24 de mayo de… 1479

El 24 de mayo de 1479 el teólogo Pedro Martínez de Osma es condenado por hereje en el proceso celebrado en Alcalá de Henares.

Una de las figuras más destacadas de la Universidad de Salamanca en el siglo XV fue el maestro Pedro Martínez de Osma.

Desgraciadamente aumentó su fama con el proceso que contra él se realizó en Alcalá de Henares, en el que se condenó su doctrina sobre la confesión, las indulgencias y la legitimidad de la jerarquía eclesiástica y papal, que había escrito en su libro «De confessione».

La Junta de Teólogos de Alcalá fue convocada por el arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña, en virtud de una Bula del papa Sixto IV «Gregis nobis crediti», firmada en junio de 1478, por la que se le ordenaba que procediese contra el maestro salmantino.

Fue el mismo Carrillo quien escribió una carta a Pedro Martínez de Osma, comunicándole el inicio del procedimiento en su contra y las denuncias que lo justificaban.

Citado Pedro de Osma para comparecer ante la Junta de Teólogos en Alcalá, salió de Salamanca con la intención de llegar a tiempo, pero llegando a Madrigal enfermó y no pudo asistir. Mandó a un representante, Pedro de Hoyuelos, para que entregara un escrito en el que solicitaba una prórroga para dar tiempo a recuperarse y asistir a la convocatoria. Pero resultó inútil.

Esta circunstancia no les importó y tal día como hoy de 1479, la Junta de Teólogos de Alcalá condenó la doctrina de Pedro de Osma por «herética».

La voluntad del arzobispo Carrillo era que todos recordasen cómo en su villa de Alcalá se había desarrollado esa ceremonia de condena. Por eso ésta empezó con una procesión que salió del Convento Franciscano de Santa María de Jesús, fundado por él, hasta la Parroquia de Santa María, donde asistieron a una misa.

Una vez concluida la ceremonia religiosa, salieron fuera y en las puertas del templo se pronunció la sentencia en latín y en romance (español). Luego se les entregó al Fiscal de justicia seglar y a los alcaldes el libro de Pedro Martínez de Osma «De confessione». Éstos, a la voz de un pregonero y con trompetas y tambores llevaron el libro al fuego que estaba encendido en medio de la plaza del Mercado, donde fue públicamente quemado.

El texto de la condena también decía que se le concedía a Pedro Martínez de Osma el plazo de un mes a partir del 29 de mayo para que se presentase en Alcalá de Henares para hacer pública abjuración de sus errores, cosa que hizo, pero esa es otra efeméride a contar en su momento.


Más efemérides del 24 de mayo:

El 24 de mayo de 1833 el regidor de Alcalá de Henares José Antonio Bayon propone al Ayuntamiento que se abra una suscripción para construir una estatua a Miguel de Cervantes en la Plaza del Mercado.

El 24 de mayo de 1986 se inaugura la gran exposición «Clausuras de Alcalá».

15 de marzo de… 1453

El 15 de marzo de 1453 por orden del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña se inicia la construcción del Convento Franciscano de Santa María de Jesús, llamado después de San Diego.

En enero de 1446 el papa Eugenio IV promulgó una Bula por la que autorizaba a la Orden de Regulares de la Observancia que fundara en cada una de las tres provincia eclesiásticas, que En España eran entonces Santiago, Aragón y Castilla, cinco conventos en cada una de ellas.

El Vicario General de esa Comunidad, fray Juan Mauberto, recibió la Bula, pero falleció poco tiempo después. Su sustituto, el padre Teodorico Aurica, dio facultad al padre Alfonso de Borox para que llevase a efecto la realización fundacional de los cinco conventos correspondientes a Castilla.

En virtud de esta Bula, el arzobispo de Toledo Alonso Carrillo, que tenía una gran estima a los frailes de la observancia el punto de tener por confesor al padre franciscano fray Juan de Peñalver, y teniendo especial predicción en la villa de Alcalá de Henares, trató con su confesor la necesidad y conveniencia de construir en Alcalá  uno de los conventos de San Francisco solicitados por el Papa, para que con su ejemplo y predicación, supiesen los fieles cuales eran las verdaderas prácticas de la religión católica, ya que estaban confundidas y viciadas con el continuo trato con judíos y moriscos.

