10 de julio de… 1517

El 10 de julio de 1517 se termina de imprimir la Biblia Políglota Complutense.

La todas las obras que hizo en su vida el cardenal Cisneros, de la que estuvo más orgulloso fue la Biblia Políglota Complutense. Él mismo dijo:

«Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, ni por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia».

Para tal famosa obra hizo venir a Alcalá los hombres más doctos en las lenguas Hebrea, Griega y Latina. Entre otros fueron Demetrio de Creta, Antonio de Nebrija, Lope de Zúñiga, Ferdinando Pinciano, Alfonso Complutense, Pablo Coronel y Alfonso de Zamora.

El cardenal Cisneros recogió los códices más antiguos del Nuevo y Viejo Testamento que se hallaban en las bibliotecas de Europa y el papa León X le mandó copias de los libros sagrados que había en el Vaticano.

La Biblia Políglota Complutense consta de seis tomos, con un total de 1.521 hojas, de 38 x 26,2 centímetros.

El primer tomo, que consta de 299 hojas y está impreso en la parte superior a tres columnas en hebreo, latín y griego, y en la parte inferior a dos columnas en caldeo y latín, contiene los libros del Génesis, Éxodo, Levítio, Números y Deuteronomio.

El segundo tomo, que consta de 260 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, comprende los libros de Josué, Jueces, Rut, Reyes y Crónicas.

El tercer tomo, que consta de 202 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, contiene los libros de Esdras, Nehemías, Tobías, Judith, Esther, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico.

El cuarto tomo, que consta de 268 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, comprende los Libros Proféticos (Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquias) y los libros de los Macabeos. El último libro de los Macabeos se imprimió solo en griego.

El quinto tomo, que consta de 269 hojas y está impreso a dos columnas en latín y griego, contiene los Evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, las Epístolas de San Pablo, los Hechos de los Apóstoles, La Epístolas de Santiago, San Pedro, San Juan y San Judas y el Apocalipsis.

Y el sexto tomo, que consta de 223 hojas, lleva el título de Diccionario y es un vocabulario latino, una interpretación de los nombres hebreos, caldeos y griegos de ambos Testamentos, en orden alfabético, y una introducción a la gramática hebrea.

Los seis tomos no se imprimieron en orden lógico.

El primer libro que se editó fue el quinto tomo, y se terminó de imprimir en enero de 1514.

Y tal día como hoy de 1517 se terminó de imprimir el cuarto y último tomo, acabando con él el trabajo de esta Biblia Políglota Complutense.

Cuando presentaron los dos últimos pliegos al cardenal Cisneros, éste alzó los ojos y las manos al cielo y exclamó:

«Infinitas gracias te doy, Divino Salvador y Señor mío Jesucristo, porque me has dejado ver con mis ojos el fin de una obra que para exaltación de vuestro Nombre, y crédito de vuestra Santa Fe tanto he deseado toda mi vida».

Y volviéndose a cuantos estaban a su lado, les dijo:

«Dios me da gracia de hacer estas cosas, que a vosotros os han parecido muy grandes, y pueden ser muy útiles para el bien público. Pero en ninguna empresa debéis tenerme por más dichoso que en esta edición de la Biblia, que descubre los manantiales sagrados, de donde nacerá una Teología más clara, y para que las fuentes, a donde la mayor parte de los Doctores la han de ir a buscar».

Se imprimieron seiscientos ejemplares y se vendieron a seis ducados y medio de oro.


Más efemérides del 10 de julio:

El 10 de julio de 1517 el cardenal Cisneros dona el edificio del Beaterio de Santa Librada a la Universidad de Alcalá.

El 10 de julio de 1653 el arzobispo de Toledo Baltasar Moscoso y Sandoval visita el partido de Alcalá.

3 de julio de… 1504

El 3 de julio de 1504 el cardenal Cisneros da nuevas Ordenanzas Municipales para la elección y funcionamiento del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

Tras el fallecimiento de la reina Isabel I de Castilla en 1504, el cardenal Cisneros se retiró de la Corte por un tiempo. En ese periodo, durante su estancia en Alcalá de Henares, dio varias Normativas Municipales importantes.

En 1509, otorgó el Fuero Nuevo, en sustitución del Fuero Extenso, también llamado Viejo.

En 1515 firmó la Concordia de Santa Lucía, por la que los vecinos pecheros de Alcalá renunciaban al nombramiento de los alcaldes.

Pero la primera Normativa Municipal la dio antes, tal día como hoy de 1504, donde se especificaba la elección y funcionamiento del Ayuntamiento.

