17 de enero de… 1880

El 17 de enero de 1880 el niño Manuel Azaña Díaz es bautizado en la Parroquia de San Pedro de Alcalá de Henares.

El niño Manuel Azaña había nacido el 10 de enero de ese mismo año, 1880, en el número 3 de la calle de la Imagen, en la casa que era propiedad de sus padres.

Era hijo de Esteban Azaña Catarineu, Alcalde constitucional de la ciudad de Alcalá de Henares, y de María Josefina Díaz-Gallo Muguruza, ama de casa.

Fue bautizado por el abad de la iglesia Magistral, don Víctor Zurita, y se le pusieron por nombre Manuel María Nicanor Carlos Federico.

La partida de bautismo se registró en el Libro de Bautismos, Tomo 24, folio 64.

Manuel fue el segundo de cuatro hermanos. Por orden de nacimiento fueron Gregorio, Manuel, Josefa y Carlos.

Estudió en el Colegio Complutense de San Justo y Pastor hasta el bachillerato, haciendo los exámenes en el Instituto Cardenal Cisneros de Madrid. Era un alumno de notas excelentes, predominando entre sus calificaciones el sobresaliente.

Cuando Manuel tenía nueve años, en julio de 1889, falleció su madre. Y unos meses después, en enero de 1890, su padre. Pero estas son efemérides a contar en su momento.

Solo decir que el niño que fue bautizado tal día como hoy de 1880 como Manuel María Nicanor Carlos Federico Azaña Díaz, en su madurez, llegó a ser Presidente del Ateneo de Madrid, Ministro de Guerra, Presidente del Gobierno y Presidente de la Segunda República.

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15 de enero de… 1295

El 15 de enero de 1295 el rey Sancho IV de Castilla confirma un Privilegio de su padre, el rey Alfonso X, a los Caballeros de Alcalá.

El Burgo de Santiuste, Alcalá de Santiuste, Alcalá de San Justo o Alcalá de Fenares, llamado así según el texto que se escoja, fue un burgo muy importante y gozó de muchos privilegios jurisdiccionales, empezando con una feria que se remonta hacia el año 1184. Por este motivo Alcalá de Henares se convirtió en un importante lugar donde se realizaban grandes transacciones mercantiles.

Y por si fuera poco esta reunión de mercaderes en sí, la importancia de la feria de Alcalá se aumentaba con Privilegios que los reyes otorgaban al burgo.

Por ejemplo, en abril de 1254 el rey Alfonso X mandó a los Concejos del Reino que no se molestase a los que acudían a la feria de Alcalá.

También en junio de 1276 el rey Alfonso X concedió “a los caballeros de Alcalá de Henares que sus mayordomos, pastores, molinero, yeguarizos, amos de sus hijos y demás paniaguados no tributasen pechos, exceptuada la moneda forera, de manera que equiparasen sus exenciones a las de los demás caballeros de la Extremadura, con la condición de que mantuvieran caballo y armas y los mostrasen a los alcaldes cuando les fuere requerido”.

Su hijo el rey Sancho IV también otorgó Privilegios a la villa de Alcalá, como en marzo de 1292 donde ordenaba a “los recaudadores de los pechos que le eran tributados en el arciprestazgo de Alcalá de Henares que, según la costumbre existente, no cobrasen ningún tributo, a excepción de la moneda forera, a los coronados solteros o casados con mujeres vírgenes”.

Y también, tal día como hoy de 1295, el rey Sancho IV firmó en Guadalajara un Privilegio donde confirmaba, es decir, ratificaba la carta de su padre Alfonso X, de la que ya hemos hablado, firmada en junio de 1276, por la cual este monarca les concedía que sus mayordomos, pastores, molineros, yeguarizos, amos de sus hijos y demás paniaguados no tributasen pechos, es decir, impuestos, exceptuada la moneda forera.

El “pecho” era como se llamaba a los impuestos que se pagaban al rey, al señor territorial o a cualquier otra autoridad.

Y la “moneda forera” era un impuesto que se pagaba a cambio del compromiso del rey para no quebrar la moneda, o sea devaluarla acuñando monedas de menor contenido en metal precioso. Se cobraba en el primer y último año de cada periodo de siete años.