Para lograr más firmeza en su intento, pidió consentimiento al Cabildo toledano, que no solo se lo concedió, sino que le animó para que lo realizara lo más rápidamente posible.

A su vez, Alcalá de Henares tenía dos parroquias: una era la de los Santos Justo y Pastor, que estaba en el centro geográfico de la villa. Y la otra era la de Santa María la Mayor, que estaba en el lado Oeste, muy alejada de las casas, pues las separaba la plaza del Mercado, huertas y caminos embarrados. Los alcalaínos se habían quejado al Arzobispo en varias ocasiones de la distancia de la Parroquia de Santa María la Mayor y les solicitaban que la acercase hacia el centro.

Así, el arzobispo de Toledo “mató dos pájaros de un tiro”, ya que trasladó la Parroquia y la ubicó en la Ermita de San Juan de los Caballeros a su vez que entregaba el edificio de la antigua Parroquia de Santa María la Mayor a la Comunidad de Menores Observantes para la erección del nuevo Convento.

Y tal día como hoy de 1453 por orden del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña se inició la construcción del Convento Franciscano de Santa María de Jesús, llamado después de San Diego.

Las obras terminaron tres años después, y en abril de 1456 el propio arzobispo Carrillo consagró la iglesia del Convento y entregó la casa al padre Alfonso de Borox.

Doce religiosos del Convento Franciscano de Nuestra Señora de la Salceda, de Tendilla (Guadalajara), fueron escogidos para ser los primeros habitantes del este nuevo Convento. Entre ellos estaba el hermano lego fray Diego de San Nicolás, que años más tarde subió a los altares con el nombre de San Diego de Alcalá.


Más efemérides del 15 de marzo:

El 15 de marzo de 1488 el papa Inocencio VIII autoriza las necesarias asignaciones económica para el Estudio General que el cardenal Mendoza había ampliado sobre el que el arzobispo Carrillo había fundado años antes.

El 15 de marzo de 1499 el papa Alejandro VI firma la Bula “Considerantes” por la cual autoriza al Arzobispado de Toledo a fundar un Colegio Mayor, así como a dotarlo de estatutos propios.

El 15 de marzo de 1589 el Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá se hace cargo del Colegio Menor de San Cosme y San Damián, también conocido por Colegio de Mena, al aceptar su patronato.

El 15 de marzo de 1651 querella del alguacil mayor de la Universidad de Alcalá contra los estudiantes navarros.

14 de marzo de… 1499

El 14 de marzo de 1499 el cardenal y arzobispo de Toledo Francisco Ximénez de Cisneros coloca con sus propias manos la Primera Piedra del Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares.

La ceremonia de la colocación de la Primera Piedra del Colegio Mayor de San Ildefonso fue sencilla y a su vez muy emotiva.

La comitiva, encabezada de la cruz y seguida por toda la comunidad de religiosos, las autoridades de la población y del cardenal Cisneros vestido de pontifical, salió del Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús y se dirigió al extremo de la fachada más cercano al convento, más o menos en la esquina del que años más tarde sería el Colegio Menor de San Pedro y San Pablo.

Cisneros, después de rezar una oración introductoria, bendijo los cimientos y la «Primera piedra», que estaba hueca. Luego cogió una pequeña escultura de broce de San Francisco, de un palmo de altura y que con una ranura en la espalda, y por el hueco introdujo unas monedas de oro de ducados dobles y de planta y un pergamino en el que estaba escrito un pequeño texto del cardenal junto con el día, mes y año y el maestro que lo fundó. Introdujo la figura en la piedra y su maestro de obras Pedro Gumiel le puso la tapa. Y los dos juntos introdujeron la piedra en el hueco que estaba preparado para ese fin, mientras los obreros echaban tierra encima.

Después entonaron el «Te deum», que es un canto de acción de gracias, y se marcharon otra vez al Convento franciscano.

Y con la procesión de regreso concluyó esa sencilla pero emotiva ceremonia de la colocación de la Primera Piedra del Colegio Mayor de San Ildefonso.


Más efemérides del 14 de marzo:

El 14 de marzo de 1666 el arzobispo de Toledo don Pascua de Aragón toma posesión de la Iglesia Magistral.

