28 de febrero de… 1498

El 28 de febrero de 1498 el cardenal Cisneros encarga los planos de la Universidad de Alcalá al arquitecto complutense Pedro Gumiel.

Uno de los pensamientos constantes del cardenal Cisneros fue la fundación de una Universidad en Alcalá de Henares.

A esta idea se dedicó con todo entusiasmo desde que fue nombrado Arzobispo de Toledo en 1495. Y desde ese mismo año empezó a comprar solares con el propósito de ubicar los futuros centros universitarios por él ideados.

Y tres años después, tal día como hoy de 1498, el cardenal Cisneros encargó los planos de su Universidad al arquitecto complutense Pedro Gumiel.

Poco sabemos de la historia de Pedro Gumiel. Nació en Alcalá de Henares hacia el año 1460.

Desarrolló su trabajo a las órdenes del cardenal Cisneros. Por encargo de éste diseñó el Colegio Mayor de San Ildefonso y la Sala Capitular de la Catedral de Toledo.

Se creía que la planificación urbana de las dieciocho manzanas de la ciudad universitaria de Alcalá fue diseñada y trazada por Pedro Gumiel, pero estudios recientes dicen que esta reordenación se fue creando poco a poco durante la primera mitad del siglo XVI bajo la supervisión del Colegio Mayor.

Lo que sí se sabe fue que el supervisor de las obras de la Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor.

Durante un periodo de tiempo fue Regidor de la entonces villa de Alcalá de Henares.

Pedro Gumiel falleció en su ciudad natal hacia 1519. Sus restos yacen en la Capilla de San Ildefonso de Alcalá.

Para terminar esta efeméride, hay que decir que poco queda del diseño del edificio del antiguo Colegio Mayor de San Ildefonso del arquitecto Gumiel, pues en el transcurso de los años el construcción fue cambiando de aspecto, sobre todo con el cambio de ladrillo a piedra que el propio cardenal Cisneros vaticinó.


Más efemérides del 28 de febrero:

El 28 de febrero de 1671 se comienza a construir la crujía sur del Monasterio de Santa Clara.

El 28 de febrero de 1812 se dicta el precio del pan a cinco reales y a siete cuartos la libra de patatas.

27 de febrero de… 1626

El 27 de febrero de 1626 el cardenal Zapata aprueba la elección que hizo en su día Bernardo Sandoval y Rojas sobre la primera Abadesa y designa al conjunto de religiosas que formaron la primera comunidad del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Ante todo hay que saber que desde el año 1129 hasta el 1837, es decir, setecientos ocho años, la primero villa y luego ciudad de Alcalá de Henares perteneció al Arzobispado de Toledo. Y el Arzobispo de Toledo, como Señor de Alcalá, podía hacer en Alcalá lo que quisiese.

Después de la Constitución de 1812 siguió perteneciendo al Arzobispado de Toledo, pero el Arzobispo ya no era el Señor de Alcalá y por tanto ya no elegía al Ayuntamiento, y la autoridad pasó al Alcalde y al Jefe Político de la Provincia, el actual Gobernador Civil. Alcalá de Henares dejó de pertenecer al Arzobispado de Toledo en 1885, al crearse el Obispado de Madrid-Alcalá.

En 1617 el arzobispo de Toledo era Bernardo Sandoval y Rojas, tío del Duque de Lerma, el Valido del rey Felipe III.

En enero de ese año, 1617, este Arzobispo se reunió con el Concejo, el antiguo Ayuntamiento, para informales que quería fundar un monasterio de monjas cistercienses bajo la advocación de San Bernardo, pero les dejaba que eligieran el sitio más adecuado, sabiendo que a él le gustaría que fuese cerca de su Palacio. El Concejo vio el cielo abierto, pues el barrio que estaba al lado de Palacio era el antiguo barrio morisco llamado Almanxara, un barrio húmedo, con casi todas las casas abandonadas pues hacía 8 años que los moriscos habían sido expulsados de Castilla. Y se lo ofrecieron como mejor ubicación para su monasterio. El Arzobispo quedó encantado y a partir de ese momento el arzobispo llamaría a este monasterio «su obra».

