23 de junio de… 1891

El 23 de junio de 1891 Manuel Laredo, autor del Palacio que lleva su nombre en el Paseo de la Estación, es nombrado Alcalde de Alcalá.

El conocido Palacio Hotel Laredo toma el nombre de su primer propietario y creador, Manuel José de Laredo.

Nació en abril de 1842 en Amurrio, de la provincia de Álava, y siendo muy joven se trasladó a Madrid, donde se formó como artista polifacético, pintor, restaurador, grabador, escenógrafo. Y aun creando el Palacio Hotel Laredo, nunca llegó a tener el título de arquitecto.

A Alcalá de Henares llegó con 34 años, en 1876, donde elaboró un proyecto de restauración para la Capilla del Oidor de la, en ese momento, Parroquia de Santa María la Mayor.

También en ese año de 1876, desde su taller de la calle Nebrija, diseñó el monumento a Miguel de Cervantes, que se inauguró tres años después, en octubre de 1879, en la plaza del Mercado.

En 1878 realizó dos litografías del Palacio Arzobispal, que se conservan en la Calcografía Nacional.

Y durante cuatro años, hasta 1882, trabajó como pintor decorador en las obras de restauración del Salón de Concilios y de algunas de las salas mudéjares del Palacio Arzobispal, que en ese momento ya era Archivo General del Reino.

En los años ochenta se dedicó a la pintura mural y de caballete, pintando, entre otras cosas, los retablos del Beaterio de San Diego, de la antigua Parroquia de Santiago, de la Ermita de San Isidro y del Oratorio de San Felipe Neri. También pintó dos retratos de la reina María Cristina, que se conservan en el Ayuntamiento de Alcalá.

En 1880 compró unos terrenos en las eras de San Isidro, en el camino que iba desde la estación del ferrocarril, que había sido construida en 1859, al centro de la ciudad. En estos terrenos levantó su famoso edificio, el Palacio Hotel Laredo.

Aunque no era arquitecto, se ocupó de su diseño conceptual y de la ejecución material de los detalles ornamentales.

Las obras del palacio hotel se remataron en solo cuatro años, terminándose en 1884. Inmediatamente entró a vivir en él junto a su mujer, Pilar Sánchez y Gil, y su hija Natalia.

También tuvo en su vida una faceta política. Fue Concejal de Obras Públicas y Tercer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Alcalá desde enero de 1890 hasta junio de 1891.

Y tal día como hoy de 1891 Manuel José de Laredo fue nombrado Alcalde de Alcalá. En este cargo estuvo dos años y medio, ya terminó su mandato en diciembre de 1893.

Como curiosidad tengo que decir que Manuel Laredo fue el que diseñó el actual traje de los mareros municipales tomando como modelo su diseño de la estatua de Cervantes.

EL final de su vida tuvo que solicitar varios préstamos para costear el enriquecimiento de su Palacio, hasta que se arruinó y tuvo que venderlo, por 25.000 pesetas, a don Carlos Eduardo Lardet y Bovet, Cónsul de Suiza.

En 1895 la familia Laredo se trasladó a Madrid, y en junio de 1896 murió Manuel José de Laredo en su domicilio del número 113 de la calle Alcalá.


Más efemérides del 23 de junio:

El 23 de junio de 1275 el infante don Sancho renuncia al don de “Mortuorum”, un alhaja por cada sacerdote muerto en el Arzobispado.

El 23 de junio de 1550 el niño Rodrigo de Cervantes, el último hermano de Miguel nacido en Alcalá, es bautizado en la iglesia de Santa María la Mayor.

El 23 de junio de 1991 se crea la Diócesis de Alcalá de Henares.

22 de junio de… 1881

El 22 de junio de 1881 la imagen de la Virgen del Val aparece profanada, derribada y rota, con la cabeza separada del tronco.

En el siglo XIX se registró dos acontecimientos relacionados con la Virgen del Val, patrona de Alcalá de Henares.

