz represión contra los cristianos por todo el Imperio.

En lo que se refiere a España, al prefecto Publio Daciano se le encomendó la comisión para cumplir el Edicto por toda Hispania.

Daciano llegó a Barcelona en julio del año 304, con el resultado del martirio de San Cucufate y San Félix el Africano. En octubre del mismo año llegó a Gerona donde fueron martirizados el obispo Poncio y San Narciso. En noviembre sufriría martirio el obispo de Barcelona Severo. En enero del año siguiente, 305, mueren mártires el diacono San Víctor y Santa Aquilina y en febrero Santa Eulalia de Barcelona.

En marzo de 305, el prefecto Daciano se dirigió al centro de la Península. En Zaragoza, en el mes de abril, se martirizó a Santa Engracia junto a sus dieciocho compañeras.

Bajando por la Vía Cartaginesa, Daciano llegó a la ciudad de Complutum a finales de julio o primeros días de agosto del año 305.

Desde Complutum fue a Toledo y en diciembre se produjo el martirio de Santa Leocadia. De Toledo se dirigió a Valencia donde en enero de 306 mandó martirizar al obispo de Zaragoza San Valero y a su diácono San Vicente, traídos encadenados a Valencia. Desde allí regresó a Roma por vía marítima.

Pero, ¿qué pasó en Complutum durante la estancia del prefecto Daciano?

Al hacer público en Complutum el Edicto Imperial, dos niños hermanos llamados Justo y Pastor, de 7 y 9 años respectivamente, al salir de la escuela arrojaron las tablillas de escribir al suelo, se dirigieron a la residencia del Prefecto y solicitaron verle.

Los guardias de la puerta se tomaron a broma esta chiquillería, pero ante la insistencia de éstos, los condujeron ante Daciano. Allí le dijeron que eran cristianos y que no estaban de acuerdo con el Edicto Imperial.

En un principio, al ver que eran unos críos no se lo tomó mal e intentó ganárselos a base de promesas de regalos y un buen trato.

Pero como esto no surtía efecto y los niños seguían testimoniando su fe cristiana,  ordenó que se les azotase con varas en una cueva, lo que se hizo a conciencia, llegando a estar bañados en sangre.

Aun así, Justo y Pastor persistían en su actitud, y ante tal desafío, el pretor Daciano ordenó que los sacasen fuera del recinto amurallado y que los degollasen, ya que no se podía asesinar dentro de la ciudad.

Los encaminaron hacia el Este, a una zona de arboleda junto a la vía romana, más o menos a un kilómetro de la ciudad. Allí cogieron al menor, Justo, le hicieron arrodillarse y poner la cabeza a ras del suelo. Uno de los soldados le pisó la espalda para que colocase bien la cabeza sobre una piedra plana. Otro soldado sacó su espada de la vaina, se acercó al niño, levantó la espada hacia el cielo y…

Tal día como hoy de 305 murieron degollados los Santos Niños Justo y Pastor, de 7 y 9 años respectivamente, en la ciudad de Complutum, actual Alcalá de Henares.

Para nuestra ciudad su significación histórica ha sido enorme, ya que la Alcalá actual nació a raíz de este hecho histórico, siendo el lugar de martirio y sepultura el centro original de la primero villa y luego ciudad de Alcalá de Henares.


Más efemérides del 6 de agosto:

El 6 de agosto de 153 el rey Carlos I visita Alcalá de Henares y en la iglesia Magistral ocupa un lugar en el coro en vez del sitial regio.

El 6 de agosto de 1614 se coloca la primera piedra del Convento de Capuchinos, y se formó una procesión que podría ser un antecedente de las fiestas de “Moros y Cristianos”.

El 6 de agosto de 1811 las Cortes de Cádiz promulga un Decreto aboliendo las Señoríos jurisdiccionales, con lo que los Arzobispos de Toledo perdieron el título de Señores de Alcalá de Henares.

El 6 de agosto de 1924 se funda la Asociación de los Santos Niños.

El 6 de agosto de 1946 se coloca el nuevo reloj municipal en la torre del Ayuntamiento.

