15 de febrero de… 1527

El 15 de febrero de 1527 entra a estudiar con una beca en el Colegio Mayor de San Ildefonso Mateo Pascual, futuro fundador del Colegio de San Jerónimo o Trilingüe de Alcalá de Henares.

Poco se sabe del nacimiento de Mateo Pascual. Unos estudiosos creen que su origen es aragonés, mientras que para otros sería catalán. Según las últimas investigaciones se cree que nació en Tarragona, hacia el año 1499.

Tal día como hoy de 1527 Mateo Pascual entró a estudiar con una beca en el Colegio Mayor de San Ildefonso.

Con la mentalidad del siglo XXI diríamos que el Rector de un Colegio debe ser un maestro del centro. Pero antiguamente, en la Universidad de Cisneros, el puesto de Rector recaía en un estudiante, en un colegial.

Por eso, en el curso siguiente Mateo Pascual fue nombrado Rector del Colegio Mayor, tomando posesión en octubre de 1528.

Y ese mismo año fundó el Colegio Menor de San Jerónimo, también conocido por el Colegio Trilingüe.

Hay que decir que este colegio era post-cisneriano, ya que originalmente fue concebido por el cardenal Cisneros, pero su realización se demoró algunos años.

El objetivo de ese colegio era la preparación básica de los alumnos para continuar la carrera universitaria. Por eso en este colegio se estudiaba las tres lenguas clásicas: griego, latín y hebreo.

En un principio estaba ubicado en una manzana de casas en la actual plaza de San Diego, haciendo esquina, y sus fachadas daban enfrente del Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús y del Colegio Menor de San Pedro y San Pablo.

Pero en 1589 se demolió este edificio, junto a las demás casas de las dos manzanas, para crear una gran plaza para que se viera toda la fachada del Colegio Mayor.

Durante algunos años el Colegio Trilingüe permaneció cerrado, y en 1610 se reestableció, pero ya en otra ubicación: en el patio del Teatro o Paraninfo.

Pero volviendo al protagonista de esta efeméride, ¿verdaderamente fundó este Colegio Menor costeando todos los primeros gastos? ¿O simplemente fundó el Colegio en calidad de Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso, pero no a título personal? Estudiosos de la materia se inclinan más a la segunda posibilidad, por dos razones:

1) Se sabe que tenía un limitado patrimonio. E incluso, durante su regencia contrajo muchas deudas económicas. Por lo tanto le hubiese sido difícil costear un colegio a sus expensas.

2) Era un Colegio proyectado por el cardenal Cisneros, dentro del grupo de sus colegios para pobres, y es razonable que el Colegio Mayor hiciera cumplir la voluntad de su fundador.

Pero el motivo no importa para nuestra efeméride. Lo importante es que de una manera o de otra, Mateo Pascual, fundó el Colegio Menor de San Jerónimo, también llamado Colegio Trilingüe.


Más efemérides del 15 de febrero:

El 15 de febrero de 1602 fallece Catalina de Mendoza, mecenas de la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, actual parroquia de Santa María.

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9 de febrero de… 1515

El 9 de febrero de 1515, promovida por el cardenal Cisneros, el pueblo y la nobleza de Alcalá de Henares suscriben la Concordia de Santa Lucía.

El cardenal Cisneros estuvo muy preocupado por los problemas de la villa de Alcalá de Henares. Prueba de esto son las distintas Provisiones y Ordenanzas que dio, entre las que hay que destacar el Fuero Nuevo de 1509.

Uno de los problemas fue el enfrentamiento que hubo entre el Concejo, formado por nobles, y los pecheros, que eran la gente del pueblo que pagaba impuestos, pero que no tenían representación en el Concejo. Y en 1513 el Cardenal firmó una Provisión que decía que el Concejo tenía que admitir a un Procurador elegido por el pueblo, siempre y cuando la persona elegida fuese hábil y suficiente para desempeñar su cargo.

