23 de abril de… 1616

El 23 de abril de 1616 el alcalaíno Miguel de Cervantes Saavedra es enterrado en el Convento de las Trinitarias de Madrid.

Como todos saben hoy es un día importante para la ciudad de Alcalá de Henares. Pero, ¿por qué?

Pues porque tal día como hoy de 1616 el insigne escritor complutense, o alcalaíno, Miguel de Cervantes Saavedra fue enterrado en el Convento de las Trinitarias de Madrid.

Pero, esta no es la festividad que se celebra. ¿El 23 de abril de 1616 no fue cuando falleció?

Ahí está la polémica. En esa época no se registraban la fecha del nacimiento ni la de la muerte, sino que se registraban, como era normal pues lo hacía la Iglesia, era la fecha del bautismo y del enterro. Verdaderamente no se ha encontrado ningún documento que certifique la hora de fallecimiento del Miguel de Cervantes.

Para algunos investigadores históricos, Miguel de Cervantes falleció el 22 de abril de 1616 y que fue enterrado el día después, y que el cambio de la fecha del fallecimiento se cambió para hacerla coincidir con la fecha de la muerte del escritor inglés William Shakespeare.

Otros investigadores opinan que Miguel de Cervantes falleció en la madrugada del día 23 de abril, y que como su cuerpo estaba lleno de pústulas, pensaron que lo mejor era enterrarle lo antes posible antes de que el cuerpo se empezara a descomponer.

Pero ésta no es la única polémica. Dando por buena la teoría que falleció el 23 de abril de 1616, ¿verdaderamente falleció el mismo día que William Shakespeare, que también falleció el 23 de abril de 1616? Por lógica sería el mismo día, pero no es así.

En España, desde el año 1582, se regían por el calendario Gregoriano, el actual. Por eso podríamos decir que Miguel de Cervantes falleció el 23 de abril.

Pero en Inglaterra, en 1616, se regían por el calendario Juliano, que tenía una diferencia con el Gregoriano de 10 días. Sí, según el calendario Juliano, William Shakespeare falleció el 23 de abril de 1616, pero si se hubiesen regido por el calendario Gregoriano hubiese fallecido el 3 de mayo de 1616.

Inglaterra estuvo regida por el calendario Juliano hasta el 1752 que cambiaron al Gregoriano.

Resumiendo, según un único calendario, el Gregoriano, por ejemplo, Cervantes falleció el 23 de abril de 1616 (o el 22) y Shakespeare el 3 de mayo de 1616, con 10 días de diferencia.


Más efemérides del 23 de abril:

El 23 de abril de 1976 el escritor Jorge Guillén recibe el primer Premio Cervantes de la Legua Castellana.

El 23 de abril de 1990 se inaugura la Biblioteca Municipal «Eulalio Fuentes».

21 de abril de… 1813

El 21 de abril de 1813 tropas francesas entran y profanan el Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Verdaderamente esta efeméride empieza a las diez de la noche del día 20 de abril de 1913.

Las tropas napoleónicas del general Soult habían entrado en Alcalá de Henares con malas intenciones, saqueando todos los edificios que encontraban a su paso. La gente corría enloquecía a esconderse donde pudiera, temiendo caer en manos de los franceses, que sedientos de sangre y quizá más de satisfacer sus «pasiones bajas». Según cuentan las crónicas, «aquella soldadesca desenfrenada y viciosa no perdonó a sexo ni edad para abusar, especialmente del sexo débil».

El cuerpo de artilleros, que tenían fama de ser «los más malos», acamparon y colocaron las piezas de artillería en la plazoleta frente al Monasterio de San Bernardo.

Y a eso de las 10 de la noche del 20 de abril penetraron en la portería y se dirigieron a las habitaciones del padre capellán Blas Márquez y a la casa de la demandadera. El capellán Blas Márquez, el trinitario calzado fray Carlos Sánchez que estaba con él y la familia de la demandadera se ocultaron en la parte alta de la iglesia. Pero al verse en peligro porque notaron que los franceses estaban cerca, saltando por una ventana, huyeron a través de los tejados, que eran muy peligrosos de atravesar, y se ocultaron en la parte superior de la cúpula, entre la estructura de madera.

Los franceses, al no llegar a la zona de las celdas donde estaban las religiosas, tocaron las campanillas de la sacristía, coro alto y portería para que fuesen las monjas a esos lugares, pero ellas no las oyeron.

