21 de noviembre de… 1567

El 21 de noviembre de 1567 santa Teresa de Jesús visita por primera vez Alcalá de Henares, estando de Priora del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción durante más de tres meses.

María Yepes fue la fundadora del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, que abrió las puertas de su templo en septiembre de 1562.

Antes de la fundación, María Yepes conoció en Toledo a Teresa de Jesús, una religiosa abulense que también pretendía fundar un convento según la Regla Primitiva. Estuvieron quince días juntas, hablando de cómo debían de hacer estos monasterios.

Teresa de Jesús fundó el convento de San José de Ávila en agosto de 1562, dieciocho días antes que el que fundara María Yepes en Alcalá.

Actualmente el monasterio se encuentra en la calle de la Imagen, pero el monasterio original no era éste, ya que el primer edificio fundacional estaba en otro lugar.

El Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción se inauguró en unas casas que tenía en Alcalá doña Leonor de Mascareñas, dama de la reina Isabel de Portugal y aya del rey Felipe II. Doña Leonor ofreció sus casas, que contaban con capilla, ornamentos y una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, con una sola condición: que la Titular del Monasterio fuera la Purísima Concepción, cosa que María Yepes aceptó sin dudar.

Y estas casas estaban entre las calles de la Victoria y Almazán, más o menos, donde está ahora el patio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

La vida del recién fundado Monasterio era extremadamente penitente, ya que las religiosas intentaban imitar el espíritu de mortificación de su fundadora. Este exceso de rigor preocupó a doña Leonor de Mascareñas y pidió a Teresa de Jesús que fuera a poner la observancia como lo iba haciendo en los conventos que iba fundando.

Y tal día como hoy de 1567, cinco años después de la constitución, Teresa de Jesús visitó por primera vez el Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción de Alcalá de Henares, que había fundado su amiga María Yepes.

La Madre María Yepes, que como religiosa se llamaría María de Jesús, como Priora, con profunda humildad entregó a Teresa de Jesús las llaves del Monasterio y, con ellas, el gobierno tanto material como espiritual de la Comunidad.

Teresa de Jesús estuvo más de tres meses en el Monasterio siendo Priora, entregando a la Comunidad las Constituciones, escritas de su puño y letra, para observarlas igual que se vivían en los dos conventos que había fundado.

También suavizó el rigor de penitencia, aunque María de Jesús, pidiendo licencia a Teresa de Jesús, perseveró en aquel rigor hasta su muerte.

Cumplida su misión, y por orden de su confesor, Teresa de Jesús dejó el Monasterio de Alcalá de Henares en marzo de 1568, en los días en que las reliquias de los Santos Niños Justo y Pastor regresaban a Alcalá de Henares desde Huesca.


Más efemérides del 21 de noviembre:

El 21 de noviembre de 1620 se firma una Real Cédula reformando algunas constituciones de la Universidad.

El 21 de noviembre de 1822 es descubierto el capuchino Francisco Marzá, miembro de una partida carlista, que fue condenado a muerte y ejecutado públicamente.

El 21 de noviembre de 1887 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares compra el antiguo Monasterio de San Juan de la Penitencia por 15.000 pesetas.

El 21 de noviembre de 1986 el Ayuntamiento cede el Hotel Laredo a la Universidad de Alcalá para la creación del Centro de Estudios Cisnerianos.

El 21 de noviembre de 1990 se inauguran en el Paraninfo de la Universidad Cisneriana los II Encuentros de Historiadores del Valle del Henares.

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19 de noviembre de… 1526

El 19 de noviembre de 1526 la Inquisición procesa por primera vez a Ignacio de Loyola y a cuatro compañeros.

La Santa Inquisición que se vivió en Alcalá no fue tan negra como la gente cree. No hubo ninguna hoguera para los renegados de la Fe. Lo normal era una amonestación verbal, una encarcelación temporal, o una expulsión de la comarca. En Alcalá hubo horca, pero eran sobre todo para ajusticiados civiles, no religiosos.

Si el primer protagonista de la efeméride de hoy es la Inquisición, el segundo es Ignacio de Loyola, que tras dos años de estudio del Latín en Barcelona, vino a Alcalá de Henares en el curso 1526-27 para estudiar Artes, antes de estudiar Teología.

En marzo de 1526 Iñigo, que tenía entonces treinta y cinco años, inició su viaje desde Barcelona solo y a pié con la única ayuda de un bastón. No se sabe muy bien cuándo llegó a Alcalá, pero fue entre los meses de abril y agosto de 1526.

En sus primeros días en Alcalá vivió en el Hospicio de Santa María la Rica, que estaba situado cerca de la iglesia Magistral.