El primero fue en 1808 cuando, en prevención por miedo a una profanación del el ejército francés, un desconocido cogió la imagen de la Virgen y la colocó en la Puerta de la Cadena de la iglesia Magistral. Esta puerta es la lateral, la que da a la plaza de los Santos Niños. Se llama así porque antiguamente, cuando el solar de la plaza estaba ocupado por una manzana de casas, la puerta daba a un callejón llamado del Cristo de la Cadena. Esta puerta también era conocida como «del Tejadillo», ya que tenía un pequeño pórtico de entrada.

En esta iglesia Magistral permaneció la Virgen hasta 1853, que fue trasladada nuevamente a su ermita. Pero a falta de una casa para el ermitaño que guardara la imagen, ésta regresó a la iglesia Magistral. Fue en 1862 cuando se dieron los trabajos concluidos y se trasladó a la Virgen del Val nuevamente a la ermita.

El segundo acontecimiento sucedió tal día como hoy de 1881, cuando la imagen de la Virgen del Val pareció derribada en el suelo de ermita y rota, con la cabeza separada del tronco.

Según algunas personas se pensó que fue a consecuencia del viento por un temporal que azotó ese día, pero la idea mayoritaria fue que había sido profanada y destruida por alguien con malas intenciones.

Una vez restaurada fue llevada nuevamente a la iglesia Magistral en 1882 y ya no ha vuelto a su ermita de forma definitiva.

Esta profanación dio origen a la configuración actual de la Fiesta, ya que, desde entonces, la imagen de la Virgen del Val solo es trasladada a su ermita el tercer domingo de septiembre, mientras el resto del año permanece en la ya Catedral Magistral.


Más efemérides del 22 de junio:

El 22 de junio de 1722 se funda la Cofradía de la Esclavitud de María del Convento de San Diego que, cosa poco usual en la época, tenía carácter mixto: femenino y masculino.

20 de junio de… 1876

El 20 de junio de 1876, en el capítulo de «guerra fría» entre el Cabildo de la iglesia Magistral y el Vicario para Alcalá de la Archidiócesis de Toledo, éste comunica al Abad y al Cabildo la posible visita del Arzobispo de Toledo. Y éstos responden que no se consideran oficialmente avisados.

Desde el cierre de la Universidad de Alcalá y su traslado a Madrid, la relación entre el Cabildo de la iglesia Magistral y el Arzobispado de Toledo fue cada vez peor.

Y dentro del acontecer eclesiástico, tal día como hoy de 1876, el Vicario del Arzobispado de Toledo comunicó por escrito al Abad y al Cabildo de la iglesia Magistral la posible visita a Alcalá de Henares del arzobispo Juan de la Cruz Ignacio Moreno y Maisonave.

A su vez ofreció un donativo de 200 reales a las arcas de la Magistral como compensación a los gastos que la visita produjera. 100 de estos reales los daría el Vicario de su cuenta particular y los restantes se sacarían de los fondos de la Parroquia de San Pedro.

Así mismo el Vicario ponía a su disposición todo el clero complutense ya que comprendía que el Cabildo de la iglesia Magistral era «algún tanto reducido».

Pero ocho días después, el Cabildo respondió oficialmente al Vicario diciendo que cada vez que un Arzobispo iba a hacer su primera visita a la ciudad, había procurado avisar personalmente al Cabildo de su venida, y que hasta que esto no tuviera lugar, el Cabildo no se podía considerar oficialmente avisado.

Eso sí, dieron las gracias por el donativo, el cual, dijeron, sería aceptado y gastado en lo que el Prelado ordenase.

Con este hecho quedaba patente que, pese a todo, seguía latiendo el orgullo cisneriano en el secular Cabildo de la Santa y Muy Insigne Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor.


Más efemérides del 20 de junio:

El 20 de junio de 1234 el Arzobispo de Toledo don Rodrigo Jiménez de Rada exime a Alcalá del tributo conocido como «El Marciadgo».

El 20 de junio de 1882 se publica el Real Decreto por la que se dice que Alcalá tribute con arreglo a la base IV en lugar de la base V por la que debe pagar más.

