8 de mayo de… 1642

El 8 de mayo de 1642 las religiosas del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza encargan el retablo de su iglesia al pintor Angelo Nardi y al dorador Juan Basilio.

El edificio del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza, también conocido por Monasterio de Santa Clara, es una joya de la arquitectura franciscana. Además éste cuenta con un rico ajuar en su interior: pinturas, esculturas, platería,… Estas obras están repartidas por todo el monasterio y forman un conjunto patrimonial de gran interés.

Hablamos en presente, pero por desgracia, también deberíamos hablar en pasado, pues el Monasterio tuvo obras de artes que ya no existen.

Así sucede con el retablo que presidía la cabecera del templo.

Y es que tal día como hoy de 1642 las religiosas del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza encargaron el retablo de su iglesia al pintor del rey Felipe IV Angelo Nardi y al dorador Juan Basilio.

El retablo constaba de tres cuerpos verticales, técnicamente llamadas «calles», que estaban divididas por pilastras sobre columnas.

En las calles laterales había unas esculturas, y en la calle central había un gran cuadro de altar, fechado y firmado por Angelo Nardi en 1647. Se cree que si no era la última pintura firmada por Nardi, sería una de las últimas.

En la parte inferior de las tres calles había varias pinturas, también de Angelo Nardi.

El cuadro central representaba a Santa Clara, acompañada por otras monjas, portando una custodia.

La custodia es el elemento iconográfico que se asocia a Santa Clara.

Este cuadro recordaba un hecho histórico de la vida de Santa Clara. Ésta había sido nombrada por Francisco de Asís Abadesa del Monasterio de San Damián, en Asís. En el año 1234, los ejércitos de Federico II arrasaron el Valle de Spoleto. Clara salió al encuentro de los soldados sin más defensa que la Sagrada Eucaristía. Los soldados, viendo el valor de Clara y temerosos de incurrir en una profanación, prefirieron pasar de largo de Asís.

Desgraciadamente, el enfrentamiento fraterno de la Guerra Civil española trajo consigo, además del dolor y la sangre, la destrucción de este retablo del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza, también conocido por Monasterio de Santa Clara.


Más efemérides del 8 de mayo:

El 8 de mayo de 1527 reunido el Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares dudan sobre la ubicación de la nueva torre.

El 8 de mayo de 1812 por la gran hambruna que se padece en Alcalá de Henares, mueren cinco personas.

El 8 de mayo de 1838 don Mariano Bosamba abre una escuela de Lógica en la “Posada del Caballero” en Alcalá de Henares.

El 8 de mayo de 1989 la banda terrorista ETA asesina en Alcalá de Henares a los policías nacionales José Antonio Montes Gila y Juan Antonio García Andrés e hirió a otros dos en un atentado en dos fases. Previamente habían ametrallado al funcionario de prisiones José Luis López Montenegro.

25 de abril de… 1620

El 25 de abril de 1620 se realiza una solemne procesión presidida por el rey Felipe III, su esposa Margarita de Austria-Estiria y los Infantes para depositar las Sagradas Formas en la capilla del Evangelio del templo del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

El milagro de las Sagradas Formas tiene su origen en 1597, cuando el jesuita Padre Juan Juarez, en plena confesión, recibe un envoltorio con 26 Formas Consagradas, conseguidas por robos sacrílegos de iglesias de Alcalá.

Ante el peligro de poder estar envenenadas, los jesuitas decidieron guardarlas «en un lugar decente» hasta su descomposición total.

Transcurrido el tiempo comprobaron que estaban intactas. Decidieron guardarlas en un lugar húmedo, junto a otras formas sin consagrar. A los pocos meses, éstas últimas se habían descompuesto mientras que las que habían sido entregadas en la confesión permanecían como recién hechas.

En 1608 el Padre Bartolomé Pérez, Provincial de la Orden, ordenó su traslado al altar mayor de la iglesia del Colegio, donde quedaron en el mismo paquete de papel que las contenía desde el principio.