Esta situación determinaba frecuentes conflictos entre los nobles y los pecheros, que Cisneros decidió cortar de raíz, y tan día como hoy de 1515, promovida por el Cardenal, los nobles y los pecheros suscribieron la Concordia de Santa Lucía.

Se llamó así porque el Concejo tenía su sede en la Ermita de Santa Lucía y la reunión donde se acordó esta Concordia se realizó ahí.

Y el contenido de la Concordia decía que los vecinos pecheros renunciaban al oficio del gobierno de la villa y que en adelante sería regido por los nobles Caballeros Hijosdalgo, elegidos éstos cada año.

A partir de ese momento se ponía fin al régimen de Concejo Abierto, quedando el gobierno de la villa exclusivamente en los caballeros, la aristocracia local.

Como contrapartida, en adelante los pechos y derramas reales y arzobispales se abonarían con cargo a los Propios de la villa, salvo que resultasen insuficientes.

Esta Concordia de Santa Lucía fue confirmada por el cardenal Cisneros a principios del mes de marzo de ese mismo año 1515.


Más efemérides del 4 de febrero:

El 9 de febrero de 1408 el rey Juan II de Castilla visita Alcalá de Henares.

El 9 de febrero de 1989 se pone en funcionamiento la nueva estación de tren de Alcalá de Henares.

8 de febrero de… 1510

El 8 de febrero de 1510 el cardenal Cisneros contrata el órgano de la Capilla de San Ildefonso al organista toledano Nicolás Pérez.

La construcción del primer órgano para la Capilla de San Ildefonso se realizó, aparte de para cubrir las necesidades litúrgicas del templo, para igualarse con la capilla de la Universidad de Salamanca, ya que en marzo de 1509 esta Universidad compró varios órganos para su iglesia.

Por eso, tal día como hoy de 1510 el cardenal Cisneros acordó con el organista toledano Nicolás Pérez la realización de un órgano para la Capilla de San Ildefonso.

Las condiciones que se establecieron para la realización del órgano fueron:

«[…] que sea de unaba y sea el caño principal de nueve palmos. Sean las diferencias tres, conviene a saber, flautado y chirubelado, cinco caños por puntar lo más alto. Del metal que sea estaño sin otra mistura e el grueso que fuere menester el caño. Así mismo del juego sea cumplido al uso común. Sean las uñas del juego de box sin nudo muy polido, los semitonos negros e longos y no hunda lo necesario. Así mismo sea la caxa de nogal almenada e sin nudo, el somero sea de la madera que fuere mas convenible e échesele las diferencias con dos registros. Los fuelles sean encorporados en el caxon mesmo e entónense por sus agujeros con sus corcones, e puédanse cerrar e abrir cada e quando quisieren con su llave. Ansi mismo que los ha de dar asentados dándole hecha la tribuna. Los quales ha de dar asentados para el día de Santa María de agosto inclusive […]».

Hay que decir que el toledano Nicolás Pérez fue el mismo organista que realizó los instrumentos para la Universidad de Salamanca.

El primer organista músico del que tenemos noticias fue Diego de Herrera que fue nombrado por el propio cardenal Cisneros. Existe un documento, fechado en 1512, sobre su remuneración como instrumentista:

«En principio de enero de mil y quinientos y doze años recibieron Rector y Consiliarios al bachiller Herrera para tañer los órganos del Colegio al cual damos dos mil maravedís por un año contado desde el principio de enero año».

A este primer órgano se fueron uniendo otros. Esta capilla llegó a tener hasta cuatro órganos al mismo tiempo. Pero cuando se cerró la Universidad, la Capilla de San Ildefonso tenía solo un órgano.

(Fotografía tomada de la página web de Alcalá Hoy – http://www.alcalahoy.es – … Gracias).


Más efemérides del 8 de febrero:

El 8 de febrero de 1348 en las Cortes Generales de Castilla, el rey Alfonso XI otorga el el «Ordenamiento de Alcalá».

El 8 de febrero de 2005 fallece el historiador Javier Tusell, enterrado en el cementerio viejo de Alcalá.

