16 de mayo de… 1095

El 16 de mayo de 1095 por vez primera aparece el nombre de Alcalá en un documento conservado.

La actual ciudad de Alcalá de Henares ha tenido varios nombres a lo largo de su larga historia.

El primer nombre es Iplacea, aunque actualmente se cree que no es cierto, ya que se basa en una antigua leyenda. Esta leyenda, apoyada en alguna mención de los historiadores antiguos Plinio y Ptolomeo, dice que la ciudad Iplacea se fundó por un grupo de soldados excombatientes de la Guerra de Troya capitaneados por el rey Tehuero, en el actual Cerro del Viso.

Pero los restos arqueológicos encontrados en este Cerro son de los Carpetanos, pueblo celtíbero prerromano. En este asentamiento se encontraron monedas que tenían grabadas las palabras “Ikesankom Kombouto”. Según los numismáticos, Ikesankom es el nombre de la tribu Carpetana, que significa “los Fructíferos”, y Kombouto significa “ciudad”.

En los años 80 antes de Cristo los romanos invadieron este pueblo celtíbero y se quedaron en el Cerro del Viso hasta el primer siglo después de Cristo, que bajaron al valle del río Henares, creando lo que actualmente conocemos como Complutum, que significa “lugar donde converge el agua”.

En el año 305 fueron degollados los niños Justo y Pastor. En el lugar del martirio se levantó un pequeño altar techado, llamado “cella martirium” y alrededor de esta ermita, los cristianos empezaron a levantar casas. A este lugar se le empezó a llamar Campo Laudable, que significa Campo Maravilloso.

Con la invasión de los musulmanes y la destrucción de la ciudad de Complutum, éstos crearon un castillo en un cerro a unos tres kilómetros de la ciudad romana. A este castillo se le denominó Al-kal’a en Nahar, que significa “el castillo sobre aguas fértiles”.

En esta época, a las casas que estaban en el valle, alrededor de la cella martirium, se las denominó Alkalaga.

Con la conquista del castillo musulmán por parte de los cristianos, al castillo se le denominaría Alcalá la Vieja, y a Alkalaga se le empezó a llamar Burgo de Santiuste.

Después al burgo se le empezó a llamar como se conoce ahora, Alcalá de Henares.

Y tal día como hoy de 1095 por vez primera apareció el nombre de Alcalá en un documento conservado.

Está en un Códice toledano sobre Cánones. El texto termina así:

«Finit liber Canonum, Conciliis Sanctorum Patrum seu decreta Praesulum Romanorum. Feliciter Deo gratias. Julianus indignus Presbyter scripsit is cuius est, adiuvante Deo, habitans in Alkalaga quae situ est super campum laudabilem. IIII feria, XVII kalendas junias, erat CXXXIII.»

«Aquí termina el libro de los Cánones, Consejos de los Santos Padres y los decretos de los Obispos de Roma. Afortunadamente, gracias a Dios. Juliano, indigno sacerdote, que lo escribió, con la ayuda de Dios, vive en Alkalaga, que está situado en el campo maravilloso. 4ª feria, 17 de las kalendas de junio. Era 133».

Esta fecha corresponde a la actual 16 de mayo de 1095.

Y las palabras Campo Laudable ya se hallaban en el himno mozárabe de los santos Justo y Pastor:

«ad locum campi patentem

quem ferunt laudabilem».

«Al lugar de campo abierto

que llaman maravilloso».

Curiosamente hay que decir que este texto se escribió en el año 1095, cuando el Alkalaga ya era tierra conquistada por los cristianos, ya que el valle del Henares se había conquistado diez años antes, en 1085, pero el castillo de Al-kal’a en Nahar todavía era musulmán, pues lo conquistó el arzobispo de Toledo don Bernardo de Seridac en 1118, veintitrés años después del escrito.


Más efemérides del 16 de mayo:

El 16 de mayo de 1830 se inaugura en Alcalá de Henares el establecimiento de la Real Academia de Artillería.

El 16 de mayo de 1982 la reina doña Sofía acepta la presidencia de honor de los actos del V Centenario del Hospital de Antezana.

9 de mayo de… 1562

El 9 de mayo de 1562 los confesores del rey Felipe II y del príncipe Carlos deciden llevar el cuerpo de fray Diego de San Nicolás, futuro San Diego de Alcalá, al lecho del inconsciente Príncipe, al que se le atribuye su curación.