En ese documento dejó establecida la Corporación Municipal en tres tipos de miembros:

Por una parte los Regidores, de mandato largo y extracción mesi-oligárquica, es decir, ejercido por un grupo minoritario.

Y por otra parte los Diputados y Procuradores. Estos dos tipos de miembros serían elegidos por los vecinos de las dos parroquias, Santos Justo y Pastor y Santa María la Mayor. Los Diputados serían ocho, cuatro por parroquia, y los Procuradores serían dos, uno por parroquia.

Y estos dos grupos eran elegidos para un mandato anual.

Como se ve, el cardenal Cisneros quiso y se volcó mucho por la entonces villa de Alcalá de Henares.


Más efemérides del 3 de julio:

El 3 de julio de 1295 el arzobispo de Toledo García Gudiel confirma los privilegios de sus antecesores a Alcalá y sus aldeas.

El 3 de julio de 1415 el rey Juan II visita Alcalá de Henares.

El 3 de julio de 1521 los dos claustros del Monasterio de Santa Clara son bendecidos por el obispo de Útica don Pedro del Campo.

El 3 de julio de 1718 la iglesia del Colegio de la Compañía de Jesús, actual Parroquia de Santa María, sufre un voraz incendio que amenazó a todo el edificio del colegio.

El 3 de julio de 1947 la Sociedad de Condueños cede al Ministerio de Educación y Cultura los edificios del antiguo Colegio Mayor de San Ildefonso.

El 3 de julio de 1987 el Consejo Social de la Universidad de Alcalá hace una declaración de principios.

El 3 de julio de 1999 el obispo don Jesús Catalá Ibáñez toma posesión como segundo obispo de la Diócesis de Alcalá.

30 de junio de… 1518

El 30 de junio de 1518 el rey Carlos I firma una Real Cédula dictando Sentencia arbitral por la que reparte una cuantiosa renta entre la Universidad y la Colegiata de los Santos Justo y Pastor de Alcalá de Henares.

El cardenal Cisneros tenía proyectado destinar 50 millones de maravedís a dividir en partes iguales entre la Universidad de Alcalá para aumentar el número de Colegios y la Colegiata de los Santos Justo y Pastor para aumentar el número de miembros del Cabildo.

Pero al fallecer el Cardenal en noviembre de 1517 y no figurar en su testamento el destino de ese dinero, el Colegio Mayor de San Ildefonso, como heredero universal de Cisneros, se apropió de toda la suma.

Con estas, en diciembre de ese mismo año, el tesorero del rey Carlos I llegó a Alcalá con las instrucciones de incautar los 50 millones ejerciendo el derecho de patronazgo sobre la Universidad, alegando como excusa «quantiosos alcances que se acían al Cardenal del tiempo que governó estos Reynos».

El Colegio Mayor se negó a entregar el dinero basándose en el testamento del cardenal Cisneros.

Entonces Carlos I obligó al Colegio a formar una Comisión negociadora. Ésta entregó al Rey una propuesta que decía que, a cambio de entregar el capital exigido, la Corona de Castilla concedería 1.125.000 maravedís anuales a la Colegiata y 2.000.000 maravedís al Colegio Mayor de San Ildefonso para las obras que en él se realizasen.

El Rey aceptó la propuesta en enero de 1518, firmando un Real Privilegio concediendo al Colegio 2.000.000 maravedís y a la Colegiata 3.000 ducados (equivalentes a los 1.125.000 maravedís) de renta anual, situados en Tercias, para crear nuevas plazas del Cabildo.

Pero el Colegio no aceptó el Privilegio Real alegando que el dinero para el Cabildo era mayor en proporción que para los estudiantes.

Así mismo, los miembros del Cabildo pidieron al Rey que los 3.000 ducados de renta anual concedidos no se le diesen en Tercias, sino en efectivo.

Ante tales protestas, el rey Carlos I nombró jueces para dirimir la discusión y tal día como hoy de 1518 Carlos I firmó una Real Cédula dictando sentencia en el litigio.

En ella se dictaba entregar al Colegio Mayor de San Ildefonso la cantidad de 2.000.000 maravedís y a la Colegiata de los Santos Justo y Pastor la renta anual de 3.000 ducados con la obligación de aumentar su dotación en 6 canónigos y 5 racioneros más.

Además tendría que pagar el sueldo equivalente al de un canónigo al Arcipreste de la Parroquia de Santa María la Mayor, que desde 1484 era Dignidad de la Colegiata sin percibir sueldo alguno por este cargo.