3 de febrero de… 1560

El 3 de febrero de 1560 después de su boda en Guadalajara, Felipe II e Isabel de Valois visitan Alcalá de Henares.

El rey Felipe II siempre mostró afecto por la villa de Alcalá de Henares.

Él mantuvo al Colegio de Doncellas de Santa Isabel que el cardenal Cisneros había fundado para cincuenta jóvenes. Éstas, tanto si elegían ser monjas en el Monasterio de San Juan de la Penitencia como casarse, que tenían que hacerlo en la iglesia del Monasterio, recibían del Rey 400 escudos para dote cuando llegase el momento de «tomar estado».

También fundó el Colegio Menor de San Felipe y Santiago, que por él se le conoce como Colegio del Rey.

Además dio Privilegio a la Universidad para levantar pendón en las proclamaciones de los reyes.

El rey Felipe II se casó con doña Isabel de Valois el 22 de junio de 1559 en París. En este enlace el Rey fue representado por Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, Duque de Alba. Y el 2 de febrero de 1560 se celebró la Misa de Velaciones en el Palacio del Infantado en Guadalajara, con Felipe e Isabel presentes. Era la primera vez que ambos esposos se veían cara a cara.

Y al día siguiente de la ceremonia, tal día como hoy de 1560 los reyes Felipe II e Isabel de Valois llegaron a Alcalá de Henares de visita.

La Universidad de Alcalá, sabida del enlace real, acordó que se celebrasen solemnes fiestas con certámenes poéticos.

En la parte exterior de la Puerta de Guadalajara se montó un tablado de 120 x 15 metros, con una balaustrada, formando una calle que llegaba hasta la Puerta.

En el tablado se situaron todos los doctores y licenciados de los Colegios con las insignias de sus facultades. Cuando llegaron los monarcas, después de haber sido recibidos por el Rector de la Universidad y el Abad de la iglesia Magistral, Felipe II dijo que deseaba que los festejos se tributasen principalmente en obsequio de la Reina y se marchó de caza con el Conde de Venavente y otros Grandes de su Cámara.

La reina Isabel de Valois, acompañada por doña Juana de Austria, hermana del Rey, visitó el Colegio Mayor de San Ildefonso y luego se marchó al Palacio del Arzobispo de Toledo a descansar del viaje.

Al día siguiente, antes de salir hacia Madrid, el rey Felipe II acudió en «traje de camino» a visitar el Colegio Mayor. En el Paraninfo escuchó un discurso de don Bernardino Manrique, hijo del Conde de Paredes, y la Universidad le obsequió con unos guantes que el Monarca tomó con agrado, diciendo que se los regalaría a la Reina.

Después de esta visita a la Universidad, los Monarcas partieron para Madrid.

28 de enero de… 1572

El 28 de enero de 1572 el padre Fernando Solier hace donación irrevocable de una Santa Espina de la corona de Nuestro Señor Jesucristo al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares.

En 1565 el Padre Fernando Solier, Procurador General de la Compañía de Jesús y Rector del Colegio de Penitenciarios de Su Santidad en la Basílica de San Pedro de Roma, acompañado del cardenal Alejandro Cribello viajaron a Milán por temas de la Santa Sede. Estando en Milán, en el Castillo de Canellas, propiedad del conde Ambrosio Antonio Cribello, familiar del Cardenal, y sabedores que en ese castillo se guardaban algunas Santas Reliquias, el Cardenal pidió al Conde que les enseñara las dos Espinas de la corona de nuestro Señor Jesucristo. Una vez visualizadas, el conde Cribello entregó al padre Solier una Santa Espina con el encargo de que fuese llevada al Colegio de la Compañía de Jesús en Segovia.

El cardenal Cribello mandó hacer un relicario de oro y plata para guardar la Santa Reliquia, y de vuelta a Roma, aprovechando la ocasión de que venía a España don Fernando de Meneses, Embajador del Rey de Portugal ante la Santa Sede, se le entregó el relicario para que la entregase al Colegio de Segovia, mandato que cumplió sin demora.

