23 de marzo de… 1513

El 23 de marzo de 1513 Francisco de Cisneros funda los Colegios Menores para estudiantes pobres de la Universidad de Alcalá.

Uno que lea solo el encabezamiento de esta efeméride se podría imaginar al cardenal Cisneros, hisopo en mano, rociando de agua bendita uno a uno todos los edificios de los Colegios Menores.

Saldría del Colegio Mayor hacia el Colegio Menor de San Pedro y San Pablo, pared con pared. Luego, metiéndose por la calle de Santa Librada (actual calle de San Pedro y San Pablo), llegaría al Colegio Menor de Santa Balbina. Dando la vuelta por la calle de Roma (actual calle Colegios) alcanzaría el Colegio Menor de la Madre de Dios. Más tarde, metiéndose por el callejón de Santa María iría al Colegio Menor de Santa Catalina. Por la plaza del Mercado, girando hacia la calle Mayor dirección a la Puerta de Guadalajara (la actual calle Libreros en esa época era la prolongación de la calle Mayor), pasaría a la calle de los Gramáticos (actual calle Nebrija) para llegar al Colegio Menor de San Eugenio y al Colegio Menor de San Isidoro, que estaban uno enfrente del otro. Y para finalizar, iría por la calle del Tinte hasta la Puerta de Santiago y, ya extramuros, se toparía con el Colegio-Hospital de San Lucas y San Nicolás.

Actualmente cuando se funda una institución, se realiza un acto inaugural con el corte de una cinta, el descubrimiento de una placa o, si en una institución religiosa, con la bendición con agua bendita.

Pero antiguamente con la simple firma de las Constituciones de la institución ya se consideraba fundada.

Por eso la efeméride de hoy, para que se entienda bien, tendría que tener este titular:

«El 23 de marzo de 1513 Francisco de Cisneros promulga y firma las Constituciones de los Colegios Menores para estudiantes pobres de la Universidad de Alcalá».

Esta promulgación y firma fue realizada en la Iglesia Colegial de San Ildefonso, en presencia de una muchedumbre compuesta de autoridades, profesores, colegiales y el pueblo llano.

23 de marzo de… 1501

El 23 de marzo de 1501 el cardenal Cisneros inaugura la Parroquia de Santiago en el edificio de la antigua mezquita musulmana.

Tras la expulsión de los musulmanes del Reino de Castilla, el barrio de éstos de Alcalá de Henares se quedó casi deshabitado, quedando un grupo reducido de moriscos.

Como los moriscos eran musulmanes convertidos al cristianismo, y por tanto no podían utilizar la mezquita, ésta se quedó sin uso.

Por eso, tal día como hoy de 1501, el cardenal Cisneros inauguró una Parroquia en el edificio de la antigua mezquita.

La advocación que eligió para este templo no podía haber sido mejor, ya que fue la de Santiago Apóstol, que en aquella época le habían bautizado con el sobrenombre de «Santiago Matamoros».

Al día siguiente del acto de inauguración, don Juan Ruiz de Coca tomó posesión como primer Párroco de la nueva iglesia.

Los moriscos alcalaínos fueron los primeros parroquianos, por lo que fue casi imposible que los cristianos viejos se acogieran a esta nueva Parroquia. Por eso el número de feligreses siempre fue escaso.

El edificio de Parroquia de Santiago duró 97 años, ya que fue destruido por una gran inundación provocada por el arroyo Villamalea en septiembre de 1598.

En 1600 se levantó otro edificio de nueva planta en el mismo solar, que llegó en pie hasta su demolición, al estar en lamentable estado de ruina, en 1965.

Las características del templo antes de su derribo, según el arquitecto municipal José María Málaga, eran:

«… una planta de una sola nave con capillas laterales a la derecha, irregulares y de no gran calidad. Entre las pilastras adosadas a los muros laterales que sustentaban los arcos fajones de la bóveda se encontraban diversos altares entre los que destacaba el dedicado a las ánimas, con un retablo pintado por Laredo.

La nave tenía bóveda de cañón, con cúpula de media esfera sobre pechinas en el crucero.

