31 de octubre de… 1561

El 31 de octubre de 1561 llega a Alcalá de Henares el príncipe don Carlos, hijo del rey Felipe II, con la finalidad de estudiar.

Es conocida la ópera de Verdi “Don Carlo”, basada en la historia del príncipe Carlos, hijo del rey Felipe II, donde el príncipe aparece como un defensor de la libertades, enamorado de la mujer de su padre, la reina Isabel de Valois, siendo correspondido, y que sufre una terrible venganza por parte de su padre Felipe II y de la Santa Inquisición.

Pero la historia real de “don Carlos” es otra.

Nació en Valladolid en julio de 1545, siendo el primer y único hijo de los entonces príncipes de Asturias Felipe de Austria y María Manuela de Portugal, que por cierto eran primos hermanos por parte de padre y madre y nietos ambos de la reina Juana de Castilla. A cuatro días de nacer el infante Carlos su madre falleció por complicaciones en el parto. Quien se encargaría de su custodia y crianza fue Leonor de Mascareñas, que tres lustros antes ya había sido aya de su padre el todavía príncipe Felipe.

Doña Leonor decidió que el niño fuese criado en Alcalá de Henares junto a sus tías las infantas María y Juana. Desde el principio el infante Carlos ya empezó a dar guerra, por lo cual doña Leonor escribió una carta al comendador Francisco de los Cobos quejándose de los problemas que causaba el pequeño a sus amas de cría al morderles el pecho.

En mayo de 1548, con casi tres años el infante, marcharon a Valladolid para preparar la boda de su tía la infanta María, terminando así la primera estancia de don Carlos en Alcalá de Henares.

Desde su infancia se le detectó un genio violento e impetuoso, con tendencia a la crueldad, gozándose en el sufrimiento de los animales. Su adolescencia se la pasó entre cacerías, bailes, saraos y asediando a las damas con preguntas, algunas veces molestas.

Su salud nunca fue buena, sufriendo mucho de brotes de fiebre, por lo que el rey Felipe II solicitó informes de salubridad de algunas poblaciones cercanas al mar Mediterráneo para intentar que allí se recuperase don Carlos.

Sin embargo, insólitamente, el rey se decidió por mandarle a Alcalá de Henares, por lo que tal día como hoy de 1561, con dieciséis años de edad, llega a Alcalá de Henares el príncipe don Carlos, con la finalidad de recuperarse y estudiar.

Tres días después llegaron a Alcalá para estar con el príncipe y estudiar juntos su tío Juan de Austria, que por entonces tenía catorce años, y su primo Alejandro Farnesio, también con dieciséis años.

El responsable de la educación de los príncipes en Alcalá de Henares fue Honorato Juan, asesorado por los principales profesores de la Universidad.

El plan de trabajo de los príncipes lo había dispuesto meticulosamente el propio rey Felipe II. Se levantaban a las seis de la mañana en verano y a las siete en invierno. Después de bañados, vestidos y penados, rezaban sus oraciones en presencia del Mayordomo Mayor. Almorzaban acto seguido los tres príncipes juntos e inmediatamente oían misa en la capilla privada de don Carlos. Seguían dos horas de estudio con los maestros, presidido siempre por Honorato Juan. A las once salían para comer en público. A las doce tenían lección de música y canto. Y desde la una hasta las cuatro volvían a reanudar los estudios, intercalando entre ellos lecciones de esgrima y equitación. De cuatro a cinco descansaban. A las seis cenaban y, acabada ésta, proseguían con paseos, juegos o ejercicios de entrenamiento. A las nueve rezaban el Santo Rosario todos juntos y cada uno se retiraba a su cámara. Los domingos y días de fiesta ocupaban las horas de estudio con actos piadosos, paseos y juegos de fuerza y entretenimiento.

A pesar de las medidas tomadas por Felipe II, ninguno de los tres sacó provecho de las explicaciones de los maestros de la Universidad.

Pero lo importante era que el Príncipe se recuperaba poco a poco de su salud y en las visitas que le hizo el Rey éste se felicitaba del acierto de su decisión de traerle a Alcalá.

La tragedia del príncipe don Carlos comenzó en abril de 1562 cuando se dedicó a perseguir a la hija del alcaide del Palacio, Mariana Garcetas, de quien solicitaba favores de amor que ella le negaba, y tuvo tan mala fortuna que al Príncipe se le fue el pie en una escalera de caracol muy oscura de pasos muy desgastados, cayó rodando por ella y fue a dar su cabeza contra una puerta cerrada, dejándole con la cabeza abajo y los pies arriba.

Pero ésta es otra efeméride a contar en su momento.