Más efemérides del 15 de enero:

El 15 de enero de 1568 Huesca decide entregar las reliquias de los Santos Niños al Cabildo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares.

El 15 de enero de 1991 se ratifican los estatutos del Centro de Estudios Cervantinos en el Pleno del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

12 de enero de… 1851

El 12 de enero de 1851 se firma la escritura de constitución de la «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad».

En 1839 la Universidad de Alcalá cerró sus puertas definitivamente. Y la Junta de Centralización de Fondos de Instrucción Pública puso a la venta todos los edificios de la la isla universitaria, que comprendida entre la calle de Pedro Gumiel, plaza de San Diego, calle de San Pedro y San Pablo, calle de los Colegios, callejón de Santa María y fachada de la Plaza Mayor.

En noviembre de 1845 don Joaquín Alcober compró la manzana universitaria para implantar un cultivo de morera con cría de gusanos e instalar unos talleres y máquinas de hilatura de la seda obtenida. No tuvo mucho éxito y dos años más tarde, en 1847, vendió los edificios a dos matrimonios formados por don Joaquín Cortés y doña Magdalena Navarro, por una parte, y don Javier de Quinto y doña Elisa de Rodas, por la otra. La idea que tenían era hacer viviendas de alquiler.

Pero tres años después, a comienzos de 1850, el matrimonio Cortés vendió su parte a los de Quinto.

Lo primero que hizo el matrimonio Quito de Rodas fue desmontar las campanas que estaban hechas con el bronce de los cañones capturados en la batalla de Orán de la Capilla de San Ildefonso. Luego desmanteló las cresterías del Patrio Trilingüe y, lo que sembró la alarma, demolió el arco de ladrillo que separaba la calle de Pedro Gumiel con la Plaza Mayor. Este arco servía de balcón-palco desde donde el Claustro de la Universidad asistía a las celebraciones que se realizaban en la plaza.

Por estos motivos, en octubre de 1850 muchos vecinos de Alcalá se reunieron en el Palacio Arzobispal para estudiar esta problemática, ya que no podían consentir que se perdiera más de tres siglos de gloria, orgullo y modo de vida de los alcalaínos.

En esta reunión designaron una Comisión para que gestionara la adquisición de los edificios. A su vez redactaron un escrito al Corregidor, actualmente Alcalde, solicitándole que «mandase suspender todo nuevo derribo en el edificio que fue Universidad y sus agregados» hasta que ser comprasen a don Javier de Quinto, según habían acordado.

Decidieron adquirirlos por 90.000 reales. Se resolvió que esta cantidad se dividiría en 900 suscripciones de a 100 reales cada una y que sólo se podían adquirir 10 suscripciones como máximo.

Muchos alcalaínos de todas las clases sociales (catedráticos, doctores, sacerdotes, abogados, comerciantes, albañiles, carpinteros, panaderos, analfabetos,…), en diciembre de ese mismo año de 1850, compraron la isla de los edificios.

Y los vecinos, dueños ya de los edificios de la Universidad, para gestionar bien los bienes y con el noble fin de conservar el Patrimonio Artístico, tal día como hoy de 1851 firmaron la escritura de constitución de la llamada «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad» ante el escribano público, actual notario, don Gregorio Azaña.


Más efemérides del 12 de enero:

El 12 de enero de 1454 el arzobispo Alonso Carrillo confirma los privilegios de sus antecesores a Alcalá y las ordenanzas publicadas por el Concejo.

El 12 de enero de 1788 el Corregidor de Alcalá hace pregonar el «Auto de Buen Gobierno» a modo de ordenamiento para la ciudad.

11 de enero de… 1890

El 11 de enero de 1890 fallece en Alcalá de Henares don Esteban Azaña Catarineu, empresario, escritor y Alcalde de Alcalá.

Si ayer hablábamos de un nacimiento en la familia Azaña, hoy nos toca hablar de una defunción.

Esteban Azaña y Catarineu, que nació en 1850, era hijo del notario Gregorio Azaña y fue el padre de Manuel Azaña, que años después fue el Presidente de la Segunda República Española.