Como ya comentamos el 19 de abril, el príncipe Carlos, hijo de Felipe II y su primera esposa, María de Portugal, corriendo detrás de la hija del alcaide, Mariana Garcetas, de quien, según se decía, solicitaba favores de amor que ella le negaba, bajando por una angosta y oscura escalera de caracol del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, se le fue el pie y se cayó, dándose con la cabeza en una puerta que estaba cerrada, con gran detrimento de su salud.

El cirujano don Dionisio Daza Chacón, con la asistencia del médico de Cámara, don Cristóbal de Vega, y del médico personal del príncipe Carlos, don Santiago Diego Olivares, le hicieron la primera cura, ya que vieron que, aunque estaba inconsciente, sólo tenía una herida de poca extensión en la parte posteroizquierda de la cabeza.

Al amanecer del día siguiente llegaron el Protomédico General, don Juan Gutiérrez, y los cirujanos reales Portugués y Pedro de Torres.

A los diez días de la caída le surgieron pustemas, es decir, vejigas inflamatorias de la piel llenas de pus, y se le hincharon los párpados, la cabeza, los brazos y el pecho.

Doce días después de la caída llegaron a Alcalá de Henares el propio rey Felipe II con el doctor Mena y el anatomista Andrés Vasilio.

Celebraron más de cincuenta juntas de médicos, catorce de ellas en presencia del Monarca, y no encontraron ninguna cura para despertarle de su inconsciencia.

También le hicieron una dolorosa intervención para descubrir el hueso pero no reaccionó. Incluso se le administró un mágico ungüento del moro valenciano Pinterete, pero tuvieron que prescindir de él porque, lejos de curar, le produjeron quemaduras.

Al no encontrar cura alguna, el confesor del Rey, fray Bernardo de Fresneda, y el del Príncipe, el padre Maestro Mancio, determinaron sacar a fray Diego de San Nicolás, futuro San Diego de Alcalá, del arca sepulcral donde yacía en el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús para suplicarle que intercediera para que se realizase el milagro de la curación del Príncipe.

Por eso, tal día como hoy de 1562 llevaron el cuerpo de fray Diego de San Nicolás, que había fallecido hacía noventa y nueve años, al lecho del inconsciente Príncipe.

Llevaron el cuerpo del fraile en procesión desde el Convento hasta el Palacio Arzobispal.

Ya en los aposentos del príncipe Carlos, sacaron el cuerpo incorrupto de su arca y lo colocaron en unas andas. Estaba amortajado con un lienzo cosido. Descosieron la mortaja por la parte de la frente y ojo izquierdo hasta la sien y colocaron el cuerpo de fray Diego sobre las rodillas del príncipe Carlos, para que él le tocase el cráneo con la mano.

Después de unos rezos, colocaron otra vez el cuerpo incorrupto de fray Diego de San Nicolás con mucho cuidado en su arca.

Y con gran solemnidad arrancó la procesión de vuelta hacia el Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús para depositar allí el cuerpo del hermano lego.

La mejoría fue inmediata y a los pocos días le desapareció la fiebre.

Al final el príncipe Carlos se medio recuperó, pues nunca sanó del todo, ya que se recrudeció la anormalidad de su cerebro.

Cuando se pudo levantar, se pesó, llegando a tres arrobas y una libra, con «calzones, jubón y ropilla». En gratitud, el Príncipe entregó al Convento franciscano tres arrobas de oro y tres de plata.

A mediados del mes de julio de ese mismo año, 1562, el príncipe Carlos partió de Alcalá de Henares hacia Madrid.


Más efemérides del 9 de mayo:

El 9 de mayo de 1258 el rey Sancho IV ordena que no entre en Alcalá y sus aldeas vino de otros lugares.

El 9 de mayo de 1268 el arzobispo de Toledo don Sancho de Aragón dispone unas Ordenanzas para el gobierno de Alcalá.

El 9 de mayo de 1567 el Capítulo Provincial de Carmelitas Calzados autoriza a fray Francisco Espinel a fundar el Colegio Menor de Nuestra Señora del Carmen en Alcalá de Henares. Hoy el edificio alberga la Escuela de Arquitectura.

El 9 de mayo de 1806 por primera vez en Alcalá de Henares se forma un tribunal para examinar y dar títulos de maestros de Primeras Letras, en este caso a don José Oxtés.

