28 de enero de… 1572

El 28 de enero de 1572 el padre Fernando Solier hace donación irrevocable de una Santa Espina de la corona de Nuestro Señor Jesucristo al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares.

En 1565 el Padre Fernando Solier, Procurador General de la Compañía de Jesús y Rector del Colegio de Penitenciarios de Su Santidad en la Basílica de San Pedro de Roma, acompañado del cardenal Alejandro Cribello viajaron a Milán por temas de la Santa Sede. Estando en Milán, en el Castillo de Canellas, propiedad del conde Ambrosio Antonio Cribello, familiar del Cardenal, y sabedores que en ese castillo se guardaban algunas Santas Reliquias, el Cardenal pidió al Conde que les enseñara las dos Espinas de la corona de nuestro Señor Jesucristo. Una vez visualizadas, el conde Cribello entregó al padre Solier una Santa Espina con el encargo de que fuese llevada al Colegio de la Compañía de Jesús en Segovia.

El cardenal Cribello mandó hacer un relicario de oro y plata para guardar la Santa Reliquia, y de vuelta a Roma, aprovechando la ocasión de que venía a España don Fernando de Meneses, Embajador del Rey de Portugal ante la Santa Sede, se le entregó el relicario para que la entregase al Colegio de Segovia, mandato que cumplió sin demora.

Como el padre Solier sabía que el conde Cribello profesaba gran devoción y afecto a la Compañía de Jesús, en 1569 envió al Conde una parte de la Santísima Cruz de nuestro Redentor, confirmada con milagros, y le rogó que le remitiese la otra Sagrada Espina que guardaba con las demás reliquias, para colocarla en alguna iglesia de la Compañía de Jesús, para gloria y exaltación del nombre de Jesús.

Agradecido el Conde por el regalo del “Lignus Crucis”, le envió, por medio del cardenal Cribello, la Santa Espina, testificándole que era una de las de la corona de nuestro Señor Jesucristo.

Cuando recibió la Santa Espina, el padre Solier se lo comunicó a don Francisco de Borja, Prepósito General de la Compañía de Jesús, y cuando los dos deliberaban acerca de la iglesia a la que había de entregar la Santa Espina, ocurrió un milagro.

Había en Roma una mujer viuda, devota y temerosa de Dios, conocida del padre Solier, la cual sufría vejaciones del demonio, que se le aparecía frecuentemente. Esta devota se confesaba con don César Baronio, y éste solía pedir consejo al padre Solier para ayudarla.

Un día el padre Solier mostró a don César Baronio la Santa Espina que estaba metida en un tubo de cristal sellada con oro y plata, y se la entregó para que éste a su vez se la diera a su confesada, sin decir qué era, para ver si Dios se dignaba librarla de su tormento, por medio de ese sagrado instrumento de su Pasión.

Don Cesar se la entregó, aconsejándola que la llevase al cuello siempre para qu le sirviera de defensa contra las acometidas del demonio.

Esa misma noche se le apareció el demonio y, no pudiéndose acercar a ella, le pidió que se quitase del cuello lo que llevaba. Ella se resistió y el demonio, después de insistir durante varias horas, desapareció.

Durante veinticinco días se repitieron la misma escena, sin que la mujer sufriera vejación alguna. El demonio solamente se atrevía a amenazarla, hasta que un día desapareció y no volvió nunca más a importunarla. Días después, la devota devolvió la Santa Espina.

Después de deliberar acerca de la iglesia a la que se había de entregar la Santa Espina, tanto el padre Solier como el padre Borja consideraron que el Colegio de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares, que estaba en la ciudad de la Universidad Complutense y que tenía muchos maestros y colegiales, era el lugar idóneo para tener el rico tesoro.

Por eso, tal día como hoy de 1572, con licencia del Prepósito General de la Compañía de Jesús, padre Francisco de Borja, el padre Fernando Solier hizo donación irrevocable de una Santa Espina de la Corona de nuestro Señor Jesucristo al Colegio Máximo de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares, mediante documento público ante el notario Jacobo Gerardo.