Más efemérides del 31 de octubre:

El 31 de octubre de 1653 visita del Provincial de los Mercedarios Descalzos y reprimenda a los miembros de su colegio, prohibiéndoles interferir en las obras de construcción del edificio.

El 31 de octubre de 1693 se hacen rogativas contra la plaga de langostas y la sequía que azota Alcalá de Henares.

El 31 de octubre de 1984 se constituye la primera Delegación Municipal del Distrito II en Alcalá de Henares.

30 de octubre de… 1487

El 30 de octubre de 1487 el papa Inocencio VIII firma una Bula por la que el Beaterio de Santa Librada pasa a ser considerado monasterio reglado según la Tercera Orden de San Francisco, con el nombre de Monasterio de Santa Librada.

Sancho Martínez, presbítero y vecino de la villa de Alcalá, firmó un testamento dejando casa y dinero para que se construyera un hospital para peregrinos en Alcalá de Henares. Y dispuso que actuasen como patronos don Fernando Díaz de la Fuente, Arcipreste de Alcalá, y don García González de Arévalo, Párroco de Santa María la Mayor.

Estos echaron cuentas y comprobaron que era imposible llevar a cabo la idea de Sancho Martínez, por lo que solicitaron al arzobispo Alonso Carrillo que las Hermanas pobres de la Orden Tercera de Penitencia se hicieran cargo de las casas y los bienes del difunto.

La autorización la concede el Arzobispo de Toledo en noviembre de 1481, fundando el Beaterio de Santa Librada. Se llamó así por el nombre de la barriada donde se ubicó. Se instaló en la calle de Tenerías, actualmente desaparecida, que estaba entre el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús y la Ermita de Santo Cristo Universitario de los Doctrinos.

Las cuatro beatas que inauguraron la casa fueron Margarita de Toledo (de 27 años), Inés Díaz de Alcalá (27 años), Catalina de Cuéllar (29 años) y Violante Alonso (20 años). El primer gobierno del Beaterio recayó sobre Margarita de Toledo, que lo ostentó hasta 1499.

Poco tiempo después el arcipreste Fernando Díaz se dirigió al papa Inocencio VIII solicitándole que este beaterio fuese considerado Monasterio Reglado según la Tercera Orden de San Francisco.

Como sabemos, desde octubre de 1485 hasta febrero de 1486, los Reyes Católicos residieron en Alcalá de Henares (efeméride de 24 de octubre). En este tiempo aprovechó el arcipreste Fernando Díaz para dar a conocer el proyecto del Beaterio a la reina Isabel. Ésta escribió al Papa rogándole que concediese la solicitud del Arcipreste.

Y tal día como hoy de 1487, seis años después de la fundación del Beaterio, el Papa firmó la Bula por la que el Beaterio de Santa Librada pasase a ser considerado Monasterio Reglado según la Tercera Orden de San Francisco, con el nombre de Monasterio de Santa Librada. Este documento todavía se conserva en el archivo del actual Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza, también llamado Monasterio de Santa Clara.

En este escrito, entre otras cosas, nombra la petición de la Reina: «… e inclinado el rruego de nuestra muy amada en Ihesu Christo la ilustre doña Ysabel, rreina de Castilla e de Leon, la qual, como nos dize tiene gran devoción a la dicha tercera orden e a las hermanas de la dicha casa».

A su vez, autoriza a las monjas realizar obras de reforma en el convento: «constituir en ella un oratorio con un campanario baxo e campana para hazer rrefitorio, dormitorio e huertos e hortalizas e las otras oficinas necesarias para rrecibir la dicha casa para vuestra morada perpetua e de las otras hermanas».

Estas obras se empezaron dos años después de la Bula, realizándose entre 1499 y 1510, comprando tres casas y dos corrales y trazando una calle nueva, llamada de Santa Librada, que separaba el Monasterio del resto de posesiones.

Pero la estratégica situación del Monasterio de Santa Librada entorpecía los planes del cardenal Cisneros para su Universidad de Alcalá, e intentó convencer a las monjas para que se trasladaran lejos del bullicio estudiantil, a la ver que les instaba a la conversión en Segunda Orden Franciscana, también llamadas Clarisas. El propio Cardenal compró unas casas en la parte sur de la villa, donde se trasladaron a principios de año 1516.

Ese mismo año de 1516 el papa León X les concedió el cambio a la Segunda Orden Franciscana, y pasó a llamarse Monasterio de Santa Clara.


Más efemérides del 30 de octubre:

El 30 de octubre de 1618 el alcalaíno don Francisco Rivera es nombrado Obispo de Guadalajara (Méjico).

29 de octubre de… 1503

El 29 de octubre de 1503 la Parroquia de los Hueros es adscrita a la de Santiago de Alcalá de Henares.