En 1615 el Padre Luis de la Palma, el nuevo Provincial de la Orden, visitó las Sagradas Formas, levantando testimonio de su perfecta conservación. Así creció la fama de milagro, hasta que en julio de 1619 se declaró oficialmente por un Decreto el milagro como tal. El Decreto lo firmó el Doctor Cristóbal de la Cámara, Canónigo Magistral de Sagrada Escritura en la Santa Iglesia de Toledo, Calificador del Santo Oficio de la Inquisición, Vicario General del Arzobispado de Toledo, ante el notario don Juan Hurtado.

Y tal día como hoy de 1620 las Sagradas Formas fueron sacadas procesionalmente por primera vez.

Se había terminado de construir la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, y los padres Jesuitas tuvieron la idea de inaugurarla con la traslación solemne de las Santas Formas al templo.

A este acto asistieron el rey Felipe III junto a su esposa la reina Margarita de Austria-Estiria y los Infantes sus hijos, acompañados por el Cabildo de la Iglesia Magistral, el Claustro de la Universidad, el Ayuntamiento, las Órdenes religiosas y un gran número de habitantes de la villa y de los pueblos colindantes.

La procesión recorrió las principales calles de la villa de Alcalá. Una vez terminada, las Sagradas Formas fueron colocadas en el Sagrario de la capilla primera de la iglesia de los Jesuitas. Esta capilla estaba, y está, al lado del Evangelio, es decir, a la izquierda del altar mayor.

Cuatro años después, en febrero de 1624, fueron trasladadas a una custodia de planta donada por el cardenal Agustín Espínola, Arzobispo de Sevilla y Santiago.


Más efemérides del 25 de abril:

El 25 de abril de 1624 comienzan las obras del Colegio de Colegio de San Ciriaco y Santa Paula, conocido popularmente como el Colegio de Málaga.

El 25 de abril de 1926 el general Primo de Rivera visita Alcalá de Henares para presidir un acto militar.

23 de abril de… 1616

El 23 de abril de 1616 el alcalaíno Miguel de Cervantes Saavedra es enterrado en el Convento de las Trinitarias de Madrid.

Como todos saben hoy es un día importante para la ciudad de Alcalá de Henares. Pero, ¿por qué?

Pues porque tal día como hoy de 1616 el insigne escritor complutense, o alcalaíno, Miguel de Cervantes Saavedra fue enterrado en el Convento de las Trinitarias de Madrid.

Pero, esta no es la festividad que se celebra. ¿El 23 de abril de 1616 no fue cuando falleció?

Ahí está la polémica. En esa época no se registraban la fecha del nacimiento ni la de la muerte, sino que se registraban, como era normal pues lo hacía la Iglesia, era la fecha del bautismo y del enterro. Verdaderamente no se ha encontrado ningún documento que certifique la hora de fallecimiento del Miguel de Cervantes.

Para algunos investigadores históricos, Miguel de Cervantes falleció el 22 de abril de 1616 y que fue enterrado el día después, y que el cambio de la fecha del fallecimiento se cambió para hacerla coincidir con la fecha de la muerte del escritor inglés William Shakespeare.

Otros investigadores opinan que Miguel de Cervantes falleció en la madrugada del día 23 de abril, y que como su cuerpo estaba lleno de pústulas, pensaron que lo mejor era enterrarle lo antes posible antes de que el cuerpo se empezara a descomponer.

Pero ésta no es la única polémica. Dando por buena la teoría que falleció el 23 de abril de 1616, ¿verdaderamente falleció el mismo día que William Shakespeare, que también falleció el 23 de abril de 1616? Por lógica sería el mismo día, pero no es así.

En España, desde el año 1582, se regían por el calendario Gregoriano, el actual. Por eso podríamos decir que Miguel de Cervantes falleció el 23 de abril.

Pero en Inglaterra, en 1616, se regían por el calendario Juliano, que tenía una diferencia con el Gregoriano de 10 días. Sí, según el calendario Juliano, William Shakespeare falleció el 23 de abril de 1616, pero si se hubiesen regido por el calendario Gregoriano hubiese fallecido el 3 de mayo de 1616.

Inglaterra estuvo regida por el calendario Juliano hasta el 1752 que cambiaron al Gregoriano.

Resumiendo, según un único calendario, el Gregoriano, por ejemplo, Cervantes falleció el 23 de abril de 1616 (o el 22) y Shakespeare el 3 de mayo de 1616, con 10 días de diferencia.