Los muros, de buen espesor, eran de fábrica mixta de ladrillo con cajones de tapial y verdugadas de ladrillo, asentados sobre zócalo de sillares de caliza de buena labra. Eran muy sencillos, destacando como únicos ornamentales la cornisa de ladrillo aplantillado del frontón que remataba la sobriedad de la fachada principal, de buenas proporciones.

La torre campanario, con huecos para ocho campanas, tenía el mismo modelo de cornisa y una composición muy airosa con pilastras adosadas.

Destacaba el cerramiento de la lonja mediante pilastras de caliza rematadas por bolas y una sencilla cerrajería muy esbelta, que recordaba a la que existió en la lonja de la Magistral. Únicamente se conserva media pilastra adosada al edificio colindante que permite la reconstrucción de dicha lonja. Algunas de estas bolas que remataban las pilastras fueron reutilizadas, y allí permanecen, en la casa de Cervantes.

En el interior, junto con el retablo del altar de las ánimas antes citado, destacaba el retablo del altar mayor, también pintado por Laredo, con la figura del apóstol Santiago presidiendo todo un alarde de perspectivas y sombras.

En altar de las ánimas, ampuloso en los brocados del dosel, tenía una deliciosa ingenuidad en las figuras de las ánimas saliendo entre las llamas del purgatorio, y una inscripción que ha sido repetida en el dibujo del retablo».

Esta Parroquia estaba ubicada en la actual calle Santiago, esquina a la calle Diego de Torres.

(La fotografía que ilustra esta efeméride es de Baldomero Perdigón Puebla, de 1965… gracias).


Más efemérides del 23 de marzo:

El 23 de marzo de 1513 Francisco de Cisneros firma la promulgación de las Constituciones de los Colegios de Estudiantes pobres del Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares.

El 23 de marzo de 1655 fallece don Pedro Miguel de Heredia, médico de cámara del rey Felipe IV, nacido en Alcalá de Henares.

El 23 de marzo de 1687 se faculta al Ayuntamiento de Alcalá de Henares para imponer un censo sobre bienes y rentas de la ciudad.

El 23 de marzo de 2014 se coloca la primera piedra de la Parroquia de Santo Tomás de Villanueva.

22 de marzo de… 1520

El 22 de marzo de 1520 el papa León X firma «motu proprio» un Breve aprobando la Biblia Políglota Complutense.

De todas las obras que hizo el cardenal Cisneros, de la que estuvo más orgulloso fue la Biblia Políglota Complutense. Él mismo dijo:

«Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, ni por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia».

Para tal famosa obra hizo venir a Alcalá los hombres más doctos en las lenguas Hebrea, Griega y Latina. Entre otros fueron Demetrio de Creta, Antonio de Nebrija, Lope de Zúñiga, Ferdinando Pinciano, Alfonso Complutense, Pablo Coronel y Alfonso de Zamora.

Para esta Biblia, Cisneros recopiló los códices más antiguos del Viejo y Nuevo Testamento que se hallaban en las bibliotecas de Europa. Y el papa León X le mandó copias de los libros sagrados que había en el Vaticano.

La Biblia Políglota Complutense consta de seis tomos y está escrita en hebreo, latín, griego y caldeo.

Y aunque el cardenal Cisneros tenía autoridad suficiente para aprobar la venta de su «Biblia Complutensis», cuando se terminó de editar en julio de 1517, el Cardenal solicitó de su Santidad se dignase examinarla, sujetándola a la crítica de su severísimo juicio, y si la creía de utilidad para la república cristiana, concediese su aprobación, cosa que hizo el papa León X tal día como hoy de 1520.

Desgraciadamente el Cardenal no llegó a conocer el Breve papal ya que falleció en el pueblo burgalés de Roa en noviembre de 1517.

Gracias a esta Aprobación sabemos que la edición fue de 600 ejemplares. Y éstos se regalaron o vendieron al precio «de seis ducados y medio de oro o algo más, según la demanda de libros lo exigiese, tomando en consideración los gastos de transporte».


Más efemérides del 22 de marzo:

El 22 de marzo de 1292 el rey Sancho IV exime de tributos a los cofrades llamados «Coronados», casados con doncellas o viudas de Alcalá.