Durante la Edad Media en el Burgo de Santiuste, antiguo nombre de Alcalá de Henares, las tres religiones monoteístas vivieron “pacíficamente” juntas. Los musulmanes vivían en la parte norte, en la zona comprendida entre las actuales calles de Santiago y Vía Complutense. Los judíos estaban asentados entre las calles de Santiago y Escritorios / Santa Úrsula, siendo la calle Mayor el eje del comercio judío. Y los cristianos vivían en la zona sur, desde la calle Escritorios y plaza de los Santos Niños hacia el río Henares.

Los musulmanes tenían una mezquita que estaba situada en el cruce de las actuales calles de Santiago y Diego de Torres. Los judíos tenían dos sinagogas, una que tenía entrada por la calle Carmen Calzado y con salida hacia el Corral de la Sinagoga, y la otra sinagoga en la calle Santiago, casi enfrente de la mezquita. Y los cristianos tenían dos parroquias, una era la de Santa María la Mayor, extramuros, que estaba situada en lo que más tarde sería el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús, en la actual Plaza de San Diego, y la otra parroquia era la de los Santos Justo y Pastor, en la actual Catedral Magistral.

Pero en 1499 se ordenó la conversión de los musulmanes al cristianismo u optar por el exilio.

En Alcalá de Henares las medidas contra los musulmanes se plasmaron en 1501, con la consagración de una nueva parroquia creada por el cardenal Cisneros. La ubicación de ésta sería en el edificio que fuera mezquita. Y la advocación de la parroquia no podía haber sido mejor elegida, ya que se llamó de Santiago Apóstol, también mal llamado Santiago “matamoros”.

Los musulmanes alcalaínos convertidos al cristianismo (moriscos) fueron los primeros parroquianos, por lo que fue casi imposible que los cristianos viejos se acogieran a esta nueva Parroquia. Por eso el número de feligreses siempre fue escaso.

Conociendo el origen de los fieles y presintiendo que podía tener dificultades económicas, tal día como hoy de 1503 el cardenal Cisneros le agregó a ésta la Parroquia de los Hueros para que ambas compartieran las rentas de esta última.

También se le concedieron las corralizas que había en la parte trasera de la parroquia alcalaína y los alfares, los obradores de los alfareros, que habían pertenecido a la antigua mezquita. Es más, se le reconocerían para su dotación las limosnas de las misas y los ingresos llamados “por pie de altar” (bodas, bautizos y entierros).

Con la expulsión de los moriscos de Castilla, supuso la salida desde la villa de Alcalá de más de mil doscientas personas, lo que dejó despoblado el barrio de Santiago y a la parroquia sin feligreses.

Pocos datos existen sobre la Parroquia de Santiago en los siglos siguientes. Como curiosidad hay que resaltar el censo que se hizo en 1768, que dice que esta parroquia contaba con solo 14 fieles. Es más, directamente el párroco residía en la de los Hueros al no tener casi movimiento parroquial, a la vez que mostraba mayor interés por esa iglesia que por la de Alcalá.

Siendo una iglesia pobre y sin casi atención religiosa, en 1891 dejó de ser parroquia, quedando agregada como auxiliar de la de Santa María la Mayor.

En el siglo XX sólo se abría el templo para ciertos actos religiosos. En la Guerra Civil fue saqueada y fue cedida al Socorro Rojo Internacional. Concluido el conflicto bélico, la iglesia fue convertida en silo de cereales y después fue utilizada como taller de construcción y reparación de carrozas de ferias.

En 1950 se propuso su conversión en parroquia castrense (militar) por su advocación a Santiago, patrón del arma de Caballería, pero la idea fracasó, siendo utilizada como almacén municipal.

Estando el edificio en estado de ruina, en 1965 se demolió, construyéndose en el solar un bloque de viviendas, a la vez que se aprovechó para ensanchar la calle lateral, la calle Diego de Torres.

(Fotografía de Baldomero Perdigón Puebla, 1965)


Más efemérides del 29 de octubre:

El 29 de octubre de 1836 por R.D. de la reina regente doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias se decreta el traslado de la Universidad de Alcalá de Henares a Madrid.

El 29 de octubre de 1850 un grupo de vecinos de Alcalá de Henares dirigen un escrito al Ayuntamiento de Alcalá protestando por el desmantelamiento de los edificios de la Universidad.

El 29 de octubre de 1956 nace el niño Vicente Fernández Fernández, que luego sería un magnífico investigador histórico alcalainista.

28 de octubre de… 1850

El 28 de octubre de 1850 se reúne una asamblea de alcalaínos en el Palacio Arzobispal en la que se acuerda constituir la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad.

La Universidad de Alcalá tuvo que cerrar sus puertas definitivamente en 1839, ya que tres años antes un Real Decreto firmado por la reina regente doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias sentenció el traslado de esta Universidad a la villa de Madrid.