La Santa Espina permaneció en el Colegio hasta la expulsión de los Jesuitas de España. El rey Carlos III la entregó al Cabildo de la Santa Iglesia Magistral, que la colocó en el mismo relicario en que se guardaba otra Santa Espina que ya poseía el Cabildo, que se la había regalado el arzobispo de Toledo García de Loaísa.

A día de hoy las dos Santas Espinas de la Catedral Magistral se las honran y adoran los martes santos, ya que se exponen en ese día.

De todas formas se pueden ver todos los días, ya que están custodiadas a la vista de todos los visitantes en el museo de la Catedral Magistral.


Más efemérides del 28 de enero:

El 28 de enero de 1563 comienza el proceso de canonización de San Diego de Alcalá.

El 28 de enero de 1626 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares hace voto perpetuo de asistir en Corporación a las fiestas de las Sangradas Formas.

El 28 de enero de 1661 se funda la Cofradía del Cristo de los Doctrinos en Alcalá de Henares.

25 de enero de… 1480

El 25 de enero de 1480 el arzobispo Carrillo anexiona a la Colegiata de los Santos Justo y Pastor todos los diezmos, rentas y posesiones de las 63 ermitas de todo el Arzobispado.

La presencia del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo en Alcalá de Henares fue muy importante para la historia de la iglesia de los santos Justo y Pastor.

Lo primero que hizo fue conseguir que el papa Sixto IV la elevara de categoría: de Parroquia a Colegiata.

Hay que decir que «Colegiata» es la iglesia que, sin ser sede episcopal, posee un cabildo compuesto por un abad y canónigos seculares.

El Papa firmó la Bula de esta concesión en agosto de 1477. Según esta Bula fundacional, fue erigida como Colegiata «a gloria de la Santísima Trinidad, a veneración de María Señora Nuestra, y a honor de los sagrados mártires complutenses san Justo y san Pastor».

Por este motivo el arzobispo Carrillo decidió aumentar el edificio y en octubre de 1479 pusieron la primera piedra de la que había de ser la nueva Colegiata de san Justo.

Y como Colegiata que era, también en octubre de 1479, el arzobispo Carrillo otorgó las primeras Constituciones por las cuales el Cabildo quedó formado por cinco dignidades (Abad Mayor, Maestrescuela, Capellán Mayor, Tesorero y Chantre), doce Canónigos y seis Racioneros, también llamados Beneficiados.

Y nombró como primer Abad a don Tomás de Cuenca, Canónigo de la Catedral de Toledo, Colegial Mayor de la Universidad de Salamanca y miembro del los Consejos del rey don Juan II y del arzobispo Carrillo.

La Colegiata recibía como dotación económica las rentas procedentes de los diezmos de la Catedral de Toledo, es decir, que de las ganancias que se obtenían por las tierras propiedad de la Catedral, ésta se llevaba el diez por ciento, y de este diez por ciento, un tercio era para la Colegiata de Alcalá.

También recibían dinero procedente de los préstamos, arrendamientos y censos de tierras propiedad de la propia Colegiata.

Además eran importantes los ingresos por «pie de altar», es decir, del dinero que se obtenía por las bodas, bautizos, también llamados «capillos», y por los enterramientos, o «rompimientos», al ser utilizado habitualmente el pavimento del templo como cementerio.

Pero Carrillo hizo aun más por la Colegiata de los santos Justo y Pastor. Tal día como hoy de 1480 anexionó, es decir, unió a la arcas de la Colegiata todos los diezmos, rentas y posesiones de las sesenta y tres ermitas de todo el Arzobispado.

Resumiendo, el arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña dedicó sus últimos años de vida a engrandecer la Colegiata para que no tuviera problemas económicos y siguiera funcionando como tal.