Como el padre Solier sabía que el conde Cribello profesaba gran devoción y afecto a la Compañía de Jesús, en 1569 envió al Conde una parte de la Santísima Cruz de nuestro Redentor, confirmada con milagros, y le rogó que le remitiese la otra Sagrada Espina que guardaba con las demás reliquias, para colocarla en alguna iglesia de la Compañía de Jesús, para gloria y exaltación del nombre de Jesús.

Agradecido el Conde por el regalo del “Lignus Crucis”, le envió, por medio del cardenal Cribello, la Santa Espina, testificándole que era una de las de la corona de nuestro Señor Jesucristo.

Cuando recibió la Santa Espina, el padre Solier se lo comunicó a don Francisco de Borja, Prepósito General de la Compañía de Jesús, y cuando los dos deliberaban acerca de la iglesia a la que había de entregar la Santa Espina, ocurrió un milagro.

Había en Roma una mujer viuda, devota y temerosa de Dios, conocida del padre Solier, la cual sufría vejaciones del demonio, que se le aparecía frecuentemente. Esta devota se confesaba con don César Baronio, y éste solía pedir consejo al padre Solier para ayudarla.

Un día el padre Solier mostró a don César Baronio la Santa Espina que estaba metida en un tubo de cristal sellada con oro y plata, y se la entregó para que éste a su vez se la diera a su confesada, sin decir qué era, para ver si Dios se dignaba librarla de su tormento, por medio de ese sagrado instrumento de su Pasión.

Don Cesar se la entregó, aconsejándola que la llevase al cuello siempre para qu le sirviera de defensa contra las acometidas del demonio.

Esa misma noche se le apareció el demonio y, no pudiéndose acercar a ella, le pidió que se quitase del cuello lo que llevaba. Ella se resistió y el demonio, después de insistir durante varias horas, desapareció.

Durante veinticinco días se repitieron la misma escena, sin que la mujer sufriera vejación alguna. El demonio solamente se atrevía a amenazarla, hasta que un día desapareció y no volvió nunca más a importunarla. Días después, la devota devolvió la Santa Espina.

Después de deliberar acerca de la iglesia a la que se había de entregar la Santa Espina, tanto el padre Solier como el padre Borja consideraron que el Colegio de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares, que estaba en la ciudad de la Universidad Complutense y que tenía muchos maestros y colegiales, era el lugar idóneo para tener el rico tesoro.

Por eso, tal día como hoy de 1572, con licencia del Prepósito General de la Compañía de Jesús, padre Francisco de Borja, el padre Fernando Solier hizo donación irrevocable de una Santa Espina de la Corona de nuestro Señor Jesucristo al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares, mediante documento público ante el notario Jacobo Gerardo.

La Santa Espina permaneció en el Colegio hasta la expulsión de los Jesuitas de España. El rey Carlos III la entregó al Cabildo de la Santa Iglesia Magistral, que la colocó en el mismo relicario en que se guardaba otra Santa Espina que ya poseía el Cabildo, que se la había regalado el arzobispo de Toledo García de Loaísa.

A día de hoy las dos Santas Espinas de la Catedral Magistral se las honran y adoran los martes santos, ya que se exponen en ese día.

De todas formas se pueden ver todos los días, ya que están custodiadas a la vista de todos los visitantes en el museo de la Catedral Magistral.


Más efemérides del 28 de enero:

El 28 de enero de 1563 comienza el proceso de canonización de San Diego de Alcalá.

El 28 de enero de 1626 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares hace voto perpetuo de asistir en Corporación a las fiestas de las Sangradas Formas.

El 28 de enero de 1661 se funda la Cofradía del Cristo de los Doctrinos en Alcalá de Henares.

23 de enero de… 1514

El 23 de enero de 1514 el rey Fernando el Católico visita la Universidad de Alcalá.