Ante la tesitura de qué hacer con los edificios que habían sido Universidad de Alcalá, la Junta de Centralización de Fondos de Instrucción Pública anunció la venta de estos edificios. Sería toda la isla universitaria comprendida entre la calle de Pedro Gumiel, plaza de San Diego, calle de San Pedro y San Pablo, calle de los Colegios, callejón de Santa María y fachada de la Plaza Mayor.

En noviembre de 1845 don Joaquín Alcober presentó una oferta de 50.000 reales. Y antes de tener respuesta hizo una segunda oferta añadiendo 20.000 reales más.

Ofertas aceptadas y comprada la isla, Alcober implantó un cultivo de morera con cría de gusanos e instalación de talleres y máquinas de hilatura de la seda obtenida.

El negocio de la cría de gusanos de seda no le fue muy bien y dos años más tarde, en 1847, don Joaquín Alcober vendió los edificios a dos matrimonios formados por don Joaquín Cortés y doña Magdalena Navarro, por una parte, y don Javier de Quinto y doña Elisa de Rodas, por la otra. Pagaron de una sola vez 70.000 reales por toda la isla. La idea que tenían era hacer viviendas de alquiler.

Pero tres años después, a comienzos de 1850, el matrimonio Cortés vendió su parte a los de Quinto por 30.000 reales.

La situación de los edificios que fueron Universidad no mejoró con el nuevo dueño, ya que lo primero que hizo fue desmontar las campanas que estaban hechas con el bronce de los cañones capturados en la batalla de Orán, y por tanto con valor cisneriano, de la Capilla de San Ildefonso. Luego desmanteló las cresterías del Patrio Trilingüe y, lo que sembró la alarma, demolió el arco de ladrillo que separaba la calle de Pedro Gumiel con la Plaza Mayor. Este arco servía de balcón-palco desde donde el Claustro de la Universidad asistía a las celebraciones que se realizaban en la plaza.

Éste fue “el rayo que hirió el corazón de los complutenses”.

Y tal día como hoy de 1850 se reunieron muchos vecinos de Alcalá en la Sala de Rentas Decimales del Palacio Arzobispal para estudiar esta problemática, ya que no podían consentir que se perdiera aquello que durante más de tres siglos había sido la gloria, el orgullo y, en gran parte, el modo de vida de los alcalaínos. Estos hombres no podían pasar por el trance de ver desaparecer piedra por piedra la gloria de Alcalá.

En esta reunión designaron una Comisión para que gestionara la adquisición de los edificios. A su vez redactaron un escrito al Corregidor (actualmente Alcalde) solicitándole que “mandase suspender todo nuevo derribo en el edificio que fue Universidad y sus agregados” hasta que se comprasen a don Javier de Quinto, según habían acordado.

Decidieron adquirirlos por 80.000 reales más algunas obras hechas por Quinto, es decir, en total 90.000 reales. Y se resolvió que esta cantidad se dividiría en 900 suscripciones de a 100 reales cada una y que sólo se podían adquirir 10 suscripciones como máximo.

Y estos alcalaínos de todas las clases sociales (catedráticos, doctores, sacerdotes, abogados, comerciantes, albañiles, carpinteros, panaderos, analfabetos,…), unidos por el amor hacia su ciudad, a su historia y, por tanto, a sus edificios, en diciembre de ese mismo año de 1850, compraron la isla de edificios y crearon a su vez la “Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad”.

Si Lope de Vega en su obra “Fuenteovejuna” nos cuenta la historia de un pueblo que se une para defender su honor, en Alcalá de Henares la historia es real, cierta y vital de un pueblo que se une para defender, conservar y preservar un patrimonio histórico, artístico y cultural, y, sobre todo, sin ánimo de lucro.


Más efemérides del 28 de octubre:

El 28 de octubre de 1562 profesa la primera alcalaína en el Convento de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, Ana de San Jerónimo.

El 28 de octubre de 1706 se terminan las obras de conservación en la Ermita del Cristo de los Doctrinos.

El 28 de octubre de 1983 comienza a emitir la emisora de radio Onda Cero en Alcalá de Henares.

27 de octubre de… 1595

El 27 de octubre de 1595 el Cabildo de la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares se hace cargo del patronazgo del Colegio Menor de Santa María de Regla y Santos Justo y Pastor, más conocido por Colegio de León.

Francisco Trujillo Sánchez García, natural de Cañicera, de la provincia de Soria, en 1544 entró como estudiante del Colegio de la Madre de Dios, donde comenzó a estudiar Teología. En 1549 ingresó de colegial del Mayor de San Ildefonso, y allí consiguió el grado de Doctor en Teología.