El 14 de marzo de 1687 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares recibe la carta de Diego de Anchia por la que presta 5.000 ducados para el pago del Título de Ciudad.

28 de febrero de… 1498

El 28 de febrero de 1498 el cardenal Cisneros encarga los planos de la Universidad de Alcalá al arquitecto complutense Pedro Gumiel.

Uno de los pensamientos constantes del cardenal Cisneros fue la fundación de una Universidad en Alcalá de Henares.

A esta idea se dedicó con todo entusiasmo desde que fue nombrado Arzobispo de Toledo en 1495. Y desde ese mismo año empezó a comprar solares con el propósito de ubicar los futuros centros universitarios por él ideados.

Y tres años después, tal día como hoy de 1498, el cardenal Cisneros encargó los planos de su Universidad al arquitecto complutense Pedro Gumiel.

Poco sabemos de la historia de Pedro Gumiel. Nació en Alcalá de Henares hacia el año 1460.

Desarrolló su trabajo a las órdenes del cardenal Cisneros. Por encargo de éste diseñó el Colegio Mayor de San Ildefonso y la Sala Capitular de la Catedral de Toledo.

Se creía que la planificación urbana de las dieciocho manzanas de la ciudad universitaria de Alcalá fue diseñada y trazada por Pedro Gumiel, pero estudios recientes dicen que esta reordenación se fue creando poco a poco durante la primera mitad del siglo XVI bajo la supervisión del Colegio Mayor.

Lo que sí se sabe fue que el supervisor de las obras de la Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor.

Durante un periodo de tiempo fue Regidor de la entonces villa de Alcalá de Henares.

Pedro Gumiel falleció en su ciudad natal hacia 1519. Sus restos yacen en la Capilla de San Ildefonso de Alcalá.

Para terminar esta efeméride, hay que decir que poco queda del diseño del edificio del antiguo Colegio Mayor de San Ildefonso del arquitecto Gumiel, pues en el transcurso de los años el construcción fue cambiando de aspecto, sobre todo con el cambio de ladrillo a piedra que el propio cardenal Cisneros vaticinó.


Más efemérides del 28 de febrero:

El 28 de febrero de 1671 se comienza a construir la crujía sur del Monasterio de Santa Clara.

El 28 de febrero de 1812 se dicta el precio del pan a cinco reales y a siete cuartos la libra de patatas.

22 de febrero de… 1499

El 22 de febrero de 1499 el cardenal Cisneros compra unas casas en la actual calle San Juan para instalar el Monasterio de San Juan de la Penitencia, el Colegio de Doncellas de Santa Isabel y el Hospital de San Juan para mujeres pobres de Alcalá.

Se ha hablado mucho sobre la ubicación de la famosa primera entrevista entre la reina Isabel de Castilla con Cristóbal Colón. Desgraciadamente mucha gente cree que fue en una casa de la actual calle San Juan, pero cuando se realizó dicha entrevista era una simple casa particular. Hay que decir que la entrevista se realizó en el salón de la Reina del Palacio Arzobispal.

Entonces, ¿por qué es tan famoso ese edificio de la calle San Juan? Pues porque años después esa casa se convirtió en templo del Monasterio de San Juan de la Penitencia, ya que tal día como hoy de 1994 el cardenal Cisneros compró unas casas en la actual calle San Juan para instalar el Monasterio de San Juan de la Penitencia, el Colegio de Doncellas de Santa Isabel y el Hospital de San Juan para mujeres pobres de Alcalá, creando, desde el 1509, fecha de su fundación, un gran complejo femenino a la vez que religioso, educativo y asistencial.

El conjunto ocupaba tres cuartas partes de la manzana comprendida por las actuales calles Cardenal Cisneros, San Juan y Cardenal Sandoval y Rojas. Se realizaron, en parte de nueva planta, es decir, derribando casas y levantando edificios nuevos, y en parte uniendo casas, patios y huertas ya existentes.

Poco se sabe, por no decir nada, sobre el Hospital de San Juan.

Sobre el Colegio de Doncellas de Santa Isabel se sabe que no duró mucho tiempo y que el rey Felipe II lo mantenía, ya que las jóvenes, tanto si elegían ser monjas en el Monasterio de San Juan de la Penitencia como casarse, que tenían que hacerlo en la iglesia del Monasterio, recibían del Rey 400 escudos para dote cuando llegase el momento de “tomar estado”.

