25 de marzo de… 1852

El 25 de marzo de 1852 el Alcalde Corregidor de Alcalá de Henares dicta un Bando de Policía Urbana con Ordenanzas reguladoras de «la salud, comodidad y ornato público».

El siglo XIX trajo importantes novedades en toda España en lo que a actuaciones urbanísticas se refiere, modificando principalmente el trazado de los cascos antiguos.

Y el Ayuntamiento de Alcalá no se quedó al margen de estos planteamientos, y en 1833 acordó llevar a cabo «las alineaciones, derribo de voladizos y portales que existían en todas la calles fuera de la Mayor y plazas del Mercado y de Abajo, donde únicamente se permitirán los últimos».

Las razones que esgrimían eran de diferente índole:

  • De tráfico, por la estrechez de las calles y techos bajos, que dificultaban el tránsito con carga a hombros.
  • De carácter higiénico-sanitario, ya que cerraban la ventilación de la calle y los soportales favorecían el depósito de desechos.
  • Y de inseguridad ciudadana, porque los bajos techos imposibilitaban el alumbrado público, quedando los soportales a oscuras.

Por eso, tal día como hoy de 1852, el alcalde corregidor de Alcalá de Henares Celedonio Bada dictó un Bando de Policía Urbana con treinta y siete ordenanzas reguladoras de «salud, comodidad y ornato público», con el fin de «contribuir a que desaparezca en lo posible el aspecto poco grato que hoy presenta la población».

Estas Ordenanzas estaban divididas en cuatro apartados: «Sumideros», «Obras para la seguridad personal», «Obras de comodidad y ornato» y «Disposiciones de aseo, conservación y seguridad».

De especial interés estaban las disposiciones 6ª, 7ª y 8ª.

La 6ª ordenaba el «derribo de los voladizos que hoy existen en algunas calles, estén o no ruinosos, como perjudiciales a la seguridad personal y deformes al ornato público».

La 7ª insistía en lo ordenado en 1833 para que «se demolieran los portales que existen en las calles, fuera de la Mayor, Libreros y plazas de la Constitución y de Abajo».

Y la 8ª pedían a los propietarios que «aseguraran los huecos exteriores que lo requieran con balcones o rejas de hierro, disponiendo que se quiten inmediatamente los listones de madera en ventanas o balcones que actualmente existan, prohibiendo sus construcción para lo sucesivo».

Es cierto que estas Ordenanzas no se cumplieron del todo, y en agosto de ese mismo año de 1852, el nuevo alcalde corregidor Francisco Crespo y Julián dictó un Decreto por el que ordenaba que se llevase a cabo las Ordenanzas anteriores en un plazo de nueve días, bajo multa de cien reales.

A pesar de esto, en marzo de 1861, el entonces alcalde Francisco de Asís Palou dictó un Bando insistiendo en el cumplimiento de las anteriores Ordenanzas que contemplaban la obligación de derribar los voladizos aún existentes.


Más efemérides del 25 de marzo:

El 25 de marzo de 1602 se coloca la primera piedra de la Iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, actual Parroquia de Santa María.

El 25 de marzo de 1707 el vicario de Alcalá y canónigo de la iglesia Magistral Juan Ruiz de Castañeda, por orden del arzobispo de Toledo Luis Manuel Portacarreño, entrega al Conde de Moriana 32.700 reales de vellón con los que contribuya la Vicaría al préstamo para subvenir gastos producidos por la Guerra de Sucesión.

El 25 de marzo de 1823 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares edita un Bando con la circular del Conde de la Bisbal concediendo amnistía a los absolutistas.

24 de marzo de… 1816

El 24 de marzo de 1816 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y el Cabildo de la iglesia Magistral piden permiso al rey Fernando VII para celebrar un acto de Acción de Gracias ante las Santas Formas por la victoria contra los franceses.

Mucho se ha hablado sobre la expulsión de las tropas francesas por Juan Martín Díez, el Empecinado, el 22 de mayo de 1813 en el puente de Zulema. Pero esta batalla solo llegó a ser una simple escaramuza, ya que, por un error del guerrillero, fue sorprendido en Alcalá.

Pero, eso sí, esta pequeña contienda fue de gran importancia para los complutenses. Por eso, levantaron un monumento conmemorativo junto al puente de Zulema, aunque fue destruido más tarde, en 1823.