No pasó mucho tiempo allí, pues pronto fue admitido en el Hospital de Antezana. Se le daba alojamiento, comida y candela para alumbrarse a cambio de su servicio a los pobres del hospital.

A la vez que trabajaba de enfermero y cocinero en el Hospital, fue colegial de Artes, asistiendo a clases de Lógica, también llamada Summulas, Física aristotélica y Vísperas, que era el estudio inicial de Teología.

Aparte de esto, Iñigo de Loyola se dedicaba a enseñar la doctrina cristiana a mujeres, niños, y la gente que se pasaba por el patio del Hospital.

Y como vio que la situación para enseñar la doctrina cristiana era propicia, escribió a tres amigos de Barcelona para que vinieran a Alcalá. Estos se llamaban Calixto de Sa, Lope de Cáceres y Juan de Arteaga. Y cuando llegaron a Alcalá, al grupo de amigos se les unió un paje del virrey de Navarra llamado Juan Reynalde, «Juanico», que estaba convaleciente de una herida en el Hospital de Antezana.

Los cinco vistieron de sayal que les llegaba hasta los pies descalzos, y se repartían las calles complutenses para predicar la doctrina cristiana.

Su forma de predicar atraía a mucha gente y la Inquisición decidió hacer averiguaciones.

Y tal día como hoy de 1526 la Inquisición inicia una investigación sobre la conducta del grupito de los «ensayalados», procesando por primera vez a Ignacio de Loyola y a sus cuatro compañeros. Pensaban que podían ser «alumbrados» o «erasmistas».

Los «alumbrados» era un corriente religiosa que preocupaba a la Inquisición, pues formaban reuniones más o menos ocultas, donde leían la Biblia, la comentaban, hacían oración mental y se distanciaban de las costumbres cristianas. Tenían arrebatos místicos y menospreciaban la ascética, es decir, la vida austera renunciando a lo mundano, y llegaban al libertinaje moral.

Y los «erasmistas» eran más cultos y pretendían una reforma de la Iglesia según el modelo del holandés Erasmo de Rotterdam.

Es cierto que Ignacio, en el fondo, buscaba la reforma de la Iglesia, pero desde otro punto de vista distinto al de Erasmo.

Conociendo la existencia de estos dos grupos, no era de extrañar que este estudiante, más mayor de lo habitual y que se reunía con muchas personas y que les hablaba de temas espirituales, despertase las sospechas de la Inquisición.

Después de las investigaciones por parte de la Inquisición, quedó claro que Ignacio y sus compañeros vivían pobremente y «a la manera apostólica» y no encontraron ningún error en su doctrina ni en su vida, y que eran en todo inocentes.

Pero se les ordenó que se cambiaran de ropa, porque no eran religiosos de ninguna orden y no estaba bien que llevasen «hábitos» y se les obligó también que se calzasen, pues andaban descalzos «como los apóstoles».

Al final de este primer proceso, Iñigo de Loyola y sus cuatro compañeros obedecieron e hicieron lo que se les había mandado.

18 de noviembre de… 1598

El 18 de noviembre de 1598 se funda el Monasterio de Dominicas de Santa Catalina de Siena, instalándose en la actualmente «Casa de los Lizana».

Doña Juana de Mendoza y Zúñiga formaba parte de la nobleza alcalaína y de este clan familiar que tanto favoreció para el establecimiento y fundación de varios Monasterios y obras pías en Alcalá de Henares, como el Convento de Franciscanos de Santo Ángel, el Monasterio de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi, el Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, El Colegio de Dominicos de Santo Tomás, el Convento de los Padres Mercedarios Descalzos, entre otros.

Doña Juana de Mendoza era hija de Lope Alonso de Mendoza, Regidor de la villa de Alcalá, y de Beatriz de Zúñiga.

Estuvo muy vinculada a la Orden de Santo Domingo y vivió célibe, virgen, toda su vida, pero nunca fue religiosa de ningún convento ni monasterio. Su casa fue el lugar donde llevó una vida de recogimiento y soledad. Y curiosamente, en su testamento ordenó que fuese enterrada en el coro de las monjas que quiere fundar y pide que nunca sea abierto para enterrar en él a otras personas, aunque hayan sido Prioras, y lo corrobora con la lapidaria frase «… porque en vida y en muerte soy amiga de soledad».

A fray Diego de San Nicolás, antes de ser canonizado como San Diego de Alcalá, se le atribuye la curación de Juana de Mendoza. Llevaba dos meses con calenturas sin poder moverse de la cama y sin encontrar el remedio para su curación, cuando fue llevada ante el cuerpo incorrupto del fraile. Puesta de rodillas, invocó su intercesión y milagrosamente se curó.

