1 de noviembre de… 424

El 1 de noviembre de 424 fallece Asturio Anulino Serrano, Obispo de Toledo que encontró el lugar de enterramiento de los Santos Niños.

Todo complutense sabe que el 6 de agosto de 305 fueron martirizados los niños Justo y Pastor, de 7 y 9 respectivamente, en un campo a las afueras de la ciudad romana de Complutum, actual Alcalá de Henares, por mandato del prefecto Daciano, al no querer renunciar a su Fe en Jesucristo.

Pero la historia que sucedió después no es tan conocida. Empecemos…

Al salir el prefecto Daciano de Complutum, los cristianos recogieron los cuerpos de los niños mártires y les dieron sepultura en el mismo lugar donde habían sido degollados. Y sobre esta sepultura levantaron una «cella martyris», una especie de altar cubierto para el clero mientras los fieles asistían a los actos desde el exterior.

Se supone que el culto a los Santos Niños tuvo que comenzar en la clandestinidad, hasta que en el año 311 Galerio decretase la libertad religiosa.

A principios del siglo V, más concreto en el año 409, Castilla, y con ella Complutum, fue arrasada por los bárbaros alanos. Es en ese momento cuando los cristianos complutenses ocultaron los restos de los Santos Justo y Pastor enterrándolos en el suelo de la cella martyris, cuyo edificio quedó arruinado. Y según dice el historiador Ambrosio Morales: «…se destruyó la capilla de los mártires, y se perdió su memoria».

Cambiando de tema, Asturio Anulino Serrano nació en Villaseca, cerca de Toledo, en el año 342, según dice el historiador del siglo XVII Juan de Morales y Barnuevo, aunque esta dato no es muy de fiar.

Las primeras noticias sobre Asturio las proporciona el obispo de Toledo San Ildefonso en su obra «De viris ilustribus», escrita entre los años 657 a 667, donde habla sobre los catorce antecesores suyos en la silla toledana, asignando a Asturio el lugar noveno, ocupando la mitra toledana en septiembre de 397.

Y siendo Obispo de Toledo, según San Ildefonso, «…se cuenta que fue advertido por revelación divina para que indagase sobre unos mártires sepultados en la ciudad de Complutum. Acudió rápidamente y encontró ocultos, bajo el peso del túmulo y el olvido del tiempo, los cuerpos de los Santos Niños Justo y Pastor». Y el libro «Anales complutenses» continua el relato: «En devota procesión los llevaron a la ciudad colocándolos en la Iglesia Catedral de ella. Dispusieron luego la fábrica de la Santa Capilla en el mismo sitio con más decente y magnífico edificio».

Ahora tenemos que puntualizar sobre un dato extraño… puede ser que Asturio Serrano tuviese una revelación divina para que empezase a buscar los cuerpos de los Santos Niños. Pero que tanto Ambrosio Morales como San Ildefonso dijeran que «se perdió su memoria» y «encontró ocultos, bajo olvido del tiempo, los cuerpos de los Santos Niños», no puede ser correcto. El propio Ambrosio Morales entra en una contradicción pues sitúa el hallazgo de los restos de los Santos Niños en el año 414 y, teniendo tanta devoción como tenían los complutenses a los Santos Justo y Pastor, destruida la cella martyris en el año 409, es casi imposible que no existiese nadie que no conociera el lugar exacto donde estaban enterrados, ya que se «encontraron» seis años después.

Otro dato a resaltar es sobre la «Iglesia Catedral de la ciudad» que nombra San Ildefonso, donde llevaron los cuerpos de San Justo y San Pastor una vez encontrados. Esa iglesia es la primitiva Basílica paleocristiana de Complutum. Y la «Santa Capilla» también mencionada era el nuevo templo que se levantó en el Campo Laudable sobre las ruinas de la primitiva cella martyris.

Siguiendo la historia de Asturio Anulino Serrano, una vez descubiertos los cuerpos de los Santos Niños, no quiso volver a su sede en Toledo y se quedó en Complutum como obispo. Por tanto, según la tradición, se le considera como el noveno obispo de Toledo y primero de Complutum.

Y tal día como hoy de 424 falleció Asturio Anulino Serrano, Obispo de Toledo y de Complutum, que encontró el lugar donde estaban enterrados los Santos Niños Justo y Pastor, siendo enterrado en el templo que había mandado construir sobre el lugar del martirio de San Justo y San Pastor.

Cuatro siglos después su cuerpo fue llevado a Oviedo, donde recibe culto con el nombre de San Asturio Serrano, aunque la Iglesia no le haya canonizado.


Más efemérides del 1 de noviembre:

El 1 de noviembre de 1570 el padre Espinel funda el Colegio-Convento de San Cirilo de Carmelitas Descalzos.

El 1 de noviembre de 1661 se reúne la primera junta de la Cofradía del Cristo de los Doctrinos.

El 1 de noviembre de 1936 Alcalá de Henares es bombardeada por primera vez en la Guerra Civil.