Alonso Carrillo murió en julio de 1482 pobre y adeudado, entregado a la práctica de la alquimia en busca de oro para intentar seguir aportando dinero a su Colegiata.


Más efemérides del 25 de enero:

El 25 de enero de 1626 se produce una gran inundación: las aguas del río Henares anegan todas las calles de la villa de Alcalá de Henares, alcanzando gran altura en la calle Mayor.

23 de enero de… 1514

El 23 de enero de 1514 el rey Fernando el Católico visita la Universidad de Alcalá.

Ocho veces estuvieron los Reyes Católicos en Alcalá de Henares, juntos o por separado. Pero nos vamos a fijar en la última, ya que tal día como hoy de 1514 el rey Fernando de Aragón junto a su segunda esposa Germana de Foix visitó la entonces villa de Alcalá.

Fue recibido por el cardenal Cisneros, que, acompañado de él, visitó la Universidad Complutense.

Les salió a recibir el rector don Fernando de Balbás precedido de los Maceros de la Universidad, acompañado de maestros y colegiales. Los ujieres del Rey mandaron a los bedeles bajar las mazas, pues dijeron que delante del Rey no era lícito presentarse de ese modo. Pero como era a la puerta de la Universidad, el propio Rey mando que las alzasen pues expuso que aquél era el Palacio de las Musas y había que ser galante con ellas.

Después recorrieron las cátedras y dependencias y escucharon a los profesores las explicaciones de sus materias.

Y al acabar la visita, el rey Fernando le comentó al cardenal Cisneros:

–Todo me parece bien, pero se me figura que estas tapias no han de alcanzar la eternidad a que su fundador aspira.

A lo que el Cardenal le contestó:

–Así es, pero yo soy viejo y he procurado acelerar la obra antes de que me sobrecoja la muerte. Creo poder asegurar que estas paredes de tierra algún día serán de mármol.

Y así fue, ya que por premura, los edificios de la Universidad fueron construidos con adobe y ladrillo y años después se reedificaron, ya en piedra. Por eso en el primer patio del Colegio Mayor de San Ildefonso, en el Patio de Santo Tomás de Villanueva, se puede leer la inscripción latina «En luteam olim, marmoream nunc», que se traduce como «Antes en barro, ahora en piedra».


Más efemérides del 23 de enero:

Cada año, el 23 de enero comenzaba en la Universidad de Alcalá de Henares el examen conocido como «La Alfonsina», llamado así en honor a San Ildefonso.

El 23 de enero de 1687 la Comisión entrega al Ayuntamiento de Alcalá de Henares el informe de los medios propuestos para recaudar el importe del pago de Título de Ciudad.

21 de enero de… 1732

El 21 de enero de 1732 fallece en Alcalá de Henares el historiador y Canónigo de la iglesia Magistral don Miguel de la Portilla y Esquivel.

Miguel de la Portilla y Esquivel, y Canónigo de la iglesia Magistral y Catedrático de Griego de la Universidad de Alcalá, se le conoce y recuerda sobre todo por ser el autor de la obra titulada «Historia de la Ciudad de Compluto vulgarmente, Alcalá de Santiuste, y aora de Henares», editada en Alcalá por José Espartosa, Impresor de la Universidad, en dos tomos: el primero en 1725 y el segundo en 1728.

Miguel de la Portilla y Esquivel nació en Alcalá de Henares en mayo de 1660, siendo el segundo hijo del tercer matrimonio de Baltasar de la Portilla Cierzo, natural de Alcalá, con María de Tendilla, natural de Guadalajara.

Su padre, Baltasar de la Portilla Cierzo, tenía una botica en la villa de Alcalá y tiempo después del nacimiento de Miguel consiguió el cargo de de Visitador de farmacias del Arzobispado de Toledo, a excepción de las de Madrid, que eran visitadas por el Boticario Real.