Tiempo después, en noviembre de 1587 falleció en Alcalá de Henares. Fue enterrada en la capilla que sus padres habían comprado en la iglesia de San Justo y Pastor, «hasta que tenga efecto, lo que mediante Dios y su favor, pienso hacer de mi casa y hacienda». Y es que Juana de Mendoza y Zúñiga había dispuesto en su testamento su deseo y voluntad de fundar un Monasterio de Religiosas Dominicas en Alcalá de Henares.

Seguramente Juana de Mendoza no pensó que su obra iba a tener tantos inconvenientes como tuvo para ser fundada.

Los albaceas, el Padre Alonso de Amendaño, Prior del Convento de Dominicos de la Madre de Dios, y el Padre Tomás Guzmán, Rector del Colegio de Dominicos de Santo Tomás, junto con el padre de Juana, don Lope Alonso de Mendoza, se encargaron de la gestión y trámites para llevar a cabo la fundación. Pero chocaron con la oposición de los responsables de la villa y de algunas comunidades religiosas por temor a una rivalidad y competencia en el campo de la predicación, apostolado y, sobre todo, los peculios, los dineros, que recibían de los fieles.

Al final los albaceas tuvieron que recurrir al Papa con la esperanza de conseguir una sentencia favorable por parte del Romano Pontífice. Por esto, tres años después del fallecimiento de Juana de Mendoza, en 1590, el Padre Diego Peredo, que era en ese momento el nuevo Rector del Colegio de Santo Tomás, fue a Roma a entregar personalmente la petición al Papa.

Después de un laborioso y paciente análisis burocrático, el papa Gregorio XIV dio el visto bueno apara que las casas de doña Juana de Mendoza se convirtieran en Monasterio de Santa Catalina de Siena.

Con el permiso en la mano, el Padre Juan de Villafranca, Provincial de los Dominicos, nombró como religiosas fundadoras a tres monjas del Convento de Santo Domingo el Real de Madrid, según el deseo de doña Juana. Estas religiosas fueron Sor Catalina Zapata, Sor Catalina de Güevara y Sor Ana de Santo Domingo.

Y se instalaron, en la casa que había donado doña Juana de Mendoza, el 5 de septiembre de 1598. Al día siguiente, las religiosas abrieron las puertas de la iglesia para el culto público, tañendo jubilosamente las campanas, cuando se presentó el don Gregorio Chaves de Mora, Vicario del Arzobispado de Toledo. Las religiosas se alegraron pensando que se iba a unir a la fiesta de inauguración, pero no fue así. Él, como representante del Arzobispado, tendría que haber dado autorización por escrito después de haber sido solicitado, pero tanto los albaceas como las religiosas estuvieron muy confiados por la autorización del Papa y no pidieron la licencia al Arzobispo.

La orden que recibieron las religiosas fue que tenían que cerrar la iglesia y el monasterio, solicitar por escrito la autorización y esperar la respuesta afirmativa de Arzobispado de Toledo.

Mientras tanto, las religiosas fueron acogidas por las Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, que ya se habían trasladado a las casas de la calle de la Imagen.

Y dos meses y medio después, tras pagar los diezmos a la Iglesia y conseguir la licencia del Arzobispado de Toledo, tal día como hoy de 1598 se fundó el Monasterio de Dominicas de Santa Catalina de Siena, instalándose en la casa de doña Juana de Mendoza y Zúñiga en la calle de la Victoria, en la actualmente llamada «Casa de los Lizana».

Seis años después de la fundación, en 1604, «por algún daño para la salud y otras incomodidades temporales» las religiosas se trasladaron a su ubicación actual en la actual calle del Empecinado, al antiguo edificio del Colegio de Santo Tomás, ya que ellos se habían trasladado a la calle de Roma, actual calle Colegios.


Más efemérides del 18 de noviembre:

El 18 de noviembre de 1567 el Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares se traslada a Huesca para hacerse cargo de los restos de los Santos Niños.

El 18 de noviembre de 1577 el arzobispo de Toledo Gaspar de Quiroga y Vela autoriza la fundación del Colegio Menor de Carmelitas Calzados.

15 de noviembre de… 1517

El 15 de noviembre de 1517 el rey Carlos I concede a Alcalá de Henares la Feria de san Eugenio o «Feria Chica».

En el transcurso de la historia, varias ferias han tenido lugar en la primero villa y luego ciudad de Alcalá de Henares. La más conocida, por ser la que perdura en la actualidad aunque sea a modo de fiestas, es la que se celebra a finales de agosto.

Pero hay que saber que el origen de las ferias en Alcalá es muy antiguo, ya que el rey Alfonso VIII de Castilla, en el año 1184, hace más de ochocientos años, concedió a la villa de Alcalá el privilegio de celebrar una feria anual, de diez días de duración, a partir del domingo de Quasimodo. Este domingo era el siguiente a la Pascua de Resurrección.

