24 de julio de… 1508

El 24 de julio de 1508 llegan los primeros siete escolares al Colegio Mayor de San Ildefonso, procedentes de Salamanca.

La idea del cardenal Cisneros de crear una Universidad en Alcalá comenzó años antes de su fundación. Se sabe que en 1498 encargó los planos del Colegio Mayor de San Ildefonso al tracista Pedro Gumiel, que era natural y vecino de Alcalá de Henares, y que un año después, en 1499, se coloca la primera piedra del edificio.

En ese mismo año de 1499 el papa Alejandro VI firmó la Bula “Considerantes” por la cual autoriza al Arzobispado de Toledo a fundar un Colegio Mayor, así como a dotarlo de estatutos propios.

Tuvieron que pasar nueve años para la apertura del colegio. Antes de eso, tuvieron que instalarse los alumnos en el Colegio. Por tanto, tal día como hoy de 1508 llegaron los primeros siete escolares al Colegio Mayor de San Ildefonso, procedentes de Salamanca.

Esto primeros estudiantes, por orden alfabético, fueron:

  • Pedro del Campo, oriundo de la diócesis de Salamanca, ya vino a Alcalá siendo Bachiller en Artes y Teología. Llegó a ser Doctor en Teología. Tuvo el honor de ser nombrado el primer Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá.

Fue Canónigo Predicador en la Catedral de Toledo y Rector parroquial de la Iglesia de Loeches.

Como dato curioso, hay que decir que, como consecuencia de la muerte del rey Fernando el Católico en 1516, fue mandado a Bruselas para comunicar la noticia a Carlos V.

Llegó a ser Obispo de Útica, en África septentrional.

  • Miguel Carrasco, de Abadía de Medina, en la provincia de Valladolid. Fue nombrado el tercer Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso, siendo su primer curso como tal el de los años 1510-1511. Llegó a ser Catedrático de la Facultad de Teología, Consiliario y Tesorero del Cabildo de la Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor.

Como curiosidad y dato importante hay que decir que fue Confesor del cardenal Cisneros.

Retirado de todos los cargos de la Universidad, se mantuvo en el Colegio como persona de gran experiencia, formando parte del grupo de “ancianos” colegiales, llamados “colegiales huéspedes”.

  • Fernando de Balbás. Fue nombrado el quinto Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso, en el curso 1513-14.

Intervino en la defensa de su amigo Juan de Vergara ante la inquisición de Toledo, que había sido condenado por Luterano y Alumbrado, afirmando que éste no había dicho nada contrario a la fe católica.

  • Bartolomé de Castro, oriundo de Burgos, era llamado coloquialmente “Bartulo”. Un año después de su ingreso, en 1509, siendo ya Maestro en Artes, fue Consiliario del Colegio. Fue nombrado el quinto Rector del Colegio Mayor de San Ildefonso, siendo su primer curso como tal el de los años 1510-1511.

Fue un gran latinista y humanista. Intervino en la preparación de la Vulgata, la versión en latín, de la Biblia Políglota Complutense, junto al humanista Juan de Vergara, siendo éste más tarde condenado y luego absuelto por la Inquisición de Toledo como Luterano y Alumbrado.

Bartolomé de Castro llegó a ser Catedrático de Súmulas, Lógica, Física y Metafísica de la Universidad de Alcalá.

A pesar de las múltiples experiencias adquiridas en Alcalá y de las muestras de cariño que recibió del cardenal Cisneros, Bartolomé de Castro fue uno de los que le abandonaron en busca de mejor suerte. Se fue a Salamanca para enseñar Lógica.

Lamentablemente no he encontrado ningún dato sobre los otros tres colegiales que nos quedan:

  • Pedro de Santa Cruz.
  • Antonio Rodríguez.
  • Juan Fuentes.

Al día siguiente, que era la festividad de Santiago, estos colegiales, junto a otros quinientos estudiantes de otras universidades, acudieron a la por entonces recién fundada parroquia del mismo santo, para celebrar una Santa Misa en acción de gracias.


Más efemérides del 24 de julio:

El 24 de julio de 1829 el papa Pío VIII señala al Convento de Santa María de Jesús de Alcalá de Henares para la reunión general de franciscanos.

Anuncios

16 de julio de… 1657

El 16 de julio de 1657 se funda la Cofradía de San Antonio Abad en Alcalá de Henares.

San Antonio Abad es conocido por ser el patrono protector de los animales.

Antonio Abad nació en el año 251 en el pueblo de Comas, de Egipto. Hijo de acaudalados campesinos, se sintió conmovido por las palabras de Jesús, y a los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir a una comunidad en su propia aldea haciendo vida ascética, durmiendo en una cueva.

Su fama de hombre santo y austero atrajo a numerosos discípulos, a los que organizó en un grupo de ermitaños. Fundó sin querer fundar; no escribió reglas monacales, no dio normas, no señaló hábito, pero Egipto se pobló de ascetas. Él solo marcó un estilo con su vida. Por ello, se le considera el fundador de la tradición monacal cristiana.

Según “La leyenda dorada” del dominico Santiago de la Vorágine, del siglo XIII, Antonio Abad fue reiteradamente tentado por el demonio en el desierto.

San Jerónimo, al relatar la vida de San Pablo el Simple, que era un anacoreta de Tebaida, narra que, cuando Pablo tenía 60 años, fue a visitarlo Antonio Abad y lo dirigió en la vida monástica. La tradición cuenta que el cuervo que llevaba cada día un pan en su pico para alimentar al santo ermitaño, a partir de ese día cargó con dos raciones para cubrir la doble necesidad.

A la muerte de Pablo, Antonio Abad lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales. De ahí su patronato sobre los sepultureros y los animales.