Pues para «su obra» buscó a los mejores de la época: como tracista, actual arquitecto, a Juan Gómez de Mora, que cuando le contrató estaba haciendo la Plaza Mayor de la villa de Madrid. Y como alarife, que es una mezcla de aparejador y maestro de obras, al alcalaíno Sebastián de la Plaza.

El arzobispo Bernardo Sandoval y Rojas quería ver acabada su obra lo antes posible y tres meses después de esta reunión, en abril de 1617, ya pusieron la primera piedra.

El Arzobispo nunca tuvo buena salud y un año después de poner la primera piedra, en abril de 1618, firmó su testamento dejando dinero suficiente para que se terminaran las obras de este monasterio si el fallecía antes.

Y un mes después, en mayo de 1618, el propio arzobispo Bernardo Sandoval y Rojas redactó las Constituciones del Monasterio y con su firma se puede decir que fundó el Monasterio, aunque todavía no habían entrado a vivir las monjas.

Daba la impresión que ya se lo habían dicho, y en diciembre de ese año, 1618, falleció sin ver concluida «su obra».

El problema surgió después, pues su albacea, Luis de Oviedo, que tenía que continuar la obra del monasterio, era un poco tacaño en eso de soltar el dinero y la retrasó durante ocho años.

Y llegamos al año 1626.

Sabemos que don Bernardo Sandoval y Rojas había escogido a una monja del Monasterio Cisterciense de la Concepción Bernarda del pueblo de Vallecas como Madre Abadesa para su Monasterio. Esta monja se llamaba Petronila de la Cadena.

Y tal día como hoy de de 1626 el cardenal Antonio Zapata y Cisneros, Administrador del Arzobispado de Toledo durante la minoría de edad del Arzobispo titular, el cardenal infante Fernando de Austria, aprobó, por medio de una carta a la Abadesa del Monasterio de la Concepción Bernarda del pueblo de Vallecas, la elección que hizo en su día Bernardo Sandoval y Rojas sobre la primera Abadesa y designó al conjunto de religiosas que formaron la primera comunidad del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Las religiosas fundadoras, que llegaron a Alcalá en marzo de 1626 desde el pueblo de Vallecas, fueron Petronila de la Cadena, que fue la primera Abadesa, María de Alarcón, María Magdalena, María de la Cadena e Inés de Jesús, todas ellas monjas profesas. Y trajeron con ellas a Cathalina del Rincón, freila profesa.

Hay que decir que una «freila» era una monja profesa igualmente pero que estaba exenta de coro, es decir, que no tenía la obligación de rezar todas las oraciones canónicas de las monjas profesas, y que a cambio servía a la comunidad en los trabajos caseros.


Más efemérides del 27 de febrero:

El 27 de febrero de 1223 el arzobispo de Toledo Ximenez de Rada, en Ubeda, ratifica los fueros de la villa de Alcalá y sus pueblos.

El 27 de febrero de 1615 el licenciado Márquez Torres aprueba la segunda parte del Quijote, «no hallando en él cosa indigna de un cristiano celo no que disuene de la decencia debida a buen ejemplo».

El 27 de febrero de 1904 las Madres Escolapias compran un edificio para instalar su Colegio Convento.

El 27 de febrero de 1913 se inaugura en el Patio de Santo Tomás de Villanueva la estatua de Cisneros, tallada por Vilches en Roma en 1864, ahora en la Plaza de San Diego.

El 27 de febrero de 1939 el alcalaíno Manuel Azaña presenta su renuncia como Presidente de la República.

22 de febrero de… 1499

El 22 de febrero de 1499 el cardenal Cisneros compra unas casas en la actual calle San Juan para instalar el Monasterio de San Juan de la Penitencia, el Colegio de Doncellas de Santa Isabel y el Hospital de San Juan para mujeres pobres de Alcalá.