El 6 de agosto de 1949 son bendecidas las nuevas imágenes de los Santos Niños.

16 de julio de… 1657

El 16 de julio de 1657 se funda la Cofradía de San Antonio Abad en Alcalá de Henares.

San Antonio Abad es conocido por ser el patrono protector de los animales.

Antonio Abad nació en el año 251 en el pueblo de Comas, de Egipto. Hijo de acaudalados campesinos, se sintió conmovido por las palabras de Jesús, y a los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir a una comunidad en su propia aldea haciendo vida ascética, durmiendo en una cueva.

Su fama de hombre santo y austero atrajo a numerosos discípulos, a los que organizó en un grupo de ermitaños. Fundó sin querer fundar; no escribió reglas monacales, no dio normas, no señaló hábito, pero Egipto se pobló de ascetas. Él solo marcó un estilo con su vida. Por ello, se le considera el fundador de la tradición monacal cristiana.

Según «La leyenda dorada» del dominico Santiago de la Vorágine, del siglo XIII, Antonio Abad fue reiteradamente tentado por el demonio en el desierto.

San Jerónimo, al relatar la vida de San Pablo el Simple, que era un anacoreta de Tebaida, narra que, cuando Pablo tenía 60 años, fue a visitarlo Antonio Abad y lo dirigió en la vida monástica. La tradición cuenta que el cuervo que llevaba cada día un pan en su pico para alimentar al santo ermitaño, a partir de ese día cargó con dos raciones para cubrir la doble necesidad.

A la muerte de Pablo, Antonio Abad lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales. De ahí su patronato sobre los sepultureros y los animales.

La tradición también cuenta que en una ocasión se le acercó una jabalina con sus jabatos que estaban ciegos, en actitud de súplica. Antonio Abad curó la ceguera de los animales y desde entonces la madre no se separó de él y le defendió de cualquier alimaña que se acercara.

Poco a poco se fue internando mucho más en él, para vivir en absoluta soledad.

En 311, cuando tenía 60 años, abandonó su retiro fue a visitar Alejandría y a predicar contra el arrianismo, movimiento de grupo de herejes que no creían en la Santísima Trinidad.

Antonio Abad murió muy anciano, con 105 años de edad, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo, en el año 356.

Como hemos dicho, San Pablo Abad es el Patrono protector de los animales, y tal día como hoy de 1657 se fundó la Cofradía de San Antonio Abad en Alcalá de Henares, aunque la festividad del santo es el 17 de enero.

En los orígenes de la Cofradía, en la fiesta de este popular santo se hacía una romería a las afueras de la Puerta del Vado, con un gran consumo popular de los garbanzos fritos, los «torraos», junto a una gran hoguera.

Actualmente la Cofradía conserva la santa costumbre de la bendición de los animales. Se celebra en la calle mayor, en la puerta de la capilla del Hospital de Antezana, donde el querido capellán don Manuel Palero bendice los animales que le son llevados. También en esta fiesta se distribuye el «Panecillo del Santo» para todas las mascotas.

Esta ceremonia congrega cada año a una gran multitud de personas y animales de compañía en la mañana del domingo más cercano al 17 de enero, festividad de San Antonio Abad.

(La fotografía que ilustra esta efeméride está sacada de la página web de Dream! Alcalá… gracias).


Más efemérides del 16 de julio:

El 16 de julio de 1619 el rector de la Universidad don Francisco Robledillo se dirige al vicario general de Alcalá de Henares, Cámara y Murga, para solicitarle que declarase público el milagro de las Santas Formas, hecho que se realizó en pública procesión por las calles de Alcalá.

12 de julio de… 1492

El 12 de julio de 1492 el papa Inocencio VIII firma un Privilegio autorizando al Abad de la Colegiata de Alcalá de Henares y a sus sucesores a usar mitra, báculo y otras insignias del pontifical.

A petición del arzobispo Alonso Carrillo de Acuña, en agosto de 1477 por Bula del papa Sixto IV, la Iglesia Parroquial de los Santos Justo y Pastor de Alcalá de Henares fue elevada a la categoría de Colegiata, autorizándole a establecer un Cabildo regido por un Abad nombrado por el Arzobispo de Toledo.