Volviendo a la historia del protagonista de esta efeméride, Miguel de la Portilla y Esquivel, fue bautizado en la Parroquia de Santa María la Mayor, que estaba ubicada en el lado sur de la plaza del Mercado, actual plaza de Cervantes.

En 1679, con diecinueve años, entró como alumno del Colegio Menor de Santa Justa y Rufina. Curiosamente, en el acto de toma de posesión del manto y la beca que le acreditaba como colegial, le nombraron Secretario del Colegio.

Acabados los estudios consiguió la Cátedra de Griego en la Universidad de Alcalá hasta el año 1691. Volvió a ocupar la cátedra de nuevo en 1695, pero como en ese año no había alumnos de griego, recibió el nombramiento a condición de no cobrar salario y tan solo tener que examinar a los estudiantes que «pasaban a oír Súmulas».

Simultaneó las tareas de la Cátedra con el puesto de Canónigo de la iglesia Magistral de San Justo y Pastor, que le acarreó algún problema de incompatibilidad, sobre todo en 1696. También fue Examinador Sinodal del Arzobispado de Toledo.

Fue un buen orador, pues fue requerido para pronunciar muchos sermones en diversas circunstancias. Una de ella fue con motivo de la venida a Alcalá de Henares del rey Felipe V, en el año 1706.

Miguel de la Portilla y Esquivel sólo hubiese sido un catedrático más de la Universidad de Alcalá si no hubiese escrito su obra más importante, una texto que ha sido capital dentro de la historiografía complutense. Su título es «Historia de la Ciudad de Compluto vulgarmente, Alcalá de Santiuste, y aora de Henares».

Fue la primera obra publicada sobre Alcalá, pero no fue la primera escrita, pues a mediados del siglo XVII ya se había escrito, pero no publicado, el libro «Anales Complutenses».

Miguel de la Portilla tardó más de quince años en escribir su historia de Alcalá.

La obra se divide en tres partes. La primera se publicó en 1725 y trataba todo lo tocante al antiguo Compluto, al castillo de Alcalá la Vieja y al la villa de Alcalá desde entonces hasta ahora.

La segunda parte y la tercera se imprimieron consecutivamente en un único tomo, en 1728. La segunda parte trataba sobre los hijos insignes de Alcalá, especialmente en letras y virtudes. Y la tercera parte sobre de la historia del Convento de Religiosas Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, vulgarmente llamadas de la Imagen.

Curiosamente, «la III parte fue la primera, que se escribió, dándome esto ocasión a escribir la I y II porque no dijeran, que mis noticias de esta Ciudad de Alcalá se reducían sólo a sucesos de Monjas».

Y volviendo a la biografía del protagonista, hay que decir que tal día como hoy de 1732 Miguel de la Portilla y Esquivel falleció en Alcalá de Henares, siendo enterrado un día después en la iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor.


Más efemérides del 21 de enero:

El 21 de enero de 1551 don Luis de la Cadena, abad de la Magistral de Alcalá de Henares y canciller de su Universidad, es denunciado ante el Tribunal de la Santa Inquisición sospechoso de luteranismo e instigador de la “Apología” de Monroy contra el estatuto de limpieza de sangre.

20 de enero de… 1486

El 20 de enero de 1486 la reina Isabel de Castilla concede una entrevista al navegante Cristóbal Colón en el Salón de Concilios del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

La reina Isabel de Castilla estaba encinta por quinta vez. Los avatares de la guerra de Granada le hicieron buscar un lugar tranquilo para descansar en los últimos días de embarazo. Y eligió el Palacio Arzobispal de Alcalá, cuyo Señor era entonces don Pedro González de Mendoza, Cardenal Primado, el llamado «tercer rey de España».

Por tal motivo, en octubre de 1485 los Reyes Católicos llegaron a Alcalá de Henares procedentes de Andalucía.

En esta estancia en Alcalá, en diciembre de ese mismo año de 1485, la reina Isabel de Castilla dio a luz a la princesa Catalina de Aragón, que años más tarde sería la primera esposa del rey Enrique VIII y por tanto Reina de Inglaterra.