8 de mayo de… 1642

El 8 de mayo de 1642 las religiosas del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza encargan el retablo de su iglesia al pintor Angelo Nardi y al dorador Juan Basilio.

El edificio del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza, también conocido por Monasterio de Santa Clara, es una joya de la arquitectura franciscana. Además éste cuenta con un rico ajuar en su interior: pinturas, esculturas, platería,… Estas obras están repartidas por todo el monasterio y forman un conjunto patrimonial de gran interés.

Hablamos en presente, pero por desgracia, también deberíamos hablar en pasado, pues el Monasterio tuvo obras de artes que ya no existen.

Así sucede con el retablo que presidía la cabecera del templo.

Y es que tal día como hoy de 1642 las religiosas del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza encargaron el retablo de su iglesia al pintor del rey Felipe IV Angelo Nardi y al dorador Juan Basilio.

El retablo constaba de tres cuerpos verticales, técnicamente llamadas “calles”, que estaban divididas por pilastras sobre columnas.

En las calles laterales había unas esculturas, y en la calle central había un gran cuadro de altar, fechado y firmado por Angelo Nardi en 1647. Se cree que si no era la última pintura firmada por Nardi, sería una de las últimas.

En la parte inferior de las tres calles había varias pinturas, también de Angelo Nardi.

El cuadro central representaba a Santa Clara, acompañada por otras monjas, portando una custodia.

La custodia es el elemento iconográfico que se asocia a Santa Clara.

Este cuadro recordaba un hecho histórico de la vida de Santa Clara. Ésta había sido nombrada por Francisco de Asís Abadesa del Monasterio de San Damián, en Asís. En el año 1234, los ejércitos de Federico II arrasaron el Valle de Spoleto. Clara salió al encuentro de los soldados sin más defensa que la Sagrada Eucaristía. Los soldados, viendo el valor de Clara y temerosos de incurrir en una profanación, prefirieron pasar de largo de Asís.

Desgraciadamente, el enfrentamiento fraterno de la Guerra Civil española trajo consigo, además del dolor y la sangre, la destrucción de este retablo del Monasterio de Nuestra Señora de la Esperanza, también conocido por Monasterio de Santa Clara.


Más efemérides del 8 de mayo:

El 8 de mayo de 1527 reunido el Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares dudan sobre la ubicación de la nueva torre.

El 8 de mayo de 1812 por la gran hambruna que se padece en Alcalá de Henares, mueren cinco personas.

El 8 de mayo de 1838 don Mariano Bosamba abre una escuela de Lógica en la “Posada del Caballero” en Alcalá de Henares.

El 8 de mayo de 1989 la banda terrorista ETA asesina en Alcalá de Henares a los policías nacionales José Antonio Montes Gila y Juan Antonio García Andrés e hirió a otros dos en un atentado en dos fases. Previamente habían ametrallado al funcionario de prisiones José Luis López Montenegro.

3 de mayo de… 1118

El 3 de mayo de 1118 el arzobispo de Toledo don Bernardo de Sedirac conquista la plaza musulmana de Al-kal’a Nahar.

Es conocido por todos que en el año 305, a las afueras de la ciudad de Complutum fueron martirizados los niños cristianos Justo y Pastor. Los complutenses cristianos recogieron sus cuerpos y levantaron una pequeña “cella martirium”, una especie de altar techado, en el mismo lugar del martirio.

Con la aceptación de la religión cristiana en el Imperio Romano, estos cristianos empezaron a levantar sus casas alrededor de esta “cella”, creando un pequeño burgo llamado Alcalaga.

Con la invasión musulmana, en el año 714 éstos arrasaron Complutum y el burgo.

Luego la guarnición berebere, capitaneada por el general Soleimán, decidió no quedarse en el valle, aunque era un lugar bueno para el cultivo, sino que se situaron en un cerro a unos dos kilómetros al sur del burgo de Alcalaga, donde más tarde levantaron una fortificación, que llamaron Al-kal’a Nahar.

Con la reconquista, en 1085 los cristianos tomaron el núcleo urbano del valle, el Burgo de Alcalaga, a la vez que Toledo, Guadalajara y Madrid.

Pero tuvieron que pasar treinta y tres años más para conquistar definitivamente la fortaleza del cerro.