Más efemérides del 23 de abril:

El 23 de abril de 1976 el escritor Jorge Guillén recibe el primer Premio Cervantes de la Legua Castellana.

El 23 de abril de 1990 se inaugura la Biblioteca Municipal «Eulalio Fuentes».

17 de abril de… 1617

El 17 de abril de 1617 se coloca la Primera Piedra del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Si no fuese porque el edificio del que trata la efeméride de hoy está cerrado por obras, tendríamos que estar de celebración.

Pero empecemos por el principio. En enero de 1617 el cardenal y arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expuso a la Villa de Alcalá de Henares su deseo de fundar un monasterio de religiosas Bernardas, en el lugar que el Concejo le pareciese más oportuno.

Y estudiado el asunto, los componentes del Concejo acordaron que el lugar más idóneo era junto al Palacio Arzobispal, en el sitio denominado de la Almanjara, que era el antiguo barrio morisco.

Hay que saber que los moriscos habían sido expulsados de Castilla hacía siente años, en 1610.

No se sabe si la idea de colocar allí el monasterio había sido sugerida por el propio Arzobispo. Lo que sí parece es que le agradó mucho, ya que en un brevísimo tiempo buscó al tracista, antiguo nombre del arquitecto, que recayó en Juan Gómez de Mora, que en el momento de la contratación estaba diseñando la Plaza Mayor de la villa de Madrid. Y como alarife, que es una mezcla de aparejador y maestro de obras, eligió al complutense Sebastián de la Plaza.

Todo fue muy rápido, ya que el Arzobispo quería ver acabada su obra lo antes posible. Y tres meses después de esa reunión, tal día como hoy de 1617, juntamente hace 400 años, se hizo la ceremonia de la colocación de la Primera Piedra del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Este acto revistió una solemnidad inusitada, pues asistieron relevantes personalidades eclesiásticas y civiles, así como la ciudad entera.

De la iglesia Magistral, a las cinco de la tarde, salió la procesión camino al lado Este del Palacio Arzobispal con miembros de las parroquias, conventos y cofradías. Ofició la ceremonia el abad Bernardino de Ávila. Tras la bendición y colocación de la Primera Piedra, retornó la comitiva a la Magistral.

Al terminar la ceremonia, por la noche, hubo luminarias y fuegos de artificio.

Las «luminarias» era la Iluminación general de la villa a base de antorchas que se colocaban en los balcones de las casas.


Más efemérides del 17 de abril:

El 17 de abril de 1509 el cardenal Cisneros parte de Alcalá de Henares a la conquista de Orán.

El 17 de abril de 1517 la iglesia del Monasterio de Santa Clara es bendecida por el obispo de Útica don Pedro del Campo.

El 17 de abril de 1556 comienzan en Alcalá de Henares las fiestas de celebración de la renuncia al trono de Castilla del rey Carlos I y la coronación del nuevo rey Felipe II.

El 17 de abril de 1936 Pedro Blas Fernández es elegido primer alcalde socialista de la ciudad.

El 17 de abril de 1967 se publica el último número del periódico «Nuevo Alcalá».

El 17 de abril de 1984 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares aprueba las bases para el desarrollo de participación ciudadana.

5 de abril de… 1615

El 5 de abril de 1615 se coloca la Primera Piedra del Monasterio de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi, también conocido por «Carmelitas de afuera», de Alcalá de Henares.

Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, Condesa del Castellar, con la intención de «hacer una obra agradable al Señor», fundó en mayo de 1599 el Convento de Carmelitas Descalzas del Corpus Cristi en el edificio que fuera el antiguo Colegio-Convento de Carmelitas Descalzos de San Cirilo, inmueble que actualmente es el Aula de Música de la Universidad de Alcalá.

Un año después, en 1600, las monjas trataron de comprar los edificios donde vivían, que eran «tres pares de casas, sitios y solares». Al estar situadas en el recinto universitario, el Colegio Mayor les concedió las licencias necesarias, pero por causas desconocidas no se realizó la compra.