Tras el alumbramiento y después de pasar la cuarentena, retomó su trabajo con las rituales «audiencias de los viernes».

Y tal día como hoy de 1486, en su primera audiencia de los viernes después del alumbramiento de la princesa Catalina, la Reina recibió por primera vez a un visionario y desconocido genovés llamado Cristóbal Colón que le expuso sus ideas de hacer un viaje a Oriente navegando hacia Poniente.

Sobre el lugar donde tuvo la audiencia no hay duda, pero sí desconocimiento. Muchos complutenses creen que la primera entrevista que tuvieron la reina Isabel y Colón fue en la llamada «Casa de la Entrevista», pero hay que decir que esta audiencia tuvo lugar en el Salón de Concilios del Palacio Arzobispal que desde este acontecimiento se le empezó a llamar como el «Salón de la Reina».

En 1486 la actual «Casa de la Entrevista» eran unas casas particulares, normales que trece años después, en 1499, el cardenal Cisneros compraría para fundar un monasterio, un colegio y un hospital.

Por tanto sería lógico que la reina Isabel, que residía en el Palacio de los Arzobispos de Toledo, no saliese de «su casa» para ir a una casa de una persona anónima para recibir en audiencia a las personas que lo solicitaban. Lo racional sería que los recibiera en el Palacio, como así fue.

La actual «Casa de la Entrevista» era la nave de la iglesia del antiguo Monasterio de San Juan de la Penitencia, fundado por Cisneros, y que en 1968 se restauró y se le denominó así, en recuerdo de la primera audiencia de la reina Isabel de Castilla con Cristóbal Colón que se realizó, como hemos dicho ya varias veces, en el Palacio Arzobispal.


Más efemérides del 20 de enero:

El 20 de enero de 1420 el arzobispo de Toledo don Sancho de Rojas confirma a los miembros del Concejo y aprueba sus ordenanzas.

El 20 de enero de 1554 Francisco Valles recibe el título de Doctor en Medicina por la Universidad de Alcalá.

12 de enero de… 1851

El 12 de enero de 1851 se firma la escritura de constitución de la «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad».

En 1839 la Universidad de Alcalá cerró sus puertas definitivamente. Y la Junta de Centralización de Fondos de Instrucción Pública puso a la venta todos los edificios de la la isla universitaria, que comprendida entre la calle de Pedro Gumiel, plaza de San Diego, calle de San Pedro y San Pablo, calle de los Colegios, callejón de Santa María y fachada de la Plaza Mayor.

En noviembre de 1845 don Joaquín Alcober compró la manzana universitaria para implantar un cultivo de morera con cría de gusanos e instalar unos talleres y máquinas de hilatura de la seda obtenida. No tuvo mucho éxito y dos años más tarde, en 1847, vendió los edificios a dos matrimonios formados por don Joaquín Cortés y doña Magdalena Navarro, por una parte, y don Javier de Quinto y doña Elisa de Rodas, por la otra. La idea que tenían era hacer viviendas de alquiler.

Pero tres años después, a comienzos de 1850, el matrimonio Cortés vendió su parte a los de Quinto.

Lo primero que hizo el matrimonio Quito de Rodas fue desmontar las campanas que estaban hechas con el bronce de los cañones capturados en la batalla de Orán de la Capilla de San Ildefonso. Luego desmanteló las cresterías del Patrio Trilingüe y, lo que sembró la alarma, demolió el arco de ladrillo que separaba la calle de Pedro Gumiel con la Plaza Mayor. Este arco servía de balcón-palco desde donde el Claustro de la Universidad asistía a las celebraciones que se realizaban en la plaza.

Por estos motivos, en octubre de 1850 muchos vecinos de Alcalá se reunieron en el Palacio Arzobispal para estudiar esta problemática, ya que no podían consentir que se perdiera más de tres siglos de gloria, orgullo y modo de vida de los alcalaínos.