El Monasterio de San Juan de la Penitencia sigue como tal, pero no en su ubicación primera, ya que en 1884, debido al estado de casi ruina del edificio, la institución se trasladó al antiguo Colegio-Convento de Agustinos Descalzos de San Nicolás de Tolentino, en la calle Santiago.

Del conjunto arquitectónico original quedan dos elementos de interés: la actual Casa de la Entrevista y el patio del actual colegio Cardenal Cisneros.

La Casa de la Entrevista es la iglesia del antiguo Monasterio. En 1968 fue comprada por el Ayuntamiento y restaurada por el Instituto de Cultura Hispana como sala de exposiciones y biblioteca especializada. Es ese momento es cuando se le dio el nombre de «Casa de la Entrevista», en recuerdo de la primera entrevista que tuvieron la reina Isabel de Castilla con el navegante Cristóbal Colón que, como hemos dicho, se realizó en el Palacio Arzobispal.

Y el otro elemento de interés es el actual patio del Colegio Público Cardenal Cisneros, ya que era el antiguo claustro del Monasterio. Es pequeño, de planta cuadrada y tiene dos pisos adintelados. El piso inferior tiene columnas renacentistas de piedra, y cuatro de ellas tienen el escudo del cardenal Cisneros. Y el piso superior está compuesto por pies derechos de madera.


Más efemérides del 22 de febrero:

El 22 de febrero de 1294 el arzobispo de Toledo García Gudiel pide al rey que no sean prendidos los que acudan a las ferias de Alcalá.

El 22 de febrero de 1509 el Fuero Nuevo otorgado por el Cardenal Cisneros es pregonado públicamente por Juan de Pastrana, pregonero de la villa, en la Plaza de la Picota o de Abajo de Alcalá de Henares, en presencia del corregidor de la villa don Pedro de Cervantes.

El 22 de febrero de 1568 el rey Felipe II firma una carta excusándose por no asistir a la recepción de las reliquias de los Santos Niños.

El 22 de febrero de 1599 fallece en su Palacio de Alcalá de Henares el arzobispo de Toledo García de Loaysa y Girón.

El 22 de febrero de 1613 el Colegio Mayor de San Ildefonso da licencia para que empiece a funcionar el Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por Colegio de Málaga.

25 de enero de… 1480

El 25 de enero de 1480 el arzobispo Carrillo anexiona a la Colegiata de los Santos Justo y Pastor todos los diezmos, rentas y posesiones de las 63 ermitas de todo el Arzobispado.

La presencia del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo en Alcalá de Henares fue muy importante para la historia de la iglesia de los santos Justo y Pastor.

Lo primero que hizo fue conseguir que el papa Sixto IV la elevara de categoría: de Parroquia a Colegiata.

Hay que decir que «Colegiata» es la iglesia que, sin ser sede episcopal, posee un cabildo compuesto por un abad y canónigos seculares.

El Papa firmó la Bula de esta concesión en agosto de 1477. Según esta Bula fundacional, fue erigida como Colegiata «a gloria de la Santísima Trinidad, a veneración de María Señora Nuestra, y a honor de los sagrados mártires complutenses san Justo y san Pastor».

Por este motivo el arzobispo Carrillo decidió aumentar el edificio y en octubre de 1479 pusieron la primera piedra de la que había de ser la nueva Colegiata de san Justo.

Y como Colegiata que era, también en octubre de 1479, el arzobispo Carrillo otorgó las primeras Constituciones por las cuales el Cabildo quedó formado por cinco dignidades (Abad Mayor, Maestrescuela, Capellán Mayor, Tesorero y Chantre), doce Canónigos y seis Racioneros, también llamados Beneficiados.

Y nombró como primer Abad a don Tomás de Cuenca, Canónigo de la Catedral de Toledo, Colegial Mayor de la Universidad de Salamanca y miembro del los Consejos del rey don Juan II y del arzobispo Carrillo.

La Colegiata recibía como dotación económica las rentas procedentes de los diezmos de la Catedral de Toledo, es decir, que de las ganancias que se obtenían por las tierras propiedad de la Catedral, ésta se llevaba el diez por ciento, y de este diez por ciento, un tercio era para la Colegiata de Alcalá.