Dos años después, en octubre de 1479, el arzobispo Carrillo otorgó las primeras Constituciones de la Colegiata, en la cual decía que el Cabildo estaba formado por un Abad Mayor, un Maestrescuela, un Capellán Mayor, un Tesorero, un Chantre, doce canónigos y seis racioneros.

Sobre el Abad Mayor, el arzobispo Carrillo dejó escrito en las Constituciones:

«Considerando la calidad de la dicha Iglesia, estatuímos e ordenamos que el Abad de la dicha Iglesia […] tenga aquel derecho y prerrogativa y facultades que tiene el Dean de la Nuestra Santa Iglesia de Toledo».

Hay que decir que el Dean o Decano de Toledo era la mayor dignidad de la Catedral Primada.

Y llegamos al año 1492. El Abad Mayor de la Colegiata era don Alfonso Romero de Herrera, y estando él en Roma por varios asuntos particulares de la iglesia de Alcalá, fue nombrado Protonotario de la Cámara Apostólica y Conde Palatino por el papa Inocencio VIII.

Y, curiosamente, tal día como hoy de 1492, el mismo pontífice firmó un Privilegio especial para la Colegiata y su Abad.

En un principio calificaba a la Colegiata como «Muy Insigne», y en segundo término, autorizaba al Abad Mayor y a sus sucesores a utilizar mitra, báculo, anillo y otras insignias pontificales en los Oficios Divinos «en la villa de Alcalá, en la diócesis y en cualquier otro lugar de su jurisdicción».

Muy probablemente, el único Abad de la Colegiata que hiciera uso de este privilegio fuese don Alfonso Romero de Herrera, pues el libro Anales Complutenses dice que sus sucesores omitieron el uso de este honor, y no se ha vuelto a encontrar más referencias ni documentos sobre este tema.


Más efemérides del 12 de julio:

El 12 de julio de 1651 se funda la Hermandad o Cofradía de la Virgen del Val.

El 12 de julio de 1814 el Cabildo de la Iglesia Magistral informa de la victoria del Empecinado en la Cuesta de Zulema contra los franceses, evitando otro saqueo a la ciudad.

El 12 de julio de 1887 cae un rayo en el Monasterio de San Bernardo y milagrosamente no ocurre nada.

El 12 de julio de 1912 el Ayuntamiento aprueba el proyecto de Ordenanzas Municipales de la ciudad de Alcalá de Henares.

El 12 de julio de 1978 se inaugura el Centro Cultural de Cajamadrid en la calle Libreros.

11 de julio de… 2017 La emisión

El 11 de julio de 2017 el investigador y divulgador histórico Juan Mª Martínez Casado es entrevistado en la emisora Ser Henares.

Como ya os anuncié, ayer me hicieron una entrevista en la cadena Ser Henares, en el programa «Hoy por hoy Henares».

En ella hablamos de las efemérides complutenses, de mi futuro libro «Complutenses por el tiempo» y de las visitas turísticas a la Torre de la Catedral Magistral que realizo todos los sábados a las 11:30 horas.

Simplemente os quiero agradecer vuestras muestras de cariño que me habéis manifestado después de la entrevista. Y, cómo no, también os quiero agradecer vuestro tesón al leerme día a día mis efemérides complutenses.

Y por si alguna persona no pudo escuchar la entrevista os la dejo aquí. Aunque todo el programa es muy bueno y merece la pena escucharlo entero, os digo que mi participación comienza en el minuto 10’53.

http://play.cadenaser.com/widget/audio/1499776755_484994

11 de julio de… 2017

El 11 de julio de 2017 el investigador y divulgador histórico Juan Mª Martínez Casado es entrevistado en la emisora Ser Henares para hablar de su blog «Efemérides Complutenses».

Es la primera vez que se escribe una efeméride sobre el futuro, pero creo que ésta merece la pena.

No sé si sabéis pero desde septiembre de 2016 estoy colaborando con la emisora Ser Henares, contando algunas de mis efemérides complutenses.