El 20 de junio de 1927 comienza una reunión internacional en Alcalá de Henares entorno a San Diego de Alcalá.

11 de junio de… 1856

El 11 de junio de 1856 se traslada desde el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús a la iglesia Magistral de Alcalá de Henares el magnífico sepulcro gótico del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña.

Aunque fue un personaje belicoso y turbulento en el reino de Castilla, la ciudad de Alcalá de Henares nunca ha olvidado al arzobispo de Toledo Alonso Carrillo, ya que éste mostró gran afecto por la entonces villa de Alcalá.

Por eso, ante la inminente demolición del Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús, la Comisión de Monumentos consiguió la autorización y los fondos necesarios para el traslado del sepulcro del arzobispo Carrillo a la iglesia Magistral.

Así, tal día como hoy de 1856, se inició el desmontaje del sepulcro bajo la dirección del arquitecto de Arzobispado de Toledo don Francisco Enrique Ferrer.

En su interior se halló el féretro con los restos mortales les Arzobispo, vestido de pontifical y en bastante buen estado de conservación.

Fueron trasladados a la iglesia Magistral sin pompa ni ostentación y los restos mortales fueron colocados en la Capilla de San Ildefonso, actualmente desaparecida por la restauración de Cabello Lapiedra, junto a las cenizas del cardenal Cisneros, que esperaban la conclusión de las obras de instalación del sepulcro del Cardenal en el crucero.

Algunos detalles del sepulcro del arzobispo Carrillo tuvieron que ser restaurados, haciendo un báculo nuevo y retocando el león que estaba a los pies, que según dicen las crónicas, sufrió una lamentable metamorfosis.

También se construyó una sencilla reja para rodear el sepulcro.

Una vez instalado el sepulcro entre el trascoro y la puerta principal de la iglesia Magistral, en septiembre del año siguiente, 1857, se inhumaron los restos mortales junto a un tubo de latón en el que se puso un memorial explicando todo lo ocurrido para el traslado del sepulcro y de las cenizas, de las personas que intervinieron y de otras particularidades.

Finalmente, el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús fue demolido en 1860.

Y en 1936 la iglesia Magistral sufrió un aparatoso incendio, destruyendo todo. Las bóvedas cayeron sobre los sepulcros del cardenal Cisneros y del arzobispo Carillo, siendo éste último el más perjudicado.

Actualmente se ha restaurado en la medida que se ha podido y está en museo de la Catedral Magistral, en la Antesala de la Sala Capitular.


Más efemérides del 11 de junio:

El 11 de junio de 1415 don Sancho de Rojas es nombrado Arzobispo de Toledo.

El 11 de junio de 1567 el visitador doctor Figueroa informa al arzobispo de Toledo Díaz de Rojas sobre su visita a la cárcel de la Universidad de Alcalá.

31 de mayo de… 1872

El 31 de mayo de 1872 el rey Amadeo I visita Alcalá de Henares.

La Revolución de 1868 en España y la salida de la reina Isabel II dio lugar a un gobierno provisional presidido por Francisco Serrano. El nuevo gobierno proclamó la Constitución de 1869, que establecía como forma de gobierno una Monarquía Constitucional. La gran dificultad fue encontrar un rey que encajara en su idea constitucional de monarquía.

Finalmente encontraron a su monarca en la persona del Duque de Aosta, Amadeo Fernando María de Saboya, hijo del rey de Italia. Por tanto fue Amadeo I el primer rey de España elegido en un Parlamento.

Este Rey realizó numerosas «Visitas de Estado» de claro matiz propagandista. Y la de Alcalá fue una de las últimas, ya que la hizo solo 8 meses antes de su abdicación.

Por eso, tal día como hoy de 1872 el rey Amadeo I visitó Alcalá de Henares.

Rehusando el ser instalado en el Palacio Arzobispal, se alojó en el Casa Municipal, a pesar de que en ese momento estaba de obras acomodando el antiguo edificio del Colegio Menor de Clérigos Ministros de los enfermos de San Carlos Borromeo, también conocido por Colegio de Agonizantes, para albergar nuevas dependencias del Ayuntamiento.