Esteban Azaña llegó a ser Concejal, Teniente Alcalde y Alcalde de Alcalá de Henares durante dos periodos, 1877-1881 y 1885-1890. Tuvo una muy buena reputación como Alcalde, ya que realizó grandes mejoras en la ciudad: Mejoró el alumbrado público y amplió la red de alcantarillado; reformó la plaza del Mercado, actualmente plaza de Cervantes, e inauguró en ella el monumento al insigne escritor complutense; inauguró la plaza de toros al final del camino hacia Guadalajara y también la estatua de el Empecinado; también se involucró en la creación de escuelas para adultos.

No se dedicó como sus progenitores a la abogacía o a la notaría, pero supo aprovechar los recursos económicos familiares para dedicarse a la industria del ladrillo y teja, a la fabricación de jabón y a la Central Eléctrica Complutense.

Fue un miembro muy activo en la vida social y cultural complutense, siendo promotor de veladas literarias, llegando a ser Presidente del Casino y Tesorero de la Sociedad de Condueños.

Pero sobre todo es conocido por su labor de escritor. Publicó pequeñas obras de teatro, opúsculos y, cuando tenía 27 años, publicó la novela “Ludivina. Novela de costumbres”. Pero su obra más conocida es la “Historia de la ciudad de Alcalá de Henares (antigua Compluto)”, que publicó en dos tomos. El primer tomo salió a la luz en 1882 y al año siguiente, en 1883, publicó el segundo tomo.

Murió prematuramente con solo treinta y nueve años, ya que tal día como hoy de 1890 falleció en Alcalá de Henares Esteban Azaña y Catarineu, empresario, escritor y Alcalde de Alcalá.

10 de enero de… 1880

El 10 de enero de 1880 nace en Alcalá de Henares Manuel Azaña y Díaz, el que fuera escritor y Presidente de la II República.

Varios son los hijos ilustres nacidos en Alcalá de Henares: la infanta Catalina de Aragón, el Emperador Fernando, San Felix de Alcalá, Juan Ruiz, el llamado Arcipreste de Hita, Miguel de Cervantes, Francisco de Figueroa, llamado el Divino, Bustamante de la Cámara, Miguel de la Portilla y Esquivel,… entre otros.

Pero la efeméride de hoy es sobre el natalicio del que luego fuese Presidente del Ateneo de Madrid, Ministro de Guerra, Presidente del Gobierno y Presidente de la Segunda República, ya que tal día como hoy de 1880, en el número 3 de la calle de la Imagen, en la residencia de la familia Azaña y Díaz llegaba al mundo un niño al que llamaron Manuel. Su padre era Esteban Azaña Catarinéu, Alcalde de Alcalá, y su madre María Josefina Díaz-Gallo Muguruza, ama de casa.

Manuel fue el segundo de cuatro hermanos. Por orden de nacimiento fueron Gregorio, Manuel, Josefa y Carlos.

Estudió en el Colegio Complutense de San Justo y Pastor hasta el bachillerato, haciendo los exámenes en el Instituto Cardenal Cisneros de Madrid. Era un alumno de notas excelentes, predominando entre sus calificaciones el sobresaliente.

Cuando Manuel tenía nueve años, en julio de 1889, falleció su madre. Y unos meses después, en enero de 1890, su padre. Pero estas son efemérides a contar en su momento.

Cien años después, el 10 de enero de 1980 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares colocó una placa en la casa natal de Manuel Azaña y Díaz con el motivo del I Centenario de su nacimiento.


Más efemérides del 10 de enero:

El 10 de enero de 1514 se termina de imprimir el primer volumen, que sería el quinto tomo, de la Biblia Políglota Complutense.

El 10 de enero de 1551 el licenciado Juan de Cervantes, abuelo de Miguel de Cervantes, escribe una carta a su hija doña María de Cervantes, tía de Miguel, autorizando la venta de la casa que tienen en la villa de Alcalá de Henares.

El 10 de enero de 1563 don Juan de Odcáriz, canónigo de la Iglesia Magistral, funda el Colegio de San Juan Bautista o de Vizcaya en Alcalá de Henares.

El 10 de enero de 1924 el Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares es declarado Monumento Histórico Artístico.