También recibían dinero procedente de los préstamos, arrendamientos y censos de tierras propiedad de la propia Colegiata.

Además eran importantes los ingresos por «pie de altar», es decir, del dinero que se obtenía por las bodas, bautizos, también llamados «capillos», y por los enterramientos, o «rompimientos», al ser utilizado habitualmente el pavimento del templo como cementerio.

Pero Carrillo hizo aun más por la Colegiata de los santos Justo y Pastor. Tal día como hoy de 1480 anexionó, es decir, unió a la arcas de la Colegiata todos los diezmos, rentas y posesiones de las sesenta y tres ermitas de todo el Arzobispado.

Resumiendo, el arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña dedicó sus últimos años de vida a engrandecer la Colegiata para que no tuviera problemas económicos y siguiera funcionando como tal.

Alonso Carrillo murió en julio de 1482 pobre y adeudado, entregado a la práctica de la alquimia en busca de oro para intentar seguir aportando dinero a su Colegiata.


Más efemérides del 25 de enero:

El 25 de enero de 1626 se produce una gran inundación: las aguas del río Henares anegan todas las calles de la villa de Alcalá de Henares, alcanzando gran altura en la calle Mayor.

20 de enero de… 1486

El 20 de enero de 1486 la reina Isabel de Castilla concede una entrevista al navegante Cristóbal Colón en el Salón de Concilios del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

La reina Isabel de Castilla estaba encinta por quinta vez. Los avatares de la guerra de Granada le hicieron buscar un lugar tranquilo para descansar en los últimos días de embarazo. Y eligió el Palacio Arzobispal de Alcalá, cuyo Señor era entonces don Pedro González de Mendoza, Cardenal Primado, el llamado «tercer rey de España».

Por tal motivo, en octubre de 1485 los Reyes Católicos llegaron a Alcalá de Henares procedentes de Andalucía.

En esta estancia en Alcalá, en diciembre de ese mismo año de 1485, la reina Isabel de Castilla dio a luz a la princesa Catalina de Aragón, que años más tarde sería la primera esposa del rey Enrique VIII y por tanto Reina de Inglaterra.

Tras el alumbramiento y después de pasar la cuarentena, retomó su trabajo con las rituales «audiencias de los viernes».

Y tal día como hoy de 1486, en su primera audiencia de los viernes después del alumbramiento de la princesa Catalina, la Reina recibió por primera vez a un visionario y desconocido genovés llamado Cristóbal Colón que le expuso sus ideas de hacer un viaje a Oriente navegando hacia Poniente.

Sobre el lugar donde tuvo la audiencia no hay duda, pero sí desconocimiento. Muchos complutenses creen que la primera entrevista que tuvieron la reina Isabel y Colón fue en la llamada «Casa de la Entrevista», pero hay que decir que esta audiencia tuvo lugar en el Salón de Concilios del Palacio Arzobispal que desde este acontecimiento se le empezó a llamar como el «Salón de la Reina».

En 1486 la actual «Casa de la Entrevista» eran unas casas particulares, normales que trece años después, en 1499, el cardenal Cisneros compraría para fundar un monasterio, un colegio y un hospital.

Por tanto sería lógico que la reina Isabel, que residía en el Palacio de los Arzobispos de Toledo, no saliese de «su casa» para ir a una casa de una persona anónima para recibir en audiencia a las personas que lo solicitaban. Lo racional sería que los recibiera en el Palacio, como así fue.

La actual «Casa de la Entrevista» era la nave de la iglesia del antiguo Monasterio de San Juan de la Penitencia, fundado por Cisneros, y que en 1968 se restauró y se le denominó así, en recuerdo de la primera audiencia de la reina Isabel de Castilla con Cristóbal Colón que se realizó, como hemos dicho ya varias veces, en el Palacio Arzobispal.


Más efemérides del 20 de enero:

El 20 de enero de 1420 el arzobispo de Toledo don Sancho de Rojas confirma a los miembros del Concejo y aprueba sus ordenanzas.

El 20 de enero de 1554 Francisco Valles recibe el título de Doctor en Medicina por la Universidad de Alcalá.

16 de diciembre de… 1485

El 16 de diciembre de 1485 la reina Isabel I de Castilla da a luz a una niña, la infanta Catalina de Aragón, en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

Muchos reyes de España pasaron temporadas en Alcalá de Henares, ya fuese para descasar como para visitar la primero villa y luego ciudad complutense.