Y tal día como hoy de 1118 el arzobispo de Toledo don Bernardo de Sedirac conquista la plaza musulmana de Al-kal’a Nahar.

Las tropas del Arzobispo estaban enclavadas en un cerro vecino al castillo, que los musulmanes llamaban “Pico del mal vecino”.

Según cuenta la leyenda, este 3 de mayo de 1118, mientras las tropas cristianas estaban rezando para más tarde invadir la fortaleza musulmana, una gran cruz de luz se apareció en lo alto del cerro donde estaba situada la fortaleza.

Esta cruz les dio la fuerza moral suficiente para atacar, ya que pensaron que la cruz de Jesucristo los estaba iluminando como anuncio de la victoria.

Ese mismo día los musulmanes huyeron definitivamente de su fortaleza de Al-kal’a Nahar.

Desde ese momento, a ese cerro se le llamó el “Cerro de la Vera Cruz” y una ermita de este nombre recordó el milagro.

En el transcurso del tiempo se edificaron otras ermitas: la del Ecce Homo, Santo Sepulcro, Nuestra Señora de la Paz, San Jerónimo y San Juan Bautista. Ninguna de ellas queda en la actualidad, pero se han encontrado los cimientos de algunas. Por el recuerdo de una de estas ermitas, también se le conoce como el “Cerro del Ecce Homo”.


Más efemérides del 3 de mayo:

El 3 de mayo de 1723 se acuerda sacar en procesión de rogativas al Cristo de los Doctrinos.

El 3 de mayo de 1961 se inauguran los nuevos locales de la ONCE en la calle Santiago de Alcalá de Henares.

2 de mayo de… 1527

El 2 de mayo de 1527 el Cabildo de la Magistral acuerda contratar a Rodrigo Gil de Hontañón para construir la torre de campanas de dicha iglesia.

En 1477 el arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña consiguió el título de Colegiata para la Parroquia de los Santos Justo y Pastor de Alcalá de Henares.

Dos años después, en 1479, al ver que el edificio de la Colegiata no era lo suficientemente grande, empezó a construir un nuevo templo para ésta, siendo concluido por su sucesor, el arzobispo Pedro González de Mendoza. La obra se terminó en 1490 al rematarse la torre de la Colegiata.

El siguiente arzobispo de Toledo, Francisco Jiménez de Cisneros, remodeló el templo de Carrillo, pero no tocó para nada la torre.

Este dato se sabe porque en las cuentas de la obra de Cisneros conocidas hasta ahora no figura ninguna cantidad destinada a remodelación de la torre.

La obra de remodelación de la Colegiata finalizó en 1516.

El tema de la sustitución de la torre se plateó por primera vez en febrero de 1526. Verdaderamente no se sabe a ciencia cierta el motivo de levantar una nueva torre: podría ser porque el campanario existente no fuese digno para el nuevo templo o porque se éste se encontrase deteriorado.

Pero sí se sabe que tal día como hoy de 1527 el Cabildo de la antigua Colegiata, ya Magistral, acuerda contratar al maestro de cantería Rodrigo Gil de Hontañón para construir la torre de campanas de dicha iglesia.

El canónigo Julián Fernández Díaz, investigando la historia de la iglesia Magistral, escribió en su Cuaderno de Notas:

«Miércoles 1º de Mayo: Estando presente el muy reverendo señor Lic. Juan Rodríguez de Figueroa, Vicario General en esta audiencia de Alcalá por el Ilmo. Señor D. A.º de Fonseca Arzobispo de Toledo vista la mucha necesidad que en esta Iglesia hay de una torre mandaron e acordaron que se haga una torre en esta Iglesia e mandaron que se haga en el lugar que agora está la otra torre. E remitieron a los Señores Canónigos Francisco Ramírez e doctor Valladares.

En jueves 2 de Mayo dieron poder a los dichos Señores Ramírez e Valladares para que juntamente con autoridad e mandado del Sr. Vicario hagan la obligación e concierto en lo de la torre con Rodrigo Gil de Hontañón maestro de cantería como vieren que conviene a la Iglesia e asienten el palacio e jornal que se ha de dar a dicho Rodrigo Gil mientras entendiere en la dicha obra de la torre».


Más efemérides del 2 de mayo:

El 2 de mayo de 1502 Francisco Jiménez de Cisneros es promovido a Cardenal.