El programa se llama «Hoy por hoy Henares» y sale en antena de 12:20 a 13:00 horas. La emisora se coge en la frecuencia 103.1 de FM.

Pues mañana martes 11 de julio me harán una pequeña entrevista en directo en ese programa para hablar sobre este blog, el porqué de él, mis proyectos de futuro,…

Simplemente os lo comunico por si os apetece escuchar la entrevista.

Gracias por seguirme, leerme y escucharme.

10 de julio de… 1517

El 10 de julio de 1517 se termina de imprimir la Biblia Políglota Complutense.

La todas las obras que hizo en su vida el cardenal Cisneros, de la que estuvo más orgulloso fue la Biblia Políglota Complutense. Él mismo dijo:

«Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, ni por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia».

Para tal famosa obra hizo venir a Alcalá los hombres más doctos en las lenguas Hebrea, Griega y Latina. Entre otros fueron Demetrio de Creta, Antonio de Nebrija, Lope de Zúñiga, Ferdinando Pinciano, Alfonso Complutense, Pablo Coronel y Alfonso de Zamora.

El cardenal Cisneros recogió los códices más antiguos del Nuevo y Viejo Testamento que se hallaban en las bibliotecas de Europa y el papa León X le mandó copias de los libros sagrados que había en el Vaticano.

La Biblia Políglota Complutense consta de seis tomos, con un total de 1.521 hojas, de 38 x 26,2 centímetros.

El primer tomo, que consta de 299 hojas y está impreso en la parte superior a tres columnas en hebreo, latín y griego, y en la parte inferior a dos columnas en caldeo y latín, contiene los libros del Génesis, Éxodo, Levítio, Números y Deuteronomio.

El segundo tomo, que consta de 260 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, comprende los libros de Josué, Jueces, Rut, Reyes y Crónicas.

El tercer tomo, que consta de 202 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, contiene los libros de Esdras, Nehemías, Tobías, Judith, Esther, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico.

El cuarto tomo, que consta de 268 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, comprende los Libros Proféticos (Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquias) y los libros de los Macabeos. El último libro de los Macabeos se imprimió solo en griego.

El quinto tomo, que consta de 269 hojas y está impreso a dos columnas en latín y griego, contiene los Evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, las Epístolas de San Pablo, los Hechos de los Apóstoles, La Epístolas de Santiago, San Pedro, San Juan y San Judas y el Apocalipsis.

Y el sexto tomo, que consta de 223 hojas, lleva el título de Diccionario y es un vocabulario latino, una interpretación de los nombres hebreos, caldeos y griegos de ambos Testamentos, en orden alfabético, y una introducción a la gramática hebrea.

Los seis tomos no se imprimieron en orden lógico.

El primer libro que se editó fue el quinto tomo, y se terminó de imprimir en enero de 1514.

Y tal día como hoy de 1517 se terminó de imprimir el cuarto y último tomo, acabando con él el trabajo de esta Biblia Políglota Complutense.

Cuando presentaron los dos últimos pliegos al cardenal Cisneros, éste alzó los ojos y las manos al cielo y exclamó:

«Infinitas gracias te doy, Divino Salvador y Señor mío Jesucristo, porque me has dejado ver con mis ojos el fin de una obra que para exaltación de vuestro Nombre, y crédito de vuestra Santa Fe tanto he deseado toda mi vida».

Y volviéndose a cuantos estaban a su lado, les dijo:

«Dios me da gracia de hacer estas cosas, que a vosotros os han parecido muy grandes, y pueden ser muy útiles para el bien público. Pero en ninguna empresa debéis tenerme por más dichoso que en esta edición de la Biblia, que descubre los manantiales sagrados, de donde nacerá una Teología más clara, y para que las fuentes, a donde la mayor parte de los Doctores la han de ir a buscar».

Se imprimieron seiscientos ejemplares y se vendieron a seis ducados y medio de oro.


Más efemérides del 10 de julio:

El 10 de julio de 1517 el cardenal Cisneros dona el edificio del Beaterio de Santa Librada a la Universidad de Alcalá.