Apenas sin séquito y sin escolta, recorrió a pie las calles principales de la ciudad, recibiendo expresiones de cariño y respeto, y visitó el Hospital de Antezana y más tarde el Asilo de San Bernardino, instalado en ese momento en el antiguo Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula.

Después de pasar revista a las topas acantonada y visitar los cuarteles, regresó a Madrid.

Al terminar la visita, puso a disposición del alcalde don Francisco de Asís Palou 4.000 reales para que los repartiese entre los más necesitados.


Más efemérides del 31 de mayo:

El 31 de mayo de 1515 se termina de imprimir el sexto tomo de la Biblia Políglota Complutense.

El 31 de mayo de 1539 los Padres Mercedarios Calzados fundan el Colegio Menor de Nuestra Señora de la Concepción en Alcalá de Henares.

El 31 de mayo de 1624 fallece en la prisión de Alcalá de Henares don Cristóbal Sandoval y Rojas, Duque de Uceda y Valido del rey Felipe III.

El 31 de mayo de 1998 el presentador de televisión, actor de doblaje y locutor complutense Constantino Romero visita la Casa Regional de Castilla La Mancha en Alcalá de Henares, donde se le impone una insignia de oro, firma en el libro de visitas ilustres y dedica unas palabras de agradecimiento.

23 de mayo de… 1825

El 23 de mayo de 1825 fray Julián de San Agustín, fallecido en Alcalá de Henares en 1606, es beatificado por el papa León XII.

Si a un alcalaíno se le pregunta por nombres de santos complutenses, respondería, como no, los santos Justo y Pastor, los niños mártires de Complutum en el año 305.

También podrían hablar de fray Diego de San Nicolás, que falleció en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús en 1463 y que llegó a los altares con el nombre de San Diego de Alcalá, y su cuerpo incorrupto está en la Catedral Magistral de Alcalá.

Y como mucho, algunos podrían hablar de San Félix de Alcalá, que nació en la ciudad de Complutum y falleció mártir defendiendo su Fe en Jesucristo, degollado y quemado, en Córdoba en el año 853.

Pero muy poca gente conoce la historia del beato fray Julián de San Agustín.

Julián Martinet nació en Medinaceli, de la provincia de Soria, hacia el año 1550. Era hijo de Julián Martinet, francés, fugitivo de los calvinistas, y de la española Catalina Gutiérrez.

Vistió el hábito franciscano en el Convento de Retiro de La Salceda, dedicándose a tan extremas penitencias que sus superiores llegaron a considerarlo trastornado, por lo que le aconsejaron dejar esta forma de vida. Pero, ante su insistencia en ser admitido de nuevo, obtuvo lo que pedía.

Mas otra vez volvió a las andadas, siendo despedido nuevamente por idénticos motivos. Entonces decidió llevar vida eremítica cerca del convento, pidiendo limosna a los frailes que, conmovidos por su forma de vida, lo admitieron por tercera vez en el convento. Emitió su profesión de vida franciscana como religioso laico.

Vivió en los conventos de La Salceda, Ocaña y Santa María de Jesús de Alcalá de Henares. En su oficio de limosnero se distinguió por su rigurosa mortificación, pobreza y humildad. Cuando pedía de puerta en puerta, era objeto de admiración por su paciencia y humildad, por sus palabras de aliento y sus deseos de llevar almas a Dios, el cual distinguió a su santo siervo con prodigios diversos, como curaciones de enfermos, multiplicación de alimentos, respuestas inspiradas de lo alto.

Favorecido por el don de profecía y de ciencia infusa, convirtió a muchos, y mereció una gran veneración del pueblo, al que edificaba con sus virtudes, y que lo aclamaba como santo.

Movido por el amor de Dios, se compadecía ante la miseria ajena. Se interesaba por los necesitados, a quienes daba consuelo y alivio con sus palabras sobre la esperanza y la felicidad del cielo. Exhortaba a los ricos a ayudar a los pobres.