Se ha hablado mucho sobre la ubicación de la famosa primera entrevista entre la reina Isabel de Castilla con Cristóbal Colón. Desgraciadamente mucha gente cree que fue en una casa de la actual calle San Juan, pero cuando se realizó dicha entrevista era una simple casa particular. Hay que decir que la entrevista se realizó en el salón de la Reina del Palacio Arzobispal.

Entonces, ¿por qué es tan famoso ese edificio de la calle San Juan? Pues porque años después esa casa se convirtió en templo del Monasterio de San Juan de la Penitencia, ya que tal día como hoy de 1994 el cardenal Cisneros compró unas casas en la actual calle San Juan para instalar el Monasterio de San Juan de la Penitencia, el Colegio de Doncellas de Santa Isabel y el Hospital de San Juan para mujeres pobres de Alcalá, creando, desde el 1509, fecha de su fundación, un gran complejo femenino a la vez que religioso, educativo y asistencial.

El conjunto ocupaba tres cuartas partes de la manzana comprendida por las actuales calles Cardenal Cisneros, San Juan y Cardenal Sandoval y Rojas. Se realizaron, en parte de nueva planta, es decir, derribando casas y levantando edificios nuevos, y en parte uniendo casas, patios y huertas ya existentes.

Poco se sabe, por no decir nada, sobre el Hospital de San Juan.

Sobre el Colegio de Doncellas de Santa Isabel se sabe que no duró mucho tiempo y que el rey Felipe II lo mantenía, ya que las jóvenes, tanto si elegían ser monjas en el Monasterio de San Juan de la Penitencia como casarse, que tenían que hacerlo en la iglesia del Monasterio, recibían del Rey 400 escudos para dote cuando llegase el momento de “tomar estado”.

El Monasterio de San Juan de la Penitencia sigue como tal, pero no en su ubicación primera, ya que en 1884, debido al estado de casi ruina del edificio, la institución se trasladó al antiguo Colegio-Convento de Agustinos Descalzos de San Nicolás de Tolentino, en la calle Santiago.

Del conjunto arquitectónico original quedan dos elementos de interés: la actual Casa de la Entrevista y el patio del actual colegio Cardenal Cisneros.

La Casa de la Entrevista es la iglesia del antiguo Monasterio. En 1968 fue comprada por el Ayuntamiento y restaurada por el Instituto de Cultura Hispana como sala de exposiciones y biblioteca especializada. Es ese momento es cuando se le dio el nombre de «Casa de la Entrevista», en recuerdo de la primera entrevista que tuvieron la reina Isabel de Castilla con el navegante Cristóbal Colón que, como hemos dicho, se realizó en el Palacio Arzobispal.

Y el otro elemento de interés es el actual patio del Colegio Público Cardenal Cisneros, ya que era el antiguo claustro del Monasterio. Es pequeño, de planta cuadrada y tiene dos pisos adintelados. El piso inferior tiene columnas renacentistas de piedra, y cuatro de ellas tienen el escudo del cardenal Cisneros. Y el piso superior está compuesto por pies derechos de madera.


Más efemérides del 22 de febrero:

El 22 de febrero de 1294 el arzobispo de Toledo García Gudiel pide al rey que no sean prendidos los que acudan a las ferias de Alcalá.

El 22 de febrero de 1509 el Fuero Nuevo otorgado por el Cardenal Cisneros es pregonado públicamente por Juan de Pastrana, pregonero de la villa, en la Plaza de la Picota o de Abajo de Alcalá de Henares, en presencia del corregidor de la villa don Pedro de Cervantes.

El 22 de febrero de 1568 el rey Felipe II firma una carta excusándose por no asistir a la recepción de las reliquias de los Santos Niños.

El 22 de febrero de 1599 fallece en su Palacio de Alcalá de Henares el arzobispo de Toledo García de Loaysa y Girón.

El 22 de febrero de 1613 el Colegio Mayor de San Ildefonso da licencia para que empiece a funcionar el Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por Colegio de Málaga.

Efemérides Complutenses en los Premios 20Blogs… vota

Exactamente, este blog «Efemérides Complutenses» está participando en los Premios 20Blogs, en la categoría «Tu ciudad» donde, según la página web de 20 minutos, «los pequeños o grandes municipios son los protagonistas».