Posteriormente, unos setenta años después, el rey Alfonso X trasladó esta feria a finales de agosto, «allá por San Bartolomé». Como era una feria de carácter comercial y no tenía nada que ver con temas religiosos, el «allá por San Bartolomé» era por la fecha. Se podía haber dicho «allá por el 24 de agosto», pero es una expresión más fría. Por tanto hay que decir que San Bartolomé no tiene nada que ver con Alcalá, ya que los patronos son la Virgen del Val y los Santos Niños Justo y Pastor.

Esta feria era muy importante. Incluso varios reyes redactaron órdenes con privilegios para la feria y para las personas que acudieran a ella.

Pero con la expulsión de los judíos, que eran buenos comerciantes, y con el nacimiento de la Universidad de Alcalá, que cambió las necesidades de Alcalá, la feria de agosto decayó mucho.

Por eso, tal día como hoy de 1517 el rey Carlos I concedió a la villa de Alcalá de Henares la Feria de san Eugenio, también conocida por la «Feria Chica», pensada para el ámbito estudiantil, ya que servía para que profesores, y sobre todo estudiantes, comprasen los libros, paños y cueros que iban a necesitar.

Tras el cierre de la universidad en 1836, la función económica de la ciudad vuelve a centrarse en la agricultura y la ganadería, por lo que la feria de agosto volvió a predominar.

Y esta feria de San Eugenio se tuvo que auto-rediseñar y se le empezó a conocer como «feruela», «feria del cascajo» o «feria de la cebolla» porque quedó para la compra y la venta de los productos de la matanza, como cebollas, especias, cuchillos, barreños o cuencos de barro.

Pero esta feria fue cayendo poco a poco en desuso hasta que se extinguió en 1920.


Más efemérides del 15 de noviembre:

El 15 de noviembre de 1517 son inhumados los restos del cardenal Cisneros en la capilla de San Ildefonso.

El 15 de noviembre de 1727 se celebra una solemne Octava y procesión en Alcalá de Henares por la canonización del primer Rector del Colegio de Carmelitas Descalzos, San Juan de la Cruz.

El 15 de noviembre de 1942 comienzan las obras de la traída del agua del río Sorbe construyendo el depósito regulador.

El 15 de noviembre de 1990 se inaugura la Subdirección Provincial del MEC en Alcalá de Henares.

31 de octubre de… 1561

El 31 de octubre de 1561 llega a Alcalá de Henares el príncipe don Carlos, hijo del rey Felipe II, con la finalidad de estudiar.

Es conocida la ópera de Verdi «Don Carlo», basada en la historia del príncipe Carlos, hijo del rey Felipe II, donde el príncipe aparece como un defensor de la libertades, enamorado de la mujer de su padre, la reina Isabel de Valois, siendo correspondido, y que sufre una terrible venganza por parte de su padre Felipe II y de la Santa Inquisición.

Pero la historia real de «Don Carlos» es otra.

Nació en Valladolid en julio de 1545, siendo el primer y único hijo de los entonces príncipes de Asturias Felipe de Austria y María Manuela de Portugal, que por cierto eran primos hermanos por parte de padre y madre y nietos ambos de la reina Juana de Castilla. A cuatro días de nacer el infante Carlos su madre falleció por complicaciones en el parto. Quien se encargaría de su custodia y crianza fue Leonor de Mascareñas, que tres lustros antes ya había sido aya de su padre el todavía príncipe Felipe.

Doña Leonor decidió que el niño fuese criado en Alcalá de Henares junto a sus tías las infantas María y Juana. Desde el principio el infante Carlos ya empezó a dar guerra, por lo cual doña Leonor escribió una carta al comendador Francisco de los Cobos quejándose de los problemas que causaba el pequeño a sus amas de cría al morderles el pecho.

En mayo de 1548, con casi tres años el infante, marcharon a Valladolid para preparar la boda de su tía la infanta María, terminando así la primera estancia de don Carlos en Alcalá de Henares.

Desde su infancia se le detectó un genio violento e impetuoso, con tendencia a la crueldad, gozándose en el sufrimiento de los animales. Su adolescencia se la pasó entre cacerías, bailes, saraos y asediando a las damas con preguntas, algunas veces molestas.

Su salud nunca fue buena, sufriendo mucho de brotes de fiebre, por lo que el rey Felipe II solicitó informes de salubridad de algunas poblaciones cercanas al mar Mediterráneo para intentar que allí se recuperase don Carlos.