Así mismo el Rey se reservaba el derecho a nombrar las canonjías que quedasen vacantes en los ocho «meses apostólicos», que eran enero, febrero, abril, mayo, julio, agosto, octubre y noviembre, quedando a disposición del Arzobispo de Toledo las vacantes de los cuatro «meses ordinarios»: marzo, junio, septiembre y diciembre.


Más efemérides del 30 de junio:

El 30 de junio de 1895 se presenta una denuncia contra el alcalde de Alcalá de Henares, el Sr. Villalvilla, al Gobernador Civil de Madrid por un grupo de Concejales.

El 30 de junio de 1986 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares decide encargar al escultor Pablo Serrano el Monumento a Manuel Azaña.

24 de junio de… 1586

El 24 de junio de 1586 se funda el Colegio Menor de Santa Catalina Virgen y Mártir, también conocido por el Colegio de los Verdes.

El Colegio Menor de Santa Catalina Virgen y Mártir, también conocido por el Colegio de los Verdes, fue muy importante en la vida universitaria de Alcalá merced al patronato de la familia Mendoza.

En marzo de 1586, el papa Sixto V firmó una Bula aprobando las constituciones y la fundación del Colegio.

Y tal día como hoy de ese mismo año, 1586, doña Catalina de Mendoza, hija de don Alonso Suarez de Mendoza, tercer Conde de Coruña, y de doña Juana Jiménez de Mendoza, sobrina nieta del cardenal fray Francisco Jiménez de Cisneros y viuda del señor don Fernando de Gamboa y Arteaga, fundó en la Universidad de Alcalá el Colegio Menor de Santa Catalina Virgen y Mártir.

La escritura de la fundación se otorgó ante Juan Fernández, Escribano de número de la entonces villa de Alcalá.

El Colegio estaba situado en el número 12 de la calle de Roma, actual calle de los Colegios, junto a la Puerta de Aguadores. Ese edificio luego fue ocupado por el Colegio Convento de San Basilio Magno.

Se fundó para ocho colegiales de Teología, previendo que cuando se aumentase el número de colegiales, algunos podrían estudiar Cánones, pero que no excedieran de la tercera parte.

En febrero de 1597 la fundadora dio poderes a su tercera hija, Juana de Gamboa, para reformar las primitivas constituciones, aunque luego se llevó a cabo en 1632.

Con el cambio de las constituciones, los colegiales debían ser doce, aunque al final llegaron a ser dieciséis. Los estudios duraban ocho años, cuatro para estudiar Teología y los restantes para Cánones.

La dotación inicial era de tres mil ducados anuales, y curiosamente hay que resaltar que tenía una enfermería y se tenía la obligación de atender en ella a los frailes del Convento del Santo Ángel que lo precisasen. La enfermería estaba situada en la calle de Gallegos.

No se conoce la fecha exacta pero se sabe que en el segundo tercio del siglo XVII el Colegio se trasladó de ubicación, situándose al final de la calle de los Libreros, junto a la Puerta de los Mártires.

Este Colegio Menor de Santa Catalina Virgen y Mártir fue pronto conocido por el Colegio de los Verdes, por ser de este color el manto de los colegiales. La beca que colgaba de los hombros era de color teja.

Este Colegio se le consideró «los brazos Cisnerianos abiertos a los colegios arruinados», ya que en junio de 1636 fue agregado a éste el Colegio de los Santos Justo y Pastor, también conocido por el Colegio de Tuy, y en julio de 1781 les fue agregado los Colegios Menores de Santa Justa y Rufina y de San Clemente Mártir.

El Colegio Menor de Santa Catalina Virgen y Mártir duró hasta el cierre de la antigua Universidad de Alcalá.

Actualmente solo queda del Colegio Menor de Santa Catalina Virgen y Mártir la capilla, que es de una sola nave y que se conserva su cúpula, y actualmente es un bar de copas. En el exterior, en la fachada de la calle Libreros, se conserva el escudo de la familia Mendoza.


Más efemérides del 24 de junio:

El 24 de junio de 1509 la infanta complutense Catalina de Aragón es coronada Reina de Inglaterra en Westminsster.

El 24 de junio de 1518 se redactan las Escrituras de la Fundación del Colegio Menor de Mercedarios Calzados de Nuestra Señora de la Concepción.

El 24 de junio de 1600 doña María de Mendoza y su sobrina doña Catalina de Mendoza ceden la totalidad de sus bienes al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

El 24 de junio de 1776 la Universidad de Alcalá deja de depender del Colegio Mayor de San Ildefonso.

El 24 de junio de 1886 se publica el último número del «La Gaceta Complutense».

El 24 de junio de 1931 el presidente de la república Niceto Alcalá-Zamora visita Alcalá de Henares y recibe en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá el título de Presidente Honorario del Colegio de Doctores de Madrid.