El 10 de enero de 1980 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares coloca una placa en la casa natal de Manuel Azaña y Díaz con el motivo del I Centenario de su nacimiento.

9 de enero de… 1632

El 9 de enero de 1632 el hermano jesuita Francisco Bautista finaliza el retablo de la iglesia de la Compañía de Jesús.

Dos son las obras cumbres del hermano Francisco Bautista en Alcalá de Henares: el baldaquino de la iglesia del Monasterio de San Bernardo y el retablo del templo del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

Aunque el templo del Colegio de los Jesuitas se empezó a construir en 1602, el Colegio se fundó en 1545, pero en otra ubicación. Éste estaba situado en el conocido «patio de mataperros», que no era otro que el actual patio de la Ermita del Cristo de los Doctrinos.

Estuvieron poco tiempo allí, ya que tres años después, en 1548, el Colegio se traslada a unas casas del librero Antonio Salcedo, que estaban situadas extramuros, saliendo por la Puerta de Santiago.

Y dos años después, en 1550, el canónigo de la Catedral de Cuenca Alonso Ramírez de Vergara les compró unas casas cerca de la Puerta de Guadalajara, ya dentro del recinto de la Universidad.

La Compañía ya contaba con 62 miembros en 1562, por lo que decidieron adaptar las casas a las nuevas necesidades.

En 1567 comenzaron las obras del templo, según las trazas, es decir los planos, del padre jesuita Bartolomé de Bustamante. Pero por falta de recursos económicos se paralizaron las obras cuando sólo estaba empezada la cimentación.

Se pudieron reanudar las obras en 1602 por las donaciones de doña María de Mendoza y de su sobrina doña Catalina.

El templo se finalizó, excepto la fachada, en 1620.

Y, volviendo a la efeméride, tal día como hoy de 1632 el hermano jesuita Francisco Bautista finaliza el retablo de la iglesia del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús.

Es una obra de transición del arte herreriano al barroco. Está construido de madera policromada y estofada, que es poner pan de oro encima de la madera, pintar sobre el oro y luego raspar la pintura para que se descubra el dorado.

Con esta obra el hermano Francisco Bautista consiguió el grado de maestro arquitecto.

Las pinturas originales que completaban el retablo fueron pintadas por el italiano Angelo Nardi, pero en marzo de 1936 el templo fue sacrílegamente profanado, quemándose delante de la puerta principal de la iglesia las pinturas y las esculturas del retablo.

Los cuadros actuales son del pintor y sacerdote alcalaíno don Manuel Palero.


Más efemérides del 9 de enero:

El 9 de enero de 681 Annibio, presbítero de Alcalá, asiste al XII Concilio de Toledo en representación del obispo complutense Geldemiro.

El 9 de enero de 1607 los restos de San Félix de Alcalá se trasladan desde el convento de franciscanos descalzos del Santo Ángel (vulgo de los Gilitos) hasta la Magistral, siendo recogidas las cenizas por D. Juan Bautista Neroni, que las colocó junto a los Santos Niños.

7 de enero de… 1617

El 7 de enero de 1617 el arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expone al Concejo de Alcalá de Henares su deseo de fundar un monasterio de religiosas de la orden de San Bernardo.

Si no fuese porque el edificio del que trata la efeméride de hoy está cerrado por obras, tendríamos que estar de celebración, ya que en el Libro de Acuerdos del Ayuntamiento de Alcalá consta que el 7 de enero de 1617, hoy juntamente hace 400 años, el cardenal y arzobispo de Toledo Bernardo de Sandoval y Rojas expuso a la Villa su deseo de fundar un monasterio de religiosas Bernardas, en el lugar que el Concejo le pareciese más oportuno.

Y estudiado el asunto, los componentes del Concejo acordaron que el lugar más idóneo era junto al Palacio Arzobispal, en el espacio que comprendía desde el Colegio Convento de Dominicos de la Madre de Dios hasta la Puerta de Burgos, cerrado al norte por huertas de la villa, en el sitio denominado de la Almanjara, que era el antiguo barrio morisco.

Hay que saber que los moriscos habían sido expulsados de Castilla hacía siente años, en 1610.