Sin embargo, insólitamente, el rey se decidió por mandarle a Alcalá de Henares, por lo que tal día como hoy de 1561, con dieciséis años de edad, llega a Alcalá de Henares el príncipe don Carlos, con la finalidad de recuperarse y estudiar.

Tres días después llegaron a Alcalá para estar con el príncipe y estudiar juntos su tío Juan de Austria, que por entonces tenía catorce años, y su primo Alejandro Farnesio, también con dieciséis años.

El responsable de la educación de los príncipes en Alcalá de Henares fue Honorato Juan, asesorado por los principales profesores de la Universidad.

El plan de trabajo de los príncipes lo había dispuesto meticulosamente el propio rey Felipe II. Se levantaban a las seis de la mañana en verano y a las siete en invierno. Después de bañados, vestidos y penados, rezaban sus oraciones en presencia del Mayordomo Mayor. Almorzaban acto seguido los tres príncipes juntos e inmediatamente oían misa en la capilla privada de don Carlos. Seguían dos horas de estudio con los maestros, presidido siempre por Honorato Juan. A las once salían para comer en público. A las doce tenían lección de música y canto. Y desde la una hasta las cuatro volvían a reanudar los estudios, intercalando entre ellos lecciones de esgrima y equitación. De cuatro a cinco descansaban. A las seis cenaban y, acabada ésta, proseguían con paseos, juegos o ejercicios de entrenamiento. A las nueve rezaban el Santo Rosario todos juntos y cada uno se retiraba a su cámara. Los domingos y días de fiesta ocupaban las horas de estudio con actos piadosos, paseos y juegos de fuerza y entretenimiento.

A pesar de las medidas tomadas por Felipe II, ninguno de los tres sacó provecho de las explicaciones de los maestros de la Universidad.

Pero lo importante era que el Príncipe se recuperaba poco a poco de su salud y en las visitas que le hizo el Rey éste se felicitaba del acierto de su decisión de traerle a Alcalá.

La tragedia del príncipe don Carlos comenzó en abril de 1562 cuando se dedicó a perseguir a la hija del alcaide del Palacio, Mariana Garcetas, de quien solicitaba favores de amor que ella le negaba, y tuvo tan mala fortuna que al Príncipe se le fue el pie en una escalera de caracol muy oscura de pasos muy desgastados, cayó rodando por ella y fue a dar su cabeza contra una puerta cerrada, dejándole con la cabeza abajo y los pies arriba.

Pero ésta es otra efeméride a contar en su momento.


Más efemérides del 31 de octubre:

El 31 de octubre de 1653 visita del Provincial de los Mercedarios Descalzos y reprimenda a los miembros de su colegio, prohibiéndoles interferir en las obras de construcción del edificio.

El 31 de octubre de 1693 se hacen rogativas contra la plaga de langostas y la sequía que azota Alcalá de Henares.

El 31 de octubre de 1984 se constituye la primera Delegación Municipal del Distrito II en Alcalá de Henares.

29 de octubre de… 1503

El 29 de octubre de 1503 la Parroquia de los Hueros es adscrita a la de Santiago de Alcalá de Henares.

Durante la Edad Media en el Burgo de Santiuste, antiguo nombre de Alcalá de Henares, las tres religiones monoteístas vivieron «pacíficamente» juntas. Los musulmanes vivían en la parte norte, en la zona comprendida entre las actuales calles de Santiago y Vía Complutense. Los judíos estaban asentados entre las calles de Santiago y Escritorios / Santa Úrsula, siendo la calle Mayor el eje del comercio judío. Y los cristianos vivían en la zona sur, desde la calle Escritorios y plaza de los Santos Niños hacia el río Henares.

Los musulmanes tenían una mezquita que estaba situada en el cruce de las actuales calles de Santiago y Diego de Torres. Los judíos tenían dos sinagogas, una que tenía entrada por la calle Carmen Calzado y con salida hacia el Corral de la Sinagoga, y la otra sinagoga en la calle Santiago, casi enfrente de la mezquita. Y los cristianos tenían dos parroquias, una era la de Santa María la Mayor, extramuros, que estaba situada en lo que más tarde sería el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús, en la actual Plaza de San Diego, y la otra parroquia era la de los Santos Justo y Pastor, en la actual Catedral Magistral.

Pero en 1499 se ordenó la conversión de los musulmanes al cristianismo u optar por el exilio.

En Alcalá de Henares las medidas contra los musulmanes se plasmaron en 1501, con la consagración de una nueva parroquia creada por el cardenal Cisneros. La ubicación de ésta sería en el edificio que fuera mezquita. Y la advocación de la parroquia no podía haber sido mejor elegida, ya que se llamó de Santiago Apóstol, también mal llamado Santiago «matamoros».