Pero los complutenses no se conformaron con esta pirámide conmemorativa, sino que tres años después de la contienda, tal día como hoy de 1816, el Ayuntamiento de Alcalá y el Cabildo de la iglesia Magistral pidieron permiso al rey Fernando VII para celebrar un acto de Acción de Gracias ante la custodia de las Santas Formas, que en esos momentos estaba en la Colegiata Magistral.

Este acto se celebró días más tarde con gran boato y esplendor.


Más efemérides del 24 de marzo:

El 24 de marzo de 1694 fallece el complutense don Diego Ros y Medrano, obispo de Orense.

2 de marzo de… 1859

El 2 de marzo de 1859 se firma el Acuerdo entre el Arzobispado de Toledo y el Gobierno de la nación para instalar el Archivo General del Reino en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

Como todos sabemos, el rey Alfonso VII y la reina doña Berenguela donaron las tierras complutenses al Arzobispado de Toledo. Y estos, a partir del arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada, empezaron a construirse una fortaleza y unas casas que poco a poco se convirtieron en un palacio, el Palacio Arzobispal.

Con la Constitución de 1812 se suprimieron los Señoríos y Alcalá dejó de depender del Arzobispado de Toledo como tal, aunque continuaría durante algunos años más la dependencia eclesiástica y pastoral. Y el edificio siguió también bajo la titularidad del la Sede Primada.

En julio de 1858 se firmó un Real Decreto en el que se creaba un novedoso Archivo General del Reino que debería estar «en un edificio espacioso y cercano a la corte», bajo la dependencia de la Dirección General de Instrucción Pública. También se crearía el cuerpo facultativo de archiveros-bibliotecarios.

Y en menos de un año, tal día como hoy de 1859, se firmó el Acuerdo de Cesión entre el Arzobispado de Toledo y el Ministerio de Fomento para instalar el recién creado Archivo General del Reino en el antiguo Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

Esta escritura fue rubricada por don Modesto Lafuente, en representación del Gobierno español, y por don Francisco Javier Montoto, en nombre del arzobispo de Toledo don Cirilo Alameda y Brea.

En este Acuerdo se determinaban los documentos que inicialmente se trasladarían al este archivo, «… donde se reunirán desde luego los de las cuatro Órdenes militares y de San Juan de Jerusalén, en sus dos lenguas de Castilla y Aragón; los de la Inquisición; los de las Colegiatas suprimidas en virtud del último Concordato celebrado con Su Santidad; y los Archivos de las suprimidas Cámaras, Consejos y sus Presidencias».

También se establecía que «se remitirán al Archivo Central, en las épocas y con las formalidades que en el Reglamento se establezcan, todos los papeles de carácter administrativo de las Secretarías de Despacho, cuando el transcurso del tiempo los haga inútiles para la instrucción de los negocios».

La firma de este Acuerdo hizo que el antiguo Palacio Arzobispal, que se hallaba en estado de casi completa ruina, se reparara para adaptarlo a su nuevo destino.

Se abrió así un periodo de ochenta años que terminó, desgraciadamente, por un incendio en agosto de 1939 que destruyó el 80% del Palacio, haciendo perder una de las joyas de la arquitectura alcalaína y un legado histórico imposible de recuperar.


Más efemérides del 2 de marzo:

El 2 de marzo de 1456 el Arcipreste, clérigos y feligreses de la Parroquia de Santa María la Mayor escriben una carta al arzobispo Carrillo pidiendo que la traslade a la Ermita de San Juan de los Caballeros.

12 de enero de… 1851

El 12 de enero de 1851 se firma la escritura de constitución de la «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad».

En 1839 la Universidad de Alcalá cerró sus puertas definitivamente. Y la Junta de Centralización de Fondos de Instrucción Pública puso a la venta todos los edificios de la la isla universitaria, que comprendida entre la calle de Pedro Gumiel, plaza de San Diego, calle de San Pedro y San Pablo, calle de los Colegios, callejón de Santa María y fachada de la Plaza Mayor.

En noviembre de 1845 don Joaquín Alcober compró la manzana universitaria para implantar un cultivo de morera con cría de gusanos e instalar unos talleres y máquinas de hilatura de la seda obtenida. No tuvo mucho éxito y dos años más tarde, en 1847, vendió los edificios a dos matrimonios formados por don Joaquín Cortés y doña Magdalena Navarro, por una parte, y don Javier de Quinto y doña Elisa de Rodas, por la otra. La idea que tenían era hacer viviendas de alquiler.