Desde el 17 de febrero y hasta el 10 de marzo se puede elegir a un favorito en cada categoría del concurso, siendo en total 20 categorías.

Por tanto os pido un favor, y es que votéis al blog Efemérides Complutenses en su categoría.

Para facilitaros el trabajo de buscar el blog en el concurso, el enlace es este http://lablogoteca.20minutos.es/efemerides-complutenses-64733/0/#vota .

Aunque, sinceramente, no es mi pretensión ganar, ya que gano día a día viendo el número de personas que me leen y que dan al botón «Me gusta» de las distintas redes sociales.

Aun así, gracias por seguirme y leerme. Y si me votáis, mil gracias más.

Tendréis Efemérides Complutenses por mucho tiempo, os lo prometo.

17 de febrero de… 1624

El 17 de febrero de 1624 las veinticuatro Formas Incorruptas se trasladan a una custodia de planta donada por el cardenal Agustín Espínola, Arzobispo de Sevilla y Santiago.

La historia del milagro de las Sagradas Formas de Alcalá de Henares tuvo su origen en mayo de 1597. Un anónimo penitente llegó al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús en Alcalá solicitando confesión al padre jesuita Juan Juárez. En mitad de la confesión, aquel hombre entregó al jesuita un papel que envolvía veintiséis Formas Consagradas que, según manifestó, provenían de robos sacrílegos de varias iglesias.

Juan Juárez, ya con las Formas en su poder, pidió consejo al Padre Vázquez, filósofo y profesor de Teología en aquel Colegio. Como no sabían la procedencia de las Formas, y temiendo que pudieran estar envenenadas, acordaron colocarlas en un lugar decente, para evitar irreverencias, y esperar a que se corrompieran por sí solas.

El Padre Juárez las guardó en una cajita y las depositó entre unas reliquias del lado del Evangelio del altar mayor, es decir, según se mira al altar, al lado izquierdo.

Pasado algún tiempo, el Padre Juárez fue a ver las Formas guardadas pa ver si ya estaban corrompidas, pero las encontró blancas y hermosas como si se acabaran de hacer.

El Padre Luis de la Palma, Rector del Colegio, visitó las Formas y decidió que fueran trasladadas a un sitio húmedo, para favorecer la corrupción de las especies. Las colocaron en una capilla baja situada detrás de la sacristía, y el Padre Juárez colocó junto a ellas otras formas sin consagrar.

Pasados algunos meses observaron que las formas no consagradas estaban totalmente corrompidas, permaneciendo las otras en perfecto estado de conservación. Allí estuvieron hasta marzo de 1609, doce años después de la entrega.

En esa fecha visitó las Sagradas Formas el Padre Bartolomé Pérez, Provincial de la Orden, y mandó que, como estaban perfectamente conservadas, se colocasen en el altar mayor, al lado del Evangelio, en el lado izquierdo.

El caso se manifestaba como un verdadero miago, pero todavía no se había declarado oficialmente.

Pasados seis años, en abril de 1615 llegó a Alcalá el Padre Luis de la Palma, antiguo Rector del Colegio y por entonces nuevo Provincial de la Orden. Vio de nuevo las Formas y levantó testimonio del hecho milagroso. Crecía cada vez más la fama del milagro, y en julio de 1619, veintidós años después de la entrega, una Junta de Doctores de la Universidad declaró oficialmente el milagro de las Sagradas Formas.

La calificación del milagro se ratificó, en junio de 1622, por el doctor Álvaro de Villegas, Primado de España; en enero de 1634 por don Francisco de Mendoza, Obispo Gobernador de Toledo y en marzo de 1682 por don Alonso Martínez Abad.

Y tal día como hoy de 1624 se trasladaron las veinticuatro Formas Incorruptas a una custodia de planta donada por el cardenal Agustín Espínola, Arzobispo de Sevilla y Santiago.