Los musulmanes alcalaínos convertidos al cristianismo, llamados moriscos, fueron los primeros parroquianos, por lo que fue casi imposible que los cristianos viejos se acogieran a esta nueva Parroquia. Por eso el número de feligreses siempre fue escaso.

Conociendo el origen de los fieles y presintiendo que podía tener dificultades económicas, tal día como hoy de 1503 el cardenal Cisneros le agregó a ésta la Parroquia de los Hueros para que ambas compartieran las rentas de esta última.

También se le concedieron las corralizas que había en la parte trasera de la parroquia alcalaína y los alfares, los obradores de los alfareros, que habían pertenecido a la antigua mezquita. Es más, se le reconocerían para su dotación las limosnas de las misas y los ingresos llamados «por pie de altar» (bodas, bautizos y entierros).

Con la expulsión de los moriscos de Castilla, supuso la salida desde la villa de Alcalá de más de mil doscientas personas, lo que dejó despoblado el barrio de Santiago y a la parroquia sin feligreses.

Pocos datos existen sobre la Parroquia de Santiago en los siglos siguientes. Como curiosidad hay que resaltar el censo que se hizo en 1768, que dice que esta parroquia contaba con solo 14 fieles. Es más, directamente el párroco residía en la de los Hueros al no tener casi movimiento parroquial, a la vez que mostraba mayor interés por esa iglesia que por la de Alcalá.

Siendo una iglesia pobre y sin casi atención religiosa, en 1891 dejó de ser parroquia, quedando agregada como auxiliar de la de Santa María la Mayor.

En el siglo XX sólo se abría el templo para ciertos actos religiosos. En la Guerra Civil fue saqueada y fue cedida al Socorro Rojo Internacional. Concluido el conflicto bélico, la iglesia fue convertida en silo de cereales y después fue utilizada como taller de construcción y reparación de carrozas de ferias.

En 1950 se propuso su conversión en parroquia castrense,o sea, militar, por su advocación a Santiago, patrón del arma de Caballería, pero la idea fracasó, siendo utilizada como almacén municipal.

Estando el edificio en estado de ruina, en 1965 se demolió, construyéndose en el solar un bloque de viviendas, a la vez que se aprovechó para ensanchar la calle lateral, la calle Diego de Torres.

(Fotografía de Baldomero Perdigón Puebla, 1965)


Más efemérides del 29 de octubre:

El 29 de octubre de 1836 por Real Decreto de la reina regente doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias se decreta el traslado de la Universidad de Alcalá de Henares a Madrid.

El 29 de octubre de 1850 un grupo de vecinos de Alcalá de Henares dirigen un escrito al Ayuntamiento de Alcalá protestando por el desmantelamiento de los edificios de la Universidad.

El 29 de octubre de 1956 nace el niño Vicente Fernández Fernández, que luego sería un magnífico investigador histórico alcalainista.

27 de octubre de… 1595

El 27 de octubre de 1595 el Cabildo de la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares se hace cargo del patronazgo del Colegio Menor de Santa María de Regla y de los Santos Justo y Pastor, más conocido por Colegio de León.

Francisco Trujillo Sánchez García, natural de Cañicera, de la provincia de Soria, en 1544 entró como estudiante del Colegio de la Madre de Dios, donde comenzó a estudiar Teología. En 1549 ingresó de colegial del Mayor de San Ildefonso, y allí consiguió el grado de Doctor en Teología.

Acompañó al obispo de León Andrés de la Cuesta al Concilio de Trento, donde participó en las discusiones sobre disciplina eclesiástica.

En 1564 consiguió ser Canónigo de la iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor. Gracias a su generosidad y a la del licenciado Antonio Escudero de Roza sufragaron el ornamento de la cripta de los Santos Niños. Y fue Visitador Ordinario de la Universidad de Alcalá.

En 1578 fue nombrado Obispo de León.

Siendo obispo de esa ciudad, recordando la época que pasó en esta todavía villa de Alcalá de Henares y como hijo agradecido, en enero de 1586 fundó el Colegio de Santa María de la Regla y de los Santos Justo y Pastor en una casa de la calle Libreros. Por ser su fundador obispo de esa ciudad, este colegio también es conocido por «Colegio de León».

El colegio estaba destinado a dieciséis estudiantes de Artes y Teología, sin recursos económicos, por lo que lo dotó económicamente con algo más de cinco millones de maravedíes. Pero el obispo Trujillo falleció seis años después, en 1592.

Huérfano de patronazgo, el colegio ya no tenía fuente de ingresos, por lo que tres años después del fallecimiento del fundador, tal día como hoy de 1595, el Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares se hizo cargo del patronazgo del Colegio Menor de Santa María de Regla y de los Santos Justo y Pastor.

