10 de noviembre de… 1889

El 10 de noviembre de 1889 la Cofradía de la Virgen del Val encarga al arquitecto municipal Martín Pastells la ejecución de un proyecto y presupuesto para la reconstrucción de la ruinosa ermita.

Una mañana de 1882, al abrir la ermita de la Virgen del Val, la imagen de la Patrona apareció decapitada y caída en el suelo. Este suceso sin aclarar provocó que se decidiera llevar a la Virgen de forma definitiva a la iglesia Magistral. Y este traslado favoreció que la ermita se convirtiera en ruina.

La imagen de la Virgen del Val permaneció en la iglesia Magistral hasta 1902, ya que, con motivo de la obras de restauración de este templo, se trasladó a la antigua iglesia de la Compañía de Jesús, que se convirtió en “Magistral interina”, mientras se realizaban las obras.

Aparte, en 1889 la Cofradía de la Virgen del Val y el Ayuntamiento decidieron reconstruir la ruinosa ermita. Y tal día como hoy de 1889 la Cofradía de la Virgen del Val encargó al recientemente asignado arquitecto municipal Martín Pastells la ejecución de un proyecto y presupuesto para la reconstrucción de la ermita.

Martín Pastells como arquitecto municipal, entre otros trabajos, fue el autor del proyecto de alineación de muchas calles y de la demolición de las casas de la plaza de Abajo para crear la actual plaza de los Santos Niños. Como arquitecto conservador intervino en la Parroquia de Santa María la Mayor, en el Convento de Dominicos de la Madre de Dios y en la Puerta de Madrid. También diseñó el Cementerio Municipal, la casa nº 90 de la calle Mayor, el Círculo de Contribuyentes, la Fábrica de Electricidad de la calle Cardenal Sandoval y Rojas, que actualmente es el Centro de Interpretación Burgo de Santiuste, y el antiguo Hotel Cervantes, en la plaza de Cervantes.

Volviendo a la ermita de la Virgen del Val, Martín Pastells presentó un proyecto de ermita de estilo neogótico de colosales dimensiones. Y como la Cofradía estaba escasa de recursos económicos, decidió colocar los planos en el pórtico de la ruinosa ermita con un cepillo para recibir donativos que destinarían a su construcción.

A pesar de las pocas adquisiciones económicas, seis años después de presentar el proyecto, en 1895, la Junta de la Cofradía acuerda edificar el nuevo templo, construyéndolo sin demoler la antigua ermita, de modo que ésta quedaba dentro de la nueva para poder utilizarse para los cultos de la Cofradía, hasta que ésta estuviese terminada y luego se demolería. Y lógicamente se llevó a cabo otra suscripción popular para recaudar fondos.

Con la entrada de los primeros dineros se empezó la obra en 1896, pero tres años después, en 1899, los trabajos se paralizaron por falta de fondos.

No existen noticias sobre las obras de reedificación de la ermita hasta el año 1912 que unos hermanos de la Cofradía pidieron a la Junta que se retomase las obras. Pero no había presupuesto y la iniciativa se quedó en nada.

En 1917 comenzó una nueva iniciativa para la construcción de la ermita, por lo que se empezó a recaudar fondos.

Se creó el slogan “La Virgen pobre, Nuestra Patrona no tiene casa”, y con esto se organizó una becerrada que, curiosamente, las reses fueron lidiadas por oficiales de Caballería, dos redactores del periódico “Castilla” y un alemán que con motivo de la I Guerra Mundial había sido internado en Alcalá.

También se organizó un teatro con actores aficionados complutenses y que interpretaron la obra “Canción de cuna”, y en vez de vender las entradas de los palcos, se subastaron para subir el precio.

Se sortearon casi un centenar de muñecas con vestidos confeccionados por jóvenes alcalaínas, ataviadas con trajes regionales y hasta un “macero complutense”.

Al año siguiente, en 1918, se volvieron a realizar becerradas y representaciones teatrales.

Con todo lo recaudado, en julio de 1918 se retornaron las obras de la nueva ermita diseñada por Martín Pastells. En septiembre de ese año de 1918 se empezó a demoler la antigua ermita, cosa que no gustó a muchos cofrades, que provocaron un nuevo parón en las obras.

A finales de 1922 se volvió a celebrar una función teatral para recaudar fondos. Pero en 1923 tuvo lugar el golpe de Estado de Primo de Rivera y fue nombrado un nuevo Ayuntamiento en Alcalá de Henares.

Este nuevo Consistorio hizo suyo el afán de la construcción de la nueva ermita, pero tomaron la decisión de construir una ermita de menores dimensiones a la diseñada por Martín Pastells, por lo que se pidió al nuevo arquitecto municipal José Arpiroz que presentase otro proyecto.

Azpiroz respetó lo ya construido y su proyecto fue el que finalmente se llevó a la práctica.

Por tanto, para finalizar, hay que decir que la ermita que actualmente contemplamos es una mezcla de dos proyectos diseñados por Martín Pastells y José Arpiroz.


Más efemérides del 10 de noviembre:

El 10 de noviembre de 1567 el rey Felipe II presiona en Aragón con varias cartas para conseguir la devolución a Alcalá de Henares de las reliquias de los Santos Niños.

El 10 de noviembre de 1965 el Ministerio de Trabajo pide terrenos al Ayuntamiento de Alcalá de Henares para construir la Universidad Laboral.

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