La custodia, que se conservó hasta 1936, era de plata sobredorada. Medía 90 centímetros de altura y estaba rematada por una cúpula de media naranja. Debajo de la cúpula había una linterna ochavada con tres viriles en cada lado, es decir, un «tubo» de ocho lados y en cada lado había tres Formas colocadas verticalmente. En el pié de la custodia estaba el escudo del cardenal Espínola en esmalte.

En el transcurso del tiempo se rompieron varias Formas para ver si una vez partidas, se corrompían más rápidamente. Por eso fueron entregadas veintiséis Formas, pero se conservaron solamente veinticuatro.

Respecto a las dos Formas partidas que no se pudieron colocar en la custodia, se guardaron en una cajita de nácar. Después de unos años, las partículas se hallaron reducidas a polvo y, por último, se arrojaron a agua bendita.

Desde entonces la fiesta anual se celebra siempre el quinto domingo de Resurrección, con indulgencia plenaria para los que participases en ella. Esta indulgencia la concedió el papa Pío VI en 1789. Aunque ha habido periodos de tiempo sin esta celebración, actualmente se sigue celebrando.


Más efemérides del 17 de febrero:

El 17 de febrero de 1241 el arzobispo de Toledo don Rodrigo confirma la donación vitalicia que Alcalá había hecho del pueblo de Vilches a don Domingo Pérez, canónigo de Toledo, para que en ella percibiese los derechos tocantes al señorío y al concejo.

El 17 de febrero de 1486 el papa Inocencio VIII da facultades a la Colegiata de los Santos Justo y Pastor para enajenar sus bienes.

El 17 de febrero de 1701 procedente de Versalles, el joven rey Felipe V llega a Alcalá de Henares y pernocta en el Palacio Arzobispal.

El 17 de febrero de 1716 Real Cédula de Felipe V renovando el juro perpetuo de Carlos I a la iglesia Magistral.

El 17 de febrero de 1941 Se reconstruye el Convento de Santa Clara para que lo vuelvan a habitar las religiosas.

15 de febrero de… 1527

El 15 de febrero de 1527 entra a estudiar con una beca en el Colegio Mayor de San Ildefonso Mateo Pascual, futuro fundador del Colegio de San Jerónimo o Trilingüe de Alcalá de Henares.

Poco se sabe del nacimiento de Mateo Pascual. Unos estudiosos creen que su origen es aragonés, mientras que para otros sería catalán. Según las últimas investigaciones se cree que nació en Tarragona, hacia el año 1499.

Tal día como hoy de 1527 Mateo Pascual entró a estudiar con una beca en el Colegio Mayor de San Ildefonso.

Con la mentalidad del siglo XXI diríamos que el Rector de un Colegio debe ser un maestro del centro. Pero antiguamente, en la Universidad de Cisneros, el puesto de Rector recaía en un estudiante, en un colegial.

Por eso, en el curso siguiente Mateo Pascual fue nombrado Rector del Colegio Mayor, tomando posesión en octubre de 1528.

Y ese mismo año fundó el Colegio Menor de San Jerónimo, también conocido por el Colegio Trilingüe.

Hay que decir que este colegio era post-cisneriano, ya que originalmente fue concebido por el cardenal Cisneros, pero su realización se demoró algunos años.

El objetivo de ese colegio era la preparación básica de los alumnos para continuar la carrera universitaria. Por eso en este colegio se estudiaba las tres lenguas clásicas: griego, latín y hebreo.

En un principio estaba ubicado en una manzana de casas en la actual plaza de San Diego, haciendo esquina, y sus fachadas daban enfrente del Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús y del Colegio Menor de San Pedro y San Pablo.

Pero en 1589 se demolió este edificio, junto a las demás casas de las dos manzanas, para crear una gran plaza para que se viera toda la fachada del Colegio Mayor.

Durante algunos años el Colegio Trilingüe permaneció cerrado, y en 1610 se reestableció, pero ya en otra ubicación: en el patio del Teatro o Paraninfo.