Acompañó al obispo de León Andrés de la Cuesta al Concilio de Trento, donde participó den las discusiones sobre disciplina eclesiástica.

En 1564 consiguió ser Canónigo de la iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor. Gracias a su generosidad y a la del licenciado Antonio Escudero de Roza sufragaron el ornamento de la cripta de los Santos Niños. Y fue Visitador Ordinario de la Universidad de Alcalá.

En 1578 fue nombrado Obispo de León.

Siendo obispo de esa ciudad, recordando la época que pasó en esta todavía villa de Alcalá de Henares y como hijo agradecido, en enero de 1586 fundó el Colegio de Santa María de la Regla y de los Santos Justo y Pastor en una casa de la calle Libreros. Por ser su fundador obispo de esa ciudad, este colegio también es conocido por “Colegio de León”.

El colegio estaba destinado a dieciséis estudiantes de Artes y Teología, sin recursos económicos, por lo que lo dotó económicamente con algo más de cinco millones de maravedíes. Pero el obispo Trujillo falleció seis años después, en 1592.

Huérfano de patronazgo, el colegio ya no tenía fuente de ingresos, por lo que tres años después del fallecimiento del fundador, tal día como hoy de 1595, el Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares se hizo cargo del patronazgo del Colegio Menor de Santa María de Regla y Santos Justo y Pastor.

Como muchos otros colegios menores, tuvo una vida intensa en el siglo XVII, pero poco a poco se fue apagando, y en 1780 fue agregado al Colegio de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por “Colegio de Málaga”.


Más efemérides del 27 de octubre:

El 27 de octubre de 1655 se funda el Colegio Menor de Clérigos Ministros de los enfermos de San Carlos Borromeo, más conocido por Colegio de Agonizantes.

El 27 de octubre de 1711 el rey Felipe V visita por segunda vez Alcalá. La recepción fue tan memorable que fue reseñada por la ”Gaceta de París”.

26 de octubre de… 1884

El 26 de octubre de 1884 es inaugurado el templo del nuevo Monasterio de San Juan de la Penitencia.

Ya comentábamos hace unos días (efeméride del 11 de octubre) que el cardenal Cisneros había fundado el Monasterio de San Juan de la Penitencia, el Colegio para doncellas de Santa Isabel y el Hospital para mujeres pobres en unas casas de la calle San Juan y que solo subsistió el Monasterio.

Por otro lado tenemos que comentar que en 1589 el padre agustino fray Gregorio de Alarcón fundó un hospicio de la Orden de Agustinos Recoletos, en la calle Santiago. Algunos años más tarde, en 1604, este hospicio fue transformado en el Colegio-Convento de Agustinos Descalzos de San Nicolás de Tolentino. Este colegio llegó a reunir una rica biblioteca, donde estudiaban los frailes.

Pero los desastres de la Desamortización del año 1836 hicieron que este edificio se convirtiera en casas particulares, de labor y de vecindad. Derribaron la linterna y el chapitel de la cúpula de la iglesia para convertirla en un mirador. Y en la huerta del antiguo convento, en 1840, se levantó una plaza de toros con tendidos y palcos de madera, que según las crónicas era bastante cómoda. Duró 30 años, hasta el 1870.

Con el trascurso del tiempo, el edificio fue adquirido por doña Modesta Martínez.

Y volviendo al Monasterio de San Juan de la Penitencia, el edificio de la calle de San Juan se fue deteriorando poco a poco hasta que se declaró en estado de ruina, por lo que doña Modesta Martínez ofreció a las monjas franciscanas el trasladarse al antiguo edificio del colegio agustino. Las religiosas aceptaron tal ofrecimiento y se instalaron en él en septiembre de 1884.

Y tal día como hoy de ese mismo año, 1884, fue inaugurado el templo del nuevo Convento de San Juan de la Penitencia.

La iglesia es barroca, del siglo XVII. Llama la atención por su belleza y a la vez su poca decoración ya que por la Desamortización y la Guerra Civil se perdieron varios cuadros de Francisco Solís, que estaban situados en los muros laterales.

Con motivo de la reconstrucción de la cúpula a finales del pasado siglo XX, se habilitó una capilla lateral con bóveda elíptica como pequeño museo, en el que se exponen varios recuerdos del cardenal Cisneros, legados por él a la comunidad: una copia original de su testamento, una cruz pectoral y el excepcional báculo de los reyes nazaríes de Granada que se trajo de esa ciudad el propio Cardenal.


Más efemérides del 26 de octubre:

El 26 de octubre de 1375 el rey Enrique II confirma a la Iglesia de Toledo la donación de Alcalá y su tierra, y todos sus fueros, usos, costumbres, privilegios, franquezas, libertades, mercedes, donaciones y sentencias.