Ocho veces estuvieron los Reyes Católicos en Alcalá de Henares, juntos o por separado. Pero nos vamos a fijar en la última, ya que tal día como hoy de 1514 el rey Fernando de Aragón junto a su segunda esposa Germana de Foix visitó la entonces villa de Alcalá.

Fue recibido por el cardenal Cisneros, que, acompañado de él, visitó la Universidad Complutense.

Les salió a recibir el rector don Fernando de Balbás precedido de los Maceros de la Universidad, acompañado de maestros y colegiales. Los ujieres del Rey mandaron a los bedeles bajar las mazas, pues dijeron que delante del Rey no era lícito presentarse de ese modo. Pero como era a la puerta de la Universidad, el propio Rey mando que las alzasen pues expuso que aquél era el Palacio de las Musas y había que ser galante con ellas.

Después recorrieron las cátedras y dependencias y escucharon a los profesores las explicaciones de sus materias.

Y al acabar la visita, el rey Fernando le comentó al cardenal Cisneros:

–Todo me parece bien, pero se me figura que estas tapias no han de alcanzar la eternidad a que su fundador aspira.

A lo que el Cardenal le contestó:

–Así es, pero yo soy viejo y he procurado acelerar la obra antes de que me sobrecoja la muerte. Creo poder asegurar que estas paredes de tierra algún día serán de mármol.

Y así fue, ya que por premura, los edificios de la Universidad fueron construidos con adobe y ladrillo y años después se reedificaron, ya en piedra. Por eso en el primer patio del Colegio Mayor de San Ildefonso, en el Patio de Santo Tomás de Villanueva, se puede leer la inscripción latina «En luteam olim celebra marmoream», que se traduce como «Antes en barro, ahora en piedra».


Más efemérides del 23 de enero:

Cada año, el 23 de enero comenzaba en la Universidad de Alcalá de Henares el examen conocido como «La Alfonsina», llamado así en honor a San Ildefonso.

El 23 de enero de 1687 la Comisión entrega al Ayuntamiento de Alcalá de Henares el informe de los medios propuestos para recaudar el importe del pago de Título de Ciudad.

30 de diciembre de… 1575

El 30 de diciembre de 1575 las carmelitas descalzas compran a doña Luisa Muñatones su casa de la calle de la Imagen para trasladar a ella el Convento de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción.

María Yepes fue la fundadora del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, que abrió las puertas de su templo en septiembre de 1562.

Antes de la fundación, María Yepes conoció en Toledo a Teresa de Jesús, una religiosa abulense que también pretendía fundar un convento según la Regla Primitiva. Estuvieron quince días juntas, hablando de cómo debían de hacer estos monasterios.

Teresa de Jesús fundó el convento de San José de Ávila en agosto de 1562, dieciocho días antes que el que fundara María de Jesús en Alcalá.

El Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción se inauguró en unas casas que tenía en Alcalá doña Leonor de Mascareñas, dama de la reina Isabel de Portugal y aya del rey Felipe II. Doña Leonor ofreció sus casas, que contaban con capilla, ornamentos y una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, con una sola condición: que la Titular del Monasterio fuera la Purísima Concepción, cosa que María Yepes aceptó sin dudar.

Y estas casas estaban entre las calles de la Victoria y Almazán, más o menos, donde ahora el patio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

Tenían un vecino ilustre, don Bartolomé de Santoyo, que era Guardajoyas de la Cámara del rey Felipe II, que quería dotar muy bien el convento si se le permitía tener una tribuna y una puerta de libre acceso a la iglesia. Esta idea atendía contra el recogimiento del Monasterio y la madre María de Jesús no estaba dispuesta a ello. Además, el edificio era pequeño para las necesidades de la Comunidad, por lo que se consideró lo más conveniente el traslado del convento.

Doña Leonor autorizó la venta de sus casas para la adquisición de unas nuevas más grandes.