Una religiosa, tiempo después, escribió:

«De este modo pudimos salir con la felicidad de no verlos, y también de no oír las campanillas de la sacristía, coro alto y portería, aunque estábamos despiertas. Fue una disposición de Dios el que no las oyéramos, pues de lo contrario hubiera ido cada una a su oficio a ver quién llamaba y nos hubieran cogido».

Mientras tanto, los sacerdotes no cesaban de llamar discretamente a las religiosas, pero tampoco les oían a ellos. Por fin la cocinera oyó que la llamaban y le decían:

– Avise usted a la Madre Presidenta que están los franceses en el Convento.

Rápidamente se juntaron todas las monjas y ayudaron a los sacerdotes y familia de la demandadera a que bajasen para estar todos juntos.

Al no saber qué hacer, llenos de temor y angustia, se asomaron a las ventanas del Monasterio para pedir auxilio a los vecinos que a su vez huían de las tropas francesas. Estos, al no poder ayudarles, lo único que respondían era que tuvieran paciencia.

Al mismo tiempo, los soldados franceses entraron a la iglesia, forzaron el Sagrario y robaron el Copón, arrojando al suelo las Formas Consagradas y pisándolas. También robaron el ánfora de los Santos Oleos. Rompieron los muebles de la sacristía y se llevaron los ornamentos litúrgicos de valor.

Luego fueron a la cocina, cillero, que era la despensa donde se guardaba el grano, y a otras dependencias saqueando y rompiendo lo que podían y querían.

Estuvieron así hasta las siete de la mañana del día siguiente, 21 de abril, que tocaron la corneta en señal de formación y se marcharon todos.

Una vez libres del enemigo, el capellán y el trinitario fueron a la iglesia y, de rodillas y derramando muchas lágrimas, recogieron las Formas Consagradas que estaban por el suelo, algunas de ellas con las señales de los clavos de los zapatos de los soldados franceses. Las quisieron conservar para desagraviar al Señor por aquel ultraje, pero como oyeron que por la tarde de ese mismo día iban a volver los franceses, las consumieron para evitar una nueva profanación.

Volvieron por la tarde, como habían dicho, pero ya no hicieron nada malo.

Las religiosas estuvieron ocho días con sus noches cuidando del torno hasta que pudieron arreglarlo y asegurarlo.

Cuando tiempo después se comento lo ocurrido, Sebastián Martín López, un fervoroso cristiano del pueblo de Torrijos, dejó dinero suficiente para que se celebrase una fiesta solemne de acción de gracias todos los años el día 22 de abril.

Y no solamente se celebró esta fiesta anual, sino que el papa León XII firmó una Bula por el cual se concedía Indulgencia Plenaria y Remisión de todos los pecados a los fieles que el 21 de abril visitaran la iglesia del Monasterio.

Pasado un tiempo de este hecho histórico el trinitario calzado fray Carlos Sánchez escribió:

«Yo no puedo menos que reconocer en todo esto el Dedo de Dios, dije entonces, y digo ahora: Jesucristo salvó aquella noche a sus Esposas a consta suya. Quiso padecer para que no hiciesen presa en ellas los carniceros».

Lógicamente alude a la profanación horrenda que hicieron a las Formas Consagradas que arrojaron al suelo y pisaron.

Para terminar hay que decir que el paso de la horda napoleónica por Alcalá de Henares dejó una estela sombría de tristes recuerdos, que perduraron muchos años.


Más efemérides del 21 de abril:

El 21 de abril de 1527 el estudiante Íñigo López de Recalde, más conocido por San Ignacio de Loyola, es encarcelado por la Inquisición en Alcalá de Henares.

El 21 de abril de 1813 las tropas napoleónicas del general Soult saquean la población de Alcalá de Henares.

El 21 de abril de 1913 se celebran grandes fiestas religiosas como desagravio en el I Centenario de las profanaciones de los franceses en el Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares.

El 21 de abril de 1986 se inaugura el Monumento al Descubrimiento en la Plaza de los Santos Niños de Alcalá de Henares.

20 de abril de… 1574

El 20 de abril de 1574 el canónigo de la iglesia Magistral don Gutierre de Cetina funda el Monasterio de Concepcionistas Franciscanas de Santa Úrsula.

La villa de Alcalá de Henares contaba con una buena representación de monasterios de la Orden de San Francisco, pero faltaba la presencia de la rama de las Concepcionistas.