La propia Condesa del Castellar quiso ser carmelita en su convento trayéndose consigo su gran fortuna, pero ponía una condición: que las niñas de su familia se educasen en el convento. El Padre General Carmelita no lo aceptó por tratarse de algo contrario a la regla, hecho que conllevó que Beatriz Ramírez de Mendoza, mujer de gran carácter, se marchara con todos sus bienes. Las monjas prefirieron quedarse en total desamparo, con apenas diez ducados anuales para poder vivir, antes de desobedecer a su Prelado.

En 1614 doña Beatriz de Diatrichtain, Marquesa de Mondéjar, quiso dejar cincuenta mil ducados a los Padres Carmelitas Descalzos de San Cirilo, deseando ser su patrona, pero ellos cedieron a las monjas el derecho de ese patronato y persuadieron a la Marquesa a que tomase ese convento.

De ese modo doña Beatriz de Diatrichtain pasó a ser la nueva patrona del Convento de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi.

Ya con el nuevo patrocinio de la Marquesa de Mondéjar, las monjas compraron unas casas enfrente de donde vivían. Pero el terreno que habían adquirido se encontraba extramuros, es decir, fuera de los muros de la villa, tras la Puerta de Aguadores, arrimadas a la cerca y junto a la puerta, al final de la calle Roma. De ahí el apodo de «Carmelitas de afuera».

El nuevo edificio fue diseñado por el hermano carmelita descalzo fray Alberto de la Madre de Dios, gran tracista que trascendió lo límites de la Orden del Carmelo, trabajando primero bajo la dirección de Francisco de Mora y después de Juan Gómez de Mora.

Y tal día como hoy de 1615 se colocó la Primera Piedra del nuevo y actual Monasterio de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi de Alcalá de Henares.

El traslado definitivo de las monjas a la nueva Casa empezó en octubre de 1622, aunque la Dedicación de la Iglesia no se llegó a realizar hasta abril del año siguiente, 1623.


Más efemérides del 5 de abril:

El 5 de abril de 1299 el Concejo de Alcalá de Santiuste (actual Alcalá de Henares) reconoce el Señorío del Arzobispo de Toledo.

El 5 de abril de 1494 la reina Isabel de Castilla visita Alcalá de Henares.

26 de marzo de… 1616

El 26 de marzo de 1616 el alcalaíno Miguel de Cervantes escribe una carta dirigida al cardenal arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas, fundador del Monasterio Cisterciense de San Bernardo de Alcalá de Henares, en la que le agradece la ayuda económica y espiritual que le había dispensado durante años.

Se sabe que un aspecto destacable del arzobispo de Toledo Bernardo Sandoval y Rojas fue su mecenazgo y su labor constructora, siendo protector del mismo Cervantes a partir de 1611, en los años de mayor penuria económica para dicho escritor.

Y como dice el refrán, «es de bien nacido ser agradecido», Cervantes en el «prólogo al lector» de la II parte de «Don Quijote de la Mancha» le nombra con estas palabras:

«Viva el gran conde de Lemos, cuya cristiandad y liberalidad, bien conocida, contra todos los golpes de mi corta fortuna me tiene en pié, y vívame la suma caridad del Ilustrísimo de Toledo don Bernardo de Sandoval y Rojas […] Estos dos príncipes, sin que los solicite adulación mía ni otro género de aplauso, por sola su bondad, han tomado a su cargo el hacerme merced y favorecerme; en lo que me tengo por más dichoso y más rico que si la fortuna por camino ordinario me hubiera puesto en su cumbre».

Y no contento con esto, tal día como hoy de 1616 Miguel de Cervantes escribió una carta dirigida al cardenal arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas en la que le agradece la ayuda económica y espiritual que le había dispensado durante años.

El texto de dicha carta dice así:

«Muy Yllustre Señor:

Ha pocos dias qe receui la carta de uuestra Señoria Yllustrissima y con ella nueuas mercedes. Si del mal qe me aquexa pudiera haber remedio, fuera lo bastante para tenelle con las repetidas muestras de fauor y amparo qe me dispensa vuestra Yllustre Persona; pero al fin tanto arrecia, qe creo acabará conmigo, aun cuando no con mi agradecimiento. Dios nuestro Señor le consegue egecutor de tan Santas obras, para qe goze del fructo dellas allá en su Santa gloria, como se la desea su humilde criado, qe sus muy magníficas manos besa. En Madrid a 26 de Marzo de 1616 años.