El 10 de julio de 1653 el arzobispo de Toledo Baltasar Moscoso y Sandoval visita el partido de Alcalá.

6 de julio de… 1764

El 6 de julio de 1764 el Consejo de Estado amonesta a la Universidad de Alcalá por no cumplir las tradiciones faltando al respeto al Canciller.

A mediados del siglo XVIII, en lo que respecta a las celebraciones universitarias vinculadas con la iglesia Magistral, hacía varios años que ocasionaban frecuentes problemas entre los Rectores, el Colegio Mayor de San Ildefonso y los Abades Cancilleres de la Magistral, diferencias que fueron aumentando día a día.

Unos de estos incidentes fue en junio de 1764, en la graduación de Doctor en Cánones don Joaquín de Navasques.

La ceremonia tenía lugar en el Teatro, actualmente llamado Paraninfo, y siguiendo el orden del ritual, el graduado debía jurar sobre los Evangelios defender, obedecer, honrar y reverenciar a distintos cargos y luego se tenía que arrodillar ante el Cancelario Abad de San Justo quien le imponía la borla. Después tenía que subir a la cátedra para recibir del Decano de la Facultad el anillo y un libro abierto que luego se cerraba, símbolo de la fidelidad a las leyes.

Pues en el momento del juramento, el Rector don Luis de los Ríos y Velasco omitió el «Honrar y reverenciar al Canciller de la Universidad». Y para más ofensa, el doctorado pasó sin detenerse ante el Cancelario Abad, saltándose el ritual de la borla, para subir directamente a la cátedra y recibir las insignias de manos del Decano de la Facultad de Cánones don Juan Francisco Xavier Verdejo.

El abad Gómez Falcón, ante tal ofensa, protestó inmediatamente y elevó un recurso al Consejo de Estado.

Y tal día como hoy de 1764, el Consejo de Estado, en respuesta a la protesta del Abad, únicamente amonestó con una advertencia al Colegio para que se guardasen las tradiciones bajo amenaza de multa de 20.000 maravedís.


Más efemérides del 6 de julio:

El 6 de julio de 1822 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares concede licencia al maestro don Manuel Palomar para instalar una Escuela de Primeras Letras.

El 6 de julio de 1890 se redacta el Estatuto de la Asociación para la Enseñanza Gratuita en Alcalá.

4 de julio de… 1618

El 4 de julio de 1618 el cardenal arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas otorga su testamento.

En enero de 1617 el arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expuso al Concejo de la villa su deseo de fundar un monasterio de religiosas bajo la advocación de San Bernardo en Alcalá de Henares.

Como se sentía muy mayor y quería ver acabada su obra lo antes posible, tres meses después de esta reunión, en abril de 1617, ya pusieron la Primera Piedra.

Y un año después, tal día como hoy de 1618, el cardenal arzobispo de Toledo Sandoval y Rojas firmó su testamento, mandando que si fallecía antes de dejar acabada la obra del Monasterio Cisterciense de San Bernardo, se acabase y pusiera en toda perfección.

Y gracias al testamento sabemos que el arquitecto que diseñó las trazas fue Juan Gómez de Mora, uno de los maestros constructores más renombrados de aquellos tiempos.

El testamento dice así:

«Por cuanto en nuestra villa de Alcalá de Henares, junto a nuestro Palacio arzobispal tenemos comenzada la obra de un monasterio de monjas de la Orden de San Bernardo. Queremos y es nuestra voluntad que si no dejásemos acabada dicha obra, se acabe y ponga en toda perfección, para el dicho efecto, según traza que está hecha de Juan de Mora, Maestro mayor de las obras de su Majestad y según lo ordenare Luis de Oviedo, nuestro camarero mayor y que tenemos encargada la superintendencia y gobierno de la dicha fábrica».

Parecía que presentía que Dios le iba a llamar en breve, como así sucedió en diciembre de ese mismo año de 1618.


Más efemérides del 4 de julio:

El 4 de julio de 1512 el judeoconverso Alonso de Zamora inaugura las clases de hebreo en la Universidad de Alcalá.