Pero vayamos al año 1485. La reina Isabel de Castilla, también conocida como Isabel la Católica, estaba encinta por quinta vez.

Los avatares de la guerra de Granada hicieron buscar a la Reina un lugar tranquilo para descansar en los últimos días de embarazo. Y eligió el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, cuyo Señor era entonces don Pedro González de Mendoza, Cardenal Primado, el llamado “tercer rey de España”.

Por tal motivo, en octubre de 1485 los Reyes Católicos llegaron a Alcalá procedentes de Andalucía, junto a sus cuatro hijos: Isabel, Juan, Juana y María.

Y en esta estancia, en la entonces villa complutense, tal día como hoy de ese mismo año de 1485, la reina Isabel de Castilla dio a luz a una niña, la infanta Catalina de Aragón, de quien se dice que era un vivo retrato de su madre.

Con motivo del nacimiento se hicieron justas, torneos y magníficas fiestas. El Cardenal Primado, para honrar la venida al mundo de la infanta, dio un banquete a los reyes y a la comitiva que les acompañaba.

La infanta Catalina de Aragón años más tarde se casó con el príncipe Arturo Tudor, heredero del trono inglés, pero éste falleció a los cinco meses del enlace.

Razones de alta política hicieron que se casara con el rey Enrique VIII, hermano menor de Arturo, quien había sucedido al trono dos meses antes. Por tanto, Catalina de Aragón se convirtió en Reina de Inglaterra.

Dieciséis años después de la boda, una vez nacida su hija María, pero sin heredero barón, el rey Enrique VIII se enamoró Ana Bolena, que era una dama de compañía de la reina Catalina.

Como el divorcio civil no existía, se pidió al Papa la anulación del matrimonio, pero era un proceso laborioso y largo, y ésta no llegaba. Por eso el rey Enrique VIII se casó en una ceremonia secreta con Ana Bolena  en el salón de su palacio y el arzobispo de Canterbury Thomas Cranmer dictó la sentencia de nulidad del matrimonio del Rey con Catalina de Aragón y validó el contraído con Ana, que fue proclamada públicamente Reina.

Cuando el papa Clemente VII se enteró de los hechos, publicó un Escrito de excomunión contra el Monarca inglés.

La nueva reina consiguió que Catalina de Aragón fuese trasladada al castillo de Bugden. Tras una enfermedad cardiaca, fue trasladada al castillo de Kimbolton, donde murió pocos meses después.

Catalina de Aragón fue sepultada en la catedral de Peterborough con la ceremonia debida a una princesa de Gales viuda, no la correspondiente a una reina. Enrique VIII no asistió al funeral y también prohibió que asistiera su hija María.

Actualmente su tumba en la catedral de Peterborough lleva la leyenda «Katharine reina de Inglaterra».


Más efemérides del 16 de diciembre:

El 16 de diciembre de 653 Dádila, obispo complutense, asiste al VIII Concilio de Toledo.

El 16 de diciembre de 1848 a petición de la reina Isabel II se hacen rogativas en Alcalá de Henares por el papa Pío IX.

27 de noviembre de… 1463

El 27 de noviembre de 1463 el rey Enrique IV de Castilla visita el cuerpo de San Diego de Alcalá y es curado milagrosamente de la inmovilidad de un brazo que sufría a causa de una caída.

Fray Diego de San Nicolás murió en olor de santidad el 12 de noviembre de 1463 en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares.

Fue enterrado en la Capilla de San Julián y toda la congregación se quedó muy entristecida por la falta de su santo hermano. El que más sufrió fue el hermano Peñalver, Guardián del convento, que no comía ni descansaba pensando en él. Le parecía imposible vivir sin poder volver a verle. Por eso, tres días después del entierro, decidió desenterrarle con todo el secreto y devoción posible. Y lo que encontró fue un cuerpo dormido, sin rasgos de descomposición.