El 24 de junio de 1950 fallece el pintor complutense Felix Yuste.

El 24 de junio de 1981 se aprueba la fundación Formación Integral de Adolescentes (FIA).

12 de junio de… 1527

El 12 de junio de 1527 el Cabildo de la iglesia Magistral acepta el criterio de Rodrigo Gil de Hontañón y decide levantar la nueva torre donde estaba la antigua.

La todavía Colegiata del cardenal Cisneros se terminó de construir en 1516, pero quedaba del edificio antiguo el claustro y la torre.

El tema de la sustitución de la torre se planteó por primera vez diez años después, en febrero de 1526, considerándose varias ubicaciones para la nueva torre: en el mismo lugar que la antigua; en el trascoro; a continuación de la puerta de entrada; …

Y tal día como hoy de 1527, el tracista Rodrigo Gil de Hontañón logró imponer su criterio y convenció a la mayor parte del Cabildo de que la torre debía levantarse precisamente en el lugar de la ya existente.

Eso sí, el licenciado Barrionuevo dijo «que para ver el lugar más conveniente en el que se debía de hacer le parecía que se llamase a un maestro de cantería que estaba en Guadalajara para que dijese, vistos y oídos los inconvenientes, donde le pareciere que se debía hacer». No consta en ningún escrito conservado a día de hoy que se consultase a ese maestro de cantería.

En agosto de ese año, 1527, se mandó comprar el material necesario «para empezar lo de la torre para que cuando el maestro venga halle pertrechos con que empezar».

En abril de 1528 llegó a Alcalá de Henares Rodrigo Gil de Hontañón e inmediatamente se iniciaron los primeros trabajos, pero pronto se paralizó la obra por problemas económicos.

Los trabajos estuvieron interrumpidos dos años hasta que en febrero de 1531 se demolió la antigua torre para levantar seguida, aunque lentamente, la nueva torre, que se terminó ochenta y siete años después de la demolición, en 1618.


Más efemérides del 12 de junio:

El 12 de junio de 1562 el príncipe Carlos, hijo de Felipe II, recuperado de su accidente al caer por unas escaleras, se levanta de la cama, medio recuperado, pues nunca se recuperó del todo, para oír misa en acción de gracias en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús, vulgo San Diego.

8 de junio de… 1525

El 8 de junio de 1525 el rey Francisco I de Francia, camino de su prisión en Madrid, visita Alcalá de Henares.

Llama la atención esta efeméride ya que el rey Francisco I de Francia, que había sido preso en la batalla de Pavía e iba de camino a la cárcel de Madrid, fue recibido en Alcalá de Henares con gran solemnidad.

Llegó a la villa de Alcalá por la noche del 8 de junio de 1525. Entró por la Puerta de Guadalajara y fue recibido por la Universidad y la Villa, acogido con una «selva de luces». Se le condujo al Palacio Arzobispal y, después de dejarle descansar un rato, se celebró ante el Palacio una brillante carrera ecuestre, que según el libro de Annales Complutenses, «en que mostraron los caballeros de esta villa en lo costoso y rico de sus galas, lo generoso y noble de sus  Ilustres ánimos formando con diferentes colores una primavera loable».

A su vez, los estudiantes le organizaron una fiesta con grandes músicas y serenatas, desfilando delante de él a manera de fuerza armada.

Al día siguiente el Cabildo, la Universidad y la Villa acudieron al Palacio para besar la mano del Monarca. Luego éste presenció una graduación en el Paraninfo y visitó todo el conjunto universitario, recorriendo, acompañado del Rector y de los profesores de letras, todas las aulas universitarias.

Al terminar la visita comentó, refiriéndose al cardenal Cisneros: «Vuestro Jiménez [de Cisneros] concibió una obra y la terminó, según veo. No me hubiera yo atrevido a emprender semejante obra por temor a que una vez empezada, no hubiera yo visto el fin. Pues la Universidad de París de la que con razón se gloria mi Francia es obra de muchos reyes».

La apreciación del Rey era correcta, ya que Cisneros copió el sistema de estudios de la Universidad de La Sorbona, pero inventó a nivel mundial el denominado «Campus», es decir, la Ciudad Universitaria.

Para terminar hay que decir que, curiosamente, la cultura y la fiesta servían, y sirven, para el digno propósito de superar las tensiones provocadas por la guerra y la rivalidad entre las naciones.


Más efemérides del 8 de junio:

El 8 de junio de 714 las tropas musulmanas ocupan Complutum y, según la leyenda, encuentran la Mesa del Rey Salomón.