Pero tres años después, a comienzos de 1850, el matrimonio Cortés vendió su parte a los de Quinto.

Lo primero que hizo el matrimonio Quito de Rodas fue desmontar las campanas que estaban hechas con el bronce de los cañones capturados en la batalla de Orán de la Capilla de San Ildefonso. Luego desmanteló las cresterías del Patrio Trilingüe y, lo que sembró la alarma, demolió el arco de ladrillo que separaba la calle de Pedro Gumiel con la Plaza Mayor. Este arco servía de balcón-palco desde donde el Claustro de la Universidad asistía a las celebraciones que se realizaban en la plaza.

Por estos motivos, en octubre de 1850 muchos vecinos de Alcalá se reunieron en el Palacio Arzobispal para estudiar esta problemática, ya que no podían consentir que se perdiera más de tres siglos de gloria, orgullo y modo de vida de los alcalaínos.

En esta reunión designaron una Comisión para que gestionara la adquisición de los edificios. A su vez redactaron un escrito al Corregidor, actualmente Alcalde, solicitándole que «mandase suspender todo nuevo derribo en el edificio que fue Universidad y sus agregados» hasta que ser comprasen a don Javier de Quinto, según habían acordado.

Decidieron adquirirlos por 90.000 reales. Se resolvió que esta cantidad se dividiría en 900 suscripciones de a 100 reales cada una y que sólo se podían adquirir 10 suscripciones como máximo.

Muchos alcalaínos de todas las clases sociales (catedráticos, doctores, sacerdotes, abogados, comerciantes, albañiles, carpinteros, panaderos, analfabetos,…), en diciembre de ese mismo año de 1850, compraron la isla de los edificios.

Y los vecinos, dueños ya de los edificios de la Universidad, para gestionar bien los bienes y con el noble fin de conservar el Patrimonio Artístico, tal día como hoy de 1851 firmaron la escritura de constitución de la llamada «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad» ante el escribano público, actual notario, don Gregorio Azaña.


Más efemérides del 12 de enero:

El 12 de enero de 1454 el arzobispo Alonso Carrillo confirma los privilegios de sus antecesores a Alcalá y las ordenanzas publicadas por el Concejo.

El 12 de enero de 1788 el Corregidor de Alcalá hace pregonar el «Auto de Buen Gobierno» a modo de ordenamiento para la ciudad.

11 de enero de… 1890

El 11 de enero de 1890 fallece en Alcalá de Henares don Esteban Azaña Catarineu, empresario, escritor y Alcalde de Alcalá.

Si ayer hablábamos de un nacimiento en la familia Azaña, hoy nos toca hablar de una defunción.

Esteban Azaña y Catarineu, que nació en 1850, era hijo del notario Gregorio Azaña y fue el padre de Manuel Azaña, que años después fue el Presidente de la Segunda República Española.

Esteban Azaña llegó a ser Concejal, Teniente Alcalde y Alcalde de Alcalá de Henares durante dos periodos, 1877-1881 y 1885-1890. Tuvo una muy buena reputación como Alcalde, ya que realizó grandes mejoras en la ciudad: Mejoró el alumbrado público y amplió la red de alcantarillado; reformó la plaza del Mercado, actualmente plaza de Cervantes, e inauguró en ella el monumento al insigne escritor complutense; inauguró la plaza de toros al final del camino hacia Guadalajara y también la estatua de el Empecinado; también se involucró en la creación de escuelas para adultos.

No se dedicó como sus progenitores a la abogacía o a la notaría, pero supo aprovechar los recursos económicos familiares para dedicarse a la industria del ladrillo y teja, a la fabricación de jabón y a la Central Eléctrica Complutense.

Fue un miembro muy activo en la vida social y cultural complutense, siendo promotor de veladas literarias, llegando a ser Presidente del Casino y Tesorero de la Sociedad de Condueños.

Pero sobre todo es conocido por su labor de escritor. Publicó pequeñas obras de teatro, opúsculos y, cuando tenía 27 años, publicó la novela “Ludivina. Novela de costumbres”. Pero su obra más conocida es la “Historia de la ciudad de Alcalá de Henares (antigua Compluto)”, que publicó en dos tomos. El primer tomo salió a la luz en 1882 y al año siguiente, en 1883, publicó el segundo tomo.