En esta reunión designaron una Comisión para que gestionara la adquisición de los edificios. A su vez redactaron un escrito al Corregidor, actualmente Alcalde, solicitándole que «mandase suspender todo nuevo derribo en el edificio que fue Universidad y sus agregados» hasta que ser comprasen a don Javier de Quinto, según habían acordado.

Decidieron adquirirlos por 90.000 reales. Se resolvió que esta cantidad se dividiría en 900 suscripciones de a 100 reales cada una y que sólo se podían adquirir 10 suscripciones como máximo.

Muchos alcalaínos de todas las clases sociales (catedráticos, doctores, sacerdotes, abogados, comerciantes, albañiles, carpinteros, panaderos, analfabetos,…), en diciembre de ese mismo año de 1850, compraron la isla de los edificios.

Y los vecinos, dueños ya de los edificios de la Universidad, para gestionar bien los bienes y con el noble fin de conservar el Patrimonio Artístico, tal día como hoy de 1851 firmaron la escritura de constitución de la llamada «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad» ante el escribano público, actual notario, don Gregorio Azaña.


Más efemérides del 12 de enero:

El 12 de enero de 1454 el arzobispo Alonso Carrillo confirma los privilegios de sus antecesores a Alcalá y las ordenanzas publicadas por el Concejo.

El 12 de enero de 1788 el Corregidor de Alcalá hace pregonar el «Auto de Buen Gobierno» a modo de ordenamiento para la ciudad.

11 de enero de… 1890

El 11 de enero de 1890 fallece en Alcalá de Henares don Esteban Azaña Catarineu, empresario, escritor y Alcalde de Alcalá.

Si ayer hablábamos de un nacimiento en la familia Azaña, hoy nos toca hablar de una defunción.

Esteban Azaña y Catarineu, que nació en 1850, era hijo del notario Gregorio Azaña y fue el padre de Manuel Azaña, que años después fue el Presidente de la Segunda República Española.

Esteban Azaña llegó a ser Concejal, Teniente Alcalde y Alcalde de Alcalá de Henares durante dos periodos, 1877-1881 y 1885-1890. Tuvo una muy buena reputación como Alcalde, ya que realizó grandes mejoras en la ciudad: Mejoró el alumbrado público y amplió la red de alcantarillado; reformó la plaza del Mercado, actualmente plaza de Cervantes, e inauguró en ella el monumento al insigne escritor complutense; inauguró la plaza de toros al final del camino hacia Guadalajara y también la estatua de el Empecinado; también se involucró en la creación de escuelas para adultos.

No se dedicó como sus progenitores a la abogacía o a la notaría, pero supo aprovechar los recursos económicos familiares para dedicarse a la industria del ladrillo y teja, a la fabricación de jabón y a la Central Eléctrica Complutense.

Fue un miembro muy activo en la vida social y cultural complutense, siendo promotor de veladas literarias, llegando a ser Presidente del Casino y Tesorero de la Sociedad de Condueños.

Pero sobre todo es conocido por su labor de escritor. Publicó pequeñas obras de teatro, opúsculos y, cuando tenía 27 años, publicó la novela “Ludivina. Novela de costumbres”. Pero su obra más conocida es la “Historia de la ciudad de Alcalá de Henares (antigua Compluto)”, que publicó en dos tomos. El primer tomo salió a la luz en 1882 y al año siguiente, en 1883, publicó el segundo tomo.

Murió prematuramente con solo treinta y nueve años, ya que tal día como hoy de 1890 falleció en Alcalá de Henares Esteban Azaña y Catarineu, empresario, escritor y Alcalde de Alcalá.

10 de enero de… 1880

El 10 de enero de 1880 nace en Alcalá de Henares Manuel Azaña y Díaz, el que fuera escritor y Presidente de la II República.