El 8 de junio de 1584 fallece Rodrigo de Cervantes, hermano de Miguel.

El 8 de junio de 1880 el rey Alfonso XII visita la ciudad de Alcalá de Henares, donde se le enseña el Códice del Fuero Viejo de la antigua villa, poniendo a disposición del alcalde 1250 pesetas para los conventos de la ciudad y otras 1250 pesetas para familias pobres.

19 de mayo de… 1564

El 19 de mayo de 1564 el príncipe Carlos, hijo del rey Felipe II, firma su testamento en Alcalá de Henares dejando una dote a Mariana Garcetas, causante de su caída en el Palacio Arzobispal de Alcalá.

Como ya se ha comentado en otras efemérides, después de su caída persiguiendo a la hija del Alcaide del Palacio Arzobispal y su milagrosa recuperación por medio de la intercesión de fray Diego de San Nicolás, el príncipe Carlos, partió hacia Madrid a mediados del mes de julio 1562.

Su salud, que se había recuperado en Alcalá, se volvió a quebrar. Desde su vuelta a Madrid repentinos ataques febriles acosaban al príncipe. Intentando volver a recuperar la salud fue enviado nuevamente a Alcalá en octubre de 1563.

Esta vez, su estancia en Alcalá no se vio acompañada de una rápida mejoría, todo lo contrario, las fiebres aumentaron y su estado llegó a ser tal que llegó a hacer testamento tal día como hoy de 1564, estando en cama, en el Palacio Arzobispal.

Gracias a este testamento, sabemos que el príncipe Carlos «soñó» que San Diego se le presentaba en sueños. También gracias a ese testamento conocemos el cariño del príncipe por la villa de Alcalá en la que había pasado sus tres primeros años de vida y varios más repartidos en su adolescencia, la villa en la que había vuelto de la muerte, por lo que hizo grandes donaciones de dinero a instituciones y congregaciones religiosas de Alcalá.

Y curiosamente en el testamento dejó una dote a Mariana Garcetas, la doncella causante de su caída en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

En él dice que, aparte de los mil ducados que ya le había mandado, donaba a María Garcetas, que en ese momento estaba en el Monasterio de San Juan de la Penitencia de Alcalá de Henares, mil ducados más si entraba como religiosa del Monasterio o tres mil ducados si se casase.

El texto original del testamento dice así:

«En el nombre de Dios amen. Notorio sea á todos los que esta pública scriptura de testamento vieren ó oyeren como yo Don Cárlos por la gracia de Dios hijo primogénito de el Rey Don Philippe, mi padre y mi señor, Príncipe heredero que soy en sus reinos y señoríos de España, Italia, Estados de Flándes, y de las Islas de el mar Mediterráneo y de todas las Indias y Tierrafirme del mar Océano, que llaman el Nuevo Mundo, etc.

[…]

Iten [Del mismo modo] mando, que sobre mil ducados que el Rey mi señor me hizo merced de mandar librar á Mariana de Garcetas, doncella, que al presente está en el monesterio de señor San Juan de la Penitencia de la villa de Alcalá de Henares, para ayuda á su casamiento ó entrar en religion, que si entrare en ella se le den otros mil ducados con que se compre alguna renta de que ella pueda gozar para socorrerse de las necesidades que en particular tuviere; y si se casare, se le den tres mil ducados, de manera que para casarse tenga de dote cuatro mil ducados, y si entrare en religion tenga dos mil ducados.

[…]

Iten por cuanto en el año pasado de mil y quinientos y sesenta y dos, estando yo en la villa de Alcalá de Henares tan enfermo que tuve por llegada mi muerte, prometí á Dios que si él fuese servido darme salud que daria á los monesterios de nuestra Señora de Monserrat, y de nuestra Señora de Guadalupe y al de el Crucifijo de señor San Agustin de la cibdad de Búrgos, á cada uno tres arrobas de oro y nueve de plata, y al monesterio de señor San Francisco de la dicha villa de Alcalá de Henares, do está el cuerpo de el padre que llaman Sancto Fray Diego, prometí en limosna otras tres arrobas de oro y tres de plata; y despues que nuestro Señor fué servido librarme de tan grave enfermedad, deseando cumplir mi voto y promesa, supliqué al Rey mi señor fuese servido mandarlo pagar, y S. M. me hizo merced de encargarse de cumplir el dicho mi voto y de pagar á los dichos monesterios las dichas doce arrobas de oro y treinta de plata; y porque deseo que ansí se cumpla, declaro que si al tiempo de mi muerte no se hobieren pagado, que el Rey mi señor prometió como he dicho de cumplirlo, y que los dichos monesterios ocurran á S. M., á quien de nuevo suplico cuanto puedo me haga merced de mandar que se paguen para que mi voto se cumpla.