Murió prematuramente con solo treinta y nueve años, ya que tal día como hoy de 1890 falleció en Alcalá de Henares Esteban Azaña y Catarineu, empresario, escritor y Alcalde de Alcalá.

10 de enero de… 1880

El 10 de enero de 1880 nace en Alcalá de Henares Manuel Azaña y Díaz, el que fuera escritor y Presidente de la II República.

Varios son los hijos ilustres nacidos en Alcalá de Henares: la infanta Catalina de Aragón, el Emperador Fernando, San Felix de Alcalá, Juan Ruiz, el llamado Arcipreste de Hita, Miguel de Cervantes, Francisco de Figueroa, llamado el Divino, Bustamante de la Cámara, Miguel de la Portilla y Esquivel,… entre otros.

Pero la efeméride de hoy es sobre el natalicio del que luego fuese Presidente del Ateneo de Madrid, Ministro de Guerra, Presidente del Gobierno y Presidente de la Segunda República, ya que tal día como hoy de 1880, en el número 3 de la calle de la Imagen, en la residencia de la familia Azaña y Díaz llegaba al mundo un niño al que llamaron Manuel. Su padre era Esteban Azaña Catarinéu, Alcalde de Alcalá, y su madre María Josefina Díaz-Gallo Muguruza, ama de casa.

Manuel fue el segundo de cuatro hermanos. Por orden de nacimiento fueron Gregorio, Manuel, Josefa y Carlos.

Estudió en el Colegio Complutense de San Justo y Pastor hasta el bachillerato, haciendo los exámenes en el Instituto Cardenal Cisneros de Madrid. Era un alumno de notas excelentes, predominando entre sus calificaciones el sobresaliente.

Cuando Manuel tenía nueve años, en julio de 1889, falleció su madre. Y unos meses después, en enero de 1890, su padre. Pero estas son efemérides a contar en su momento.

Cien años después, el 10 de enero de 1980 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares colocó una placa en la casa natal de Manuel Azaña y Díaz con el motivo del I Centenario de su nacimiento.


Más efemérides del 10 de enero:

El 10 de enero de 1514 se termina de imprimir el primer volumen, que sería el quinto tomo, de la Biblia Políglota Complutense.

El 10 de enero de 1551 el licenciado Juan de Cervantes, abuelo de Miguel de Cervantes, escribe una carta a su hija doña María de Cervantes, tía de Miguel, autorizando la venta de la casa que tienen en la villa de Alcalá de Henares.

El 10 de enero de 1563 don Juan de Odcáriz, canónigo de la Iglesia Magistral, funda el Colegio de San Juan Bautista o de Vizcaya en Alcalá de Henares.

El 10 de enero de 1924 el Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares es declarado Monumento Histórico Artístico.

3 de diciembre de… 1808

El 3 de diciembre de 1808 Alcalá de Henares es ocupada por los franceses tras la derrota de las tropas españolas en Somosierra.

A pesar de lo que narran la mayor parte de las crónicas después de los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid, Alcalá no fue ocupada por los franceses hasta meses después.

En junio de ese año, una columna de soldados franceses pasó por Alcalá y requisaron las armas que los complutenses tenían en su poder, aunque no produjeron grandes daños. Luego se marcharon sin más.

Pero tal día como hoy de 1808, Alcalá de Henares fue ocupada por los franceses, tras la derrota de las tropas españolas en Somosierra.

Los cuatro años y medio que estuvieron las tropas francesas en Alcalá fueron muy nefastos para la ciudad.

Juan Martín, el Empecinado, se asentó en los alrededores de Guadalajara y Alcalá creando guerrillas contra los franceses en todo este tiempo.

Los franceses, que se habían aposentado en el Palacio Arzobispal, saquearon conventos y parroquias, robando la plata y las campanas para llevárselas a Francia. También vendieron y quemaron los altares de todas las iglesias.

Confiscaron a los comerciantes todo el grano, cacao, azúcar, canela y otras especias y le quitaron cerca de medio millón de reales.

Robaron a todo vecino lo que ellos creían que tenía valor.

Con todo esto, José Bonaparte visitó Alcalá en septiembre de 1810, visitando sus tropas, y ya de paso la iglesia Magistral y la Universidad.