La tradición también cuenta que en una ocasión se le acercó una jabalina con sus jabatos que estaban ciegos, en actitud de súplica. Antonio Abad curó la ceguera de los animales y desde entonces la madre no se separó de él y le defendió de cualquier alimaña que se acercara.

Poco a poco se fue internando mucho más en él, para vivir en absoluta soledad.

En 311, cuando tenía 60 años, abandonó su retiro fue a visitar Alejandría y a predicar contra el arrianismo, movimiento de grupo de herejes que no creían en la Santísima Trinidad.

Antonio Abad murió muy anciano, con 105 años de edad, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo, en el año 356.

Como hemos dicho, San Pablo Abad es el Patrono protector de los animales, y tal día como hoy de 1657 se fundó la Cofradía de San Antonio Abad en Alcalá de Henares, aunque la festividad del santo es el 17 de enero.

En los orígenes de la Cofradía, en la fiesta de este popular santo se hacía una romería a las afueras de la Puerta del Vado, con un gran consumo popular de los garbanzos fritos, los “torraos”, junto a una gran hoguera.

Actualmente la Cofradía conserva la santa costumbre de la bendición de los animales. Se celebra en la calle mayor, en la puerta de la capilla del Hospital de Antezana, donde el querido capellán don Manuel Palero bendice los animales que le son llevados. También en esta fiesta se distribuye el “Panecillo del Santo” para todas las mascotas.

Esta ceremonia congrega cada año a una gran multitud de personas y animales de compañía en la mañana del domingo más cercano al 17 de enero, festividad de San Antonio Abad.

(La fotografía que ilustra esta efeméride está sacada de la página web de Dream! Alcalá… gracias).


Más efemérides del 16 de julio:

El 16 de julio de 1619 el rector de la Universidad don Francisco Robledillo se dirige al vicario general de Alcalá de Henares, Cámara y Murga, para solicitarle que declarase público el milagro de las Santas Formas, hecho que se realizó en pública procesión por las calles de Alcalá.

10 de julio de… 1517

El 10 de julio de 1517 se termina de imprimir la Biblia Políglota Complutense.

La todas las obras que hizo en su vida el cardenal Cisneros, de la que estuvo más orgulloso fue la Biblia Políglota Complutense. Él mismo dijo:

«Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, ni por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia».

Para tal famosa obra hizo venir a Alcalá los hombres más doctos en las lenguas Hebrea, Griega y Latina. Entre otros fueron Demetrio de Creta, Antonio de Nebrija, Lope de Zúñiga, Ferdinando Pinciano, Alfonso Complutense, Pablo Coronel y Alfonso de Zamora.

El cardenal Cisneros recogió los códices más antiguos del Nuevo y Viejo Testamento que se hallaban en las bibliotecas de Europa y el papa León X le mandó copias de los libros sagrados que había en el Vaticano.

La Biblia Políglota Complutense consta de seis tomos, con un total de 1.521 hojas, de 38 x 26,2 centímetros.

El primer tomo, que consta de 299 hojas y está impreso en la parte superior a tres columnas en hebreo, latín y griego, y en la parte inferior a dos columnas en caldeo y latín, contiene los libros del Génesis, Éxodo, Levítio, Números y Deuteronomio.

El segundo tomo, que consta de 260 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, comprende los libros de Josué, Jueces, Rut, Reyes y Crónicas.

El tercer tomo, que consta de 202 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, contiene los libros de Esdras, Nehemías, Tobías, Judith, Esther, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico.

El cuarto tomo, que consta de 268 hojas y está impreso a tres columnas en hebreo, latín y griego, comprende los Libros Proféticos (Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquias) y los libros de los Macabeos. El último libro de los Macabeos se imprimió solo en griego.

El quinto tomo, que consta de 269 hojas y está impreso a dos columnas en latín y griego, contiene los Evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, las Epístolas de San Pablo, los Hechos de los Apóstoles, La Epístolas de Santiago, San Pedro, San Juan y San Judas y el Apocalipsis.

Y el sexto tomo, que consta de 223 hojas, lleva el título de Diccionario y es un vocabulario latino, una interpretación de los nombres hebreos, caldeos y griegos de ambos Testamentos, en orden alfabético, y una introducción a la gramática hebrea.

Los seis tomos no se imprimieron en orden lógico.

El primer libro que se editó fue el quinto tomo, y se terminó de imprimir en enero de 1514.

Y tal día como hoy de 1517 se terminó de imprimir el cuarto y último tomo, acabando con él el trabajo de esta Biblia Políglota Complutense.

Cuando presentaron los dos últimos pliegos al cardenal Cisneros, éste alzó los ojos y las manos al cielo y exclamó:

«Infinitas gracias te doy, Divino Salvador y Señor mío Jesucristo, porque me has dejado ver con mis ojos el fin de una obra que para exaltación de vuestro Nombre, y crédito de vuestra Santa Fe tanto he deseado toda mi vida».

Y volviéndose a cuantos estaban a su lado, les dijo:

«Dios me da gracia de hacer estas cosas, que a vosotros os han parecido muy grandes, y pueden ser muy útiles para el bien público. Pero en ninguna empresa debéis tenerme por más dichoso que en esta edición de la Biblia, que descubre los manantiales sagrados, de donde nacerá una Teología más clara, y para que las fuentes, a donde la mayor parte de los Doctores la han de ir a buscar».

Se imprimieron seiscientos ejemplares y se vendieron a seis ducados y medio de oro.


Más efemérides del 10 de julio:

El 10 de julio de 1517 el cardenal Cisneros dona el edificio del Beaterio de Santa Librada a la Universidad de Alcalá.

El 10 de julio de 1653 el arzobispo de Toledo Baltasar Moscoso y Sandoval visita el partido de Alcalá.