Varios son los hijos ilustres nacidos en Alcalá de Henares: la infanta Catalina de Aragón, el Emperador Fernando, San Felix de Alcalá, Juan Ruiz, el llamado Arcipreste de Hita, Miguel de Cervantes, Francisco de Figueroa, llamado el Divino, Bustamante de la Cámara, Miguel de la Portilla y Esquivel,… entre otros.

Pero la efeméride de hoy es sobre el natalicio del que luego fuese Presidente del Ateneo de Madrid, Ministro de Guerra, Presidente del Gobierno y Presidente de la Segunda República, ya que tal día como hoy de 1880, en el número 3 de la calle de la Imagen, en la residencia de la familia Azaña y Díaz llegaba al mundo un niño al que llamaron Manuel. Su padre era Esteban Azaña Catarinéu, Alcalde de Alcalá, y su madre María Josefina Díaz-Gallo Muguruza, ama de casa.

Manuel fue el segundo de cuatro hermanos. Por orden de nacimiento fueron Gregorio, Manuel, Josefa y Carlos.

Estudió en el Colegio Complutense de San Justo y Pastor hasta el bachillerato, haciendo los exámenes en el Instituto Cardenal Cisneros de Madrid. Era un alumno de notas excelentes, predominando entre sus calificaciones el sobresaliente.

Cuando Manuel tenía nueve años, en julio de 1889, falleció su madre. Y unos meses después, en enero de 1890, su padre. Pero estas son efemérides a contar en su momento.

Cien años después, el 10 de enero de 1980 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares colocó una placa en la casa natal de Manuel Azaña y Díaz con el motivo del I Centenario de su nacimiento.


Más efemérides del 10 de enero:

El 10 de enero de 1514 se termina de imprimir el primer volumen, que sería el quinto tomo, de la Biblia Políglota Complutense.

El 10 de enero de 1551 el licenciado Juan de Cervantes, abuelo de Miguel de Cervantes, escribe una carta a su hija doña María de Cervantes, tía de Miguel, autorizando la venta de la casa que tienen en la villa de Alcalá de Henares.

El 10 de enero de 1563 don Juan de Odcáriz, canónigo de la Iglesia Magistral, funda el Colegio de San Juan Bautista o de Vizcaya en Alcalá de Henares.

El 10 de enero de 1924 el Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares es declarado Monumento Histórico Artístico.

9 de enero de… 1632

El 9 de enero de 1632 el hermano jesuita Francisco Bautista finaliza el retablo de la iglesia de la Compañía de Jesús.

Dos son las obras cumbres del hermano Francisco Bautista en Alcalá de Henares: el baldaquino de la iglesia del Monasterio de San Bernardo y el retablo del templo del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

Aunque el templo del Colegio de los Jesuitas se empezó a construir en 1602, el Colegio se fundó en 1545, pero en otra ubicación. Éste estaba situado en el conocido «patio de mataperros», que no era otro que el actual patio de la Ermita del Cristo de los Doctrinos.

Estuvieron poco tiempo allí, ya que tres años después, en 1548, el Colegio se traslada a unas casas del librero Antonio Salcedo, que estaban situadas extramuros, saliendo por la Puerta de Santiago.

Y dos años después, en 1550, el canónigo de la Catedral de Cuenca Alonso Ramírez de Vergara les compró unas casas cerca de la Puerta de Guadalajara, ya dentro del recinto de la Universidad.

La Compañía ya contaba con 62 miembros en 1562, por lo que decidieron adaptar las casas a las nuevas necesidades.

En 1567 comenzaron las obras del templo, según las trazas, es decir los planos, del padre jesuita Bartolomé de Bustamante. Pero por falta de recursos económicos se paralizaron las obras cuando sólo estaba empezada la cimentación.

Se pudieron reanudar las obras en 1602 por las donaciones de doña María de Mendoza y de su sobrina doña Catalina.

El templo se finalizó, excepto la fachada, en 1620.