Ente convento no tardó en llegar, ya que tal día como hoy de 1574 el canónigo de la iglesia Magistral don Gutierre de Cetina firmó ante don Juan de Manzanares las escrituras de fundación del Monasterio de la Concepción Francisca de Santa Úrsula y las once mil vírgenes.

Esta fundación se debió al ofrecimiento que hizo a la Santa al salvar su vida en un naufragio cuando viajaba a Roma.

Ya en 1573 había solicitado licencia de llevar a cabo esta fundación a los padres franciscanos y al Gobernador General del Arzobispado de Toledo don Busto de Villegas, accediendo a ello ambas partes.

Según el documento de la fundación, Gutierre de Cetina donaba sus casas principales y accesorias, que estaban situadas en la calle de la Justa, actualmente calle de Santa Úrsula, al sur de la plaza del Mercado. Una de las casas era su propia vivienda «muy buena y bien labrada, de cuatro cuartos y dos corrales».

También se comprometió a que acomodaría el Monasterio en las casas principales, una de las cuales ocuparía él como inquilino mientras viviera, pasando después de su muerte a incorporarse al monasterio.

Además se comprometía a edificar la iglesia de nueva planta en las casas accesorias que estaban al lado.

Para el sustento de la comunidad, dejó una renta anual de 400 ducados y 235.000 maravedís. También contó con el patrimonio de su sobrina, doña Laurencia del Castillo, que quería ser monja del monasterio, que suponían 200 ducados más.

Curiosamente las primeras religiosas entraron un mayo de 1573, casi un año antes de que se otorgaran las escrituras de la fundación. Para ello arreglaron una de las habitaciones como capilla provisional, mientras se construía la definitiva.

Y en junio de ese mismo año, 1573, el padre Francisco de Morales, Guardián del Convento de San Francisco de Valladolid, «bendijo la iglesia y todo el monasterio y claustros de él y el lugar que estaba situado para que se hiciera la iglesia nueva, y puso el Santísimo».


Más efemérides del 20 de abril:

El 20 de abril de 94 fallece en Amphitria, actual Hita (Guadalajara), San Gregorio, el primer obispo complutense del que se tiene constancia.

El 20 de abril de 1660 se funda el Colegio Convento de San Basilio Magno.

El 20 de abril de 1695 se organizan rogativas para que lleguen buenos temporales a Alcalá de Henares.

El 20 de abril de 1785 por R.O. el rey Carlos III ordena que se le permitiera realizar las pruebas de acceso a la docencia universitaria en la Universidad de Alcalá de Henares a doña María Isidra Quintana de Guzmán y de la Cerda.

El 20 de abril de 1814 el Ayuntamiento y la Universidad manifiestan a las Cortes su oposición al traslado de la Universidad.

19 de abril de… 1562

El 19 de abril de 1562 el príncipe Carlos, hijo de Felipe II y su primera esposa, María de Portugal, corriendo detrás de una hermosa doncella en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, bajando por una angosta y espiral escalera, cayó y dio con la cabeza en una puerta que estaba cerrada, con gran detrimento de su salud.

El hijo primogénito del rey Felipe II le salió un poco «rana». El príncipe Carlos era agresivo, violento, impetuoso, cruel,… cualquier cosa que se diga de él se queda corta.

Su adolescencia se la pasó entre cacerías, bailes, saraos y asediando a las damas con preguntas, algunas veces molestas.

Aunque tenía una salud quebradiza, sufriendo mucho de brotes de fiebre, y que le habían recomendado algunas poblaciones cercanas al mar Mediterráneo para intentar que allí se recuperase, el Rey decidió mandarle a estudiar a Alcalá de Henares, para ver si se enderezaba un poco en sus malas actitudes, a la vez para intentar que el clima de la villa le sane de sus cuartanas, que, según la Real Academia de la Lengua, son calenturas, casi siempre de origen palúdico, que entra con frío, de cuatro en cuatro días.

Llegó a Alcalá en octubre de 1561, con dieciséis años de edad. Tres días después llegaron a Alcalá para estar con el Príncipe y estudiar juntos su tío Juan de Austria, que por entonces tenía catorce años, y su primo Alejandro Farnesio, también con dieciséis años.

Se hospedaron, como era costumbre, en el Palacio Arzobispal.

El responsable de la educación de los príncipes en Alcalá de Henares fue Honorato Juan, asesorado por los principales profesores de la Universidad.