En la calle de la Imagen había una casa que había pertenecido a don Juan de Arenillas, rico hacendado de la villa de Alcalá. Y digo bien, “había pertenecido”, pues una noche, en una partida de naipes, jugándole la suerte una mala pasada, apostó su casa y la perdió. Con el tiempo llegó a ser de doña Luisa Muñatones, quien, enterada de que las Carmelitas Descalzas estaban buscando casa para su nueva ubicación, ofreció la de su propiedad en la calle de la Imagen a la madre María de Jesús por un precio muy bajo, 2.800 ducados, de a 375 maravedís cada ducado.

Por eso, tal día como hoy de 1575 las carmelitas compraron a doña Luisa Muñatones la casa de la calle de la Imagen de Alcalá de Henares para trasladar a ella el Convento de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción.

La Comunidad se trasladó a su nuevo convento en febrero del año siguiente, 1576.

Para terminar, como dato curioso, la calle se llama así, no por la imagen de la Virgen que tiene el convento en su fachada principal, como muchos complutenses creen, ya que la calle ya se llamaba así antes de la llegada de las religiosas.

La calle lleva este nombre porque enfrente de la casa de doña Luisa Muñatones estaba la hospedería de los Padres Jerónimos y en su fachada había una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Por esta imagen viene el nombre de la calle y no por la de las carmelitas.


Más efemérides del 30 de diciembre:

El 30 de diciembre de 1743 Pedro Alfonso de Argaez funda una Escuela Pía.

El 30 de diciembre de 1886 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares encarga a Daniel Zabala los planos para la construcción de las escuelas en el antiguo Convento de Agonizantes (actual Ayuntamiento).

El 30 de diciembre de 1985 se constituye la Delegación Municipal del Distrito VI.

1 de diciembre de… 1582

El 1 de diciembre de 1582 se funda el Colegio Menor de San Cosme y San Damián, también conocido por Colegio de Mena, en Alcalá de Henares.

Fernando Mena nació en Socuéllamos, de la provincia de Ciudad Real, alrededor de 1520. Estudió medicina en el Colegio Menor de la Madre de Dios, consiguiendo el título de Bachiller en Medicina en 1540, de Licenciado en 1543 y de Doctor en 1545. Ese mismo año consiguió la Cátedra de Vísperas de Medicina. Esta Cátedra era la que impartía clases por la tarde. Y ocho años después, en 1553, consiguió la Cátedra de Prima, es decir, las clases de por la mañana, que eran las más importantes.

En 1560 fue nombrado médico de cámara del rey Felipe II, cargo que ocupó hasta que falleció en 1568, como consecuencia de un fuerte cólico nefrítico que le causó un enorme cálculo de unos 225 gramos, según escribió el doctor Francisco Díaz, Padre de la Urología, que le realizó la autopsia: «… al fin fue abierto, y le hallamos una piedra de ocho onzas o más».

Fernando Mena dispuso en su testamento la dotación de colegiaturas para un futuro colegio que se llamaría Colegio Menor de San Cosme y San Damián, por ser estos santos los Patronos de los médicos.

Y tal día como hoy de 1582 se fundó el Colegio Menor de San Cosme y San Damián, en Alcalá de Henares, también conocido por Colegio de Mena.

El doctor Mena le asignó una dotación de 1.000 escudos para que, en un principio, estudiaran medicina tres de sus sobrinos, admitiendo más colegiales conforme aumentaran las rentas, llegando a ser ocho estudiantes.

Siete años después de su fundación, en marzo de 1589, el Cabildo de la iglesia Magistral se hizo cargo de este colegio, aceptando su patronato.
El Colegio gozó de independencia completa hasta el año 1604, que por necesidades económicas se fusionó con el Colegio Menor de San Clemente Mártir.

El Colegio Menor de San Cosme y San Damián, también conocido por Colegio de Mena, estaba ubicado en la calle de los Libreros.


Más efemérides del 1 de diciembre:

El 1 de diciembre de 1547 Claudio, entallador, cobra seis mil maravedís por hacer unas esculturas y tallas sobre la puerta de la fachada de la Universidad de Alcalá.