El 22 de marzo de 1569 Traslado de una provisión de misas para la capellanía de don Carlos de Mendoza en la iglesia Magistral.

10 de marzo de… 1503

El 10 de marzo de 1503 la princesa Juana de Castilla da a luz al infante don Fernando en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

Estamos en el invierno de 1502 y 1503. La reina Isabel de Castilla estaba padeciendo de fiebres y la princesa Juana tenía síntomas de embarazo y alarmantes ataques de locura, ya que su amado esposo Felipe, Duque de Borgoña, viajaba hacia Flandes.

Ante tal panorama, deciden trasladarse a Alcalá de Henares, donde el cardenal Cisneros les cede su Palacio Arzobispal como residencia de descanso. En esta villa se les reúne el rey Fernando II de Aragón.

Y tal día como hoy de 1503 la princesa Juana de Castilla da a luz al infante don Fernando en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

Nueve días después de su nacimiento fue bautizado en la Colegiata de los Santos Justo y Pastor de Alcalá por el propio cardenal Cisneros.

Era el nieto preferido del rey Fernando II de Aragón y fue educado a la española por su abuelo. En un principio fue investido como Regente en un testamento dado en 1512, pero el anciano rey lo revocó antes de morir favoreciendo a su hermano Carlos, que había sido educado en Flandes.

En 1520 fue nombrado Archiduque de Austria.

Se casó en 1521 con Ana Jagellón de Hungría y Bohemia, hija de Vladislao II de Bohemia y Hungría y de Ana de Foix-Candale, y hermana de Luis II de Hungría. Ese mismo año fue nombrado Duque de Estiria, Carniola y Carintia (Austria Interior).

Un año después, en 1522, fue nombrado Conde de Tirol y Duque de Austria Anterior.

Tras la muerte del rey Luis II de Hungría sin descendencia, Fernando reclamó a través de su esposa los tronos de Bohemia y Hungría. En Hungría fue elegido rey en diciembre de 1526 y los bohemios le eligieron rey dos meses después y fue coronado a principios de 1527.

En 1531 fue elegido como Rey de Romanos, que era el título que usaba en el Sacro Imperio Romano Germánico para un Emperador futurible. Y siete años después, en marzo de 1558 es ratificado como Emperador del Sacro Imperio Germánico.

En julio de 1564 falleció en Viena y fue enterrado en la Catedral de San Vito de Praga.


Más efemérides del 10 de marzo:

El 10 de marzo de 1519 el papa León X firma la Bula en la que la Colegiata de los Santos Niños Justo y Pastor de Alcalá de Henares adquiere el rango de Magistral.

El 10 de marzo de 1568 se firma el acta oficial de entrega de las reliquias de los Santos Niños por el Obispo de Huesca a la iglesia Magistral de Alcalá de Henares.

El 10 de marzo de 1987 se aprueba el escudo heráldico de Alcalá de Henares, publicado en BOCM 03/04/87.

El 10 de marzo de 2010 Fernando Galván es nombrado Rector de la Universidad de Alcalá de Henares.

9 de marzo de… 1568

El 9 de marzo de 1568 Teresa de Jesús se marcha de su primera visita al Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción.

María Yepes fundó el Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, abriendo las puertas de su templo en septiembre de 1562.

Antes de la fundación, María Yepes conoció en Toledo a Teresa de Jesús, una religiosa abulense que también pretendía fundar un convento según la Regla Primitiva. Estuvieron quince días juntas, hablando de cómo debían de hacer estos monasterios.

Teresa de Jesús fundó el convento de San José de Ávila en agosto de 1562, solo dieciocho días antes que el que fundara María de Jesús en Alcalá.

El Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción se inauguró en unas casas que tenía en Alcalá de Henares doña Leonor de Mascareñas, dama de la reina Isabel de Portugal y aya del rey Felipe II. Doña Leonor ofreció sus casas, que contaban con capilla, ornamentos y una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, con una sola condición: que la Titular del Monasterio fuera la Purísima Concepción, cosa que María Yepes aceptó sin dudar.