El 26 de octubre de 1552 el rey Carlos I firma una segunda carta ejecutoria de cómo recibir como huéspedes a los Prelados y a sus criados en Alcalá.

El 26 de octubre de 1932 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares acuerda despojar a la Virgen del Val el título de Alcaldesa Mayor.

El 26 de octubre de 1990 se funda el Centro de Estudios Cervantinos, consorcio del Ministerio de Cultura, la Comunidad Autónoma de Madrid, la Universidad y el Ayuntamiento.

25 de octubre de… 1400

El 25 de octubre de 1400 se firma una Concordia de Hermandad entre los clérigos de las Parroquias de Santa María y de los Santos Justo y Pastor.

A finales del siglo XIV y comienzos del XV la Iglesia Católica estaba dividida en el llamado Cisma de Occidente.

Todo empezó porque en 1306 el papado había sido desterrado a Aviñón y, después de mucho tiempo, el papa Gregorio XI había vuelto a Roma en 1377, terminando así la llamada “Cautividad de Babilonia”.

Pero al año siguiente, con la muerte de este Papa, empezó el llamado Cisma de Occidente, cuando los cardenales romanos eligieron como sucesor al italiano Urbano VI y un grupo de cardenales contrarios se opusieron y proclamaron a Clemente VII, que instaló su sede de nuevo en Aviñón, lo que originó la división en el seno de la Iglesia. Los dos papas electos se excomulgaron el uno al otro y el Cisma quedó abierto.

En 1409, con el Concilio de Pisa, se intentó solucionar el problema deponiendo a los dos papas en conflicto y eligiendo al papa Alejandro VI. Pero ninguno de los dos papas destituidos aceptaron esta decisión y, durante un tiempo, la Iglesia Católica tuvo tres Papas.

Por último, el Concilio de Constancia, con cardenales de más peso que los de Pisa, solucionó la cuestión. Reunidos en cónclave, el Cisma se terminó en 1417 cuando se eligió al papa Martín V.

Y si la Iglesia Católica estaba dividida entre las altas jerarquías, las fricciones entre las Parroquias de Alcalá de Henares no se podían quedaban atrás.

En Alcalá existían dos parroquias. Por un lado estaba la Parroquia de Santa María la Mayor, que no estaba donde la gente actualmente cree, en la Plaza de Cervantes, sino que estaba situada en el solar en el que más tarde se levantaría el Convento Franciscano de Santa María de Jesús, también conocido por Convento de San Diego. Esta parroquia ostentaba el Arciprestazgo, es decir, era la sede del Arcipreste, sabiendo que el Arcipreste era el responsable de los sacerdotes y de las parroquias de un territorio determinado.

Por otro lado estaba la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, que estaba asentada en el lugar donde fueron martirizados y enterrados los Santos Niños, además de tener una especial relación con el Arzobispado de Toledo.

Las fricciones surgieron por el protocolo cuando asistían conjuntamente a los actos litúrgicos y a las procesiones, ya que no se ponían de acuerdo sobre el lugar donde se tenían que colocar los clérigos de ambas parroquias según el grado de importancia.

Y tal día como hoy de 1400 se firmó una Concordia de Hermandad entre los clérigos de las Parroquias de Santa María y de los Santos Justo y Pastor para solucionar el tema. En esta Concordia se estableció el lugar de cada uno de los clérigos de ambas parroquias en los actos y, además, se regularon varios aspectos de la vida, costumbres y estipendios de las dos iglesias.

Esta Concordia estuvo vigente durante setenta y nueve años, hasta el 1479, pues la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, por petición del arzobispo Carrillo, fue elevada a la categoría de Colegiata, lo que originó nuevas fricciones que fueron solucionadas con la Bula del papa León X en 1519, en la que la Colegiata de los Santos Justo y Pastor adquirió el rango de iglesia Magistral, desbancando en importancia definitivamente a la Parroquia de Santa María la Mayor.


Más efemérides del 25 de octubre:

El 25 de octubre de 1567 el colegial Bernardo de Sandoval y Rojas, futuro Arzobispo de Toledo, se licencia en Artes por la Universidad de Alcalá.

El 25 de octubre de 1812 en plena invasión de las tropas francesa, se establece el primer contacto de los alcalaínos con las tropas aliadas extranjeras, inglesas.

24 de octubre de… 1485

El 24 de octubre de 1485 los Reyes Católicos llegan a Alcalá de Henares a fin de pasar el invierno, con la Reina en avanzado estado de gestación.

Los Reyes Católicos estuvieron varias temporadas en Alcalá de Henares, para ser más exactos, en cinco ocasiones: en 1479, 1484, 1485, 1498 y 1503.