Al mismo tiempo que el hermano Peñalver desenterraba el cuerpo de fray Diego, el hijo de Álvaro de Gaa, Mayordomo del arzobispo Carrillo, que estaba enfermo, llamó a su padre y le pidió que le llevase a ver a fray Diego, que le había sanado y que ahora le llamaba. Su padre le dijo que había fallecido y que había sido enterrado hacía tres días. El niño insistió en verle y el padre, tomándole en sus brazos le llevó al convento. Cuando llegaron a las puertas de la capilla donde habían sepultado a fray Diego, le asomó por unas rejas y le dijo que allí estaba enterrado. Y el niño, alegre dijo: “No está enterrado fray Diego, que yo le veo. Y tiene una Cruz de oro en el pecho y otra de palo a los pies”. El padre se asomó a las rejas y vio que lo que decía su hijo era verdad. Y en ese momento la fiebre que tenía el niño desapareció. El padre, con el niño en brazos, salió corriendo gritando sobre el desentierro y el milagro de la curación de su hijo.

El pueblo corrió al convento y pidió ver el cuerpo de fray Diego. Los frailes, ante tal gentío, decidieron llevarle a la iglesia, donde lo colocaron sobre una mesa cubierta con un tapete.

Todos clamaban a los religiosos para que no le volviesen a la tierra, sino que le pusieran en lugar público para la veneración. Los frailes resolvieron dejarle depositado en un arca de madera que se pudiera abrir cuando lo pidiera una grave necesidad o la devoción de personas de respeto.

Atraído por la fama de los milagros de fray Diego, tal día como hoy de 1463 el rey Enrique IV de Castilla vino a Alcalá de Henares para visitar el cuerpo incorrupto del fraile. El Rey tenía un brazo lisiado porque se había caído de su caballo. Cuando toco el cuerpo del fraile empezó a notar mejoría hasta que se curó completamente.

Como muestra de gratitud, el Rey mandó edificar una Capilla en la misma portería, que a su vez era la celda que había habitado el santo.

El Rey volvió a Madrid y no habían pasado muchos días cuando necesitó otra vez la ayuda del santo. Su hija la infanta doña Juana, apodada “la Beltraneja”, sufría mal de boca y garganta. El rey Enrique IV se encomendó al fraile con devoción, y su hija sanó totalmente en poco tiempo. En agradecimiento, el Rey mandó que pusiesen en la capilla una imagen de cera de su hija.


Más efemérides del 27 de noviembre:

El 27 de noviembre de 1497 estando en Alcalá de Henares la corte de los Reyes Católicos, fallece al caerse por una barandilla don Luis Pimentel y Pacheco, marqués de Villafranca del Bierzo.

El 27 de noviembre de 1660 fallece el canónigo y abad mayor de la Colegiata de Alcalá de Henares, don Juan de Narbona, Consultor y Oficial del Santo Oficio que llegó a Vicario General del Arzobispado de Toledo.

13 de noviembre de… 1463

El 13 de noviembre de 1463 fallece San Diego de Alcalá en olor de santidad en el Convento franciscano de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares.

La efeméride del día de hoy está dentro de lo que se puede llamar “de confusión”, ya que por un lado se celebra hoy y por otro lado se dice que falleció ayer.

La efeméride es que tal día como hoy de 1463 fallece Diego de San Nicolás, en olor de santidad, en el Convento franciscano de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares. Lógicamente estamos hablando de la persona que a día de hoy conocemos como San Diego de Alcalá.

Y entra la confusión pues los franciscanos toman como fecha más extendida el día de hoy como su fallecimiento. Pero el Martirologio Romano, que es el catálogo oficial de la Iglesia Católica sobre los mártires y santos organizado según el orden de sus fiestas, lo incluye el 12 de noviembre.

En el día 12 de noviembre, el Martirologio Romano dice:

«En Alcalá de Henares, en España, el tránsito de san Diego, Confesor, de la Orden de Menores, distinguido por su humildad; a quien el Sumo Pontífice Sixto V puso en el catálogo de los Santos. Su fiesta se celebra el día siguiente».

Y en el día 13 de noviembre dice:

«En Alcalá de Henares, en España, el tránsito de san Diego, Confesor, de la Orden de Menores, distinguido por su humildad; a quien el Sumo Pontífice Sixto V puso en el catálogo de los Santos.