Como muchos otros colegios menores, tuvo una vida intensa en el siglo XVII, pero poco a poco se fue apagando, y en 1780 fue agregado al Colegio de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por «Colegio de Málaga».


Más efemérides del 27 de octubre:

El 27 de octubre de 1550 Francisco Valles recibe el título de Licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá.

El 27 de octubre de 1655 se funda el Colegio Menor de Clérigos Ministros de los enfermos de San Carlos Borromeo, más conocido por Colegio de Agonizantes.

El 27 de octubre de 1711 el rey Felipe V visita por segunda vez Alcalá. La recepción fue tan memorable que fue reseñada por la «Gaceta de París».

20 de octubre de… 1594

El 20 de octubre de 1594 fallece en su Palacio de Alcalá de Henares el arzobispo de Toledo don Gaspar de Quiroga, Inquisidor General.

Desde Raimundo de Sauvetat (1129) hasta Ceferino González y Díaz-Tuñón (1885), han sido cincuenta y seis Arzobispos de Toledo los Señores de Alcalá. Algunos son muy conocidos: Pedro Tenorio, Alonso Carrillo o Francisco de Cisneros. De otros suenan sus nombres por las obras efectuadas en su Palacio y en Alcalá: Alonso de Fonseca, Juan Pardo Tavera o Bernardo Sandoval y Rojas. Y hay un tercer grupo que, aunque trabajaron en y por Alcalá, desconocemos sus nombres: Gonzalo Pérez, Martín López de Pisuerga o Pedro Inguanzo y Rivero.

Y seguramente tendríamos que incluir en este tercer grupo al Arzobispo de la efeméride de hoy.

Gaspar de Quiroga y Velasco, hijo de una familia hidalga, nació en Madrigal de las Altas Torres, en la provincia de Ávila. Estudió en Valladolid y Salamanca, donde se graduó en ambos derechos. El arzobispo de Toledo Juan Pardo Tavera le nombró Vicario General de Alcalá de Henares y de la metropolitana de Toledo. Pocos años después el rey Felipe II le mandó a Nápoles como Oidor durante cuatro años con el fin de inspeccionar el Reino. Fue Obispo de Cuenca e Inquisidor General. En 1577 fue nombrado Arzobispo de Toledo y un año después el papa Gregorio XIII le nombró Cardenal.

Como Arzobispo de Toledo vivió largas temporadas en Alcalá de Henares. Donó parte de su renta al nuevo Convento de Agustinas Contemplativas de Santa María Magdalena y fundó varias Memorias, varios monumentos para gloria de Dios, en la iglesia Magistral.

Es conocido fuera de Alcalá porque, siendo Inquisidor General, indultó a Fray Luis de León y aceptó el estudio de Copérnico.

Y tal día como hoy de 1594 falleció en su Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares. Había pedido ser enterrado en la iglesia Magistral, ya que también había sido Maestrescuela en ella, pero su petición no fue aceptada por el Cabildo, por lo que fue enterrado en su pueblo natal de Madrigal de las Altas Torres.

Como dato curioso sobre este arzobispo de Toledo don Gaspar de Quiroga, el Greco le inmortalizó en el cuadro «El entierro del Conde Orgaz», en el «personaje» de San Agustín que está sujetando el cuerpo inerte del Señor de Orgaz, en el centro del lienzo.


Más efemérides del 20 de octubre:

El 20 de octubre de 1479 el arzobispo de Toledo Alonso Carrillo otorga las primeras Constituciones para el Cabildo de la nueva Colegiata de San Justo y Pastor.

El 20 de octubre de 1534 la Universidad de Alcalá acepta la «Concordia del cardenal Tavera» para la provisión de cargos en la iglesia Magistral.

El 20 de octubre de 1933 los Padres Escolapios abandonan el edificio de la antigua Universidad de Alcalá.

El 20 de octubre de 1936 las niñas del Colegio de la Paloma son evacuadas a Barcelona.

El 20 de octubre de 2015 fallece Carlos Valenzuela Lillo, el primer Alcalde elegido en democracia en Alcalá de Henares durante el mandato 1979-1983.

11 de octubre de… 1508

El 11 de octubre de 1508 el cardenal Cisneros firma las Constituciones del Monasterio de Franciscanas de San Juan de la Penitencia, del Colegio para doncellas de Santa Isabel y del Hospital de San Juan para mujeres pobres.

A principio del siglo XVI el cardenal Cisneros compró unas casas en la calle de San Juan para fundar en ellas un monasterio de religiosas franciscanas, un colegio para doncellas y un hospital de mujeres.

Y tal día como hoy de 1508 el propio cardenal Cisneros firma las Constituciones del Monasterio de Franciscanas de San Juan de la Penitencia, el Colegio para doncellas de Santa Isabel y el Hospital de San Juan para mujeres pobres, y con esta firma las tres instituciones se consideran fundadas.