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1 de noviembre de… 424

El 1 de noviembre de 424 fallece Asturio Anulino Serrano, Obispo de Toledo que encontró el lugar de enterramiento de los Santos Niños.

Todo complutense sabe que el 6 de agosto de 305 fueron martirizados los niños Justo y Pastor, de 7 y 9 respectivamente, en un campo a las afueras de la ciudad romana de Complutum, actual Alcalá de Henares, por mandato del prefecto Daciano, al no querer renunciar a su Fe en Jesucristo.

Pero la historia que sucedió después no es tan conocida. Empecemos…

Al salir el prefecto Daciano de Complutum, los cristianos recogieron los cuerpos de los niños mártires y les dieron sepultura en el mismo lugar donde habían sido degollados. Y sobre esta sepultura levantaron una “cella martyris”, una especie de altar cubierto para el clero mientras los fieles asistían a los actos desde el exterior.

Se supone que el culto a los Santos Niños tuvo que comenzar en la clandestinidad, hasta que en el año 311 Galerio decretase la libertad religiosa.

A principios del siglo V, más concreto en el año 409, Castilla, y con ella Complutum, fue arrasada por los bárbaros alanos. Es en ese momento cuando los cristianos complutenses ocultaron los restos de los Santos Justo y Pastor enterrándolos en el suelo de la cella martyris, cuyo edificio quedó arruinado. Y según dice el historiador Ambrosio Morales: «…se destruyó la capilla de los mártires, y se perdió su memoria».

Cambiando de tema, Asturio Anulino Serrano nació en Villaseca, cerca de Toledo, en el año 342, según dice el historiador del siglo XVII Juan de Morales y Barnuevo, aunque esta dato no es muy de fiar.

Las primeras noticias sobre Asturio las proporciona el obispo de Toledo San Ildefonso en su obra “De viris ilustribus”, escrita entre los años 657 a 667, donde habla sobre los catorce antecesores suyos en la silla toledana, asignando a Asturio el lugar noveno, ocupando la mitra toledana en septiembre de 397.

Y siendo Obispo de Toledo, según San Ildefonso, «…se cuenta que fue advertido por revelación divina para que indagase sobre unos mártires sepultados en la ciudad de Complutum. Acudió rápidamente y encontró ocultos, bajo el peso del túmulo y el olvido del tiempo, los cuerpos de los Santos Niños Justo y Pastor». Y el libro “Anales complutenses” continua el relato: «En devota procesión los llevaron a la ciudad colocándolos en la Iglesia Catedral de ella. Dispusieron luego la fábrica de la Santa Capilla en el mismo sitio con más decente y magnífico edificio».

Ahora tenemos que puntualizar sobre un dato extraño… puede ser que Asturio Serrano tuviese una revelación divina para que empezase a buscar los cuerpos de los Santos Niños. Pero que tanto Ambrosio Morales como San Ildefonso dijeran que “se perdió su memoria” y “encontró ocultos, bajo olvido del tiempo, los cuerpos de los Santos Niños”, no puede ser correcto. El propio Ambrosio Morales entra en una contradicción pues sitúa el hallazgo de los restos de los Santos Niños en el año 414 y, teniendo tanta devoción como tenían los complutenses a los Santos Justo y Pastor, destruida la cella martyris en el año 409, es casi imposible que no existiese nadie que no conociera el lugar exacto donde estaban enterrados, ya que se “encontraron” seis años después.

Otro dato a resaltar es sobre la “Iglesia Catedral de la ciudad” que nombra San Ildefonso, donde llevaron los cuerpos de San Justo y San Pastor una vez encontrados. Esa iglesia es la primitiva Basílica paleocristiana de Complutum. Y la “Santa Capilla” también mencionada era el nuevo templo que se levantó en el Campo Laudable sobre las ruinas de la primitiva cella martyris.

Siguiendo la historia de Asturio Anulino Serrano, una vez descubiertos los cuerpos de los Santos Niños, no quiso volver a su sede en Toledo y se quedó en Complutum como obispo. Por tanto, según la tradición, se le considera como el noveno obispo de Toledo y primero de Complutum.

Y tal día como hoy de 424 falleció Asturio Anulino Serrano, Obispo de Toledo y de Complutum, que encontró el lugar donde estaban enterrados los Santos Niños Justo y Pastor, siendo enterrado en el templo que había mandado construir sobre el lugar del martirio de San Justo y San Pastor.

Cuatro siglos después su cuerpo fue llevado a Oviedo, donde recibe culto con el nombre de San Asturio Serrano, aunque la Iglesia no le haya canonizado.


Más efemérides del 1 de noviembre:

El 1 de noviembre de 1570 el padre Espinel funda el Colegio-Convento de San Cirilo de Carmelitas Descalzos.

El 1 de noviembre de 1661 se reúne la primera junta de la Cofradía del Cristo de los Doctrinos.