Y estas casas estaban entre las calles de la Victoria y Almazán, más o menos, donde ahora está el patio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

La vida del recién fundado Monasterio era extremadamente penitente. Este exceso de rigor preocupó a doña Leonor de Mascareñas y pidió a Teresa de Jesús que fuera a poner la observancia como lo había hecho en los conventos que iba fundando.

En noviembre Teresa de Jesús fue a visitar por primera vez el Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción de Alcalá de Henares.

La Madre María Yepes, que como religiosa se llamaría María de Jesús, como Priora, entregó a Teresa de Jesús las llaves del Monasterio y, con ellas, el gobierno tanto material como espiritual de la Comunidad.

Teresa de Jesús, como Priora, entregó a la Comunidad las Constituciones, escritas de su puño y letra, para observarlas igual que se vivían en los dos conventos que había fundado.

También suavizó el rigor de penitencia, aunque María de Jesús, la fundadora, pidiendo licencia a Teresa de Jesús, perseveró en aquel rigor hasta su muerte.

Cumplida su misión, y por orden de su confesor, tal día como hoy de 1568, Teresa de Jesús dejó el Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción de Alcalá de Henares.


Más efemérides del 9 de marzo:

El 9 de marzo de 1513 Francisco de Cisneros firma la disposición revocando el decreto por el cual la legislación toledana prohibía a una persona tener bienes fuera del lugar del que era vecino, en beneficio del Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares.

El 9 de marzo de 1552 el impresor Juan Brocar otorga testamento.

El 9 de marzo de 1647 finalizan las obras de construcción del Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por Colegio de Málaga.

El 9 de marzo de 1987 se abre el Centro de Información a la Mujer en Alcalá de Henares.

7 de marzo de… 1568

El 7 de marzo de 1568 procedentes de Huesca, las reliquias de los Santos Niños hacen su entrada triunfal en Alcalá de Henares.

En el año 305 dos niños, Justo y Pastor, de 7 y 9 años respectivamente, fueron martirizados a las afueras de la ciudad de Complutum, por no renunciar a su Fe en Jesucristo.

Sus cuerpos fueron sepultados en el mismo lugar del martirio y los cristianos complutenses levantaron sobre la tumba una «cella martyris», un pequeño altar con techo, para celebrar ahí los aniversarios del martirio, más o menos clandestinamente hasta el decreto del emperador Galerio sobre la libertad religiosa, en el año 311.

Con la invasión de los alanos en Complutum en 409, los cuerpos de los Santos Niños fueron enterrados en el suelo de la «cella martyris» y, más tarde, el edificio fue destruido a causa de las batallas.

Cinco años después, en el 414, el obispo de Toledo Asturio Anulino redescubrió los restos de los mártires e hizo levantar una nueva construcción en el lugar de la antigua capilla.

Cuando los musulmanes invadieron la ciudad de Complutum en el año 714, por temor a posibles profanaciones, los cuerpos de nuestros Santos Mártires fueron trasladados, primero a Narbona, y poco después al valle de Nocito, en la provincia de Huesca. La tradición dice que la persona que los trasladó fue San Urbicio. Estuvieron en ese valle hasta el año 1514 en que fueron trasladados hasta el Monasterio Benedictino de San Pedro el Viejo de Huesca.

Después de la conquista de los cristianos de la fortaleza árabe de Al-kal’a en Nahar, y la concesión de la villa de Alcalá de Santiuste al Arzobispado de Toledo, se intentó de todas las maneras posibles que volvieran a Alcalá las reliquias de los Santos Niños mártires. Pero el Obispo de Huesca se negaba a tal acontecimiento, pues eran unos santos muy venerados en esa ciudad.

Tuvo que interceder el propio rey Felipe II, exigiendo de inmediato cumplimiento al Obispo de Huesca que dejara trasladar las reliquias de los San Justo y San Pastor a la villa de Alcalá.

Ante tal exigencia regia, el Obispo de Huesca no se pudo negar y en enero de 1568 salieron de Huesca parte de las reliquias.

La última parada de la peregrinación fue en la villa de Meco, que estuvieron quince días.

Y tal día como hoy de 1568 las reliquias de los Santos Niños hicieron su entrada triunfal en Alcalá de Henares.