Muy Yllustre Señor.

Miguel de Cerbantes

Saauedra» [Rúbrica]

Menos mal que alguien como el arzobispo Sandoval y Rojas, de relieve social, reconoció su valía en vida y le ayudó.


Más efemérides del 26 de marzo:

El 26 de marzo de 1532 la Universidad de Alcalá se queja al Ayuntamiento por las malas condiciones de vida en la villa.

El 26 de marzo de 1657 se presenta una Querella contra don Francisco Díaz por quebrantamiento de la Cárcel Escolástica de la Universidad.

El 26 de marzo de 2011 el torero Luis Gómez Calleja «El Estudiante» recibe la Distinción de Hijo Predilecto de Alcalá de Henares, a título póstumo.

27 de febrero de… 1626

El 27 de febrero de 1626 el cardenal Zapata aprueba la elección que hizo en su día Bernardo Sandoval y Rojas sobre la primera Abadesa y designa al conjunto de religiosas que formaron la primera comunidad del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Ante todo hay que saber que desde el año 1129 hasta el 1837, es decir, setecientos ocho años, la primero villa y luego ciudad de Alcalá de Henares perteneció al Arzobispado de Toledo. Y el Arzobispo de Toledo, como Señor de Alcalá, podía hacer en Alcalá lo que quisiese.

Después de la Constitución de 1812 siguió perteneciendo al Arzobispado de Toledo, pero el Arzobispo ya no era el Señor de Alcalá y por tanto ya no elegía al Ayuntamiento, y la autoridad pasó al Alcalde y al Jefe Político de la Provincia, el actual Gobernador Civil. Alcalá de Henares dejó de pertenecer al Arzobispado de Toledo en 1885, al crearse el Obispado de Madrid-Alcalá.

En 1617 el arzobispo de Toledo era Bernardo Sandoval y Rojas, tío del Duque de Lerma, el Valido del rey Felipe III.

En enero de ese año, 1617, este Arzobispo se reunió con el Concejo, el antiguo Ayuntamiento, para informales que quería fundar un monasterio de monjas cistercienses bajo la advocación de San Bernardo, pero les dejaba que eligieran el sitio más adecuado, sabiendo que a él le gustaría que fuese cerca de su Palacio. El Concejo vio el cielo abierto, pues el barrio que estaba al lado de Palacio era el antiguo barrio morisco llamado Almanxara, un barrio húmedo, con casi todas las casas abandonadas pues hacía 8 años que los moriscos habían sido expulsados de Castilla. Y se lo ofrecieron como mejor ubicación para su monasterio. El Arzobispo quedó encantado y a partir de ese momento el arzobispo llamaría a este monasterio «su obra».

Pues para «su obra» buscó a los mejores de la época: como tracista, actual arquitecto, a Juan Gómez de Mora, que cuando le contrató estaba haciendo la Plaza Mayor de la villa de Madrid. Y como alarife, que es una mezcla de aparejador y maestro de obras, al alcalaíno Sebastián de la Plaza.

El arzobispo Bernardo Sandoval y Rojas quería ver acabada su obra lo antes posible y tres meses después de esta reunión, en abril de 1617, ya pusieron la primera piedra.

El Arzobispo nunca tuvo buena salud y un año después de poner la primera piedra, en abril de 1618, firmó su testamento dejando dinero suficiente para que se terminaran las obras de este monasterio si el fallecía antes.

Y un mes después, en mayo de 1618, el propio arzobispo Bernardo Sandoval y Rojas redactó las Constituciones del Monasterio y con su firma se puede decir que fundó el Monasterio, aunque todavía no habían entrado a vivir las monjas.

Daba la impresión que ya se lo habían dicho, y en diciembre de ese año, 1618, falleció sin ver concluida «su obra».

El problema surgió después, pues su albacea, Luis de Oviedo, que tenía que continuar la obra del monasterio, era un poco tacaño en eso de soltar el dinero y la retrasó durante ocho años.

Y llegamos al año 1626.