El plan de trabajo de los príncipes lo había dispuesto meticulosamente el propio rey Felipe II. Se levantaban a las seis de la mañana en verano y a las siete en invierno. Después de bañados, vestidos y penados, rezaban sus oraciones en presencia del Mayordomo Mayor. Almorzaban acto seguido los tres príncipes juntos e inmediatamente oían misa en la capilla privada de don Carlos. Seguían dos horas de estudio con los maestros, presidido siempre por Honorato Juan. A las once salían para comer en público. A las doce tenían lección de música y canto. Y desde la una hasta las cuatro volvían a reanudar los estudios, intercalando entre ellos lecciones de esgrima y equitación. De cuatro a cinco descansaban. A las seis cenaban y, acabada ésta, proseguían con paseos, juegos o ejercicios de entrenamiento. A las nueve rezaban el Santo Rosario todos juntos y cada uno se retiraba a su cámara. Los domingos y días de fiesta ocupaban las horas de estudio con actos piadosos, paseos y juegos de fuerza y entretenimiento.

A pesar de las medidas tomadas por Felipe II, ninguno de los tres sacó provecho de las explicaciones de los maestros de la Universidad.

El Príncipe Carlos siguió con su mal carácter y su manía de asediar a las damas que encontraba por Palacio.

Y tal día como hoy de 1562 el príncipe Carlos, que ya entonces tenía 17 años de edad, persiguiendo por el Palacio a una hermosa doncella, de quien solicitaba favores de amor que ella le negaba, tuvo tan mala fortuna que se le fue el pie en una escalera de caracol muy oscura de pasos muy desgastados, cayó rodando por ella y fue a dar su cabeza contra una puerta cerrada, dejándole con la cabeza abajo y los pies arriba, con gran detrimento de su salud.

La doncella se llamaba Mariana Garcetas y era la hija del Alcaide del Palacio.

El Príncipe fue atendido rápidamente pues estaba inconsciente. El cirujano Dionisio Daza Chacón, el médico de Cámara Cristóbal de Vega y el Médico personal del príncipe Carlos, Santiago Diego Olivares, le hicieron una primera cura al apreciar que tenía una herida, de no gran extensión, en la parte posteroizquierda de la cabeza.

Al amanecer del día siguiente llegaron el Protomédico General, don Juan Gutiérrez, y los cirujanos reales Portugués y Pedro de Torres.

Doce días después llegaron a Alcalá de Henares el propio rey Felipe II con el doctor Mena y el anatomista Andrés Vasilio.

Celebraron más de cincuenta juntas de médicos, catorce de ellas en presencia del Monarca, y no encontraron ninguna cura para despertarle de su inconsciencia.

A los diez días de la caída le surgieron pustemas, es decir, pústulas, vejigas inflamatorias de la piel, que suelen estar llenas de pus, y se le hincharon los párpados, la cabeza, los brazos y el pecho.

Le hicieron una dolorosa intervención para descubrir el hueso pero no reaccionó. Incluso se le administró un mágico ungüento del moro valenciano Pinterete, pero tuvieron que prescindir de él porque, lejos de curar, le produjeron quemaduras.

Al final determinaron sacar a fray Diego de San Nicolás, el futuro San Diego de Alcalá, del arca sepulcral donde yacía para colocarle al lado del cuerpo inerte del príncipe Carlos, para ver si sanaba… Pero ésta es otra efeméride a contar en su momento.

Al final el príncipe Carlos se medio recuperó, pues nunca sanó del todo.


Más efemérides del 19 de abril:

El 19 de abril de 1550 el rey Carlos I firma una carta-ejecutoria prohibiendo la costumbre medieval que obligaba a la villa de recibir como huéspedes en sus casas a los criados del arzobispo y de darles ropa.

El 19 de abril de 1616 el alcalaíno Miguel de Cervantes escribe la dedicatoria de “Los trabajos de Persiles y Sigismunda” a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII Conde de Lemos.

El 19 de abril de 1686 fallece el historiador alcalaíno Antonio de Solís y Rivadeneyra.

El 19 de abril de 1791 la imagen de la Virgen del Val de Alcalá de Henares se aparece en la puerta del Colegio Menor de Santiago o de los Caballeros Manrique, suceso que nadie ha podido explicar.

El 19 de abril de 1979 Carlos Valenzuela es elegido Alcalde de la Primera Corporación Democrática de Alcalá de Henares.

El 19 de abril de 1991 se firma un convenio entre el Ayuntamiento y la Universidad de Alcalá sobre el uso y cesión de edificios y terrenos del Ayuntamiento a la Universidad.