A las nueve de la mañana salieron de la iglesia Magistral una comitiva encabezada por una «suiza», es decir, una columna de cuatrocientos soldados a caballo con arcabuces, camino del prado de la Esgaravita, llevando con ellos seis tamborileros y dos pífaros, personas que tocan un pífaro, es decir, un flautín de tono muy agudo. Les siguieron doscientos veinte pendones de las cofradías de Alcalá y su tierra, ciento treinta y seis cruces, todas de plata, y un gran número de músicos y danzarines. Junto a las cofradías, había más de mil quinientas personas portando hachas, cirios grandes y velas.

Mientras que esta procesión iba al encuentro con las Santas Reliquias, el Cabildo de la iglesia Magistral junto a maestros, doctores, alumnos de la Universidad, sacerdotes y religiosos les esperaron en el túmulo bajo el humilladero que habían preparado a unos doscientos pasos extramuros de la Puerta de Guadalajara, actualmente plaza de los Mártires. Tanto el túmulo como la Puerta de Burgos estaban ricamente adornados.

Para tal acontecimiento vinieron a Alcalá, entre otros, el príncipe Juan Andrea de Oria, el Príncipe de Urbino, el Duque de Medina de Rioseco, el Marqués de Poza y don Diego de Córdova, Primer Caballerizo de su Majestad. También estaba la Princesa de Éboli junto a otras señoras de la corte. El rey Felipe II había sido invitado pero escribió una carta al Abad de la Iglesia Colegial de San Justo y Pastor excusándose por no poder asistir a este grandioso acontecimiento.

Cuando llegó la comitiva a la Puerta de Burgos hubo una pequeña representación de teatro: un ángel custodio con unas llaves en la mano dio la bienvenida a los Sagrados Cuerpos de Justo y Pastor. También les ofreció las llaves de la villa en señal de gobierno y les pidió que cuiden de su pueblo, que de nuevo les tomaba como patrones.

Acabada la representación, el Gobernador y otras autoridades tomaron las andas e hicieron la entrada triunfal de las reliquias de los Santos Niños Justo y Pastor en su querida villa de Alcalá de Henares por la Puerta de Guadalajara, que a partir de ese momento se conocerá como la Puerta de los Mártires. Los arcabuceros de la suiza dispararon salvas en honor a los Santos Mártires de Alcalá.

Luego llegaron a la fachada del Colegio de los Jesuitas donde hicieron otra parada.

Más tarde se trasladaron al Colegio Mayor de San Ildefonso, pasando los las puertas del Convento Franciscano de Santa María de Jesús y del Colegio Menor Trilingüe, que en esa época estaba en la actual plaza de San Diego, frente a la fachada de la Universidad. Tanto las fachadas del Convento como los dos Colegios estaban ricamente adornadas con tapices y dibujos. En la puerta del Colegio Mayor se pararon para escenificar una nueva representación teatral, pero no se pudo terminar porque no se oía nada por la aglomeración de gente que había en la calle.

La procesión salió del Colegio Mayor de San Ildefonso y el recorrido que hicieron a partir de ese punto fue: saliendo al mercado se dirigieron a la calle Mayor que estaba toda ella entapizada por dentro de los portales, e incluso las columnas estaban cubiertas. Allí, en mitad del recorrido de la calle, los mercaderes colocaron un bello arco adornado. Después de pasar por el arco se dirigieron por la calle de las Verduras, actual calle San Felipe Neri, hacia la plaza de Palacio, girando hacia la calle de San Juan de la Penitencia, donde habían colocado una gran nube redonda que simboliza el cielo, donde, debajo de ella, se iba a representar el martirio de los Santos Niños, pero por falta de tiempo, ya que estaba oscureciendo, no se pudo realizar.

Llegaron a la lonja de la iglesia de Santiuste donde se iba a realizar otra representación pero tampoco se detuvieron.

Dentro de la iglesia Magistral, que estaba ricamente adornada con tapices de Flandes que el propio rey Felipe II había prestado para tan digna ocasión, colocaron el arca encima de un elegante templete sostenido por doce columnas de jaspe y pórfido, que es una roca compacta y dura de color oscuro y con cristales de feldespato y cuarzo, que el Cabildo ha colocado en la capilla mayor. Una vez colocada la urna es este templete, los cantores de la real capilla de Felipe II entonaron un himno de acción de gracias.