Después de una vida pura, inocente, mortificada y llena de obras de caridad, fray Julián de San Agustín falleció en abril de 1606, a la edad de 56 años, en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares, el mismo en el que murió San Diego.

Fue tan grande la conmoción que causó la noticia de su muerte y acudieron tantos al convento de los frailes para venerar al siervo de Dios, que su cuerpo debió permanecer expuesto durante dieciocho días, hasta ser colocado en una capilla, que de inmediato el pueblo llamó de «San Julián».

La ciudad de Alcalá de Henares le dedicó una calle con el apelativo de «santo» aunque todavía no lo sea, calle San Julián.

Lope de Vega, evocando tal vez sus recuerdos de estudiante, escribió en 1638 la comedia «El saber por no saber y vida de San Julián de Alcalá de Henares», que viene a ser la historia de las santas candideces del bienaventurado lego, simple para el mundo pero sabio para Dios.

Y tal día como hoy de 1825, el papa León XII beatificó solemnemente al humilde franciscano fray Julián de San Agustín.

(Fotografía del cuadro «Visión de fray Julián de Alcalá de la ascensión del alma de Felipe II», de Bartolomé Esteban Murillo, fechado entre 1645 y 1646).


Más efemérides del 23 de mayo:

El 23 de mayo de 1814 Orden del General Eguía mandando se retire la placa de la Constitución.

El 23 de mayo de 1820 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares comunica al Jefe Político de la Provincia el cumplimiento de la Constitución en la Enseñanza.

El 23 de mayo de 1897 se celebran con grandes actos religiosos el III Centenario del milagro de las Sagradas Formas.

El 23 de mayo de 1989 se concede a la ciudad de Alcalá de Henares el Premio Nacional al Deporte.

26 de abril de… 1857

El 26 de abril de 1857 se reinaugura el monumento funerario del cardenal Cisneros con la instalación en él de sus restos mortales en la iglesia Magistral de Alcalá de Henares.

Con la desamortización y la extinción de manera definitiva de la Universidad de Alcalá en 1836, la Comisión Nacional de Monumentos decidió trasladar el sepulcro del cardenal Cisneros junto con sus rejas a Madrid.

En 1846 se desmontó el sepulcro y se guardó dentro de veinticuatro cajones en dependencias municipales.

Haciéndose eco del malestar de los vecinos, el Ayuntamiento de Alcalá y el cabildo de la Magistral escribieron a la Administración Central solicitando la paralización del traslado del sepulcro a Madrid. Consiguieron que se firmara una Real Orden, en mayo de 1846, para que el sepulcro y las rejas se trasladasen a la iglesia de San Justo de Alcalá. Pero debido a dificultades económicas no se pudo efectuar el traslado en ese momento.

Tuvieron que pasar cuatro años hasta que por medio de otra Real Orden, en septiembre de 1850 fueron trasladados los cajones con el sepulcro a la iglesia Magistral y se depositaron en la girola.

Las obras de montaje delante del coro de la iglesia Magistral se terminaron un año después, en julio de 1851. Mientras tanto los restos mortales del cardenal Cisneros descansaban desde 1850 en la Capilla de San Ildefonso de la Magistral.

Tras conseguir fondos para la realización de la cripta debajo del mausoleo donde se depositarían los restos mortales del cardenal Cisneros, siete años después del traslado, tal día como hoy de 1857 se reinauguró el monumento funerario del cardenal Cisneros.

El acto cívico-religioso comenzó por la tarde con el canto del «Te Deum». Luego fueron reconocidos los restos de Cisneros para verificar su autenticidad por el Cabildo Magistral y el Ayuntamiento. Se levantó un acta y, tras su firma, los restos cardenalicios fueron trasladados a un túmulo que estaba ubicado en el Presbiterio, delante del Altar Mayor, de la iglesia Magistral. A continuación celebraron una ceremonia religiosa.