18 de abril de… 1744

El 18 de abril de 1744, a cambio de abonar tres pagos de una vez, el rey Felipe V exime a los alcalaínos del impuesto de la «Media Anata» que había que abonar cada 15 años por el Título de Ciudad.

En la época Moderna, la obtención de un Título o Privilegio Real, por el honor que ello comportaba, era un medio para adquirir un prestigio social de gran estimación. A nivel de institución, cualquiera de estos Títulos que sirvieran para elevar el rango de precedencia eran muy codiciados.

Por tanto, las solicitudes de la villa de Alcalá de Henares para conseguir el Título de Ciudad se encuadraban en este contexto social.

El primer intento de petición se efectuó en el año 1660, cuando el rey Felipe IV y su esposa la reina Mariana de Austria pasaron por Alcalá. Ante la solicitud del Título de Ciudad, el Rey insinuó el ánimo de hacerla esa merced. Pero se quedó en un simple propósito.

Al año siguiente, 1661, en torno al nacimiento del príncipe Carlos, futuro rey Carlos II, la villa de Alcalá volvió a efectuar su petición, pero esta vez acompañada de un Memorial «de las noticias que tiene de Servicios particulares y Generales que a echo esta villa al Rey de de los previlejios y onras que an echo sus pasados en consideracion de ser lugar insigne y de lustre y autoridad que siempre a conservado y de las cosas memorables que en el a avido». Por tanto se puede considerar ésta como la primera petición formal. Pero a pesar de todo el esfuerzo realizado por la villa, el Consejo de Castilla denegó la petición al año siguiente, en 1662.

En 1679, al paso por Alcalá de nuevo rey Carlos II, con motivo de su casamiento con María Luisa de Orleans, el Ayuntamiento de Alcalá decidió imprimir de nuevo el Memorial «de los honores que tiene» para entregárselo al Monarca. Pero como los anteriores, el intento fue en vano.

En 1686, el Ayuntamiento, sin un motivo aparente, decidió enterarse «qué coste tendrá el que se de a esta villa honores de ziudad», iniciativa que tenía como finalidad hacer una nueva petición del deseado Título de Ciudad.

A finales de ese año, 1686, el Ayuntamiento, por fin, llegó a un acuerdo con el Consejo de Castilla sobre el importe que tendría el Privilegio Real.

Y cinco meses después, en mayo de 1687, el rey Carlos II dictó el Título de Ciudad a favor de Alcalá de Henares, que hasta entonces era villa.

Para conseguir y conservar el título de Ciudad, Alcalá de Henares tenía que pagar el impuesto denominado de la «Media Anata», que se tenía que abonar, en tres pagos, cada quince años.

Pero tal día como hoy de 1744 el ya nuevo rey Felipe V eximió a los complutenses de este impuesto en lo sucesivo a cambio de haber abonado los tres pagos a la vez. Ya no tendrían que pagarlo cada 15 años.

Pero el documento se guardó «demasiado bien» en el archivo, en un libro encuadernado en piel junto con otro de 300 páginas sobre pastos. Al no encontrarlo, por error se pagó este impuesto hasta el año 1837, pero el pleito con Hacienda duró hasta 1856, cuando se encontró el documento.


Más efemérides del 18 de abril:

El 18 de abril de 1777 se inicia la causa criminal contra un maestro en Artes, colegial del Trilingüe de Alcalá, por los excesos cometidos en la Cátedra.

El 18 de abril de 1879 se presenta el proyecto para la construcción del matadero municipal.

El 18 de abril de 1886 muere asesinado por 3 tiros de revolver en Madrid el Obispo don Narciso Martínez Izquierdo, primer obispo de la Diócesis de Madrid-Alcalá.

El 18 de abril de 1985 el B.O.E. publica la creación del Centro de Profesores en Alcalá de Henares.

17 de abril de… 1617

El 17 de abril de 1617 se coloca la Primera Piedra del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Si no fuese porque el edificio del que trata la efeméride de hoy está cerrado por obras, tendríamos que estar de celebración.

Pero empecemos por el principio. En enero de 1617 el cardenal y arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expuso a la Villa de Alcalá de Henares su deseo de fundar un monasterio de religiosas Bernardas, en el lugar que el Concejo le pareciese más oportuno.

Y estudiado el asunto, los componentes del Concejo acordaron que el lugar más idóneo era junto al Palacio Arzobispal, en el sitio denominado de la Almanjara, que era el antiguo barrio morisco.

Hay que saber que los moriscos habían sido expulsados de Castilla hacía siente años, en 1610.