Y, volviendo a la efeméride, tal día como hoy de 1632 el hermano jesuita Francisco Bautista finaliza el retablo de la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

Es una obra de transición del arte herreriano al barroco. Está construido de madera policromada y estofada, que es poner pan de oro encima de la madera, pintar sobre el oro y luego raspar la pintura para que se descubra el dorado.

Con esta obra el hermano Francisco Bautista consiguió el grado de maestro arquitecto.

Las pinturas originales que completaban el retablo fueron pintadas por el italiano Angelo Nardi, pero en marzo de 1936 el templo fue sacrílegamente profanado, quemándose delante de la puerta principal de la iglesia las pinturas y las esculturas del retablo.

Los cuadros actuales son del pintor y sacerdote alcalaíno don Manuel Palero.


Más efemérides del 9 de enero:

El 9 de enero de 681 Annibio, presbítero de Alcalá, asiste al XII Concilio de Toledo en representación del obispo complutense Geldemiro.

El 9 de enero de 1607 los restos de San Félix de Alcalá se trasladan desde el convento de franciscanos descalzos del Santo Ángel (vulgo de los Gilitos) hasta la Magistral, siendo recogidas las cenizas por D. Juan Bautista Neroni, que las colocó junto a los Santos Niños.

7 de enero de… 1617

El 7 de enero de 1617 el arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expone al Concejo de Alcalá de Henares su deseo de fundar un monasterio de religiosas de la orden de San Bernardo.

Si no fuese porque el edificio del que trata la efeméride de hoy está cerrado por obras, tendríamos que estar de celebración, ya que en el Libro de Acuerdos del Ayuntamiento de Alcalá consta que el 7 de enero de 1617, hoy juntamente hace 400 años, el cardenal y arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expuso a la Villa su deseo de fundar un monasterio de religiosas Bernardas, en el lugar que el Concejo le pareciese más oportuno.

Y estudiado el asunto, los componentes del Concejo acordaron que el lugar más idóneo era junto al Palacio Arzobispal, en el espacio que comprendía desde el Colegio Convento de Dominicos de la Madre de Dios hasta la Puerta de Burgos, cerrado al norte por huertas de la villa, en el sitio denominado de la Almanjara, que era el antiguo barrio morisco.

Hay que saber que los moriscos habían sido expulsados de Castilla hacía siente años, en 1610.

Por tanto la zona estaba poco, por no decir nada habitada. Era un barrio viejo y húmedo, ya que en invierno estaba casi por completo inundado.

No se sabe si la idea de colocar allí el monasterio había sido sugerida por el propio Arzobispo. Lo que sí parece es que le agradó mucho, ya que en un brevísimo tiempo buscó al tracista, antiguo nombre del arquitecto, que recayó en Juan Gómez de Mora, que en el momento de la contratación estaba diseñando la Plaza Mayor de la villa de Madrid. Y como alarife, que es una mezcla de aparejador y maestro de obras, eligió al complutense Sebastián de la Plaza. Ambos, más tarde, hicieron juntos el Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por el Colegio de Málaga, que está junto a la plaza de Cervantes.

Fue todo muy rápido, ya que el Arzobispo quería ver acabada su obra lo antes posible. Y tres meses después de esta reunión, en abril de 1617, ya pusieron la primera piedra.

Pero esto es otra efeméride a contar más adelante.


Más efemérides del 7 de enero:

El 7 de enero de 1351 don Gonzalo de Aguilar es nombrado Arzobispo de Toledo.

El 7 de enero de 1753 se hace la copia de las Constituciones del Colegio Menor de San Felipe y Santiago, más conocido por el Colegio del Rey.

El 7 de enero de 1873 se inaugura el Colegio Municipal para Obreros, fundado por don Esteban Azaña Catarinéu.

El 7 de enero de 1910 se edita el número uno del semanario alcalaíno ”La Avispa”, fundado por el complutense Manuel Azaña Díaz.