Sabemos que don Bernardo Sandoval y Rojas había escogido a una monja del Monasterio Cisterciense de la Concepción Bernarda del pueblo de Vallecas como Madre Abadesa para su Monasterio. Esta monja se llamaba Petronila de la Cadena.

Y tal día como hoy de de 1626 el cardenal Antonio Zapata y Cisneros, Administrador del Arzobispado de Toledo durante la minoría de edad del Arzobispo titular, el cardenal infante Fernando de Austria, aprobó, por medio de una carta a la Abadesa del Monasterio de la Concepción Bernarda del pueblo de Vallecas, la elección que hizo en su día Bernardo Sandoval y Rojas sobre la primera Abadesa y designó al conjunto de religiosas que formaron la primera comunidad del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Las religiosas fundadoras, que llegaron a Alcalá en marzo de 1626 desde el pueblo de Vallecas, fueron Petronila de la Cadena, que fue la primera Abadesa, María de Alarcón, María Magdalena, María de la Cadena e Inés de Jesús, todas ellas monjas profesas. Y trajeron con ellas a Cathalina del Rincón, freila profesa.

Hay que decir que una «freila» era una monja profesa igualmente pero que estaba exenta de coro, es decir, que no tenía la obligación de rezar todas las oraciones canónicas de las monjas profesas, y que a cambio servía a la comunidad en los trabajos caseros.


Más efemérides del 27 de febrero:

El 27 de febrero de 1223 el arzobispo de Toledo Ximenez de Rada, en Ubeda, ratifica los fueros de la villa de Alcalá y sus pueblos.

El 27 de febrero de 1615 el licenciado Márquez Torres aprueba la segunda parte del Quijote, «no hallando en él cosa indigna de un cristiano celo no que disuene de la decencia debida a buen ejemplo».

El 27 de febrero de 1904 las Madres Escolapias compran un edificio para instalar su Colegio Convento.

El 27 de febrero de 1913 se inaugura en el Patio de Santo Tomás de Villanueva la estatua de Cisneros, tallada por Vilches en Roma en 1864, ahora en la Plaza de San Diego.

El 27 de febrero de 1939 el alcalaíno Manuel Azaña presenta su renuncia como Presidente de la República.

17 de febrero de… 1624

El 17 de febrero de 1624 las veinticuatro Formas Incorruptas se trasladan a una custodia de planta donada por el cardenal Agustín Espínola, Arzobispo de Sevilla y Santiago.

La historia del milagro de las Sagradas Formas de Alcalá de Henares tuvo su origen en mayo de 1597. Un anónimo penitente llegó al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús en Alcalá solicitando confesión al padre jesuita Juan Juárez. En mitad de la confesión, aquel hombre entregó al jesuita un papel que envolvía veintiséis Formas Consagradas que, según manifestó, provenían de robos sacrílegos de varias iglesias.

Juan Juárez, ya con las Formas en su poder, pidió consejo al Padre Vázquez, filósofo y profesor de Teología en aquel Colegio. Como no sabían la procedencia de las Formas, y temiendo que pudieran estar envenenadas, acordaron colocarlas en un lugar decente, para evitar irreverencias, y esperar a que se corrompieran por sí solas.

El Padre Juárez las guardó en una cajita y las depositó entre unas reliquias del lado del Evangelio del altar mayor, es decir, según se mira al altar, al lado izquierdo.

Pasado algún tiempo, el Padre Juárez fue a ver las Formas guardadas pa ver si ya estaban corrompidas, pero las encontró blancas y hermosas como si se acabaran de hacer.

El Padre Luis de la Palma, Rector del Colegio, visitó las Formas y decidió que fueran trasladadas a un sitio húmedo, para favorecer la corrupción de las especies. Las colocaron en una capilla baja situada detrás de la sacristía, y el Padre Juárez colocó junto a ellas otras formas sin consagrar.

Pasados algunos meses observaron que las formas no consagradas estaban totalmente corrompidas, permaneciendo las otras en perfecto estado de conservación. Allí estuvieron hasta marzo de 1609, doce años después de la entrega.

En esa fecha visitó las Sagradas Formas el Padre Bartolomé Pérez, Provincial de la Orden, y mandó que, como estaban perfectamente conservadas, se colocasen en el altar mayor, al lado del Evangelio, en el lado izquierdo.