El 2 de mayo de 1604 el arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas despacha la licencia de concesión del Colegio de Agustinos Recoletos Descalzos de San Nicolás de Tolentino en Alcalá de Henares.

El 2 de mayo de 1808 el Primer Levantamiento Oficial contra Napoleón se produce en Alcalá de Henares.

1 de mayo de… 1929

El 1 de mayo de 1929 se funda la Real Sociedad Deportiva Alcalá, promovida por el escolapio don Eusebio Gómez de Miguel, el “Padre Eusebio”.

Es indiscutible decir que el deporte más popular en España es el Fútbol. Y toda ciudad y todo pueblo que se precie tiene un equipo de este deporte. Lógicamente Alcalá de Henares no puede ser menos y desde 1929 tiene un equipo federado, la “Real Sociedad Deportiva Alcalá”.

Pero, ¿cómo fueron los orígenes de esta Sociedad?

A principios del siglo XX el semanario “El Eco Complutense” publicó el reglamento del fútbol. Este hecho influyo para que la ciudad de Alcalá de Henares fundara en 1908 el equipo “Alcalá Foot-ball Club”.

Lógicamente era un equipo modesto hasta la llegada de los internados alemanes de la I Guerra Mundial, que hicieron progresar rápidamente a los futbolistas alcalaínos. Entrenaban en un solar de las Eras de San Isidro, frente a la antigua Plaza de toros.

Poco tiempo duró el equipo “Alcalá Foot-ball Club”. Pero los complutenses no dejaron de lado el empeño de seguir con este sano deporte. Por eso en 1920 fundaron la “Unión Deportiva Alcalaína”. Y dos años después, en 1922, la “Gimnástica Alcalaína”.

Y en 1924 el escolapio Eusebio Gómez de Miguel, conocido como el Padre Eusebio, que era profesor de matemáticas del colegio instalado en los edificios de la antigua Universidad, fundó el “Alcalá Fútbol Club”. Este equipo comenzó a jugar en la Era del Pozo Artesiano, lo que hoy se conoce como el Barrio de Antezana.

Poco tiempo después el Padre Eusebio compró a la familia Casado un solar conocido como El Humilladero. Fueron los propios alumnos del colegio de los Escolapios los que acondicionaron el campo de juego, quitando las piedras y vallándolo.

Casi al mismo tiempo, Ángel Gómez Alcalá, que era un gran portero y mejor persona, fundó la “Deportiva Obrera Alcalaína”. El “Alcalá Fútbol Club” del Padre Eusebio dejaba las “instalaciones” del equipo para que entrenara y jugara la Deportiva.

Con el tiempo los dos equipos se fusionaron y tal día como hoy de 1929 se fundó la “Sociedad Deportiva Alcalá”.

En diciembre de ese mismo año, 1929, por medio de un escrito dirigido al Presidente de la Mayordomía Mayor de su Majestad el Rey, don Fernando Presas, le fue concedido a la Sociedad Deportiva Alcalá el título de “Real”.

Así fue el comienzo de lo que hoy es la “Real Sociedad Deportiva Alcalá”.


Más efemérides del 1 de mayo:

El 1 de mayo de 1517 la Cofradía del Santo Sepulcro, que tenía una ermita en el cerro de la Vera Cruz, actualmente llamado cerro del Ecce Homo, construye y coloca una barca junto a la ermita de la Virgen del Val de Alcalá de Henares.

El 1 de mayo de 1517 la iglesia Magistral de Alcalá de Henares cede a la Cofradía del Ecce-Homo la ermita de la Vera Cruz con el censo perpetuo de pagar dos gallinas al año.

El 1 de mayo de 1597 en la iglesia de los jesuitas de Alcalá de Henares un forastero pide sacramento de confesión. Le asiste el padre don Juan Juárez, ante el cual el desconocido reconoce haber asaltado una iglesia y robado sus vasos sagrados con Sagradas Formas. Arrepentido de sus actos le entrega las Formas Consagradas que luego serán incorruptas.

El 1 de mayo de 1858 se inaugura el segundo asilo de San Bernardino en el edificio del Colegio de San Ciriaco y Santa Paula de Alcalá de Henares, más conocido por Colegio de Málaga.

El 1 de mayo de 1926 se inaugura una gran exposición de arte religioso en el Salón de San Diego del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, organizada por José María Vicario y el padre Lecanda.