Nos vamos a fijar en la tercera, en 1485, que seguramente sería la estancia que tuviera mayor trascendencia para la historia de Alcalá e incluso de España.

La reina Isabel de Castilla estaba encinta por quinta vez. Los avatares de la guerra de Granada le hicieron buscar un lugar tranquilo para descansar en los últimos días de embarazo. Y eligió el Palacio Arzobispal de Alcalá, cuyo Señor era entonces el arzobispo de Toledo don Pedro González de Mendoza, Cardenal Primado, el llamado “tercer rey de España”.

Y tal día como hoy de 1485, los Reyes Católicos llegaron a Alcalá de Henares, para descansar, procedentes de Andalucía.

En esta estancia en Alcalá, la reina Isabel de Castilla dio a luz a la princesa Catalina de Aragón, que años más tarde sería la primera esposa del rey Enrique VIII y por tanto Reina de Inglaterra.

Tras el alumbramiento y después de pasar la cuarentena, retomó su trabajo con las rituales “audiencias de los viernes”. Y en la primera audiencia, en enero de 1486, la Reina recibió por primera vez a un visionario y desconocido genovés llamado Cristóbal Colón que le expuso sus ideas de hacer un viaje a Oriente navegando hacia Poniente. Esta audiencia tuvo lugar en el Salón de Concilios del Palacio Arzobispal que desde este acontecimiento se le empezó a llamar como el “Salón de la Reina”.

Como hemos visto esta permanencia de los Reyes Católicos en Alcalá de Henares tuvo mucha importancia para la historia de Alcalá y de España.

Su estancia se prolongo hasta finales de febrero de 1486.


Más efemérides del 24 de octubre:

El 24 de octubre de 1422 el arzobispo de Toledo don Sancho de Rojas fallece en Alcalá de Henares.

El 24 de octubre de 1580 el alcalaíno Miguel de Cervantes llega a Denia rescatado por Juan Gil.

El 24 de octubre de 1948 se celebra una corrida de toros para allegar fondos dedicados a la restauración de la ermita del Val. Actuaron desinteresadamente los diestros Pepe Bienvenida, Rafael Albaicín, Rafael Llorente, el novillero puntero Juanito Pastor y como alma del espectáculo el matador de toros alcalaíno Luis Gómez, el Estudiante.

El 24 de octubre de 1985 se inaugura el nuevo Matadero Comarcal.

22 de octubre de… 1910

El 22 de octubre de 1910 el piloto francés Jean Mauvais realiza a bordo de un biplano el primer raid aéreo realizado en España, Madrid – Alcalá – Madrid.

El cielo de Alcalá de Henares ha sido muy importante en los comienzos de la navegación aérea española.

En diciembre de 1900 se realizó la primera ascensión libre de una Aerostación Militar (globo), que salió de Guadalajara y descendió en Alcalá de Henares, en una zona cercana al Puente de Zulema. Curiosamente hay que decir que la primera fotografía aérea realizada desde un globo en España se realizó en este viaje y es una vista de Alcalá.

Del mismo modo que la aerostación avanzaba, la aviación también hacía sus progresos. El primer vuelo de una aeronave tripulada en España fue en septiembre de 1909 en Paterna, en la provincia de Valencia.

Y tal día como hoy de 1910, tan solo once meses y medio después del primer vuelo, el piloto francés capitán Jean Mauvais realizó el primer raid aéreo español, entre Madrid – Alcalá – Madrid. Lo efectuó a bordo de un biplano Sommer provisto de un motor de 50 caballos.

Salió de la Ciudad Lineal de Madrid sin ningún preparativo especial a las ocho y cinco de la mañana. A los ocho kilómetros de la partida se paró el motor y tuvo que tomar tierra como pudo en San Fernando de Henares. Tuvo la suerte de que en ese momento pasó por esa zona el Duque de Tovar y le auxilió. Pero parece que las desgracias nunca vienen solas, pues los mecánicos de Mauvais que habían seguido en automóvil la marcha del biplano tuvieron otro contratiempo por el camino y fue el propio Duque de Tovar el que tuvo que ir a su encuentro, regresando unos minutos después con ellos.

Arreglado el motor, emprendió nuevamente el vuelo rumbo a Alcalá de Henares. Tomó tierra a 500 metros de la Puerta de Madrid, sobre un campo de labor, a las once y dieciséis minutos.

El entusiasmo que despertó su llegada en la ciudad de Alcalá, como era de esperar, fue apoteósico. Después de algunas visitas de cortesía y del almuerzo con que se le obsequió, el capitán Jean Mauvais salió de Alcalá a las cuatro y media de regreso a Madrid.