El caso se manifestaba como un verdadero miago, pero todavía no se había declarado oficialmente.

Pasados seis años, en abril de 1615 llegó a Alcalá el Padre Luis de la Palma, antiguo Rector del Colegio y por entonces nuevo Provincial de la Orden. Vio de nuevo las Formas y levantó testimonio del hecho milagroso. Crecía cada vez más la fama del milagro, y en julio de 1619, veintidós años después de la entrega, una Junta de Doctores de la Universidad declaró oficialmente el milagro de las Sagradas Formas.

La calificación del milagro se ratificó, en junio de 1622, por el doctor Álvaro de Villegas, Primado de España; en enero de 1634 por don Francisco de Mendoza, Obispo Gobernador de Toledo y en marzo de 1682 por don Alonso Martínez Abad.

Y tal día como hoy de 1624 se trasladaron las veinticuatro Formas Incorruptas a una custodia de planta donada por el cardenal Agustín Espínola, Arzobispo de Sevilla y Santiago.

La custodia, que se conservó hasta 1936, era de plata sobredorada. Medía 90 centímetros de altura y estaba rematada por una cúpula de media naranja. Debajo de la cúpula había una linterna ochavada con tres viriles en cada lado, es decir, un «tubo» de ocho lados y en cada lado había tres Formas colocadas verticalmente. En el pié de la custodia estaba el escudo del cardenal Espínola en esmalte.

En el transcurso del tiempo se rompieron varias Formas para ver si una vez partidas, se corrompían más rápidamente. Por eso fueron entregadas veintiséis Formas, pero se conservaron solamente veinticuatro.

Respecto a las dos Formas partidas que no se pudieron colocar en la custodia, se guardaron en una cajita de nácar. Después de unos años, las partículas se hallaron reducidas a polvo y, por último, se arrojaron a agua bendita.

Desde entonces la fiesta anual se celebra siempre el quinto domingo de Resurrección, con indulgencia plenaria para los que participases en ella. Esta indulgencia la concedió el papa Pío VI en 1789. Aunque ha habido periodos de tiempo sin esta celebración, actualmente se sigue celebrando.


Más efemérides del 17 de febrero:

El 17 de febrero de 1241 el arzobispo de Toledo don Rodrigo confirma la donación vitalicia que Alcalá había hecho del pueblo de Vilches a don Domingo Pérez, canónigo de Toledo, para que en ella percibiese los derechos tocantes al señorío y al concejo.

El 17 de febrero de 1486 el papa Inocencio VIII da facultades a la Colegiata de los Santos Justo y Pastor para enajenar sus bienes.

El 17 de febrero de 1701 procedente de Versalles, el joven rey Felipe V llega a Alcalá de Henares y pernocta en el Palacio Arzobispal.

El 17 de febrero de 1716 Real Cédula de Felipe V renovando el juro perpetuo de Carlos I a la iglesia Magistral.

El 17 de febrero de 1941 Se reconstruye el Convento de Santa Clara para que lo vuelvan a habitar las religiosas.

2 de febrero de… 1604

El 2 de febrero de 1604 nace en Alcalá de Henares don Juan Francisco de Leiva, conde de Baños, que llegaría a ser Virrey de Nueva España.

Muchos son los nacidos ilustres en Alcalá de Henares que son desconocidos para los propios complutenses. Y el protagonista de la efeméride de hoy es uno de ellos, ya que tal día como hoy nació el niño Juan Francisco de Leiva, que así, sin más, muy poca gente sabe quién fue.

Juan Francisco Jacinto de la Cerda de La Lama y de la Cueva Leyva Arteaga y Gamboa, más conocido como Juan Francisco de Leiva, nació en Alcalá de Henares, perteneciendo a una familia aristocrática.

Por nacimiento, por parte de padre, fue el Quinto Marqués de la Adrada, Señor de Villovela y Las Lastras, del Estado y Fortaleza de La Lama y del Mayorazgo de Monjara en el Obispado de Segovia. Y por parte de la familia materna, llegó a ser Preboste de Guernica, Ondárroa y Bermeo.