El 1 de noviembre de 1936 Alcalá de Henares es bombardeada por primera vez en la Guerra Civil.

1 de noviembre de… 424

El 1 de noviembre de 424 fallece Asturio Anulino Serrano, Obispo de Toledo que encontró el lugar de enterramiento de los Santos Niños.

Todo complutense sabe que el 6 de agosto de 305 fueron martirizados los niños Justo y Pastor, de 7 y 9 respectivamente, en un campo a las afueras de la ciudad romana de Complutum, actual Alcalá de Henares, por mandato del prefecto Daciano, al no querer renunciar a su Fe en Jesucristo.

Pero la historia que sucedió después no es tan conocida. Empecemos…

Al salir el prefecto Daciano de Complutum, los cristianos recogieron los cuerpos de los niños mártires y les dieron sepultura en el mismo lugar donde habían sido degollados. Y sobre esta sepultura levantaron una “cella martyris”, una especie de altar cubierto para el clero mientras los fieles asistían a los actos desde el exterior.

Se supone que el culto a los Santos Niños tuvo que comenzar en la clandestinidad, hasta que en el año 311 Galerio decretase la libertad religiosa.

A principios del siglo V, más concreto en el año 409, Castilla, y con ella Complutum, fue arrasada por los bárbaros alanos. Es en ese momento cuando los cristianos complutenses ocultaron los restos de los Santos Justo y Pastor enterrándolos en el suelo de la cella martyris, cuyo edificio quedó arruinado. Y según dice el historiador Ambrosio Morales: «…se destruyó la capilla de los mártires, y se perdió su memoria».

Cambiando de tema, Asturio Anulino Serrano nació en Villaseca, cerca de Toledo, en el año 342, según dice el historiador del siglo XVII Juan de Morales y Barnuevo, aunque esta dato no es muy de fiar.

Las primeras noticias sobre Asturio las proporciona el obispo de Toledo San Ildefonso en su obra “De viris ilustribus”, escrita entre los años 657 a 667, donde habla sobre los catorce antecesores suyos en la silla toledana, asignando a Asturio el lugar noveno, ocupando la mitra toledana en septiembre de 397.

Y siendo Obispo de Toledo, según San Ildefonso, «…se cuenta que fue advertido por revelación divina para que indagase sobre unos mártires sepultados en la ciudad de Complutum. Acudió rápidamente y encontró ocultos, bajo el peso del túmulo y el olvido del tiempo, los cuerpos de los Santos Niños Justo y Pastor». Y el libro “Anales complutenses” continua el relato: «En devota procesión los llevaron a la ciudad colocándolos en la Iglesia Catedral de ella. Dispusieron luego la fábrica de la Santa Capilla en el mismo sitio con más decente y magnífico edificio».

Ahora tenemos que puntualizar sobre un dato extraño… puede ser que Asturio Serrano tuviese una revelación divina para que empezase a buscar los cuerpos de los Santos Niños. Pero que tanto Ambrosio Morales como San Ildefonso dijeran que “se perdió su memoria” y “encontró ocultos, bajo olvido del tiempo, los cuerpos de los Santos Niños”, no puede ser correcto. El propio Ambrosio Morales entra en una contradicción pues sitúa el hallazgo de los restos de los Santos Niños en el año 414 y, teniendo tanta devoción como tenían los complutenses a los Santos Justo y Pastor, destruida la cella martyris en el año 409, es casi imposible que no existiese nadie que no conociera el lugar exacto donde estaban enterrados, ya que se “encontraron” seis años después.

Otro dato a resaltar es sobre la “Iglesia Catedral de la ciudad” que nombra San Ildefonso, donde llevaron los cuerpos de San Justo y San Pastor una vez encontrados. Esa iglesia es la primitiva Basílica paleocristiana de Complutum. Y la “Santa Capilla” también mencionada era el nuevo templo que se levantó en el Campo Laudable sobre las ruinas de la primitiva cella martyris.

Siguiendo la historia de Asturio Anulino Serrano, una vez descubiertos los cuerpos de los Santos Niños, no quiso volver a su sede en Toledo y se quedó en Complutum como obispo. Por tanto, según la tradición, se le considera como el noveno obispo de Toledo y primero de Complutum.

Y tal día como hoy de 424 falleció Asturio Anulino Serrano, Obispo de Toledo y de Complutum, que encontró el lugar donde estaban enterrados los Santos Niños Justo y Pastor, siendo enterrado en el templo que había mandado construir sobre el lugar del martirio de San Justo y San Pastor.

Cuatro siglos después su cuerpo fue llevado a Oviedo, donde recibe culto con el nombre de San Asturio Serrano, aunque la Iglesia no le haya canonizado.


Más efemérides del 1 de noviembre:

El 1 de noviembre de 1570 el padre Espinel funda el Colegio-Convento de San Cirilo de Carmelitas Descalzos.

El 1 de noviembre de 1661 se reúne la primera junta de la Cofradía del Cristo de los Doctrinos.