El Monasterio, en su primer emplazamiento, junto a las otras dos entidades ocupaban más de media manzana situada entre las actuales calles San Juan, Sandoval y Rojas y Cardenal Cisneros.

Tanto el colegio como el hospital no tuvieron una larga duración, pero el Monasterio sí. Y en 1884, debido al estado de casi ruina del edificio, la institución se trasladó al antiguo Colegio-Convento de Agustinos Descalzos de San Nicolás de Tolentino, en la calle Santiago.

De ese primer periodo quedan dos elementos de interés: la actual Casa de la Entrevista y el patio del actual colegio Cardenal Cisneros.

La Casa de la Entrevista es la iglesia del antiguo Monasterio. En 1968 fue comprada por el Ayuntamiento y restaurada por el Instituto de Cultura Hispana como sala de exposiciones y biblioteca especializada. Es ese momento es cuando se le dio el nombre de «Casa de la Entrevista», en recuerdo de la primera entrevista que tuvieron la reina Isabel de Castilla con el navegante Cristóbal Colón que se realizó en el Palacio Arzobispal. Mucha gente se cree que en este edificio fue el lugar de dicha entrevista, pero es un error. La entrevista se realizó en el año 1486 en la Sala de la Reina del Palacio Arzobispal. En ese año, el edificio que sería Monasterio era todavía una casa particular. No es lógico que la Reina saliera de «su casa» para recibir a un navegante que nadie conocía.

Y el otro elemento de interés es el actual patio del Colegio Público Cardenal Cisneros, ya que era el antiguo claustro del Monasterio. Es pequeño, de planta cuadrada y tiene dos pisos adintelados. El piso inferior tiene columnas renacentistas de piedra, y cuatro de ellas tienen el escudo del cardenal Cisneros. Y el piso superior está compuesto por pies derechos de madera.


Más efemérides del 11 de octubre:

El 11 de octubre de 1495 Francisco de Cisneros es consagrado como Arzobispo de Toledo en Tarazona.

El 11 de octubre de 1812 concluye la elección del primer Ayuntamiento Constitucional de Alcalá de Henares.

El 11 de octubre de 1877 don Esteban Azaña Catarineu, gran historiador de la ciudad y padre de Manuel Azaña, el que fuera Presidente de la Segunda República, es nombrado Alcalde de Alcalá de Henares.

2 de octubre de… 1599

El 2 de octubre de 1599 se constituye el Común de las Veinticinco Villas eximidas de la jurisdicción de Alcalá.

Desde que el rey de Castilla Alfonso VII y su esposa la reina doña Berenguela donasen al Arzobispado de Toledo, allá por el año 1129, la villa de Alcalá y sus tierras, los pueblos integrantes a esta donación tenían entidad de «pedanías» dependientes de Alcalá y no tenían Concejo o Ayuntamiento propio. También el Fuero Extenso, también llamado Viejo, las denominaba así.

A mediados del siglo XVI, el arzobispo de Toledo Martínez Siliceo, debido a la necesidad de recabar fondos, a la vez que para dañar a Alcalá de Henares, las separó de Alcalá, alcanzando el conjunto de estas pedanías la categoría de villa, previo pago de considerables sumas de dinero.

Pero estas nuevas villas tenían un problema, y es que tenían intereses comunes con Alcalá y entre ellas en temas de aprovechamiento de tierras y bosques. Por tanto, tal día como hoy de 1599 acordaron constituir una asociación, llamada antiguamente Común, para solucionar «en común» todos esos inconvenientes.


Más efemérides del 2 de octubre:

El 2 de octubre de 1550 el colegial Alonso Deza, futuro teólogo jesuita defensor de las ideas premolinistas, recibe la licenciatura en Artes por la Universidad de Alcalá.

El 2 de octubre de 1833 en un informe al Ayuntamiento el arquitecto municipal Pedro Alcántara de Zengotita y Vengoa propone que se derriben los voladizos que hay por toda la población y los soportales que estén fuera de las calles Mayor y Libreros y de las plazas del Mercado y de Abajo.

El 2 de octubre de 1843 don Manuel González solicita instalar una Escuela de Instrucción Primaria y Superior en el número 78 de la calle Santiago.

El 2 de octubre de 1850 se inaugura el colegio titulado Complutense en el edificio del antiguo Colegio Menor de San Patricio o de los Irlandeses. Este colegio duró poco tiempo.

El 2 de octubre de 1947 la copia de la pila bautismal de Miguel de Cervantes se coloca en la Capilla del Oidor con motivo del III Centenario de su bautismo.