Se casó con doña Mariana Isabel de Leyva y Mendoza, quien se tituló por derecho II Condesa de Baños y II Marquesa de Leyva, títulos que también usó su marido.

El rey Felipe IV le nombró Virrey de Nueva España en 1660, cargo que mantuvo cuatro años.

Hay que reconocer que su gobierno se caracterizó por las irregularidades administrativas, ya que la virreina se dedicaba a enriquecerse a través del tráfico de influencias, vendiendo los cargos y haciendo firmar a su marido los documentos, sin que éste tuviese constancia de los hechos. Por la mala gestión del virrey, la codicia de la virreina y las escandalosas fiestas de sus hijos, el virrey fue cesado en 1664.

Una vez en España y viudo, Juan Francisco de Leiva ingresó en los Carmelitas Descalzos de Guadalajara, donde permaneció hasta su muerte, acaecida en 1678.


Más efemérides del 2 de febrero:

El 2 de febrero de 1949 se efectúan los primeros saltos de la Primera Bandera de Paracaidistas de Aviación en Alcalá de Henares desde aviones Junker 52 de dotación en el Regimiento de Transporte del aeródromo alcalaíno.

El 2 de febrero de 1973 se inaugura la Comisaría de Policía Nacional en Alcalá de Henares en la calle del Cid Campeador.

El 2 de febrero de 1985 se inauguran las oficinas de la OMIC.

9 de enero de… 1632

El 9 de enero de 1632 el hermano jesuita Francisco Bautista finaliza el retablo de la iglesia de la Compañía de Jesús.

Dos son las obras cumbres del hermano Francisco Bautista en Alcalá de Henares: el baldaquino de la iglesia del Monasterio de San Bernardo y el retablo del templo del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

Aunque el templo del Colegio de los Jesuitas se empezó a construir en 1602, el Colegio se fundó en 1545, pero en otra ubicación. Éste estaba situado en el conocido «patio de mataperros», que no era otro que el actual patio de la Ermita del Cristo de los Doctrinos.

Estuvieron poco tiempo allí, ya que tres años después, en 1548, el Colegio se traslada a unas casas del librero Antonio Salcedo, que estaban situadas extramuros, saliendo por la Puerta de Santiago.

Y dos años después, en 1550, el canónigo de la Catedral de Cuenca Alonso Ramírez de Vergara les compró unas casas cerca de la Puerta de Guadalajara, ya dentro del recinto de la Universidad.

La Compañía ya contaba con 62 miembros en 1562, por lo que decidieron adaptar las casas a las nuevas necesidades.

En 1567 comenzaron las obras del templo, según las trazas, es decir los planos, del padre jesuita Bartolomé de Bustamante. Pero por falta de recursos económicos se paralizaron las obras cuando sólo estaba empezada la cimentación.

Se pudieron reanudar las obras en 1602 por las donaciones de doña María de Mendoza y de su sobrina doña Catalina.

El templo se finalizó, excepto la fachada, en 1620.

Y, volviendo a la efeméride, tal día como hoy de 1632 el hermano jesuita Francisco Bautista finaliza el retablo de la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

Es una obra de transición del arte herreriano al barroco. Está construido de madera policromada y estofada, que es poner pan de oro encima de la madera, pintar sobre el oro y luego raspar la pintura para que se descubra el dorado.

Con esta obra el hermano Francisco Bautista consiguió el grado de maestro arquitecto.

Las pinturas originales que completaban el retablo fueron pintadas por el italiano Angelo Nardi, pero en marzo de 1936 el templo fue sacrílegamente profanado, quemándose delante de la puerta principal de la iglesia las pinturas y las esculturas del retablo.

Los cuadros actuales son del pintor y sacerdote alcalaíno don Manuel Palero.


Más efemérides del 9 de enero:

El 9 de enero de 681 Annibio, presbítero de Alcalá, asiste al XII Concilio de Toledo en representación del obispo complutense Geldemiro.

El 9 de enero de 1607 los restos de San Félix de Alcalá se trasladan desde el convento de franciscanos descalzos del Santo Ángel (vulgo de los Gilitos) hasta la Magistral, siendo recogidas las cenizas por D. Juan Bautista Neroni, que las colocó junto a los Santos Niños.