Como dato curioso, Mauvais, al llegar a Torrejón de Ardoz, volvió a tomar tierra y se dirigió al castillo que tenía el Duque de Tovar, solamente para darle las gracias por el auxilio que le había prestado.

De nuevo remontó el vuelo, llegando a Ciudad Lineal a las cinco y media de la tarde.

El único percance que sufrió de regreso fue el remojón ocasionado por la lluvia que surgió en ese momento.

El encargado de tomar la nota fija de las horas de ascenso y descenso fue don Hipólito Seret, miembro del Auro-Club de los Pirineos.

Para terminar hay que decir que Jean Mauvis, después de esta travesía, se destacó por tomar parte en los llamados “Bautizos de vuelo provinciales”.


Más efemérides del 22 de octubre:

El 22 de octubre de 1668 en su viaje por Europa, visita Alcalá el príncipe florentino Cosme de Médicis, legándonos un interesante relato y un hermoso grabado.

21 de octubre de… 1661

El 21 de octubre de 1661 el rey Felipe IV decide trasladar al Alcázar de Madrid el cuerpo incorrupto de san Diego para intentar sanar a su hijo el príncipe Felipe Próspero.

Hay que reconocer que al pobre san Diego de Alcalá no le han dejado tranquilo ni estando muerto.

Fray Diego de San Nicolás nació en San Nicolás del Puerto, en la provincia de Sevilla en el año 1400, en el seno de una familia humilde. Se sabe que Diego desde muy joven llevó vida eremítica y penitencial junto a la iglesia de su pueblo natal.

Cuando ya contaba con 30 años ingresó en el Convento de la Arrizafa, en Córdoba. Y como no había estudiado y era analfabeto, profesó como hermano lego, desempeñando oficios humildes, como el de portero y hortelano.

En 1441 fue destinado a Canarias, donde aceptó el cargo de guardián del convento de Fuerteventura.

En 1450 viajó a Roma para asistir a la canonización de san Bernardino de Siena, y estando allí, una mortífera epidemia de peste azotó la ciudad. Diego de San Nicolás se desvivió en cuidados con los enfermos y los pobres de Roma, procurándoles alimentos y aliviando el sufrimiento de muchos al contacto de sus manos untadas de aceite de la lámpara de la Virgen.

Ya en España vivió en Sevilla y Salceda. Y los últimos años de su vida los pasó en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares. Aquí, fray Diego ejerció como hortelano en un recinto conocido posteriormente como el “huerto de san Diego”, hasta que lo colocaron de portero del convento. Ahí es donde mejor se manifestaron sus dotes de paciencia, afabilidad, prudencia y caridad, que practicó con todos los necesitados que acudían a la portería.

Fray Diego murió en el convento de Alcalá en 1463, abrazando un crucifijo y rezando.

Su cuerpo incorrupto estuvo durante muchos años en una capilla que hicieron en el mismo lugar donde estaba su celda y donde falleció, hasta que fue llevado a la iglesia Magistral.

Su fama de santidad y los muchos milagros atribuidos a él antes y después de su muerte, hicieron que no le dejaran reposar tranquilo.

Haciendo un pequeño paréntesis, y antes de nada, hay que decir que, desde el punto de vista católico, un santo no hace milagros, sino que es Dios quien los realiza. La misión del santo es “interceder” ante Dios. Aunque teológicamente esté mal dicho, es como si el santo intentara convencer a Dios para que realice el milagro.

Dicho esto, el cuerpo incorrupto de San Diego ha estado en danza por toda Alcalá con el fin de curar a los miembros de la familia real y a otras personas cuando alguno de ellos enfermaba.

Y tal día como hoy de 1661 el rey Felipe IV decide trasladar al Alcázar de Madrid el cuerpo incorrupto de san Diego de Alcalá para intentar sanar a su hijo el príncipe Felipe Próspero, que tenía tres años y había nacido enfermizo. Pero estaba en manos de Dios llevárselo a su seno y falleció a los once días de esta “visita”, el 1 de noviembre.

Pero no paró ahí el periplo de San Diego, ya que cinco días después, el 6 de noviembre, estando la Reina en proceso de parto, introdujeron el cuerpo incorrupto del santo en la sala donde ella se encontraba y nació el niño Carlos, el futuro rey Carlos II.


Más efemérides del 21 de octubre:

El 21 de octubre de 1275 las milicias del Burgo de Santiuste (como se conocía a Alcalá de Henares en aquella época) conquistan Martos con el rey Alfonso X.

El 21 de octubre de 1434 se realizan las obras de adobe en el Puente de Zulema de Alcalá de Henares.

El 21 de octubre de 1542 don Carlos de Mendoza, camarero del cardenal Cisneros, funda y dota una Capellanía en la iglesia Magistral de Alcalá de Henares.