Por tanto la zona estaba poco, por no decir nada habitada. Era un barrio viejo y húmedo, ya que en invierno estaba casi por completo inundado.

No se sabe si la idea de colocar allí el monasterio había sido sugerida por el propio Arzobispo. Lo que sí parece es que le agradó mucho, ya que en un brevísimo tiempo buscó al tracista, antiguo nombre del arquitecto, que recayó en Juan Gómez de Mora, que en el momento de la contratación estaba diseñando la Plaza Mayor de la villa de Madrid. Y como alarife, que es una mezcla de aparejador y maestro de obras, eligió al complutense Sebastián de la Plaza. Ambos, más tarde, hicieron juntos el Colegio Menor de San Ciriaco y Santa Paula, más conocido por el Colegio de Málaga, que está junto a la plaza de Cervantes.

Fue todo muy rápido, ya que el Arzobispo quería ver acabada su obra lo antes posible. Y tres meses después de esta reunión, en abril de 1617, ya pusieron la primera piedra.

Pero esto es otra efeméride a contar más adelante.


Más efemérides del 7 de enero:

El 7 de enero de 1351 don Gonzalo de Aguilar es nombrado Arzobispo de Toledo.

El 7 de enero de 1753 se hace la copia de las Constituciones del Colegio Menor de San Felipe y Santiago, más conocido por el Colegio del Rey.

El 7 de enero de 1873 se inaugura el Colegio Municipal para Obreros, fundado por don Esteban Azaña Catarinéu.

El 7 de enero de 1910 se edita el número uno del semanario alcalaíno «La Avispa», fundado por el complutense Manuel Azaña Díaz.

1 de enero de… 1901

El 1 de enero de 1901, promovido por el Padre Lecanda, Alcalá de Henares celebra la llegada del siglo XX inaugurando «La Cruz del Siglo» en el Campo del Ángel.

En el año 2000 se tenía una duda sobre cuándo sería el cambio de siglo, si el 1 de enero de 2000 o de 2001.

Pero hace un siglo los complutenses lo tenían muy claro, ya que tal día como hoy de 1901 la ciudad de Alcalá de Henares celebró la llegada del siglo XX inaugurando el monumento llamado «La Cruz del Siglo» en el Campo del Ángel.

La idea surgió de la mente prolífica del filipense Padre Lecanda. Pero el dato más emotivo de todos es que la cruz se construyó únicamente mediante suscripción entre la infancia y la juventud alcalaína, aportando pequeños donativos para que esta idea fuese hecha realidad.

El acto de bendición del monumento fue muy sencillo. Empezó con una procesión encabezada por una cruz escoltada por dos portadores de velas, seguidos por estandartes y simpecados de las cofradías complutenses. A los lados, en fila, iban familias enteras y los niños llevaban una banderita con las letras «XX» de diferente color según el centro escolar donde estudiaban y que a su vez habían participado en la colecta.

Al llegar junto al monumento, el padre Lecanda bendijo la Cruz del Siglo, que estaba y está dedicada a Jesús, Rey de los siglos. Después se entonó el canto del Te Deum. Y con ese himno de acción de gracias se terminó esa sencilla y emotiva ceremonia.

Actualmente el monumento está desplazado unas decenas de metros de su ubicación original. Éste estaba entre las tierras de labor al lado del llamado «Pozo de la nieve», pero a mediados del siglo XX se trasladó al lugar actual.

El monumento consta de una cruz construida de piedra arenisca y que está apoyada sobre un pedestal de base cuadrada, hecho de ladrillo, pero reforzado en las aristas con sillares de piedra. En su origen, en la base, en el lado que da a la ciudad, había colocada una placa con una inscripción sacada de la Biblia, de un versículo del libro del profeta Isaías: «Yo protegeré esta ciudad por respeto mío». Y en el lado opuesto, en la cara que da hacia la sierra, otro versículo, esta vez del profeta Jeremías: «Si me escuchareis, será para siempre poblada esta ciudad». Actualmente las frases están grabadas en el travesaño horizontal de la Cruz, pero invertidos los textos con respecto a su orientación.

También, originalmente todo el conjunto estaba rodeado por una barandilla en forma octogonal, actualmente desaparecida.