[…]

En la Villa de Alcalá de Henares en las casas arzobispales della en viérnes diez é nueve dias del mes de mayo, año del nascimiento de nuestro Señor Jesucristo de mili é quinientos é sesenta é cuatro años, el muy alto é muy poderoso Señor nuestro Don Carlos por la gracia de Dios Príncipe de España, Italia, y de la Baja Alemania, y de las Islas Indias y Tierrafirme de los mares Mediterráneo y Océano, señor deste nombre, hijo primogénito de la Majestad del Rey Don Felipe Segundo, nuestro señor, estando en la cama á lo que parecia enfermo con el buen sexo y entendimiento que Dios le dió, su Alteza dió y entregó á mí Domingo de Zavala, escribano de cámara de S. M. de los que residen en su Consejo Real, é su escribano é notario público, esta escriptura de pargamino cerrada con cuerdas de seda blanca y sellada por dos partes con el sello de las armas de S. A., la cual dijo ser de cinco pliegos, y que la primera foja está blanca, y las ocho siguientes todas escriptas, y en la décima postrera la plana primera della, y que todas las planas escritas, están firmadas de su mano; y dijo y declaró S. A. que esta dicha escriptura es su testamento cerrado y su última voluntad, y que por tal su testamento le otorgaba y otorgó, y que quería y quiere que todo lo en él contenido se guarde, cumpla y ejecute segund é como en él se contiene, y que se abra despues del fin de sus dias y no ántes. Y en fée dello lo firmó de su nombre, siendo presentes por testigos el doctor Don Martin Ramos, rector del colegio mayor y de la universidad desta villa de Alcalá, y el doctor Don Fernando de Balbas, abad mayor della, y el padre fray Alonso de Ontiveros, rector del colegio de señor Santo Tomás, y el padre maestro fray Mancio, catredático de prima de Santa Teología, y el doctor Araoz, comisario general de la Compañía de Jesus, y el padre fray Luis de Estrada, rector del colegio de San Bernardo, y el padre fray Juan de Andrada, guardian de San Francisco desta villa, testigos llamados y por mí el dicho escribano rogados para ello, que asi mismo firmaron aquí de sus nombres. Va enmendado o diz que esta.

Digo que fué testigo á lo susodicho el doctor Pedro de Balbas, catredático de Teología, por falta del doctor Araoz, que no lo fué, y firmólo.

YO EL PRÍCIPE».


Más efemérides del 19 de mayo:

El 19 de mayo de 1559 se comunica al Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares la Bula del papa Pablo IV por la que nombra un prebendado, cosa que no acepta el Cabildo.

El 19 de mayo de 1609 la incorrupción de las Santas Formas es testificada oficialmente.

El 19 de mayo de 1662 se produce una gran tormenta sobre Alcalá, cayendo un rayo en la ermita del Cristo de los Doctrinos, sin ocasionar daños. Con este motivo se estableció la «Fiesta del rayo» que duró hasta 1909.

El 19 de mayo de 1687 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares toma posesión oficial de la concesión del Título de Ciudad.

El 19 de mayo de 1987 se celebra el III Centenario de la concesión del Título de Ciudad, el mismo día en el que tres siglos antes tomó posesión de él el Ayuntamiento.

14 de mayo de… 1555

El 14 de mayo de 1555 fray Diego de San Nicolás, más tarde San Diego de Alcalá, realiza el milagro de la curación de doña María de Peñuela, natural de Alcalá de Henares, paralítica incurable.

Fray Diego de San Nicolás, hermano lego franciscano, además de hacer milagros en vida, también intercedió ante Dios, e intercede actualmente como San Diego de Alcalá, para la realización de milagros, en especial de salud.

Dios curo por medio de la intercesión de fray Diego la inmovilidad de un brazo del rey Enrique IV. También curó milagrosamente a su hija, la infanta doña Juana, apodada «la Beltraneja», que sufría mal de boca y garganta.

Sanó al príncipe Carlos, hijo del rey Felipe II, de su inconsciencia después de haberse caído por unas escaleras de caracol en el Palacio Arzobispal de Alcalá.

Además curó después de dos meses con calenturas sin poder moverse de la cama a doña Juana de Mendoza, fundadora del Monasterio de Dominicas de Santa Catalina de Siena.

Asimismo, fray Juan Palomeque firmó una Certificación del milagro de la curación del tullido de pies y manos Juan Navarro, suceso que se observó en el Convento de Nuestra Señora del Carmen de la Observancia de Alcalá de Henares.