Pero volviendo al protagonista de esta efeméride, ¿verdaderamente fundó este Colegio Menor costeando todos los primeros gastos? ¿O simplemente fundó el Colegio en calidad de Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso, pero no a título personal? Estudiosos de la materia se inclinan más a la segunda posibilidad, por dos razones:

1) Se sabe que tenía un limitado patrimonio. E incluso, durante su regencia contrajo muchas deudas económicas. Por lo tanto le hubiese sido difícil costear un colegio a sus expensas.

2) Era un Colegio proyectado por el cardenal Cisneros, dentro del grupo de sus colegios para pobres, y es razonable que el Colegio Mayor hiciera cumplir la voluntad de su fundador.

Pero el motivo no importa para nuestra efeméride. Lo importante es que de una manera o de otra, Mateo Pascual, fundó el Colegio Menor de San Jerónimo, también llamado Colegio Trilingüe.


Más efemérides del 15 de febrero:

El 15 de febrero de 1602 fallece Catalina de Mendoza, mecenas de la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, actual parroquia de Santa María.

13 de febrero de… 1531

El 13 de febrero de 1531 se subastan las obras de demolición de la torre de la iglesia Magistral en 30.000 maravedís, siendo adjudicadas a Rodrigo Gil de Hontañón.

El arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña, después de haber conseguido el título de Colegiata para la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, empezó a construir un nuevo templo para ésta, siendo concluido por su sucesor, el arzobispo Pedro González de Mendoza. Se terminó en 1490 al rematarse la torre de la Colegiata.

El siguiente arzobispo de Toledo, Francisco de Cisneros, remodeló el templo de Carrillo, pero no tocó para nada la torre.

Se sabe porque en las cuentas de la obra de Cisneros conocidas hasta ahora no figura ninguna cantidad destinada a remodelación de la torre.

El tema de la sustitución de la torre se planteó por primera vez en febrero de 1526. No se sabe a ciencia cierta el motivo. Podría ser porque el campanario existente no fuese digno para el nuevo templo o porque se encontrase deteriorada.

En mayo de ese mismo año de 1526 se dispuso construir una nueva torre en el lugar de la antigua, y se contrató al maestro de cantería Rodrigo Gil de Hontañón para que hiciese las trazas, o sea, diseñara y dibujara los planos, y para que dirigiera la obra.

A pesar de lo acordado, se consideraron otros emplazamientos para la nueva torre, como encima del trascoro, es decir, encima de la nave principal, casi en la entrada. Esto nos indica que la construcción de la nueva torre se ideó más por enriquecer el templo que a causa de la ruina de la torre antigua, ya que en un principio se iba a mantener esa torre.

Pero un mes después, en junio de 1526, Rodrigo Gil de Hontañón convenció al Cabildo de que la torre se debía levantar en el mismo lugar de la existente.

Como habían acordado, en abril de 1528, Gil de Hontañón, acompañado de un aparejador y varios oficiales, llegaron a Alcalá para comenzar las obras. Pero por problemas económicos se tuvo que retrasar más de dos años.

Y tal día como hoy de 1531, se subastaron las obras de demolición de la torre de la ya iglesia Magistral, siendo adjudicadas a Rodrigo Gil de Hontañón.

Los licitantes fueron los maestros de obras Pedro de Urrutia, Sillero, Fabián y Rodrigo Gil de Hontañón.

Sillero valoró la obra en 40.000 maravedís; Pedro de Urrutia en 100 ducados; Fabián en 35.000 maravedís; Pero fue Gil de Hontañón el que ofertó la obra por menos dinero, 30.000 maravedís, pagaderos en tres plazos de 10.000 cada uno, que percibió respectivamente al iniciar los trabajos, a mediados del mes de marzo y al finalizar la obra.

Rodrigo Gil de Hontañón se comprometió a comenzar la obra de derribo a los ocho días siguientes a la subasta y a terminarlo a finales de marzo.

Debió cumplir con las fechas, más o menos, pues a finales de abril de ese mismo año se dio libramiento al Obrero Mayor para pagar al maestro Gil de Hontañón los 30.000 maravedís estipulados.

Por tanto podemos fechar el derribo del campanario antiguo entre febrero y abril de 1531.