Dentro del pedestal hay una urna con el acta de la inauguración, un periódico de ese día y, lo más importante, las listas de todos los niños que contribuyeron con su colaboración económica.

Con este monumento, el filipense padre Lecanda y el Ayuntamiento de la ciudad, con la colaboración de los niños y niñas de Alcalá de Henares, conmemoraron la entrada de la humanidad en el siglo XX de la era cristiana.

(Fotografía en blanco y negro, de la colección de José Félix Huerta – Fotografía en color, autor Juan Mª Martínez Casado).


Más efemérides del 1 de enero:

El 1 de enero de 1172 el rey Alfonso VIII rubrica en Alcalá una carta por la que cede a la Orden de Calatrava sus olivos de Talavera.

El 1 de enero de 1510 se firma el acta del Claustro del Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares en la que se trata de la designación de los días lectivos y festivos para estudiantes.

El 1 de enero de 1888 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares dicta unas normas a seguir en caso de incendio.

El 1 de enero de 1894 don Félix Huerta y Huerta es nombrado alcalde de Alcalá de Henares.

El 1 de enero de 1966 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares cede terrenos en el Campo del Ángel para la edificación de la Universidad.

30 de diciembre de… 1575

El 30 de diciembre de 1575 las carmelitas descalzas compran a doña Luisa Muñatones su casa de la calle de la Imagen para trasladar a ella el Convento de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción.

María Yepes fue la fundadora del Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción, que abrió las puertas de su templo en septiembre de 1562.

Antes de la fundación, María Yepes conoció en Toledo a Teresa de Jesús, una religiosa abulense que también pretendía fundar un convento según la Regla Primitiva. Estuvieron quince días juntas, hablando de cómo debían de hacer estos monasterios.

Teresa de Jesús fundó el convento de San José de Ávila en agosto de 1562, dieciocho días antes que el que fundara María de Jesús en Alcalá.

El Monasterio de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción se inauguró en unas casas que tenía en Alcalá doña Leonor de Mascareñas, dama de la reina Isabel de Portugal y aya del rey Felipe II. Doña Leonor ofreció sus casas, que contaban con capilla, ornamentos y una imagen de Nuestra Señora de la Concepción, con una sola condición: que la Titular del Monasterio fuera la Purísima Concepción, cosa que María Yepes aceptó sin dudar.

Y estas casas estaban entre las calles de la Victoria y Almazán, más o menos, donde ahora el patio de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

Tenían un vecino ilustre, don Bartolomé de Santoyo, que era Guardajoyas de la Cámara del rey Felipe II, que quería dotar muy bien el convento si se le permitía tener una tribuna y una puerta de libre acceso a la iglesia. Esta idea atendía contra el recogimiento del Monasterio y la madre María de Jesús no estaba dispuesta a ello. Además, el edificio era pequeño para las necesidades de la Comunidad, por lo que se consideró lo más conveniente el traslado del convento.

Doña Leonor autorizó la venta de sus casas para la adquisición de unas nuevas más grandes.

En la calle de la Imagen había una casa que había pertenecido a don Juan de Arenillas, rico hacendado de la villa de Alcalá. Y digo bien, “había pertenecido”, pues una noche, en una partida de naipes, jugándole la suerte una mala pasada, apostó su casa y la perdió. Con el tiempo llegó a ser de doña Luisa Muñatones, quien, enterada de que las Carmelitas Descalzas estaban buscando casa para su nueva ubicación, ofreció la de su propiedad en la calle de la Imagen a la madre María de Jesús por un precio muy bajo, 2.800 ducados, de a 375 maravedís cada ducado.

Por eso, tal día como hoy de 1575 las carmelitas compraron a doña Luisa Muñatones la casa de la calle de la Imagen de Alcalá de Henares para trasladar a ella el Convento de Carmelitas Descalzas de la Purísima Concepción.

La Comunidad se trasladó a su nuevo convento en febrero del año siguiente, 1576.

Para terminar, como dato curioso, la calle se llama así, no por la imagen de la Virgen que tiene el convento en su fachada principal, como muchos complutenses creen, ya que la calle ya se llamaba así antes de la llegada de las religiosas.