Al día siguiente, los actos empezaron con una procesión desde el antiguo Hospital de San Lucas y San Nicolás hasta la iglesia Magistral «presidida por el Gobierno de S.M. y compuesta de generales, magistrados, altos funcionarios, profesores, sacerdotes, y otras muchas personas de distinción». Llegados a la Magistral, se celebró una ceremonia religiosa, cantándose la misa de Paccini.

Concluido el acto religioso, se procesionó por el templo con la urna funeraria sobre unas andas conducidas por cuatro canónigos, con cuatro cintas que llevaban miembros del Gobierno.

Terminada la procesión, los restos mortales del cardenal Cisneros fueron colocados en la cripta construida bajo el sepulcro.

(Fotografía de la Fototeca del Patrimonio Histórico, del archivo Balbuena, nº de inventario BALB-056… gracias).


Más efemérides del 26 de abril:

El 26 de abril de 2012 fallecen dos militares en un accidente de un reactor de prácticas del Ejército español al estrellarse en un descampado cerca del Campus Universitario de Alcalá de Henares.

21 de abril de… 1813

El 21 de abril de 1813 tropas francesas entran y profanan el Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Verdaderamente esta efeméride empieza a las diez de la noche del día 20 de abril de 1913.

Las tropas napoleónicas del general Soult habían entrado en Alcalá de Henares con malas intenciones, saqueando todos los edificios que encontraban a su paso. La gente corría enloquecía a esconderse donde pudiera, temiendo caer en manos de los franceses, que sedientos de sangre y quizá más de satisfacer sus «pasiones bajas». Según cuentan las crónicas, «aquella soldadesca desenfrenada y viciosa no perdonó a sexo ni edad para abusar, especialmente del sexo débil».

El cuerpo de artilleros, que tenían fama de ser «los más malos», acamparon y colocaron las piezas de artillería en la plazoleta frente al Monasterio de San Bernardo.

Y a eso de las 10 de la noche del 20 de abril penetraron en la portería y se dirigieron a las habitaciones del padre capellán Blas Márquez y a la casa de la demandadera. El capellán Blas Márquez, el trinitario calzado fray Carlos Sánchez que estaba con él y la familia de la demandadera se ocultaron en la parte alta de la iglesia. Pero al verse en peligro porque notaron que los franceses estaban cerca, saltando por una ventana, huyeron a través de los tejados, que eran muy peligrosos de atravesar, y se ocultaron en la parte superior de la cúpula, entre la estructura de madera.

Los franceses, al no llegar a la zona de las celdas donde estaban las religiosas, tocaron las campanillas de la sacristía, coro alto y portería para que fuesen las monjas a esos lugares, pero ellas no las oyeron.

Una religiosa, tiempo después, escribió:

«De este modo pudimos salir con la felicidad de no verlos, y también de no oír las campanillas de la sacristía, coro alto y portería, aunque estábamos despiertas. Fue una disposición de Dios el que no las oyéramos, pues de lo contrario hubiera ido cada una a su oficio a ver quién llamaba y nos hubieran cogido».

Mientras tanto, los sacerdotes no cesaban de llamar discretamente a las religiosas, pero tampoco les oían a ellos. Por fin la cocinera oyó que la llamaban y le decían:

– Avise usted a la Madre Presidenta que están los franceses en el Convento.

Rápidamente se juntaron todas las monjas y ayudaron a los sacerdotes y familia de la demandadera a que bajasen para estar todos juntos.

Al no saber qué hacer, llenos de temor y angustia, se asomaron a las ventanas del Monasterio para pedir auxilio a los vecinos que a su vez huían de las tropas francesas. Estos, al no poder ayudarles, lo único que respondían era que tuvieran paciencia.

Al mismo tiempo, los soldados franceses entraron a la iglesia, forzaron el Sagrario y robaron el Copón, arrojando al suelo las Formas Consagradas y pisándolas. También robaron el ánfora de los Santos Oleos. Rompieron los muebles de la sacristía y se llevaron los ornamentos litúrgicos de valor.

Luego fueron a la cocina, cillero, que era la despensa donde se guardaba el grano, y a otras dependencias saqueando y rompiendo lo que podían y querían.