Con ese canto concluyó esa bella y emotiva entrada triunfal de las Santas Reliquias de los Santos Niños en su villa de Alcalá de Henares.


Más efemérides del 7 de marzo:

El 7 de marzo de 1521 el arzobispo de Zamora Antonio Osorio de Acuña, autoproclamado arzobispo de Toledo, entra con sus tropas en Alcalá de Henares, siendo aclamado por la población de la villa.

El 7 de marzo de 1626 llegan las primeras religiosas al Monasterio de San Bernardo.

El 7 de marzo de 1905 comienzan las obras de restauración de la Capilla del Oidor por el arquitecto Cabello Lapiedra.

El 7 de marzo de 1976 fallece en su casa de Alcalá de Henares Fernando Sancho Huerta, “Luis Madrona”, cronista de la ciudad de Alcalá de Henares.

El 7 de marzo de 1986 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares reconoce, a Título Póstumo, el nombramiento de Cronista Oficial de la Ciudad a don Fernando Sancho “Luis Madrona”.

El 7 de marzo de 1991 se aprueba en las Cortes el Instituto Cervantes para la defensa del idioma castellano en el mundo.

3 de marzo de… 1581

El 3 de marzo de 1581 da comienzo en Alcalá de Henares el Primer Capítulo de los Carmelitas Descalzos como Provincia independiente de los Calzados.

Los Carmelitas Descalzos se habían independizado de sus hermanos los Calzados por medio del Breve «Pia Consideratione» del papa Gregorio XIII en junio de 1580.

Y tal día como hoy de 1581 dio comienzo el Primer Capítulo de los Carmelitas Descalzos como Provincia independiente, en Alcalá de Henares.

La asamblea tuvo lugar en el Colegio–Convento de Carmelitas Descalzos de San Cirilo, que en ese momento estaba situado en la calle de los Colegios, donde actualmente está el Aula de Música de la Universidad de Alcalá.

En este Capítulo fue elegido como Primer Provincial al Padre Gracián de la Madre de Dios.

También, y como acto principal, se promulgaron las Constituciones para las religiosas.

En las semanas previas Santa Teresa de Jesús trabajó mucho en estas leyes, pidiendo observaciones a todas sus comunidades. Estas modificaciones fueron aprobadas por ella misma antes de trasmitirlas al Capítulo. Éste sostuvo las Constituciones de las monjas intactas, con muy pocas añadiduras.

Las Constituciones constaban de 20 capítulos. Entre otros puntos, las monjas quedaban puestas bajo la jurisdicción del Provincial, eliminando toda interferencia del Superior local; el capellán preferiblemente tenía que ser un sacerdote secular, es decir, ajeno a la Orden de Carmelitas; y la Madre Priora tendría libertad de llamar a otros confesores además del Ordinario.

La nueva Provincia contaba con doce Conventos de frailes y doce Monasterios de monjas con cuatrocientos frailes y doscientas monjas.

El rey Felipe II, que apoyaba firmemente de la Reforma Carmelita, costeó todos los gastos de este Primer Capítulo ya que deseaba que todos los actos se celebren con el máximo esplendor.


Más efemérides del 3 de marzo:

El 3 de marzo de 1529 se firma un acuerdo entre el Cabildo de la iglesia Magistral y el Protocolo real sobre el recibimiento de los Monarcas.

El 3 de marzo de 1687 el Consejo de Castilla informa al rey Carlos II que se puede conceder el Título de Ciudad a Alcalá de Henares.

15 de febrero de… 1527

El 15 de febrero de 1527 entra a estudiar con una beca en el Colegio Mayor de San Ildefonso Mateo Pascual, futuro fundador del Colegio de San Jerónimo o Trilingüe de Alcalá de Henares.

Poco se sabe del nacimiento de Mateo Pascual. Unos estudiosos creen que su origen es aragonés, mientras que para otros sería catalán. Según las últimas investigaciones se cree que nació en Tarragona, hacia el año 1499.