E igualmente, tal día como hoy de 1555 ante la intercesión de fray Diego de San Nicolás, Dios curó de la parálisis a doña María de Peñuela.

Natural de Alcalá de Henares, la joven de 17 años María de Peñuela estaba paralítica incurable. Entre otros males tenía paralizado un brazo pegado el pecho, pero era tal su fe en fray Diego de San Nicolás, todavía no declarado santo, que convenció a su familia para que la trasladasen junto al sepulcro del fraile.

Estando inmovilizada en cama, a las nueve de la noche la llevaron al Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús y la pusieron junto al cuerpo incorrupto de fray Diego. Introdujo una mano en el féretro hasta tocarle, quedando en éxtasis durante largo rato, resultando a continuación curada. Después de volver en sí del arrobamiento, declaró que fray Diego le hablo, diciéndola que la iba a curar y que el alma de su amiga María Ossorio, que había visto fallecer tiempo atrás, iba a gozar de Dios.

Tiempo después María de Peñuela ingresó como religiosa en el Monasterio de San Juan de la Penitencia, donde murió en olor de santidad en 1614.


Más efemérides del 14 de mayo:

El 14 de mayo de 1518 la Universidad de Alcalá firma con Andrés de Zamora el contrato para construir el artesonado del Paraninfo.

El 14 de mayo de 1789 se celebra una solemne misa de exequias en la Parroquia de Santiago de Alcalá de Henares por el alma del rey Carlos III, costeadas por el Real Colegio de San Felipe y Santiago, vulgarmente llamado Colegio del Rey.

10 de mayo de… 1527

El 10 de mayo de 1527 comienza el tercer y último proceso de la Inquisición en Alcalá de Henares contra Ignacio de Loyola.

Durante su corta estancia en Alcalá de Henares, Iñigo de Loyola tuvo tres procesos por la Inquisición.

Desde que llegó a la villa de Alcalá se vistió, junto con unos amigos, con un sayal que le llegaba hasta los pies descalzos. Se repartieron por las calles predicando la doctrina cristiana, el horror del pecado, los Mandamientos, la Confesión y la Comunión. Su prédica atrajo a muchas personas y la Inquisición de Toledo, pensando que pertenecía al grupo de los «Alumbrados» o «Erasmistas», decidió hacer unas averiguaciones sobre él.

En el primer proceso se le investigó sobre su conducta. Después de indagaciones y preguntas decidieron que vivía pobremente y que era de todo inocente, no hallando ningún error en su doctrina. Simplemente se le ordenó que se cambiase de ropa y que se calzase, porque no podía llevar hábitos sin ser religioso.

En el segundo proceso se le acusaba de recibir visitas de una señora casada en la cámara del peregrino en el Hospital de Antezana, donde residía. Al demostrar que no era culpable de ningún delito y recibía a las mujeres solo para predicar la Palabra de Dios, se retiraron todos los cargos.

Pero tal día como hoy de 1527 comenzó el tercer y último proceso de la Inquisición contra Ignacio de Loyola. Fue el único de los procesos alcalaínos en la que Ignacio pasó una temporada encarcelado.

Se le acusó de no cumplir la sentencia del primer proceso y de la imprudencia por aconsejar a dos señoras, María del Vado y su hija Luisa Velázquez, y a su criada Catalina que fuesen de peregrinación solas, a pie y mendigando, hasta la iglesia de la Verónica de Jaén y al Monasterio de Guadalupe. Ignacio declaró que él mismo había procurado disuadirlas varias veces, evidentemente sin éxito, pues desaparecieron de noche sin advertir a nadie.

A finales del mes de mayo volvieron las tres señoras de Jaén y confirmaron la declaración del procesado.

Ignacio de Loyola fue liberado a principios del mes de junio, cuando el notario Juan de Madrid le leyó la sentencia, que decía que fuese libre, que tanto él como sus compañeros mudasen de hábito en un plazo de diez días, conformándose con el que traían los estudiantes y clérigos del reino, y que en tres años no pudiese enseñar, ni predicar ni dar los ejercicios sin licencia bajo pena de excomunión y destierro, pues no sabía letras.


Más efemérides del 10 de mayo:

El 10 de mayo de 1660 nace el historiador alcalaíno Miguel de la Portilla, autor de la primera historia de Alcalá, publicada en 1725.

El 10 de mayo de 1936 el complutense Manuel Azaña es elegido Presidente de la II República Española.

El 10 de mayo de 1985 Cajamadrid inaugura su Club Social de Pensionistas.