Los alcalaínos tenían que pagar mil reales diarios para la manutención de las tropas francesas, aparte de un sinfín de impuestos añadidos.

Por miedo a las tropas de El Empecinado, los franceses tapiaron las puertas de la ciudad, dejando sólo cuatro puertas abiertas para la entrada y salida de los soldados, dejando a los vecinos de Alcalá “encarcelados” en su propia ciudad.

Obligaron a los alcalaínos pudientes hasta la edad de sesenta años a pertenecer a la Guardia Cívica, para defender a la ciudad de un ataque exterior de El Empecinado.

La miseria era espantosa y muchos alcalaínos murieron de hambre. Desgraciadamente los ladrones se multiplicaron para robar a sus paisanos las pocas pertenencias que les quedaban. Como dato doloroso, los franceses daban trigo y pan a los caballos de sus tropas mientras los vecinos los miraban con ojos de inanición. Había tanta hambre que hubo gente que se comió la carne de los animales muertos, y otros se hicieron afrancesados para poder recibir algo de alimento.

Hubo una pequeña tregua entre julio de 1812 y abril de 1813, pues en ese periodo de tiempo las tropas francesas abandonaron Alcalá.

Este segundo periodo fue igual o peor de duro que el anterior, ya que los franceses extremaron su crueldad y su espíritu de robo.

Por suerte, en mayo de 1813 el ejército de Juan Martín “El Empecinado” derrotó y expulsó a las tropas francesas de Alcalá de Henares para siempre, después de tomar posiciones en el puente y altos del monte Zulema.


Más efemérides del 3 de diciembre:

El 3 de diciembre de 1884 el Cabildo de la iglesia Magistral se dirige al rey Alfonso XII exponiéndole que la nueva diócesis debía llamarse de Alcalá-Madrid y tener su sede aquí.

El 3 de diciembre de 1932 reaparece el periódico “El amigo del pueblo”.

El 3 de diciembre de 1990 se inaugura la exposición “Azaña Memoria Gráfica 1880-1940”, en la Capilla del Oidor de Alcalá de Henares.

26 de noviembre de… 1892

El 26 de noviembre de 1892 la infanta doña Isabel, hija primogénita de la reina Isabel II, visita el Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

El Monasterio Cisterciense de San Bernardo tiene un balcón desde el cual escuchaba misa el Arzobispo de Toledo que no podía celebrarla, ya que, aunque actualmente nos parezca mentira, algunos arzobispos no fueron sacerdotes, pues antiguamente este cargo era más político que religioso. Y cuando algún rey venía a Alcalá, solía escuchar misa en la iglesia Magistral, ahora Catedral Magistral, o en el Monasterio de San Bernardo, desde ese balcón, ya que los Monarcas se alojaban en el Palacio Arzobispal y éste tenía una puerta que comunicaba con la sala del balcón del monasterio.

Y varios reyes y familiares regios visitaron este Monasterio. Se sabe que la reina Isabel II lo visitó en varias ocasiones. En 1879 lo visitó el rey Alfonso XII, y en 1880 entró en clausura su esposa, la reina María Cristina.

Y tal día como hoy de 1892 la infanta doña Isabel de Borbón y Borbón, hija primogénita de la reina Isabel II, visitó el Monasterio Cisterciense de San Bernardo de Alcalá de Henares.

En esta visita, la Infanta fue recibida como ella merecía por toda la Comunidad al completo. Recorrió todo el monasterio y también subió a la linterna de la cúpula desde donde arrojó pétalos de rosa como antiguamente hacían las novicias en el momento de la Consagración. Visitó la cocina del monasterio donde le ofrecieron y probó gustosamente la ensalada de calabaza que estaban preparando para la comida.

Dicen las crónicas que la Infanta estuvo muy cariñosa con las religiosas y que se marchó encantada por el trato recibido.

Dejó como recuerdo 500 maravedís para la Comunidad y otro tanto para los pobres.


Más efemérides del 26 de noviembre:

El 26 de noviembre de 1526 Miguel de Eguía, uno de los prolíficos impresores alcalaínos, publica la “Suma de confesión” de Fray Antonio, arzobispo de Florencia.

El 26 de noviembre de 1603 la iglesia Magistral de Alcalá de Henares firma la escritura de compra de una finca en la Serna a Francisco Alrilla.