Tal día como hoy de 1527 Mateo Pascual entró a estudiar con una beca en el Colegio Mayor de San Ildefonso.

Con la mentalidad del siglo XXI diríamos que el Rector de un Colegio debe ser un maestro del centro. Pero antiguamente, en la Universidad de Cisneros, el puesto de Rector recaía en un estudiante, en un colegial.

Por eso, en el curso siguiente Mateo Pascual fue nombrado Rector del Colegio Mayor, tomando posesión en octubre de 1528.

Y ese mismo año fundó el Colegio Menor de San Jerónimo, también conocido por el Colegio Trilingüe.

Hay que decir que este colegio era post-cisneriano, ya que originalmente fue concebido por el cardenal Cisneros, pero su realización se demoró algunos años.

El objetivo de ese colegio era la preparación básica de los alumnos para continuar la carrera universitaria. Por eso en este colegio se estudiaba las tres lenguas clásicas: griego, latín y hebreo.

En un principio estaba ubicado en una manzana de casas en la actual plaza de San Diego, haciendo esquina, y sus fachadas daban enfrente del Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús y del Colegio Menor de San Pedro y San Pablo.

Pero en 1589 se demolió este edificio, junto a las demás casas de las dos manzanas, para crear una gran plaza para que se viera toda la fachada del Colegio Mayor.

Durante algunos años el Colegio Trilingüe permaneció cerrado, y en 1610 se reestableció, pero ya en otra ubicación: en el patio del Teatro o Paraninfo.

Pero volviendo al protagonista de esta efeméride, ¿verdaderamente fundó este Colegio Menor costeando todos los primeros gastos? ¿O simplemente fundó el Colegio en calidad de Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso, pero no a título personal? Estudiosos de la materia se inclinan más a la segunda posibilidad, por dos razones:

1) Se sabe que tenía un limitado patrimonio. E incluso, durante su regencia contrajo muchas deudas económicas. Por lo tanto le hubiese sido difícil costear un colegio a sus expensas.

2) Era un Colegio proyectado por el cardenal Cisneros, dentro del grupo de sus colegios para pobres, y es razonable que el Colegio Mayor hiciera cumplir la voluntad de su fundador.

Pero el motivo no importa para nuestra efeméride. Lo importante es que de una manera o de otra, Mateo Pascual, fundó el Colegio Menor de San Jerónimo, también llamado Colegio Trilingüe.


Más efemérides del 15 de febrero:

El 15 de febrero de 1602 fallece Catalina de Mendoza, mecenas de la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, actual parroquia de Santa María.

13 de febrero de… 1531

El 13 de febrero de 1531 se subastan las obras de demolición de la torre de la iglesia Magistral en 30.000 maravedís, siendo adjudicadas a Rodrigo Gil de Hontañón.

El arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña, después de haber conseguido el título de Colegiata para la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, empezó a construir un nuevo templo para ésta, siendo concluido por su sucesor, el arzobispo Pedro González de Mendoza. Se terminó en 1490 al rematarse la torre de la Colegiata.

El siguiente arzobispo de Toledo, Francisco de Cisneros, remodeló el templo de Carrillo, pero no tocó para nada la torre.

Se sabe porque en las cuentas de la obra de Cisneros conocidas hasta ahora no figura ninguna cantidad destinada a remodelación de la torre.

El tema de la sustitución de la torre se planteó por primera vez en febrero de 1526. No se sabe a ciencia cierta el motivo. Podría ser porque el campanario existente no fuese digno para el nuevo templo o porque se encontrase deteriorada.

En mayo de ese mismo año de 1526 se dispuso construir una nueva torre en el lugar de la antigua, y se contrató al maestro de cantería Rodrigo Gil de Hontañón para que hiciese las trazas, o sea, diseñara y dibujara los planos, y para que dirigiera la obra.

A pesar de lo acordado, se consideraron otros emplazamientos para la nueva torre, como encima del trascoro, es decir, encima de la nave principal, casi en la entrada. Esto nos indica que la construcción de la nueva torre se ideó más por enriquecer el templo que a causa de la ruina de la torre antigua, ya que en un principio se iba a mantener esa torre.