9 de mayo de… 1562

El 9 de mayo de 1562 los confesores del rey Felipe II y del príncipe Carlos deciden llevar el cuerpo de fray Diego de San Nicolás, futuro San Diego de Alcalá, al lecho del inconsciente Príncipe, al que se le atribuye su curación.

Como ya comentamos el 19 de abril, el príncipe Carlos, hijo de Felipe II y su primera esposa, María de Portugal, corriendo detrás de la hija del alcaide, Mariana Garcetas, de quien, según se decía, solicitaba favores de amor que ella le negaba, bajando por una angosta y oscura escalera de caracol del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, se le fue el pie y se cayó, dándose con la cabeza en una puerta que estaba cerrada, con gran detrimento de su salud.

El cirujano don Dionisio Daza Chacón, con la asistencia del médico de Cámara, don Cristóbal de Vega, y del médico personal del príncipe Carlos, don Santiago Diego Olivares, le hicieron la primera cura, ya que vieron que, aunque estaba inconsciente, sólo tenía una herida de poca extensión en la parte posteroizquierda de la cabeza.

Al amanecer del día siguiente llegaron el Protomédico General, don Juan Gutiérrez, y los cirujanos reales Portugués y Pedro de Torres.

A los diez días de la caída le surgieron pustemas, es decir, vejigas inflamatorias de la piel llenas de pus, y se le hincharon los párpados, la cabeza, los brazos y el pecho.

Doce días después de la caída llegaron a Alcalá de Henares el propio rey Felipe II con el doctor Mena y el anatomista Andrés Vasilio.

Celebraron más de cincuenta juntas de médicos, catorce de ellas en presencia del Monarca, y no encontraron ninguna cura para despertarle de su inconsciencia.

También le hicieron una dolorosa intervención para descubrir el hueso pero no reaccionó. Incluso se le administró un mágico ungüento del moro valenciano Pinterete, pero tuvieron que prescindir de él porque, lejos de curar, le produjeron quemaduras.

Al no encontrar cura alguna, el confesor del Rey, fray Bernardo de Fresneda, y el del Príncipe, el padre Maestro Mancio, determinaron sacar a fray Diego de San Nicolás, futuro San Diego de Alcalá, del arca sepulcral donde yacía en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús para suplicarle que intercediera para que se realizase el milagro de la curación del Príncipe.

Por eso, tal día como hoy de 1562 llevaron el cuerpo de fray Diego de San Nicolás, que había fallecido hacía noventa y nueve años, al lecho del inconsciente Príncipe.

Llevaron el cuerpo del fraile en procesión desde el Convento hasta el Palacio Arzobispal.

Ya en los aposentos del príncipe Carlos, sacaron el cuerpo incorrupto de su arca y lo colocaron en unas andas. Estaba amortajado con un lienzo cosido. Descosieron la mortaja por la parte de la frente y ojo izquierdo hasta la sien y colocaron el cuerpo de fray Diego sobre las rodillas del príncipe Carlos, para que él le tocase el cráneo con la mano.

Después de unos rezos, colocaron otra vez el cuerpo incorrupto de fray Diego de San Nicolás con mucho cuidado en su arca.

Y con gran solemnidad arrancó la procesión de vuelta hacia el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús para depositar allí el cuerpo del hermano lego.

La mejoría fue inmediata, despertándose de su inconsciencia a las dos horas, diciendo que el «santo» le había dicho en sueños que se iba a curar.

A los pocos días le desapareció la fiebre.

Al final el príncipe Carlos se medio recuperó, pues nunca sanó del todo, ya que se recrudeció la anormalidad de su cerebro.

Cuando se pudo levantar, se pesó, llegando a tres arrobas y una libra, con «calzones, jubón y ropilla». En gratitud, el Príncipe entregó al Convento franciscano tres arrobas de oro y tres de plata.

A mediados del mes de julio de ese mismo año, 1562, el príncipe Carlos partió de Alcalá de Henares hacia Madrid.


Más efemérides del 9 de mayo:

El 9 de mayo de 1258 el rey Sancho IV ordena que no entre en Alcalá y sus aldeas vino de otros lugares.

El 9 de mayo de 1268 el arzobispo de Toledo don Sancho de Aragón dispone unas Ordenanzas para el gobierno de Alcalá.

El 9 de mayo de 1567 el Capítulo Provincial de Carmelitas Calzados autoriza a fray Francisco Espinel a fundar el Colegio Menor de Nuestra Señora del Carmen en Alcalá de Henares. Hoy el edificio alberga la Escuela de Arquitectura.

El 9 de mayo de 1806 por primera vez en Alcalá de Henares se forma un tribunal para examinar y dar títulos de maestros de Primeras Letras, en este caso a don José Oxtés.