Más efemérides del 13 de febrero:

El 13 de febrero de 1620 la comunidad al completo de los capuchinos de Alcalá de Henares se salva al salir de la enfermería del convento momentos antes de hundirse ésta.

El 13 de febrero de 1687 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares aprueba las reformas presentadas por la comisión para obtener dinero para el pago de Título de Ciudad.

10 de febrero de… 1129

El 10 de febrero de 1129 el rey Alfonso VII y la reina doña Berenguela donan las tierras complutenses al Arzobispado de Toledo.

En junio de 714 la ciudad romana de Complutum fue ocupada por los árabes. Luego una guarnición berebere, capitaneada por el general Soleimán, se situó en el cerro del Ecce Homo donde más tarde levantaron la fortificación llamada Al-kal’a en Nahar.

En mayo de 1118 el arzobispo de Toledo don Bernardo de Seridac conquistó la plaza musulmana de Al-kal’a en Nahar para la Corona de Castilla.

El arzobispo Bernardo de Seridac falleció en 1124 y le sucedió en la Cátedra Toledana don Raimundo de Sauvetat

Y tal día como hoy de 1129, once años después de la conquista, el rey Alfonso VII y la reina doña Berenguela donan las tierras complutenses al Arzobispado de Toledo, convirtiéndose el arzobispo don Raimundo de Sauvetat en el primer Señor de Alcalá.

La primero villa y luego ciudad de Alcalá de Henares dependió de los Arzobispos de Toledo durante setecientos cincuenta y seis años, ya que en julio de 1885 se separaron al crearse el Obispado de Madrid-Alcalá.

El texto de la donación de Alcalá al Arzobispado de Toledo reza así:

«Yo el Rey Don Alfonso, juntamente con la Reyna mi mujer, Doña Berenguela, siguiendo la costumbre loable de nuestros predecesores, hago libre voluntaria donación a la Santa Iglesia de Toledo, consagrada a María Señora Nuestra, y a Vos su Arzobispo don Raymundo, y a todos sus Prebendados Canónigos que en ella religiosos sirven, del Castro que ahora se dice Alcalá, pero antiguamente Compluto, con todos sus términos antiguos y que tuvo cuando más floreció, así en tiempos de los Sarracenos como el de nuestro abuelo, de buena memoria, Rey Alfonso; conviene a saber, con las Tierras, Prados, Ríos, Pesquerías, Viñas, Huertas, Montes, Árboles frutosos y silvestres, Villas, Aldeas, como pertenecen al Real Derecho; y así de todo os hago donación y a vuestros Sucesores, por las almas de mis Padres, y remisión de mis culpas, para que lo poseáis, y los pobléis y lo tengáis por juro de heredad perpetuamente, etc. Fecha esta Carta al cuarto día de los Idus de febrero, en la Era mil ciento y sesenta y cuatro. Yo Don Alfonso, por la gracias de Dios Emperador de España, lo que mandé hacer, lo confirmo con perpetua firmeza. Sello real. Raymundo, arzobispo de Toledo lo confirmó. Siguen firmas… Pelayo Ariz, escribano real, lo escribió y lo confirmó».


Más efemérides del 10 de febrero:

El 10 de febrero de 1771 el rey Carlos III otorga las Ordenanzas para Alcalá de Henares.

9 de febrero de… 1515

El 9 de febrero de 1515, promovida por el cardenal Cisneros, el pueblo y la nobleza de Alcalá de Henares suscriben la Concordia de Santa Lucía.

El cardenal Cisneros estuvo muy preocupado por los problemas de la villa de Alcalá de Henares. Prueba de esto son las distintas Provisiones y Ordenanzas que dio, entre las que hay que destacar el Fuero Nuevo de 1509.

Uno de los problemas fue el enfrentamiento que hubo entre el Concejo, formado por nobles, y los pecheros, que eran la gente del pueblo que pagaba impuestos, pero que no tenían representación en el Concejo. Y en 1513 el Cardenal firmó una Provisión que decía que el Concejo tenía que admitir a un Procurador elegido por el pueblo, siempre y cuando la persona elegida fuese hábil y suficiente para desempeñar su cargo.