Estuvieron así hasta las siete de la mañana del día siguiente, 21 de abril, que tocaron la corneta en señal de formación y se marcharon todos.

Una vez libres del enemigo, el capellán y el trinitario fueron a la iglesia y, de rodillas y derramando muchas lágrimas, recogieron las Formas Consagradas que estaban por el suelo, algunas de ellas con las señales de los clavos de los zapatos de los soldados franceses. Las quisieron conservar para desagraviar al Señor por aquel ultraje, pero como oyeron que por la tarde de ese mismo día iban a volver los franceses, las consumieron para evitar una nueva profanación.

Volvieron por la tarde, como habían dicho, pero ya no hicieron nada malo.

Las religiosas estuvieron ocho días con sus noches cuidando del torno hasta que pudieron arreglarlo y asegurarlo.

Cuando tiempo después se comento lo ocurrido, Sebastián Martín López, un fervoroso cristiano del pueblo de Torrijos, dejó dinero suficiente para que se celebrase una fiesta solemne de acción de gracias todos los años el día 22 de abril.

Y no solamente se celebró esta fiesta anual, sino que el papa León XII firmó una Bula por el cual se concedía Indulgencia Plenaria y Remisión de todos los pecados a los fieles que el 21 de abril visitaran la iglesia del Monasterio.

Pasado un tiempo de este hecho histórico el trinitario calzado fray Carlos Sánchez escribió:

«Yo no puedo menos que reconocer en todo esto el Dedo de Dios, dije entonces, y digo ahora: Jesucristo salvó aquella noche a sus Esposas a consta suya. Quiso padecer para que no hiciesen presa en ellas los carniceros».

Lógicamente alude a la profanación horrenda que hicieron a las Formas Consagradas que arrojaron al suelo y pisaron.

Para terminar hay que decir que el paso de la horda napoleónica por Alcalá de Henares dejó una estela sombría de tristes recuerdos, que perduraron muchos años.


Más efemérides del 21 de abril:

El 21 de abril de 1527 el estudiante Íñigo López de Recalde, más conocido por San Ignacio de Loyola, es encarcelado por la Inquisición en Alcalá de Henares.

El 21 de abril de 1813 las tropas napoleónicas del general Soult saquean la población de Alcalá de Henares.

El 21 de abril de 1913 se celebran grandes fiestas religiosas como desagravio en el I Centenario de las profanaciones de los franceses en el Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares.

El 21 de abril de 1986 se inaugura el Monumento al Descubrimiento en la Plaza de los Santos Niños de Alcalá de Henares.

4 de abril de… 1872

El 4 de abril de 1872 Paul Lafargue, yerno de Karl Marx, acude a Zaragoza representando a la Sección de Alcalá de Henares en el II Congreso de la Internacional Obrera Socialista.

La Federación Regional Española fue la sección española de la Asociación Internacional de Trabajadores o Primera Internacional. Se fundó en junio de 1870 en el Congreso Obrero que se realizó en el en el Teatro Circo de Barcelona.

Saltándonos en el tiempo, el II Congreso de la Sección Española de la Internacional Obrera abrió oficialmente sus sesiones el 8 de abril de 1872 en el Teatro Novedades de Zaragoza, pero en realidad había comenzado clandestinamente cuatro días antes, tal día como hoy de 1872, en previsión de que fuera prohibido por el Gobierno, lo que acabó ocurriendo.

Y lo curioso, por eso esta efeméride, es que a este Congreso acudió en representación de la Sección de Alcalá de Henares Paul Lafargue, yerno de Karl Marx.

En diciembre del año anterior, 1871, Paul Lafargue y su esposa Laura Marx se instalaron en Madrid, después de haber entrado en España en agosto de ese año. Lafargue se puso inmediatamente en contacto con el Consejo de la Federación Regional Española de la Asociación Internacional de Trabajadores, con la Federación madrileña y con la Sección de Alcalá de Henares. De ahí vino su representación.

Paul Lafargue, aunque francés, hablaba castellano perfectamente por haber nacido y vivido de niño en Cuba.