[Murió el 12 de noviembre y los franciscanos celebran su memoria el 13 del mimo mes]. Nació en San Nicolás del Puerto (Sevilla) hacia 1400, de familia humilde. Muy joven abrazó la vida eremítica en la serranía de Córdoba, entregándose a la oración y al trabajo. A la edad de 30 años ingresó en la Orden franciscana como hermano laico; era analfabeto y se dedicó a los oficios más humildes como hortelano, enfermero, portero. Residió en varios conventos de su Provincia, promoviendo con su ejemplo el movimiento de la observancia. En 1441 partió como misionero a las islas Canarias, donde evangelizó, enseñó a cultivar la tierra y defendió los derechos de los nativos; lo nombraron superior del convento de Fuerteventura, pero se vio abrumado de dificultades. En 1450 se trasladó a Roma, donde atendió a apestados, a pobres y enfermos, curando con su oración a muchos. Pasó sus últimos años en Alcalá de Henares (Madrid), edificando a todos con su santidad y sabiduría evangélica. También es famoso por los milagros que Dios obró por su medio. Murió en Alcalá el 12 de noviembre de 1463.»

Resumiendo podemos decir que la fecha real de su fallecimiento es el 12 de noviembre de 1463 pero por un motivo que se nos escapa de nuestro entendimiento se celebra su onomástica el 13 de noviembre.

Pero me gustaría hablar de Diego de San Nicolás en el tiempo que vivió en Alcalá de Henares.

De los sesenta y tres años que vivió, sólo los siete últimos los pasó en Alcalá, ya que se trasladó al Convento de Santa María de Jesús en 1456.

En ese año el arzobispo Carrillo, que había fundado este Convento, dispuso que se trasladaran a él doce religiosos procedentes del Monasterio de Nuestra Señora de la Salceda, y fray Diego de San Nicolás fue uno de los elegidos. Por tanto hay que decir que San Diego de Alcalá fue uno de los doce frailes fundadores del Convento franciscano complutense.

En éste, fray Diego, que nunca llegó a ser sacerdote, trabajó como hortelano y más tarde como portero.

El propio arzobispo Carrillo le tenía en alta estima y mandó construir una ermita en la propia huerta del convento a petición del humilde fraile.

Según cuenta la historia, y la leyenda lo ha magnificado, fray Diego de San Nicolás hacía milagros allá por donde pasaba. En Alcalá plantó una parra que dio fruto durante más de dos siglos y medio.

Pero el milagro más conocido del santo es el del ramo de flores. Fray Diego “robaba” comida de la despensa del Convento. Todos los frailes lo sabían y hacían la vista gorda, hasta que un día, cuando llevaba una pierna de cordero escondida, un hermano le paró y le preguntó sobre lo que llevaba envuelto en su escapulario. Y fray Diego le dijo que eran flores y al abrir las telas del hábito salieron eso, flores.

Fray Diego de San Nicolás fue muy pacífico, tuvo mucha paciencia y nunca se le oyó palabra de enfado ni disgusto.

Y con resignación vivió y sufrió su dolorosa enfermedad que le llevó a la muerte. Sufrió una apostema en un brazo, que es una acumulación de pus supurado.

Conociendo que se acercaba su fin, se preparó con mucha devoción, recibiendo los Santos Sacramentos. Poco antes de morir, pidió que llamasen a todos los religiosos del Convento y, reunidos entorno a él, les pidió que, por amor a Jesucristo, le diesen hábito, cuerda y paños menores para ser amortajado. Después les dio las gracias, pidió perdón por todas sus faltas y, tomando una cruz de madera que tenía en la cabecera de su “cama”, por llamarla de alguna manera, se quedó mirando la cruz fijamente y pronunció en latín: «Dulce madero, dulces clavos, cruz adorable, que sola tú fuiste digna de llevar al Rey y Señor de los cielos y de la tierra». Y con estas palabras su Alma abandonó el cuerpo mortal para ir al lado del Padre.

El cuerpo incorrupto de San Diego de Alcalá está en una capilla del lado de la Epístola (lado derecho) de la Catedral Magistral de Alcalá de Henares, y se abre su urna para su veneración sólo un día al año, el 13 de noviembre.


Más efemérides del 13 de noviembre:

El 13 de noviembre de 1672 se consagra la iglesia del Monasterio de Agustinas Descalzas de Santa María Magdalena.

El 13 de noviembre de 1725 el abad Tomás Ezquerra toma posesión de la Cátedra de Prima en Teología.