No se sabe si la idea de colocar allí el monasterio había sido sugerida por el propio Arzobispo. Lo que sí parece es que le agradó mucho, ya que en un brevísimo tiempo buscó al tracista, antiguo nombre del arquitecto, que recayó en Juan Gómez de Mora, que en el momento de la contratación estaba diseñando la Plaza Mayor de la villa de Madrid. Y como alarife, que es una mezcla de aparejador y maestro de obras, eligió al complutense Sebastián de la Plaza.

Todo fue muy rápido, ya que el Arzobispo quería ver acabada su obra lo antes posible. Y tres meses después de esa reunión, tal día como hoy de 1617, juntamente hace 400 años, se hizo la ceremonia de la colocación de la Primera Piedra del Monasterio Cisterciense de San Bernardo.

Este acto revistió una solemnidad inusitada, pues asistieron relevantes personalidades eclesiásticas y civiles, así como la ciudad entera.

De la iglesia Magistral, a las cinco de la tarde, salió la procesión camino al lado Este del Palacio Arzobispal con miembros de las parroquias, conventos y cofradías. Ofició la ceremonia el abad Bernardino de Ávila. Tras la bendición y colocación de la Primera Piedra, retornó la comitiva a la Magistral.

Al terminar la ceremonia, por la noche, hubo luminarias y fuegos de artificio.

Las «luminarias» era la Iluminación general de la villa a base de antorchas que se colocaban en los balcones de las casas.


Más efemérides del 17 de abril:

El 17 de abril de 1509 el cardenal Cisneros parte de Alcalá de Henares a la conquista de Orán.

El 17 de abril de 1517 la iglesia del Monasterio de Santa Clara es bendecida por el obispo de Útica don Pedro del Campo.

El 17 de abril de 1556 comienzan en Alcalá de Henares las fiestas de celebración de la renuncia al trono de Castilla del rey Carlos I y la coronación del nuevo rey Felipe II.

El 17 de abril de 1936 Pedro Blas Fernández es elegido primer alcalde socialista de la ciudad.

El 17 de abril de 1967 se publica el último número del periódico «Nuevo Alcalá».

El 17 de abril de 1984 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares aprueba las bases para el desarrollo de participación ciudadana.

12 de abril de… 1567

El 12 de abril de 1567 el papa Pío V firma un Breve por el cual ordena que los restos de los Santos Niños que se encontraban en la iglesia de San Pedro el Viejo de Huesca fuesen trasladados a Alcalá de Henares.

Como sabemos, en el año 305 los niños Justo y Pastor, de 7 y 9 años respectivamente, fueron martirizados a las afueras de la ciudad de Complutum, por no renunciar a su Fe en Jesucristo.

Sus cuerpos fueron sepultados en el mismo lugar del martirio y los cristianos complutenses levantaron sobre la tumba una «cella martyris», un pequeño altar con techo, para celebrar ahí los aniversarios del martirio.

Cuando los musulmanes invadieron la ciudad de Complutum en el año 714, por temor a posibles profanaciones, los cuerpos de nuestros Santos Mártires fueron trasladados, primero a Narbona, y poco después al valle de Nocito, en la provincia de Huesca. La tradición dice que la persona que los trasladó fue San Urbicio. Estuvieron en ese valle hasta el año 1514 en que fueron trasladados hasta el Monasterio Benedictino de San Pedro el Viejo de Huesca.

Después de la concesión de la villa de Alcalá de Santiuste al Arzobispado de Toledo, se intentó de todas las maneras posibles que volvieran a Alcalá las reliquias de los Santos Niños mártires. Pero el Obispo de Huesca se negaba a tal acontecimiento, pues eran unos santos muy venerados en esa ciudad.

A través del Luis de Requesens, Comendador Mayor de Castilla y Embajador en Roma, el Cabildo de la Colegiata de San Justo solicitó al Papa que intercediera para recuperar las reliquias de sus santos patronos.

Y tal día como hoy de 1567 el papa Pío V firmó un Breve por el cual ordenaba que las reliquias de los Santos Niños que se encontraban en Huesca fuesen trasladadas a Alcalá de Henares.

Aun así tuvo que interceder también el propio rey Felipe II, exigiendo al Obispo de Huesca que de inmediato cumplimiento obedeciera el Breve del Papa.