Pero un mes después, en junio de 1526, Rodrigo Gil de Hontañón convenció al Cabildo de que la torre se debía levantar en el mismo lugar de la existente.

Como habían acordado, en abril de 1528, Gil de Hontañón, acompañado de un aparejador y varios oficiales, llegaron a Alcalá para comenzar las obras. Pero por problemas económicos se tuvo que retrasar más de dos años.

Y tal día como hoy de 1531, se subastaron las obras de demolición de la torre de la ya iglesia Magistral, siendo adjudicadas a Rodrigo Gil de Hontañón.

Los licitantes fueron los maestros de obras Pedro de Urrutia, Sillero, Fabián y Rodrigo Gil de Hontañón.

Sillero valoró la obra en 40.000 maravedís; Pedro de Urrutia en 100 ducados; Fabián en 35.000 maravedís; Pero fue Gil de Hontañón el que ofertó la obra por menos dinero, 30.000 maravedís, pagaderos en tres plazos de 10.000 cada uno, que percibió respectivamente al iniciar los trabajos, a mediados del mes de marzo y al finalizar la obra.

Rodrigo Gil de Hontañón se comprometió a comenzar la obra de derribo a los ocho días siguientes a la subasta y a terminarlo a finales de marzo.

Debió cumplir con las fechas, más o menos, pues a finales de abril de ese mismo año se dio libramiento al Obrero Mayor para pagar al maestro Gil de Hontañón los 30.000 maravedís estipulados.

Por tanto podemos fechar el derribo del campanario antiguo entre febrero y abril de 1531.


Más efemérides del 13 de febrero:

El 13 de febrero de 1620 la comunidad al completo de los capuchinos de Alcalá de Henares se salva al salir de la enfermería del convento momentos antes de hundirse ésta.

El 13 de febrero de 1687 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares aprueba las reformas presentadas por la comisión para obtener dinero para el pago de Título de Ciudad.

9 de febrero de… 1515

El 9 de febrero de 1515, promovida por el cardenal Cisneros, el pueblo y la nobleza de Alcalá de Henares suscriben la Concordia de Santa Lucía.

El cardenal Cisneros estuvo muy preocupado por los problemas de la villa de Alcalá de Henares. Prueba de esto son las distintas Provisiones y Ordenanzas que dio, entre las que hay que destacar el Fuero Nuevo de 1509.

Uno de los problemas fue el enfrentamiento que hubo entre el Concejo, formado por nobles, y los pecheros, que eran la gente del pueblo que pagaba impuestos, pero que no tenían representación en el Concejo. Y en 1513 el Cardenal firmó una Provisión que decía que el Concejo tenía que admitir a un Procurador elegido por el pueblo, siempre y cuando la persona elegida fuese hábil y suficiente para desempeñar su cargo.

Esta situación determinaba frecuentes conflictos entre los nobles y los pecheros, que Cisneros decidió cortar de raíz, y tan día como hoy de 1515, promovida por el Cardenal, los nobles y los pecheros suscribieron la Concordia de Santa Lucía.

Se llamó así porque el Concejo tenía su sede en la Ermita de Santa Lucía y la reunión donde se acordó esta Concordia se realizó ahí.

Y el contenido de la Concordia decía que los vecinos pecheros renunciaban al oficio del gobierno de la villa y que en adelante sería regido por los nobles Caballeros Hijosdalgo, elegidos éstos cada año.

A partir de ese momento se ponía fin al régimen de Concejo Abierto, quedando el gobierno de la villa exclusivamente en los caballeros, la aristocracia local.

Como contrapartida, en adelante los pechos y derramas reales y arzobispales se abonarían con cargo a los Propios de la villa, salvo que resultasen insuficientes.

Esta Concordia de Santa Lucía fue confirmada por el cardenal Cisneros a principios del mes de marzo de ese mismo año 1515.


Más efemérides del 4 de febrero:

El 9 de febrero de 1408 el rey Juan II de Castilla visita Alcalá de Henares.

El 9 de febrero de 1989 se pone en funcionamiento la nueva estación de tren de Alcalá de Henares.