El 26 de noviembre de 1990 se efectúa el acto de la Firma del Hermanamiento entre Alcalá y Guanajuato (México), sede anual del festival cervantino más importante del mundo.

23 de noviembre de… 1859

El 23 de noviembre de 1859 por medio de un escrito el Ayuntamiento se opone a que la iglesia de Jesuitas, actual Parroquia de Santa María la Mayor, sea dividida y por tanto mutilada, y lo consigue.

En 1767 el rey Carlos III decretó la expulsión de los Jesuitas. Por tanto, el edificio que había sido Colegio Máximo de la Compañía de Jesús se quedó vacío. Pero nueve años más tarde, en 1776, una Real Orden destina el antiguo Colegio como sede de la Universidad de Alcalá, haciendo desaparecer el vínculo entre el Colegio Mayor y la Universidad.

El Colegio Mayor siguió en el edificio de San Ildefonso, mientras que la Universidad se trasladó, en 1777, al antiguo edificio de los jesuitas.

Este cambio trajo como consecuencia la necesidad de modificar el Colegio Máximo. El arquitecto encargado de la reforma fue Ventura Rodríguez, que transformó casi toda la antigua edificación: Construyó un nuevo patio, alzó una escalera imperial, reformó la fachada, aunque respetó la antigua portada barroca de la iglesia,…

Pero duró poco la Universidad en este edificio, pues veintiún años después, en 1797, la Universidad se trasladó otra vez a su edificio originario.

En 1827, por orden del rey Fernando VII, vuelven los jesuitas a España, y por tanto también a Alcalá. Permanecieron en su antigua casa hasta su nueva expulsión, en 1835.

Y como el edifico de los jesuitas estaba vacío, en 1859 se convirtió en el Cuartel de Mendigorria.

El Cuerpo de Ingenieros militares hicieron un proyecto para modificar el edificio, mutilando la iglesia. Por eso, en septiembre de ese mismo año de 1859, el Ayuntamiento redactó un escrito pidiendo no modificar el templo.

Y esta petición tuvo su efecto, pues tal día como hoy de 1859, el Gobernador puso en conocimiento del Ayuntamiento de la resolución del Ministro de Fomento, por la cual se mandaba conservar como monumento histórico y artístico la iglesia del antiguo Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, dejándola siempre en disposición de poderse destinar nuevamente al culto religioso.


Más efemérides del 23 de noviembre:

El 23 de noviembre de 1685 el Teniente Alguacil de la Universidad es atacado por un clérigo por asuntos de jurisdicción.

El 23 de noviembre de 1761 se elige el primer Prioste de la Cofradía del Cristo de los Doctrinos.

20 de noviembre de… 1872

El 20 de noviembre de 1872 un grupo de alcalaínos promovidos por don Esteban Azaña Catarinéu se reúnen para crear una Escuela para Adultos Trabajadores.

Después del traslado de la Universidad de Alcalá a Madrid, se abrieron varios centros de enseñanza pública pero no duraron mucho tiempo.

Y tal día como hoy de 1872 un grupo de alcalaínos promovidos por don Esteban Azaña se reunieron para fundar una asociación protectora de adultos con una escuela.

La reunión fue en la casa de Esteban Azaña Catarinéu, padre del que sería Presidente de la Segunda República, Manuel Azaña Díaz. En esta reunión se aprobó la idea y se nombró una junta interina para que abriese la escuela lo antes posible.

Y ésta se inauguró un mes y medio después, a principios de enero de 1873.
Como escuela se utilizó la Antesala y el Salón de Juntas de los Condueños que estaban en el piso bajo de la Casa Rectoral.

A este curso se inscribieron noventa y siete alumnos, desde los trece hasta los cuarenta años.

Estos estudiantes fueron muy aplicados, asistiendo puntualmente a las clases hasta los primeros días de junio que se hizo un examen, se distribuyeron premios y se cerró la clase hasta septiembre. A este acto asistieron las autoridades administrativas y eclesiásticas.

El siguiente curso se abrió en octubre de ese año, 1873. Se apuntaron ciento nueve alumnos, ya que tenía muy buena aceptación esta escuela entre los obreros, a pesar de que las clases se impartían de ocho a diez de la noche.

El curso duró hasta junio de 1874, en que se cerró la escuela para adultos trabajadores para no volver a abrir sus puertas, ya que la constancia de los profesores no fue muy buena y los que quedaron fueron muy pocos.