Ante tanta exigencia, el Obispo de Huesca ya no se pudo negar y en enero de 1568 salieron de Huesca parte de las reliquias. Y digo parte de las reliquias porque casi todas se quedaron en Huesca. A Alcalá de Henares sólo llegaron dos vértebras unidas entre sí y una tercera suelta, de San Justo y una pierna desde la rodilla con su pie, de San Pastor.


Más efemérides del 12 de abril:

El 12 de abril de 1555 fallece Juana I de Castilla que diera a luz en Alcalá de Henares a su cuarto hijo, Fernando, Emperador de Alemania y Rey de Hungría y Bohemia.

El 12 de abril de 1610 Juan Arias de Moscoso, obispo de Málaga, toma posesión de los solares para erigir el Colegio de San Ciriaco y Santa Paula de Alcalá de Henares, por 3.500 ducados y 50.000 maravedís.

El 12 de abril de 1812 el gobierno de ocupación francés reúne a los varones alcalaínos en la Plaza de Cervantes obligándoles a formar una Guardia Cívica.

10 de abril de… 1589

El 10 de abril de 1589, con participación del rey Felipe II, comienzan las fiestas en Alcalá de Henares por la canonización de fray Diego de San Nicolás, conocido por San Diego de Alcalá.

En julio de 1588 el papa Sixto V canonizó a fray Diego de San Nicolás, que desde ese momento fue llamado San Diego de Alcalá.

El rey Felipe II, que había intercedido al santo por la curación de su hijo Carlos, fue el promotor para que se diera una solemne fiesta en Alcalá de Henares por la canonización de San Diego.

El día anterior a la fiesta, el rey Felipe II, sus hijos el príncipe Felipe y la infanta Isabel Clara Eugenia y la hermana del rey la emperatriz María de Austria llegaron a Alcalá de Henares, que estaba profusamente decorada. Rezaron Vísperas en la capilla mayor del Convento y luego pasaron a adorar el cuerpo incorrupto del santo. Después del este acto la Familia Real se retiró a descansar al Palacio Arzobispal.

Y tal día como hoy de 1589, las fiestas por la canonización de San Diego de Alcalá se iniciaron con una misa solemne en el mismo altar en que celebró el papa Sixto V la misa de canonización del santo, que había llegado de Roma el día anterior y que fue montado durante toda la noche.

A este acto litúrgico lo continuó una gran procesión con el cuerpo de San Diego.

Saliendo del Convento de Franciscanos de Santa María de Jesús, recorrió las calles Beatas, Libreros, Mayor, hasta la iglesia Magistral. Allí se recibió al santo «con dulce y apacible música de santos y devotos motetes hechos en alabanza suya y con la pompa de devota música». En el altar mayor se hizo un túmulo donde se puso el cuerpo incorrupto.

Después de «mucha música y otras oraciones» continuó la procesión por las calles Escritorios y de la Justa, actual Santa Úrsula, pasando por delante de las iglesias de Santa María la Mayor y de San Ildefonso y del Colegio Mayor, hasta llegar de vuelta al Convento Franciscano de Santa María de Jesús.

Los reyes presenciaron la procesión desde «un balcón ricamente aderezado en la calle Mayor, la faz hecha a San Francisco, a la entrada de la plaza del Mercado, justo antes de llegar a los libreros». Luego fueron al convento franciscano a recibir a San Diego y a orar ante él bajo palio.

Según cuenta los Anales Complutenses, «hubo suiza en que competían las galas, y el adorno. Corrieron los Caballeros cañas en la gran plaza del Mercado donde los toros que apacienta el cristalino Henares mostraron sus fiereza».

Además «hubo otras demostraciones de regocijo y alegría».


Más efemérides del 10 de abril:

El 10 de abril de 1360 el arzobispo de Toledo don Vasco Fernández de Toledo confirma las Ordenanzas dadas por don Sancho a Alcalá.

El 10 de abril de 1910 se funda el Centro Católico de Acción Social en Alcalá de Henares.

5 de abril de… 1615

El 5 de abril de 1615 se coloca la Primera Piedra del Monasterio de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi, también conocido por «Carmelitas de afuera», de Alcalá de Henares.

Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, Condesa del Castellar, con la intención de «hacer una obra agradable al Señor», fundó en mayo de 1599 el Convento de Carmelitas Descalzas del Corpus Cristi en el edificio que fuera el antiguo Colegio-Convento de Carmelitas Descalzos de San Cirilo, inmueble que actualmente es el Aula de Música de la Universidad de Alcalá.