El 1 de diciembre de 1604 el licenciado don Francisco Murcia de la Llana firma la fe de erratas de El Quijote, en el Colegio de la Madre de Dios de los Teólogos de la Universidad de Alcalá de Henares.

El 1 de diciembre de 1960 Francisco Franco inaugura el I.N.A.P. en Alcalá de Henares.

21 de noviembre de… 1567

El 21 de noviembre de 1567 santa Teresa de Jesús visita por primera vez Alcalá de Henares, estando de Priora del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción durante más de tres meses.

María Yepes fue la fundadora del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, que abrió las puertas de su templo en septiembre de 1562.

Antes de la fundación, María Yepes conoció en Toledo a Teresa de Jesús, una religiosa abulense que también pretendía fundar un convento según la Regla Primitiva. Estuvieron quince días juntas, hablando de cómo debían de hacer estos monasterios.

Teresa de Jesús fundó el convento de San José de Ávila en agosto de 1562, dieciocho días antes que el que fundara María Yepes en Alcalá.

Actualmente el monasterio se encuentra en la calle de la Imagen, pero el monasterio original no era éste, ya que el primer edificio fundacional estaba en otro lugar.

El Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción se inauguró en unas casas que tenía en Alcalá doña Leonor de Mascareñas, dama de la reina Isabel de Portugal y aya del rey Felipe II. Doña Leonor ofreció sus casas, que contaban con capilla, ornamentos y una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, con una sola condición: que la Titular del Monasterio fuera la Purísima Concepción, cosa que María Yepes aceptó sin dudar.

Y estas casas estaban entre las calles de la Victoria y Almazán, más o menos, donde está ahora el patio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

La vida del recién fundado Monasterio era extremadamente penitente, ya que las religiosas intentaban imitar el espíritu de mortificación de su fundadora. Este exceso de rigor preocupó a doña Leonor de Mascareñas y pidió a Teresa de Jesús que fuera a poner la observancia como lo iba haciendo en los conventos que iba fundando.

Y tal día como hoy de 1567, cinco años después de la constitución, Teresa de Jesús visitó por primera vez el Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción de Alcalá de Henares, que había fundado su amiga María Yepes.

La Madre María Yepes, que como religiosa se llamaría María de Jesús, como Priora, con profunda humildad entregó a Teresa de Jesús las llaves del Monasterio y, con ellas, el gobierno tanto material como espiritual de la Comunidad.

Teresa de Jesús estuvo más de tres meses en el Monasterio siendo Priora, entregando a la Comunidad las Constituciones, escritas de su puño y letra, para observarlas igual que se vivían en los dos conventos que había fundado.

También suavizó el rigor de penitencia, aunque María de Jesús, pidiendo licencia a Teresa de Jesús, perseveró en aquel rigor hasta su muerte.

Cumplida su misión, y por orden de su confesor, Teresa de Jesús dejó el Monasterio de Alcalá de Henares en marzo de 1568, en los días en que las reliquias de los Santos Niños Justo y Pastor regresaban a Alcalá de Henares desde Huesca.


Más efemérides del 21 de noviembre:

El 21 de noviembre de 1620 se firma una Real Cédula reformando algunas constituciones de la Universidad.

El 21 de noviembre de 1822 es descubierto el capuchino Francisco Marzá, miembro de una partida carlista, que fue condenado a muerte y ejecutado públicamente.

El 21 de noviembre de 1887 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares compra el antiguo Monasterio de San Juan de la Penitencia por 15.000 pesetas.

El 21 de noviembre de 1986 el Ayuntamiento cede el Hotel Laredo a la Universidad de Alcalá para la creación del Centro de Estudios Cisnerianos.

El 21 de noviembre de 1990 se inauguran en el Paraninfo de la Universidad Cisneriana los II Encuentros de Historiadores del Valle del Henares.

19 de noviembre de… 1526

El 19 de noviembre de 1526 la Inquisición procesa por primera vez a Ignacio de Loyola y a cuatro compañeros.