Más efemérides del 4 de abril:

El 4 de abril de 1345 comienza el IV Concilio Toledano en Alcalá de Henares, presidido por el arzobispo Gil Álvarez de Albornoz.

El 4 de abril de 1846 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares eleva una súplica al Gobierno de la Nación para que no salgan los restos del cardenal Cisneros de Alcalá de Henares.

El 4 de abril de 1939 don José Félix Huerta Calopa es nombrado Alcalde de Alcalá de Henares.

25 de marzo de… 1852

El 25 de marzo de 1852 el Alcalde Corregidor de Alcalá de Henares dicta un Bando de Policía Urbana con Ordenanzas reguladoras de «la salud, comodidad y ornato público».

El siglo XIX trajo importantes novedades en toda España en lo que a actuaciones urbanísticas se refiere, modificando principalmente el trazado de los cascos antiguos.

Y el Ayuntamiento de Alcalá no se quedó al margen de estos planteamientos, y en 1833 acordó llevar a cabo «las alineaciones, derribo de voladizos y portales que existían en todas la calles fuera de la Mayor y plazas del Mercado y de Abajo, donde únicamente se permitirán los últimos».

Las razones que esgrimían eran de diferente índole:

  • De tráfico, por la estrechez de las calles y techos bajos, que dificultaban el tránsito con carga a hombros.
  • De carácter higiénico-sanitario, ya que cerraban la ventilación de la calle y los soportales favorecían el depósito de desechos.
  • Y de inseguridad ciudadana, porque los bajos techos imposibilitaban el alumbrado público, quedando los soportales a oscuras.

Por eso, tal día como hoy de 1852, el alcalde corregidor de Alcalá de Henares Celedonio Bada dictó un Bando de Policía Urbana con treinta y siete ordenanzas reguladoras de «salud, comodidad y ornato público», con el fin de «contribuir a que desaparezca en lo posible el aspecto poco grato que hoy presenta la población».

Estas Ordenanzas estaban divididas en cuatro apartados: «Sumideros», «Obras para la seguridad personal», «Obras de comodidad y ornato» y «Disposiciones de aseo, conservación y seguridad».

De especial interés estaban las disposiciones 6ª, 7ª y 8ª.

La 6ª ordenaba el «derribo de los voladizos que hoy existen en algunas calles, estén o no ruinosos, como perjudiciales a la seguridad personal y deformes al ornato público».

La 7ª insistía en lo ordenado en 1833 para que «se demolieran los portales que existen en las calles, fuera de la Mayor, Libreros y plazas de la Constitución y de Abajo».

Y la 8ª pedían a los propietarios que «aseguraran los huecos exteriores que lo requieran con balcones o rejas de hierro, disponiendo que se quiten inmediatamente los listones de madera en ventanas o balcones que actualmente existan, prohibiendo sus construcción para lo sucesivo».

Es cierto que estas Ordenanzas no se cumplieron del todo, y en agosto de ese mismo año de 1852, el nuevo alcalde corregidor Francisco Crespo y Julián dictó un Decreto por el que ordenaba que se llevase a cabo las Ordenanzas anteriores en un plazo de nueve días, bajo multa de cien reales.

A pesar de esto, en marzo de 1861, el entonces alcalde Francisco de Asís Palou dictó un Bando insistiendo en el cumplimiento de las anteriores Ordenanzas que contemplaban la obligación de derribar los voladizos aún existentes.


Más efemérides del 25 de marzo:

El 25 de marzo de 1602 se coloca la primera piedra de la Iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, actual Parroquia de Santa María.

El 25 de marzo de 1707 el vicario de Alcalá y canónigo de la iglesia Magistral Juan Ruiz de Castañeda, por orden del arzobispo de Toledo Luis Manuel Portacarreño, entrega al Conde de Moriana 32.700 reales de vellón con los que contribuya la Vicaría al préstamo para subvenir gastos producidos por la Guerra de Sucesión.

El 25 de marzo de 1823 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares edita un Bando con la circular del Conde de la Bisbal concediendo amnistía a los absolutistas.