Un año después, en 1600, las monjas trataron de comprar los edificios donde vivían, que eran «tres pares de casas, sitios y solares». Al estar situadas en el recinto universitario, el Colegio Mayor les concedió las licencias necesarias, pero por causas desconocidas no se realizó la compra.

La propia Condesa del Castellar quiso ser carmelita en su convento trayéndose consigo su gran fortuna, pero ponía una condición: que las niñas de su familia se educasen en el convento. El Padre General Carmelita no lo aceptó por tratarse de algo contrario a la regla, hecho que conllevó que Beatriz Ramírez de Mendoza, mujer de gran carácter, se marchara con todos sus bienes. Las monjas prefirieron quedarse en total desamparo, con apenas diez ducados anuales para poder vivir, antes de desobedecer a su Prelado.

En 1614 doña Beatriz de Diatrichtain, Marquesa de Mondéjar, quiso dejar cincuenta mil ducados a los Padres Carmelitas Descalzos de San Cirilo, deseando ser su patrona, pero ellos cedieron a las monjas el derecho de ese patronato y persuadieron a la Marquesa a que tomase ese convento.

De ese modo doña Beatriz de Diatrichtain pasó a ser la nueva patrona del Convento de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi.

Ya con el nuevo patrocinio de la Marquesa de Mondéjar, las monjas compraron unas casas enfrente de donde vivían. Pero el terreno que habían adquirido se encontraba extramuros, es decir, fuera de los muros de la villa, tras la Puerta de Aguadores, arrimadas a la cerca y junto a la puerta, al final de la calle Roma. De ahí el apodo de «Carmelitas de afuera».

El nuevo edificio fue diseñado por el hermano carmelita descalzo fray Alberto de la Madre de Dios, gran tracista que trascendió lo límites de la Orden del Carmelo, trabajando primero bajo la dirección de Francisco de Mora y después de Juan Gómez de Mora.

Y tal día como hoy de 1615 se colocó la Primera Piedra del nuevo y actual Monasterio de Carmelitas Descalzas del Corpus Christi de Alcalá de Henares.

El traslado definitivo de las monjas a la nueva Casa empezó en octubre de 1622, aunque la Dedicación de la Iglesia no se llegó a realizar hasta abril del año siguiente, 1623.


Más efemérides del 5 de abril:

El 5 de abril de 1299 el Concejo de Alcalá de Santiuste (actual Alcalá de Henares) reconoce el Señorío del Arzobispo de Toledo.

El 5 de abril de 1494 la reina Isabel de Castilla visita Alcalá de Henares.

4 de abril de… 1872

El 4 de abril de 1872 Paul Lafargue, yerno de Karl Marx, acude a Zaragoza representando a la Sección de Alcalá de Henares en el II Congreso de la Internacional Obrera Socialista.

La Federación Regional Española fue la sección española de la Asociación Internacional de Trabajadores o Primera Internacional. Se fundó en junio de 1870 en el Congreso Obrero que se realizó en el en el Teatro Circo de Barcelona.

Saltándonos en el tiempo, el II Congreso de la Sección Española de la Internacional Obrera abrió oficialmente sus sesiones el 8 de abril de 1872 en el Teatro Novedades de Zaragoza, pero en realidad había comenzado clandestinamente cuatro días antes, tal día como hoy de 1872, en previsión de que fuera prohibido por el Gobierno, lo que acabó ocurriendo.

Y lo curioso, por eso esta efeméride, es que a este Congreso acudió en representación de la Sección de Alcalá de Henares Paul Lafargue, yerno de Karl Marx.

En diciembre del año anterior, 1871, Paul Lafargue y su esposa Laura Marx se instalaron en Madrid, después de haber entrado en España en agosto de ese año. Lafargue se puso inmediatamente en contacto con el Consejo de la Federación Regional Española de la Asociación Internacional de Trabajadores, con la Federación madrileña y con la Sección de Alcalá de Henares. De ahí vino su representación.

Paul Lafargue, aunque francés, hablaba castellano perfectamente por haber nacido y vivido de niño en Cuba.


Más efemérides del 4 de abril:

El 4 de abril de 1345 comienza el IV Concilio Toledano en Alcalá de Henares, presidido por el arzobispo Gil Álvarez de Albornoz.

El 4 de abril de 1846 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares eleva una súplica al Gobierno de la Nación para que no salgan los restos del cardenal Cisneros de Alcalá de Henares.

El 4 de abril de 1939 don José Félix Huerta Calopa es nombrado Alcalde de Alcalá de Henares.