Esta situación determinaba frecuentes conflictos entre los nobles y los pecheros, que Cisneros decidió cortar de raíz, y tan día como hoy de 1515, promovida por el Cardenal, los nobles y los pecheros suscribieron la Concordia de Santa Lucía.

Se llamó así porque el Concejo tenía su sede en la Ermita de Santa Lucía y la reunión donde se acordó esta Concordia se realizó ahí.

Y el contenido de la Concordia decía que los vecinos pecheros renunciaban al oficio del gobierno de la villa y que en adelante sería regido por los nobles Caballeros Hijosdalgo, elegidos éstos cada año.

A partir de ese momento se ponía fin al régimen de Concejo Abierto, quedando el gobierno de la villa exclusivamente en los caballeros, la aristocracia local.

Como contrapartida, en adelante los pechos y derramas reales y arzobispales se abonarían con cargo a los Propios de la villa, salvo que resultasen insuficientes.

Esta Concordia de Santa Lucía fue confirmada por el cardenal Cisneros a principios del mes de marzo de ese mismo año 1515.


Más efemérides del 4 de febrero:

El 9 de febrero de 1408 el rey Juan II de Castilla visita Alcalá de Henares.

El 9 de febrero de 1989 se pone en funcionamiento la nueva estación de tren de Alcalá de Henares.

8 de febrero de… 1510

El 8 de febrero de 1510 el cardenal Cisneros contrata el órgano de la Capilla de San Ildefonso al organista toledano Nicolás Pérez.

La construcción del primer órgano para la Capilla de San Ildefonso se realizó, aparte de para cubrir las necesidades litúrgicas del templo, para igualarse con la capilla de la Universidad de Salamanca, ya que en marzo de 1509 esta Universidad compró varios órganos para su iglesia.

Por eso, tal día como hoy de 1510 el cardenal Cisneros acordó con el organista toledano Nicolás Pérez la realización de un órgano para la Capilla de San Ildefonso.

Las condiciones que se establecieron para la realización del órgano fueron:

«[…] que sea de unaba y sea el caño principal de nueve palmos. Sean las diferencias tres, conviene a saber, flautado y chirubelado, cinco caños por puntar lo más alto. Del metal que sea estaño sin otra mistura e el grueso que fuere menester el caño. Así mismo del juego sea cumplido al uso común. Sean las uñas del juego de box sin nudo muy polido, los semitonos negros e longos y no hunda lo necesario. Así mismo sea la caxa de nogal almenada e sin nudo, el somero sea de la madera que fuere mas convenible e échesele las diferencias con dos registros. Los fuelles sean encorporados en el caxon mesmo e entónense por sus agujeros con sus corcones, e puédanse cerrar e abrir cada e quando quisieren con su llave. Ansi mismo que los ha de dar asentados dándole hecha la tribuna. Los quales ha de dar asentados para el día de Santa María de agosto inclusive […]».

Hay que decir que el toledano Nicolás Pérez fue el mismo organista que realizó los instrumentos para la Universidad de Salamanca.

El primer organista músico del que tenemos noticias fue Diego de Herrera que fue nombrado por el propio cardenal Cisneros. Existe un documento, fechado en 1512, sobre su remuneración como instrumentista:

«En principio de enero de mil y quinientos y doze años recibieron Rector y Consiliarios al bachiller Herrera para tañer los órganos del Colegio al cual damos dos mil maravedís por un año contado desde el principio de enero año».

A este primer órgano se fueron uniendo otros. Esta capilla llegó a tener hasta cuatro órganos al mismo tiempo. Pero cuando se cerró la Universidad, la Capilla de San Ildefonso tenía solo un órgano.

(Fotografía tomada de la página web de Alcalá Hoy – http://www.alcalahoy.es – … Gracias).


Más efemérides del 8 de febrero:

El 8 de febrero de 1348 en las Cortes Generales de Castilla, el rey Alfonso XI otorga el el «Ordenamiento de Alcalá».

El 8 de febrero de 2005 fallece el historiador Javier Tusell, enterrado en el cementerio viejo de Alcalá.