La Santa Inquisición que se vivió en Alcalá no fue tan negra como la gente cree. No hubo ninguna hoguera para los renegados de la Fe. Lo normal era una amonestación verbal, una encarcelación temporal, o una expulsión de la comarca. En Alcalá hubo horca, pero eran sobre todo para ajusticiados civiles, no religiosos.

Si el primer protagonista de la efeméride de hoy es la Inquisición, el segundo es Ignacio de Loyola, que tras dos años de estudio del Latín en Barcelona, vino a Alcalá de Henares en el curso 1526-27 para estudiar Artes, antes de estudiar Teología.

En marzo de 1526 Iñigo, que tenía entonces treinta y cinco años, inició su viaje desde Barcelona solo y a pié con la única ayuda de un bastón. No se sabe muy bien cuándo llegó a Alcalá, pero fue entre los meses de abril y agosto de 1526.

En sus primeros días en Alcalá vivió en el Hospicio de Santa María la Rica, que estaba situado cerca de la iglesia Magistral.

No pasó mucho tiempo allí, pues pronto fue admitido en el Hospital de Antezana. Se le daba alojamiento, comida y candela para alumbrarse a cambio de su servicio a los pobres del hospital.

A la vez que trabajaba de enfermero y cocinero en el Hospital, fue colegial de Artes, asistiendo a clases de Lógica, también llamada Summulas, Física aristotélica y Vísperas, que era el estudio inicial de Teología.

Aparte de esto, Iñigo de Loyola se dedicaba a enseñar la doctrina cristiana a mujeres, niños, y la gente que se pasaba por el patio del Hospital.

Y como vio que la situación para enseñar la doctrina cristiana era propicia, escribió a tres amigos de Barcelona para que vinieran a Alcalá. Estos se llamaban Calixto de Sa, Lope de Cáceres y Juan de Arteaga. Y cuando llegaron a Alcalá, al grupo de amigos se les unió un paje del virrey de Navarra llamado Juan Reynalde, «Juanico», que estaba convaleciente de una herida en el Hospital de Antezana.

Los cinco vistieron de sayal que les llegaba hasta los pies descalzos, y se repartían las calles complutenses para predicar la doctrina cristiana.

Su forma de predicar atraía a mucha gente y la Inquisición decidió hacer averiguaciones.

Y tal día como hoy de 1526 la Inquisición inicia una investigación sobre la conducta del grupito de los «ensayalados», procesando por primera vez a Ignacio de Loyola y a sus cuatro compañeros. Pensaban que podían ser «alumbrados» o «erasmistas».

Los «alumbrados» era un corriente religiosa que preocupaba a la Inquisición, pues formaban reuniones más o menos ocultas, donde leían la Biblia, la comentaban, hacían oración mental y se distanciaban de las costumbres cristianas. Tenían arrebatos místicos y menospreciaban la ascética, es decir, la vida austera renunciando a lo mundano, y llegaban al libertinaje moral.

Y los «erasmistas» eran más cultos y pretendían una reforma de la Iglesia según el modelo del holandés Erasmo de Rotterdam.

Es cierto que Ignacio, en el fondo, buscaba la reforma de la Iglesia, pero desde otro punto de vista distinto al de Erasmo.

Conociendo la existencia de estos dos grupos, no era de extrañar que este estudiante, más mayor de lo habitual y que se reunía con muchas personas y que les hablaba de temas espirituales, despertase las sospechas de la Inquisición.

Después de las investigaciones por parte de la Inquisición, quedó claro que Ignacio y sus compañeros vivían pobremente y «a la manera apostólica» y no encontraron ningún error en su doctrina ni en su vida, y que eran en todo inocentes.

Pero se les ordenó que se cambiaran de ropa, porque no eran religiosos de ninguna orden y no estaba bien que llevasen «hábitos» y se les obligó también que se calzasen, pues andaban descalzos «como los apóstoles».

Al final de este primer proceso, Iñigo de Loyola y sus cuatro compañeros obedecieron e hicieron lo que se les había mandado.