La calle lleva este nombre porque enfrente de la casa de doña Luisa Muñatones estaba la hospedería de los Padres Jerónimos y en su fachada había una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Por esta imagen viene el nombre de la calle y no por la de las carmelitas.


Más efemérides del 30 de diciembre:

El 30 de diciembre de 1743 Pedro Alfonso de Argaez funda una Escuela Pía.

El 30 de diciembre de 1886 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares encarga a Daniel Zabala los planos para la construcción de las escuelas en el antiguo Convento de Agonizantes (actual Ayuntamiento).

El 30 de diciembre de 1985 se constituye la Delegación Municipal del Distrito VI.

19 de diciembre de… 1308

El 19 de diciembre de 1308 el rey Fernando IV de Castilla y los embajadores del rey Jaime II de Aragón firman en la villa de Alcalá el “Tratado de Alcalá de Henares”, donde se acuerda iniciar la guerra contra el reino de Granada.

En 1306 Fernando IV de Castilla solicitó entrevistarse con Jaime II de Aragón. Desde ese momento se intentó fijar una fecha para el encuentro de los dos soberanos, pero tuvo que ser aplazado varias veces debido a los conflictos internos en ambos reinos.

Al final se encontraron tres veces en 1308: en el monasterio de Santa María de Huerta, de Soria, en Monreal de Ariza, de Zaragoza, y en Alcalá de Henares.

Pero hablando del último encuentro, como colofón de los dos anteriores, el 19 de diciembre de 1308, el rey Fernando IV de Castilla y los embajadores aragoneses Bernaldo de Sarriá y Gonzalo García rubricaron el llamado “Tratado de Alcalá de Henares”.

En él se acordó dos temas: Por un lado se pactó iniciar la guerra contra el reino de Granada, comprometiéndose a no firmar una paz por separado con el monarca granadino Muhámmad III. Tanto el rey castellano como el aragonés se decidieron aportar diez galeras cada uno a la expedición.

Se aprobó que las tropas del reino de Castilla atacarían las plazas de Algeciras y Gibraltar, mientras que los aragoneses conquistarían la ciudad de Almería.

Fernando IV se comprometió a ceder una sexta parte del reino de Granada al rey aragonés, y le concedió el reino de Almería excepto las plazas de Bedmar, Locubín, Alcaudete, Quesada y Arenas, que habían formado parte del reino de Castilla en el pasado.

El conflicto que empezó en junio de 1309, pero fracasaron en los asedios de Algeciras, por Fernando IV, y Almería, por Jaime II.

El segundo punto fue el acuerdo matrimonial de la infanta Leonor de Castilla, hija de Fernando IV, con el infante Jaime de Aragón, hijo y heredero de Jaime II.

Pero el matrimonio nunca fue consumado, ya que el infante Jaime huyó de la ceremonia de esponsales e ingresó en la Orden de San Juan de Jerusalén.

Al final la infanta Leonor de Castilla se casó con el ya rey Alfonso IV de Aragón, hijo y sucesor de Jaime II.

Tras la firma del “Tratado de Alcalá de Henares”, los reyes Fernando IV de Castilla y Jaime II de Aragón enviaron embajadores a la Corte de Aviñón, a fin de solicitar al papa Clemente V que concediese la condición de cruzada a la lucha contra los musulmanes del sur de la Península Ibérica, y para que concediese la dispensa para la celebración del matrimonio entre la infanta Leonor de Castilla y el infante Jaime de Aragón.

Sobre este segundo punto, la dispensa matrimonial fue otorgada antes de la llegada de los embajadores a Aviñón.

Y en abril de 1309 el Papa, mediante la bula “Indesinentis cure”, autorizó la predicación de la cruzada.


Más efemérides del 19 de diciembre:

El 19 de diciembre de 1625 fallece el Padre Juan Juarez, receptor de las Sagradas Formas de Alcalá de Henares.

El 19 de diciembre de 1862 se trasladan los restos mortales de don Francisco de Valles, el Divino, colocándolos en un nuevo nicho expresamente construido en el arco de entrada de su antigua capilla de la iglesia de San Ildefonso.